En el restaurante, Amanda y Alba ya tenían rato esperando en la mesa. Ellas reían y platicaba armoniosamente, mientras degustaban una segunda botella de Merlot.
—Amanda —Emma Belf, llegas tarde. Siéntate.
Dijo Amanda, arrastrando un poco las palabras.
—Emma — Lo siento abuela, había mucho papeleo que hacer en la oficina.
—Alba —Entre otras cosas.
Dijo Alba con burla. Emma elevó los ojos al cielo.
—Emma —Noah solo es amable y me ayuda. Por cierto esta noche asistiré a un evento de caridad, iré con Noah y...
—Amanda — ¿Una cita?
La interrumpió Amanda, entusiasmada.
—Emma —No es una cita, solamente lo acompañaré al evento de caridad, donde nuestro hotel hará una donación...
—Alba —Aburrido!! Niña, yo a tu edad me escapaba de casa para encontrarme con Thomas a escondidas.
Alba soltó un suspiró nostálgico, recordando a Thomas.
—Alba— Él siempre me llevaba a bailar, amaba la música disco. Movía tan espectacular mis caderas que atraía las miradas de muchos hombres.
—Amanda —A tu edad yo ya me había comido a tu Abuelo.
—Emma —Abuela!!
—Amanda — Tu abuelo Samuel, era un hombre muy guapo y estaba...
—Emma —Entendí el punto.
Amanda y Alba soltaron una risotada por la cara roja de Emma.
—Amanda — Lo más rico de la vida son los hombres. De ellos aprendes lo que es la locura, la felicidad y la pasión.
Alba asintió, con una amplia sonrisa.
—Alba — Espabílate Emma, comete a ese bombón por nosotras. Unos besitos con él, no te harán daño. Tal vez y el señor Smith sea la chispa que te haga arder.
Emma sentía vergüenza por las incoherencias que salía de la boca de esas mujeres, que reían a carcajadas por el alcohol.
—Amanda —Emma, las mujeres en esta familia somos muy apasionadas en la cama.
Dijo Amanda con una sonrisa pícara.
—Alba —De eso no cabe duda, mira a tu madre. Sí la pobre de Olivia no se hubiera operado, ya hubieras tenido cuatro hermanos más.
—Amanda — Y como no, con los encerrones que se daban esos dos, hasta parecían conejos.
—Alba — Y hasta la fecha, recuerdas esa vez que...
—Emma —Creó que es suficiente de Merlot por este día.
Emma llamó al camarero para que les retirara la botella de vino y pidió que les llevaran la comida a la suite, junto a un café muy cargado.
Ambas la miraron con muecas de disgusto.
—Alba —Bha... Se acabó la hora feliz, Amanda.
—Amanda —¿Quién invito a Olivia?
—Emma —Soy Emma, abuela.
—Amanda —Es lo mismo.
Emma elevó los ojos al cielo y las ayudó a levantarse de sus sillas para llevarlas a la suite.
Ambas mujeres caminaron tambaleándose un poco.
Por la noche Emma regreso a su habitación para vestirse, para el evento.
Noah tocó la puerta a las nueve. Y se quedó con la boca abierta, cuando Emma abrió la puerta.
—Noah — Estás preciosa, Emma.
—Emma —Gracias. Tú también estás muy guapo, Noah.
Dijo Emma con cierto coqueteo. Y él se puso nervioso por el alago.
Esta noche después de pensarlo mucho, Emma estaba decidida a tomar los concejos de su abuela Amanda y de su tía Alba. Pues desde el día que conoció a Noah, le parecía muy atractivo y agradable.
—Noah —Eh... Nos vamos.
—Emma —Claro.
El evento era muy prestigioso, participaban empresarios muy conocidos de la industria de la moda y los medios de comunicación.
Emma Belf, entró al evento del brazo de Noah. Muchos hombres se vieron interesados por la acompañante peli negra, de Noah Smith.
Es muy joven y hermosa, la misteriosa mujer. Pronunciaban algunas bocas.
—Sr. Downey — Buenas noches, señor Smith.
Saludo un hombre muy guapo, dueño de una cadena televisiva.
—Noah —Buenas noches, Señor Downey.
—Downey —¿Me presentará a su bella acompañante, señor Smith?
—Noah —Ella es, Emma Belf.
El hombre abrió los ojos con asombro al escuchar su apellido y sonrío ampliamente.
—Downey — ¿Belf Hertford?
—Emma — Así es.
Afirmó Emma. El hombre le sonrío coqueto. Noah se molestó y Emma solo le regalo una sonrisa media.
—Downey —¿Y qué la trae al otro lado del océano, señorita Belf?
Preguntó él con voz seductora, esperando que callera en sus encantos.
—Emma — Los hoteles de mi familia.
Downey pensó que esta era su oportunidad para hacer negocios con la familia Belf.
—Downey — Claro. Me gustaría que me acompañara, tengo una propuesta de negocios que me gustaría tratar con usted.
Downey le extendió la mano a Emma, pero ella no soltó el brazo de Noah, en ningún momento.
—Emma — Por el momento solo quiero disfrutar del evento. Si quiere hablar de negocios puede hacer una cita con el asistente de mi madre.
El hombre no esperó que la mujer lo rechazara, se consideraba un dios que todo mujer querría.
Pero Emma despreciaba a los hombres como él, que solo se acercarán para obtener algún beneficio de sus padres.
— Noah —¿Vamos por una copa, Emma?
—Emma —Sí. Compermiso.
Emma y Noah caminaron hasta el mesero que servía las copas. El señor Downey se quedó con una mueca de disgusto.
—Noah —Pensé que querrías hacer negocios con el señor Downey, ya que muy pronto te harás cargo de los hoteles.
—Emma —No es una persona con la que me gustaría involucrar los negocios de mi familia.
Noah solo asintió, su corazón rebozaba de alegría porque Emma continuaba a su lado, tomada de su brazo.
Sebastián ajustó su moño por última vez y sacudió su saco.
—Sebastián —Bien...
Susurro para el mismo, mientras veía su reflejo en el espejo.
—Gus— Hice que acomodaron todas las hojas en el atril. Sal y no me hagas quedar mal, tuve que pedir un gran favor para que pudieras tocar en el evento.
—Sebastián —Cuando gane mucho dinero, te lo compensaré.
Palmeo el hombro de Gus, su fiel amigo. Caminó muy feliz hasta el piano que estaba en el salón del evento y se sentó. Entre todas las melodías eligió para esa noche, Nocturne de Chopin.
Comenzó a tocar la melodía, la clave de su talento era la pasión que ponía en cada nota.
Emma bebía una copa de agua, cuando escucho el piano sonar. Volteo el rostro hacia el hombre del piano con curiosidad.
—Downey — ¿Le gusta la música instrumental, Señorita Belf?
Preguntó Downey, acercándose a ella. A Noah no le agrado su insistencia. Pero Emma, ni siquiera se esforzó en mirarlo.
—Emma —No.
—Downey —Pues la veo muy interesada.
Dijo Downey volteando hacia el hombre que estaba de espaldas.
—Downey — Tal vez le gustaría acompañarme a un concierto de música clásica, este viernes.
—Noah —Señor Dow...
Noah quiso opinar, pero fue interrumpido por una morena muy guapa, que se acercó a ellos.
—Peyton —Noah, cariño...
Emma se decepcionó un poco, cuando la mujer se colgó de su cuello y lo besó en la comisura de sus labios.
—Noah —Peyton ¿Qué haces aquí?
—Peyton —Necesitamos hablar, Noah.
Desde que ella había terminado su relación con él hace meses, ya no era de su interés tener una conversación.
—Noah —¿No creo que...
Antes de Noah la rechazará, Peyton lo tomo de la mano para apartarlo de ellos, dejando a Emma sola con Downey.
—Downey —¿Entonces, acepta mi invitación?
Dijo Downey con una sonrisa triunfante.
—Emma —Gracias por la invitación señor Downey, pero este tipo de música no es de mi interés.
Dijo ella en un tono seco, esperando que el no volviera a insistir.
Cuando Sebastián acabó la melodía, los aplausos se escucharon fuerte entre los invitados. Sebastián se levantó para hacer una reverencia y agradecer los aplausos.
Emma abrió los ojos de asombro al ver el rostro del pianista. Pues era el mismo Idiota, con el que había chocado en el hotel, hace días.
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Comments
Anayansi Carrasquel
me encanta! además yo fui fiel seguidora y lectora de El Amante de Olivia y su historia con Andrew la cual adore!!
2022-10-18
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Madysson
estas madrinas no dan buenos consejos jaja
2024-12-18
0
Natalia Beatriz Leguizamon
aaabuuurrrrriiiiiiiddaaaaaaaaaa
2024-08-16
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