Capítulo 17

Santiago

Hoy es mi graduación, Dante está conmigo y está muy emocionado. Yo también estoy muy feliz, sin embargo, me hace mucha falta mi hermanita.

Termina la ceremonia y Dan me lleva a un restaurante a cenar, pasamos una velada maravillosa y terminamos haciendo el amor en el apartamento.

Dos días después hicimos el viaje a casa, tanto tiempo sin estar acá me pone nostálgico. Empiezo a montar mi estudio y taller de diseño para poder instaurar mi propia marca de ropa.

Meses más tarde recibo un correo electrónico publicitario que muy bien sé que es de mi linda hermanita.

Es la manera más eficaz de comunicarnos, todo está construido y escrito en códigos que nos enseñó a descifrar antes de irse. ¡Brothers, tenemos que hablar, acabo de encontrar algo muy extraño, es urgente. Los extraño. Con amor la sanguijuela!. Había estado muy quieta durante mucho tiempo, ya hasta me había preocupado. Dan también recibió el e-mail y sugirió que viajaremos a dónde está Tamy, Sophie o como quiera que se llame ahora.

Unos días después tomamos un avión hacia donde mi hermana. Al llegar nos recibe muy sonriente y se lanza a nosotros para abrazarnos. -¡No saben cuánto los he extrañado! ¡No me vuelvan a dejar solita!-. Dice la pequeña mientras nos despeina y nos golpea en el brazo.

Una vez instalados empieza a explicarnos la situación, estoy más que impactado, en primera por qué al parecer tenemos otro hermano o hermana, segundo por qué Dante conoce a mi padre y sabe en dónde está y tercero por las atrocidades que mi hermana ha descubierto sobre mi madre.

Dante ha mantenido mi mano entre la suya mientras mi hermana habla. -¡Debemos averiguar quién es ese bebé!-. Mi hermana se levanta y dice: -¡Ya se quien es!- Dan y yo nos miramos y regresamos la mirada a Tamy. -¡Lena, la asistente del director!- La miro incrédulo y ella continúa.- Cuando me tocó cumplir con la famosa y estúpida “misión”, Lena estaba llorando y trató de interrumpir varias veces el acto. Cuando me vendieron, ella fue quien me advirtió y me aconsejo que escapara de casa de Robert y además me dio dinero,. Me contaste que te daba golosinas a escondidas y que lloró cuando tuviste tu primera vez-. Me quedo en silencio pensando en las palabras de Tamara. -¡Entonces eso quiere decir que ella lo sabe todo! ¿Cierto?- Pregunta mi novio y mi hermana asiente.

Después de un largo silencio me pongo de pie. -¿Sabes en dónde está?-. Ella niega con la cabeza. -Me infiltre en la página del internado como posible comprador, en los comentarios pude leer que extrañaban a la sexy asistente que los atendía en el pasado, eso me hace suponer que ya no está ahí-.

No puedo creer todo esto, los tres estuvimos todo ese tiempo juntos sin saber que éramos hermanos. Lo que aún no puedo entender es ¿Por qué mi madre nos dejó en ese lugar sabiendo lo que hacían con los niños? De Lena es entendible, es hija del señor Blanco, pero ¿Nosotros?

Tamy

Dante me dice que Robert ha detenido su búsqueda, por lo que le pido que me deje regresar a casa con ellos, ambos se niegan, pero los termino por convencer. Es hora de dejar de huir.

Una vez en casa me inscribo de nuevo a la universidad, he vuelto a usar el nombre Tamara pero con el apellido Sadi, mi nombre original. Estoy a punto de cumplir veintiuno y falta poco para terminar mis estudios y estando cerca puedo seguir trabajando con Dan en la empresa.

Mi cuñado y yo estamos en una reunión de negocios, queremos cerrar un trato de exportación como marca de lujo. -¡Por supuesto señor Ricci, si usted paga el porcentaje por publicidad, haremos de su marca todo un éxito!-. Dante me pasa el contrato y empiezo a leer. Puedo notar algunas inconsistencias que me causan desconfianza por lo que empiezo a bombardearlos con preguntas. -¡Me parece que los porcentajes de ganancia no son los correctos, ¿El error está en el contrato o en sus palabras?!-. Los hombres me miran con desprecio y enojo. -¿No creen que esto nos generará más pérdidas que ganancias? ¡Su plan publicitario es de baja calidad y demasiado básico!-. El director de la otra empresa me mira con un aire de superioridad. -¡Mire jovencita, no sé ofenda pero los adultos estamos tratando de hacer negocios! ¿Por qué no deja que el señor Ricci haga su trabajo?-. Dante los mira y trata de calmar la situación. -¡Señores por favor, la señorita es asesora comercial en mi empresa, por supuesto sabe lo que está haciendo. Les pido que la escuchen antes de que esto termine en un gran desastre!.-

Mi cuñado siempre tan pacífico. Sigo señalando uno a uno los puntos que desembocan en una laguna tanto financiera como legal y esos problemas caerían directamente sobre nuestra empresa. Los tipos empiezan a hablar en otro idioma. - ¡Hay que deshacernos de esa mujer, no puede seguir echando a perder nuestros planes!. ¿Quién se cree que es?¡ No es más que una perra insolente. Deberíamos darle una lección, se ve bastante apetecible!-. Escucho toda la conversación y empiezo a reír sin control, miro a Dante quien suspira, cierra los ojos y empieza a acomodar las mangas de su camisa preparándose para intervenir. -¿En serio piensan darme una lección?- Pregunto aún burlándome de ellos mientras me miran asombrados.

Tomamos nuestras cosas y salimos del hotel. -¿En serio siempre tiene que terminar así?- Me pregunta Dante con fastidio. -¡Es eso o volver al borde de la quiebra, tú decides!-. Dante me mira y me da un golpecito en la frente mientras se queja y sigue caminando. -¿Por qué todo tiene que terminar con golpes? ¿A caso no sabes hablar?-. Me detengo para ponerme los zapatos. -¡Por si no lo notaste, las palabras no funcionaron y no iba a dejar que se salieran con la suya, es justo que sepan con quién están tratando!-. Me miro resignado, al llegar al auto se escuchan las sirenas de una ambulancia, subimos y nos ponemos en marcha de regreso a casa.

Hoy es mi cumpleaños número veintiuno y Santi me dio como regalo un traje hecho especialmente para mi. Es un traje de negocios color azul con un pantalón extremadamente cómodo, una blusa sencilla con algunas transparencias de color negro y un saco largo que me llega debajo de la cadera y unos zapatos de tacón no muy altos pero también son cómodos. Santi lo hizo pensando en mi temperamento, dice que se ve tan frío como mis ojos al hacer negocios.

Dante me regala una pluma para la firma de contratos, es de un azul eléctrico con unos cuantos cristales que le dan un toque único. Pasamos una cena muy divertida y comimos mucho pastel, más de la cuenta creo yo.

A la mañana siguiente Dan nos dijo que tenía una sorpresa para ambos. Dante nos grita desde la entrada, bajamos y quedamos pasmados al ver a la persona en la puerta. -¡Hola!- Dice en un tímido saludo, Santi y yo corremos a darle un abrazo. Era Lena, nuestra hermana mayor.

Una vez que pasó un poco la emoción nos sentamos y empezamos a charlar. -¡Su amigo me buscó, no quería confiar en el pero en cuanto dijo sus nombres, supe que debía seguirlo.- Empezó a relatar su parte de la historia , cada vez estoy más confundida y me pierdo en mis pensamientos. Lena comienza a llorar. -¡Lo siento, debí hacer más para que no les hicieran daño, solo eran unos niños!-.

Santi se acerca y la abraza. -¡No fue tu culpa, hiciste más de lo que debías!-. Empiezo a conectar muchas cosas y mil ideas recorren mi cabeza, creo que necesito un poco de aire.

Más populares

Comments

Rosalinda Quintanilla

Rosalinda Quintanilla

que tristeza 😢 desgraciadamente son muchos l@s niñ@s que pasan por eso y pocos los que se salvan o sobreviven

2024-06-24

1

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play