Capitulo 6

Robert

Llevamos ya un tiempo sin complicaciones, mi Tamy ha crecido mucho desde el día que fui por ella a ese lugar. Es una niña muy madura y tiene un carácter muy fuerte por lo tanto un tanto difícil de complacer y convencer.

No he querido dejarla sola durante los primeros meses del embarazo, incluso la tengo a mi lado mientras trabajo. Se ofreció a ayudarme para no sentirse aburrida mientras hago mis labores por lo que me decidí a enseñarle aspectos básicos de la administración y las finanzas empresariales. Debo confesar que estoy muy sorprendido con su inteligencia y habilidades. Mi bonita es un gran tesoro sin duda, y con su apoyo esto ni siquiera se considera trabajo.

He estado investigando sobre su familia, si, esos que la dejaron en ese lugar de pervertidos. Me llevo una gran sorpresa al conocer su procedencia.

Tamara Sadi, es hija de Nicolás Sadi, un reconocido empresario y representante de las naciones unidas. Su madre es Amelia Jones heredera de una gran fortuna tras el fallecimiento de su primer esposo.

Tamy me había dicho que su mamá la dejo en la montaña, ¿Por qué personas con ese estatus y poder internaron a su hija en un lugar como ese? Seguí mi investigación y encontré anuncios de búsqueda con la fotografía, datos y descripción de Tamy. Su padre la buscó por alrededor de seis años hasta que un accidente automovilístico le arrebató la vida. Su madre ha estado desaparecida desde hace cinco años, no hay rastro alguno que arroje alguna pista de su paradero.

Estoy tan intrigado con esto, se que tengo que investigar aún más.

Mientras, tomo a Tamy de las manos le explico a media verdad lo que investigué. -Amor, busqué lo que me pediste pero, creo que son malas noticias. Tus padres ya no están entre nosotros. Fue un accidente de auto y no lo soportaron. Lo siento mucho- digo tratando de suavizar el momento. Ella suelta mis manos, se aleja un poco de mi y la veo pensativa asimilando lo que le acabo de decir. Suspira y me agradece con una sonrisa y un abrazo. Me intriga mucho cuando actúa así.

Por negocios tengo que salir de viaje y aunque insiste en que la lleve conmigo me niego rotundamente, alegando la salud de ella y la del bebé. Al final ella accede a quedarse en casa.

Me he estado conteniendo, para no lastimarla hemos optado por la abstinencia sexual por un tiempo, pero ya estoy desesperado, necesito una mujer pero no me atrevo a traicionar a mi niña.

Llego a casa después del viaje y en la puerta me encuentro con la odiosa pelirroja que al verme se quita el enorme abrigo que trae dejando su desnudez expuesta y se abalanza sobre mi quedando colgada de mi cintura con sus piernas cuál koala. ¡Dios, no puedo más! Y me dejó llevar por la excitación. Empezamos el acto sin hacer ruido, probablemente ella está dormida y no quiero despertarla.

Justo cuando hacemos un cambio de posición veo a Tamy parada frente al sillón con el ceño fruncido y de inmediato se da media vuelta sin decir absolutamente nada. Me separó de la pelirroja y me pongo algo para ir tras ella, la veo regresar a su habitación y la quiero seguir pero debo deshacerme de la peste que está tumbada en el sillón. -¡Vístete y sal de aquí ahora! Más vale que no regreses o veré la forma de que desaparezcas en algún accidente.-

Subo corriendo la escalera y veo a mi niña en la cama comiendo un helado como si no hubiera visto nada, estoy tan desesperado que no sé cómo empezar a explicar y disculparme.

Uso como escudo el hecho de tener más de dos meses sin sexo y que no quiero lastimarla. Mi discurso no funciona, ella solo sigue saboreando su estúpido helado hasta que me responde muy cortante que nada de lo que haga le interesa. Pierdo los estribos y empiezo a vociferar, saco una a una mis frustraciones de no saber que es lo que quiere ni lo que piensa.

Sin alterarse ella me hace varias preguntas que me ponen a pensar, parece que ella me ha guardado rencor por todo lo que he hecho y estoy seguro de que tiene razón. Salgo de mis pensamientos cuando dice -esto no está funcionando-.

En mi cabeza solo escucho la voz que me repite ¡Ya no te quiere, se va a ir y jamás la volverás a ver! Eso no puedo permitirlo, la veo levantarse para salir de la habitación y entro en pánico. La sostengo bruscamente del brazo y la atraigo hacia mi pecho, con la poca paciencia que me queda le advierto que jamás me podrá dejar. Siento la burla en sus ojos ante sus palabras pidiendo permiso para guardar su helado. La suelto y la sigo con la mirada hasta que sale por la puerta.

Me recrimino por lo que acabo de hacer dándome golpes en la cabeza con las manos cuando escucho que algo se cae. Salgo del cuarto para verla hecha un ovillo llorando y sufriendo de dolor mientras se toca el vientre. Corro a ver lo que le pasa cuando se desvanece en mis brazos. -¡Tamara! Despierta bonita, ¿que tienes?- llamo a Fredo y le pido que prepare el auto para llevarla al hospital. La levanto en brazos y me lleno de angustia al ver su pantalón manchado de sangre. Bajo las escaleras como puedo y la llevo directo al hospital.

Estoy en la sala de espera desesperado y ansioso. Me acerco cuando veo salir a una enfermera preguntando por el familiar de Tamara.

-Soy su esposo, ¿Cómo están ella y mi bebé?- la enfermera me mira y responde. -La madre se encuentra en la sala de recuperación, hubo algunas complicaciones que empeoraron su estado, todo depende de cómo pase las próximas 48 horas-. Suspiro y pregunto por mi hijo. -Se hizo todo lo posible, lamentablemente no pudimos salvar al bebé. Lo siento mucho muchacho-.

Siento que el mundo se viene abajo al escuchar eso, la enfermera se retira y mis lágrimas empiezan a caer. Victoria sale de algún lugar y me da una bofetada -¡Te dije que la cuidaras! ¿Qué le hiciste esta vez? ¿A caso también quieres cavar su tumba?-

Enfurezco al escuchar sus palabras -¡Cierra la maldita boca! Esa mujer mi mundo, ¿Crees que pienso asesinarla?-. Victoria enfurecida se va dejándome solo en el pasillo del hospital.

Ya van tres días en los que mi bonita no despierta. No me he despegado de su lado en todo este tiempo, le leo, le hablo sobre lo que pasa en el hospital, describo cada día para ella, tal vez si me escucha abra esos ojos tan bonitos que tiene. Victoria hace sus revisiones y sale ignorando mi presencia. Pregunto a las enfermeras cuando va a despertar pero ninguna me da una respuesta.

Hoy es el quinto día y mi Tamy al fin abre sus ojos, estoy tan feliz. Me acerco a ella que no sabe que ha sucedido. -¿En dónde estoy? ¿Qué me pasó?- pregunta con una voz tenue y ronca. -Estas en el hospital, te desmayaste y te traje para que te atendieran-. -¿El bebé?-

Jamás pensé que una simple pregunta pudiera causar tanto dolor. -Sabes, nuestro bebé ahora es un ángel que nos cuidará en todo momento-. Veo sus ojos humedecerse y derramar lágrimas de angustia. La abrazo y en ese momento entra Victoria. -¡Sal, necesito revisarla a detalle!- Me pide de manera arrogante. Miro a Tamy y decido salir sin armar un alboroto.

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Comments

Ceci Jordan

Ceci Jordan

Sigo leyendo con la esperanza de que en el algún momento ella se valla del lado de él

2024-08-25

2

la Pasion Tiene memoria

la Pasion Tiene memoria

lo mejor que he leído desde que empecé a leer 😁

2023-09-13

2

Brenda Lozano

Brenda Lozano

Que bueno que pasó esto porque este hombre está loco

2022-12-18

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