Capítulo dieciséis
La trampa
Vanesa se quedó sola en el departamento de Emanuel y, ya que no tenía su computadora para hacer su trabajo, tomó la de él. Al abrirla vio que tenía contraseña. Se quedó pensando y recordó la que había usado para desbloquear el celular de Emanuel. La puso y no era. Era obvio que Emanuel no repetiría contraseña con lo obsesivo y detallista que solía ser.
Los sistemas operativos como el que utilizaba Emanuel solían pedir contraseñas de ocho dígitos, por lo que en un papel ella escribió su cumpleaños en las posibles combinaciones que podrían utilizarse. La mayoría de las personas empleaban sus cumpleaños como contraseñas. Emanuel había traído la computadora desde Dinamarca. Los daneses ponían adelante el año. Después de escribir la fecha de Nacimiento de Emanuel como lo haría un danés, presionó la tecla “enter” pero no pudo entrar.
Estaba empezando a creer que no iba a poder hacer su trabajo. Se quedó considerando y se dio cuenta de que los números que había empleado en el celular de Emanuel eran los de su cumpleaños, pero invertido. ¿Sería una coincidencia?
Escribió su fecha de nacimiento y cuando presionó enter la computadora se desbloqueó. Estaba feliz, pero a la vez le parecía raro. ¿Él habría seguido pensando en ella todo este tiempo? Buscó el icono de internet; sin embargo, no lo encontró en el escritorio.
En vez de eso vio una carpeta que tenía su nombre. Sabía que no debía hurgar en las cosas de Emanuel, no obstante no pudo evitarlo. Al abrirla encontró muchas carpetas, cada una de ellas tenía una fecha. Algunas eran de cuando se conocieron y otras eran recientes. Entró a una con fecha vieja y vio fotos de ellos juntos cuando estaban en la facultad. Estudiando en la biblioteca o tomando algo en algún bar. Le pareció tierno que Emanuel conservara esas fotos y recordar esos momentos le gustó mucho.
Luego entró en una carpeta con fecha más reciente. En ella había videos. Seleccionó uno y se vio cocinando con Emanuel. Miró a su alrededor, la cámara no se veía, pero estaba en el living donde ella se encontraba. Se acercó a uno de los cuadros en la pared y notó que tenía un pequeño botón que muy de cerca se veía como un lente.
Emanuel tenía cámaras en su casa y no le había dicho ¿Acaso desconfiaba de ella? Bueno, eso explicaría por qué no le importaba dejarla sola. Además, ella ahora estaba hurgando en sus cosas. De todas formas, le molestaba un poco. Miró otra carpeta y era de la noche en la que habían discutido.
No quería ver lo que había ahí. Tenía miedo de que fuera algo que la comprometiera, pero, aun así, entró. Pese a que miró todos los videos, solo se los veía a ellos en el living antes de que fueran a su dormitorio y discutiendo antes de que ella se fuera. Eso la tranquilizó un poco. ¿Pero por qué Emanuel guardaba todo eso?
Decidió no seguir revisando y se puso a hacer su trabajo. Lo envió y luego guardó nuevamente la computadora de Emanuel.
Vanesa se dio una ducha y se vistió. Su ropa ya se había secado. Su teléfono sonó, la llamaban del hospital diciéndole que el doctor Romero necesitaba que pasara por su oficina. Que no la había podido llamar él porque se había quedado sin batería en el teléfono. Pero que la esperaba en media hora, ahí. Ella sin dudarlo se tomó un taxi y fue hasta el hospital. Cuando llegó, la secretaria se estaba yendo.
—¿El doctor Romero? —le preguntó Vanesa.
—Debe estar en camino, te dejé su oficina abierta. Me voy porque se me hace tarde —dijo la secretaria y salió casi corriendo.
Vanesa entró a la oficina de Emanuel. La luz estaba apagada, por lo que buscó el interruptor en la pared. Cuando se encendió vio de frente a ella al ex Decano Orlando.
—¡¿Usted?! —gritó ella tratando de salir de la oficina, pero él la agarró del cabello y no le permitió salir.
—¡Maldita perra! Me dejaste porque te calentaste con mi hijo —le dijo él mientras la arrastraba fuera de la oficina—. Arruinaste mi carrera. ¿Tú sabes lo que significó para alguien como yo tener una orden de restricción hecha por una alumna?
—Le pedí de mil maneras que me dejara en paz —le reclamó ella con lágrima en los ojos mientras era llevada a una habitación vacía.
Ese sector solo funcionaba durante el día y de noche no había nadie cerca. Solo los guardias de seguridad pasaban por ahí en sus recorridos. Vanesa estaba perdida si alguien no venía pronto.
—Esa decisión no te correspondía, nunca acepté nuestra ruptura. No podías dejarme. ¿Qué mierda le dijiste a él? —preguntó mientras cerraba la puerta de la habitación y la tiraba en la cama.
—Yo no le dije nada. No sé de qué me habla —dijo ella y trató de ponerse de pie, pero él le sujetó los brazos y se subió encima de ella.
—No me mientas puta —le dijo y le pegó en la cara —Mi hijo sabe todo sobre nosotros —dijo furioso.
Vanesa no sabía qué hacer. ¿Cómo iba a salir sé esa situación? No había tenido que haber dejado el departamento de Emanuel sabiendo que el ex Decano Orlando estaba de vuelta. Había sido muy descuidada.
—Te hice una pregunta —le dijo y volvió a pegarle en la cara.
Vanesa no sabía de qué le hablaba. Ella nunca le había dicho a Emanuel que había estado con su padre. Además, si él lo hubiera sabido se habría enojado mucho con ella. Fue ahí que se dio cuenta de que Emanuel había sido muy insistente al preguntarle por la persona que le gustaba cuando estaban en la facultad y si habían tenido relaciones. Después de haber estado juntos.
—Si él lo supiera no me perdonaría —dijo Vanesa sorprendida, pero Orlando se empezó a reír.
—Maldito bastardo —dijo y la miró —Caí en su trampa. Él lo dedujo y no te dijo nada para que no te sintieras culpable. Es un maldito desgraciado.
Vanesa no entendía cómo era que Emanuel se había enterado de eso y no se había enojado con ella o tal vez si lo había hecho. ¿Sería esa la razón por la que se fue a Dinamarca? ¿La habría perdonado ya?
—No importa lo inteligente que sea mi hijo porque no voy a volver a dejarte ir —dijo Orlando.
Autora: Osaku
Todos los hechos y personajes de esta novela pertenecen a la ficción. Cualquier semejanza con la realidad son pura coincidencia.
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Updated 51 Episodes
Comments
Meli_33608✨🙈🇩🇴♌
Cómo puede pasar esto en un jodido hospital? ☠️
2024-12-01
0
Milcaris
Que obsesión la de Orlando, que difícil es aceptar un no como respuesta.
2024-05-25
2
Λlι Cαя∂ιηαlι✨ ♥️
Noooo que alguien la ayudé. La va a lástimar y realmente espero que ella se alejé de esas dos basuras . Yaaaaaa🤬🤬🤬🤬
2024-04-22
1