Capítulo seis
Nuestro maldito pasado - Emanuel -
Recuerdo...
Vanesa siguió bebiendo hasta estar completamente ebria, algo que no era normal que hiciera. Él imaginaba que estaba mal por algo, tendría preocupaciones relacionadas con su familia o tal vez con la facultad. El problema fue que, aunque esperó por mucho tiempo que le contara la razón por la que se encontraba así, ya que eran amigos, ella no lo hizo. Y Emanuel no tuvo el valor de preguntarle por motu proprio. Por lo que esa noche solo la llevó hasta su casa.
Últimamente, ella casi no iba a la residencia. Lo que hizo que Emanuel supusiera que era porque tal vez ella disfrutaba de pasar tiempo con él. Incluso podía ser esa la razón por la que estaba tan extraña. Cabía la posibilidad de que ella estuviera enamorada de él. Esto hizo que se envalentonara, pero cuando le dijo que la quería ella lo besó. Hasta ahí estuvo bien, lo malo fue que después de eso le dijo que no podía ser su novia, aunque quisiera. Lo que provocó no solo vergüenza sino más incertidumbre. Ya que tenía que haber una explicación.
Él había tratado de averiguar con sus compañeras de curso que era lo que le pasaba. Al parecer ella estaba metida con uno de los decanos de la universidad y eso le había traído problemas. Emanuel solo quería ayudarla, por lo que iba a hablar con su padre para que averiguara quien era el tipo con el que Vanesa andaba. Tal vez era casado y por eso ella sentía vergüenza de contarle a su amigo.
—¿Me vas a decir con quién andas al menos? —preguntó él mientras entraban a su casa.
Algo que fue casi una odisea, ya que ella apenas se mantenía en pie. Por lo que meter la llave en la cerradura había sido más que solo difícil. Emanuel la ayudó a sentarse en un sillón mientras ella acariciaba su rostro. Como si tuviera intenciones de provocarlo estando ebria, aun así, él no hizo nada. Nunca la tocaría en ese estado tan vulnerable.
—Me gustas, pero no podemos estar juntos —dijo ella y lo besó en los labios con deseo, se abrazó a él e introdujo su lengua dentro de la boca de su amigo.
—Está bien. Creo que ya no sabes ni lo que decís. Voy a prepararte una cama para que duermas —le dijo él y la apartó de sí.
Ella no era consciente de lo que ese beso provocaba en su amigo. El deseo que Emanuel tenía por ella era demasiado fuerte. Aun así, él sabía que no estaba bien, que la tocara y se lo repetía en la cabeza para no caer por culpa de sus instintos más primitivos.
Por lo que se fue a preparar uno de los cuartos de huéspedes para que ella descansara. No iba a acostarse en la misma cama que Vanesa esa noche o ambos se arrepentirían al otro día.
Cuando volvió ya no estaba en el sillón. Comenzó a buscarla por toda la casa, pero no la encontraba. Cuando pensó que ella ya se había ido, sacó el celular para llamarla. Y en ese mismo instante ruidos de vidrios rotos en el dormitorio de su padre llamaron su atención. Entró sin tocar la puerta suponiendo que Vanesa podría estar herida o que podría haber algún ladrón, pero lo que se encontró lo dejó devastado.
Vanesa estaba teniendo relaciones con su padre. Su maldito padre era uno de los decanos de la facultad y el tipo que se acostaba con su mejor amiga y único amor hasta el momento. Rápidamente, salió sin decir nada. Ahora lo entendía todo, era por eso que ella no le contaba.
Sus sentimientos fueron aplastados por la ira. La furia se apoderó de él cuando al otro día ella fingió que nada había pasado. Y encima le dijo que lo que ellos habían hecho había sido un error. Besarse con él era un error, pero cogerse a su padre no.
Él enfrentó a su padre y este le confesó todo. Que tenía un amorío con una estudiante y que era su amiga Vanesa.
—Hijo, tienes que darte cuenta. Eres muy poco hombre para ella, todavía —le dijo su padre y él le dio un golpe en la cara.
Salió de la casa con algunas de sus pertenencias y se fue al aeropuerto sin pensarlo demasiado, tenía que alejarse de ellos. Se mudó con su madre a Dinamarca y no volvió a pisar el país.
…Fin del recuerdo
Desde ese día Emanuel se estuvo preparando para vengarse de Vanesa por lo que le había hecho. Ella lo había tomado por tonto, seguramente se acostaba con su padre cada vez que iba a dormir a su casa. Ahora era turno de Emanuel, iba a devolverle el dolor y la humillación que él había recibido por parte de ella y de su padre.
Vanesa había bajado la guardia al saber que era su amigo Ema todo ese tiempo. Y después de un par de cervezas más, estaba completamente ebria.
—¿Qué vamos a hacer? —le preguntó ella mientras que se reía por las cosquillas que le causaba cuando la tocaba.
—Solo vamos a hacer lo mismo que la última vez —le dijo él y le dio una pastilla para que ella tomara.
—¿Y qué hicimos la última vez? —preguntó Vanesa mientras cerraba los ojos porque la luz le molestaba.
—Para empezar, te vas a sacar esa ropa y me vas a dejar que saque unas cuantas fotos. ¿Está bien? —le preguntó él, aunque sabía que ella no podía contestar—. Abre bien las piernas que tengo que ponerte esto —le dijo él mostrándole unas esposas y ella estando solo en ropa interior abrió sus piernas para complacerlo.
Era como un gatito bebé cuando tomaba demasiado. No se negaba a nada, aunque también, sino que tenía cuidado, vomitaba como una condenada. Cuando ella estaba por quedarse dormida, él le agarró la cara.
—No, esta vez quiero que recuerdes algo —dijo él mientras Vanesa volteaba los ojos para mirarlo.
La acercó a él y la besó en la frente. Ella, casi inconsciente, lo miraba mientras él le daba el beso de la muerte y le hablaba.
—Te mereces que te trate como a un animal, pero por ahora te voy a dar la oportunidad de pedirme disculpas por lo que me hiciste —dijo él mientras le colocaba unas esposas en las manos y la ataba a la cama.
Deseaba tomarla tal y como le había dicho que podía hacerlo cuando hablaron en su oficina, pero tener su cuerpo no era suficiente. Además, no le servía si ella sufría así solamente.
Necesitaba hacerla padecer hasta que ella le rogara que se detuviera y, aun así, él no le iba a dar el gusto, pero todavía no. Primero iba a enamorarla, provocarla de ser necesario. Iba a quitarle todo por lo que ella sintiera un mínimo de cariño e iba a dejarla vacía por dentro y por fuera. Tal y como ella había hecho con él esa noche, hace tiempo.
Autora: Osaku
Todos los hechos y personajes de esta novela pertenecen a la ficción. Cualquier semejanza con la realidad son pura coincidencia.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 51 Episodes
Comments
Meli_33608✨🙈🇩🇴♌
🤡 Sin comentarios, estoy muda
2024-11-30
0
Wendy TZ
Emmanuel te vas a arrepentir, ella estaba ebria y tal vez fue así primera vez pero no estaba consciente aún así ella creo que piensa se acostó contigo 😑😑😑
2024-11-08
1
Milcaris
Enmanuel va a caer en su propia trampa, el odio no es más que amor. Ella no hizo bien en estar con él como amiga y sabía que había un sentimiento más que el de amistad. Somos mujeres, nos damos cuenta.
2024-05-25
2