Capítulo tres
El video
Vanesa bajó al comedor del hospital y se encontró con Ramona. Le dijo que no se sentía bien y que iba a volver a casa. Su amiga y todos los otros pasantes estaban almorzando charlando muy a gusto, por lo que no le prestaron demasiada atención.
—Está bien. Debe ser lo que comiste anoche —le dijo Ramona.
Vanesa no saludó a nadie, solo se marchó. Le temblaban las manos. ¿Cómo había llegado a avergonzarse a sí misma de esa forma? ¿Por qué otra vez un hombre la hostigaba? ¿Qué esperaba conseguir con ese video? Mil preguntas daban vuelta por su cabeza.
Al llegar a los dormitorios de la facultad, una de sus compañeras la felicitó porque le había tocado de tutor el Dr. Romero. Todos decían que por ser su primer año como tutor iba a ser sencilla la residencia. Vanesa la miró y le preguntó si ella lo conocía, lo que hizo que Priscila la mirara con desagrado.
—Sí que tienes la cabeza en cualquier parte. ¿No recuerdas que él estuvo a cargo de nosotras en primer año? Él era de último año y nos ayudaba en biología 1 —le dijo su compañera mientras empacaba sus cosas. Priscila se iba a ir a hacer la residencia a otra ciudad.
—¿En biología? —preguntó Vanesa sin entender.
Él le había dicho que se conocían. Y que incluso habían sido compañeros en una clase. ¿Por qué no lo recordaba?
—Sí. Además, creo que vino varias veces a estudiar al departamento, ya que tenía una materia trabada cuando nosotras estábamos en segundo año. ¿No lo recuerdas? —le preguntó su compañera.
—No había ningún Romero como él en segundo año. Tengo memoria fotográfica —dijo Vanesa molesta por su pregunta.
—Si encuentro una foto que nos sacamos un fin de año te la voy a mostrar para que veas. Ahora hasta yo dudo con la cara que me pones, pero pienso que es el mismo —dijo Priscila riendo.
¿Acaso que ella se olvidara de él era suficiente para que la molestara de esa manera?
Vanesa fue a su dormitorio y siguió leyendo. No podía recordar a ningún instructor ni compañero que se pareciera a él.
Se hicieron las ocho de la noche y Vanesa se vio frente a la puerta del departamento del Dr. Romero. Debía encontrar la forma de conseguir que borrara el video que tenía en su teléfono. Así que iba a tratar de averiguar porque la odiaba tanto. Algo esperaba conseguir de ella y era lo que Vanesa estaba a punto de descubrir.
Tocó el timbre tratando de darse ánimo. Él bajó vestido de traje. Ella se miró y se dio cuenta de que su ropa deportiva, remera larga y calza parecían fuera de lugar y se sintió algo incómoda.
—Entra —dijo él sin mirarla mientras hablaba por teléfono. Ella pasó y se quedó de pie junto a la puerta.
—Voy a cambiarme. Ponte cómoda —dijo el tipo con naturalidad.
Ella se sentó en una silla alta frente a la barra y mientras esperaba prestó más atención al departamento. El sitio se veía muy ordenado y bastante amplio. Tenía muchos libros y los muebles eran relativamente modernos. Sus padres seguramente tenían dinero, así que Vanesa asumió que no pretendía extorsionarla por ese motivo. ¿Entonces qué quería?
Él volvió del dormitorio vestido con una musculosa que dejaba ver sus brazos fornidos y un jogging que marcaba ligeramente su entrepierna. Sacó de la heladera un par de cervezas y abrió una.
—Toma, quiero que bebas —dijo, pero ella se negó—. No es una pregunta —le aseguró serio.
Ella tenía deseos de partirle la cara con uno de los golpes que había aprendido haciendo defensa personal, pero no lo hizo. La tenía atada de brazos y piernas con ese maldito video, por lo que era necesario comportarse. Aunque lo denunciara con la policía, él aún podría arruinar su reputación. Además, no le había mostrado todo el video aún. Quizás podría usarlo para demandarlo por violación o acoso.
—Listo —dijo ella después de terminar la lata como si verdaderamente estuviera sedienta —¿Ahora me vas a decir que quieres a cambio de borrar el video?
—Quiero sex* —dijo él sonriendo y ella empezó a toser.
—¿¡Estás loco!? —le reclamó ella. ¿No era eso lo que habían tenido hacía unos días? —. ¿Por qué yo? —preguntó molesta.
Él era un hombre muy llamativo para las mujeres. Sus tres compañeras se habían quedado hablando de lo musculoso y sexi que era. No necesitaba ese tipo de extorsiones para conseguir sex*.
—Porque sigues sin recordarme —dijo él respondiendo a su pregunta y le dio otra cerveza.
¿Otra vez con eso? ¿Por qué ella no lo recordaba? ¿Por qué él estaba tan obsesionado con eso?
—Vas a alcoholizarme para que te sea más fácil abusar de mí —lo increpó ella y él empezó a reírse con más fuerza. Toda la situación parecía divertirlo.
—Si quisiera abusar de ti no te daría alcohol. Tal vez te daría un hipnótico y te lo haría mientras estuvieras inconsciente o mejor te colocaría una intravenosa para paralizar tus músculos y hacértelo con tranquilidad mientras me miras sin poder hacer nada. Pero tranquila que no soy de esos todavía. Prefiero hacer las cosas a la antigua, con mujeres que disfrutan conmigo como yo disfruto con ellas —dijo él de manera arrogante como si necesitara destacar que era bueno en la cama.
Vanesa empezó a pensar que se había equivocado al ir a ese lugar sola. Este hombre estaba completamente loco. Hablaba sin tapujos como si todo esto fuera una broma.
—Cuando tomas alcohol te vuelves más dócil —dijo él y le mostró su celular.
Video…
El video comenzaba con ella siendo filmada en el living el día que salieron a bailar.
—¿Por qué me sacas fotos? —preguntaba ella mientras se encontraba casi dormida en el sillón.
—Porque me pareces linda cuando cierras los ojos —le respondió él sin aparecer en el video.
—Y si te parezco linda ¿Por qué me estuviste mirando con cara de perro toda la noche? —dijo ella acercando la cara a la pantalla.
—Porque me decepciona que no me recuerdes después del año maravilloso que vivimos juntos uno al lado del otro —respondió él y acarició su rostro.
La cámara dejó de enfocarla y se escuchó cómo se besaban. Ella le preguntó qué era lo que tenía que hacer para que ya no esté molesto.
… Video
Vanesa no podía creer lo que estaba viendo. Se desconocía ebria. Ella se comportaba de una forma muy juguetona. Siguió mirando el video completamente avergonzado. Duraba unos veinte minutos y recién iba por el minuto cinco.
Autora: Osaku
Todos los hechos y personajes de esta novela pertenecen a la ficción. Cualquier semejanza con la realidad son pura coincidencia.
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Updated 51 Episodes
Comments
Meli_33608✨🙈🇩🇴♌
🤦🏻♀️ Si es apuesto y millonaria, puedes estar con quién quieras sin necesidad de extorsionar
2024-11-30
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Meli_33608✨🙈🇩🇴♌
☠️Loca tu estás estudiando medicina, mata a ese tipo con alguna droga que no deje rastro 👀
2024-11-30
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Meli_33608✨🙈🇩🇴♌
🤡Un momento, esto a desbloqueado un nuevo miedo en mi
2024-11-30
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