NovelToon NovelToon
“Amarte Otra Vez Desde Cero”

“Amarte Otra Vez Desde Cero”

Status: En proceso
Genre:Reencuentro / Matrimonio arreglado / Amor-odio
Popularitas:23.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Adri pacheco

Es una historia de un matrimonio por contrato entre un CEO frío y una mujer que acepta casarse por necesidad. Lo que empieza como un acuerdo sin amor se convierte en una relación intensa donde ambos terminan enamorándose, pero deben enfrentar traiciones, separación y pérdida de memoria que ponen a prueba su relación.

NovelToon tiene autorización de Adri pacheco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 10

La mañana llegó sin avisar.

Como todo en esa casa.

Sin ruido.

Sin calor.

Sin nada.

Elena abrió los ojos lentamente, mirando el techo blanco que ya empezaba a resultarle demasiado familiar. Por un segundo… olvidó dónde estaba.

Pero solo fue un segundo.

Luego todo volvió.

El contrato.

La boda.

La casa.

Él.

Siempre él.

Se incorporó despacio y se llevó una mano al rostro. Había dormido… pero no descansado. Como si su mente no terminara de soltarse ni siquiera en sueños.

Se levantó.

Se vistió.

Bajó.

Todo igual.

La mesa servida.

El silencio.

La ausencia.

—Buenos días, señora Volkov.

—Buenos días, Marta.

Se sentó.

Miró la silla frente a ella.

Vacía.

Otra vez.

Siempre.

Tomó el café.

Un sorbo.

Otro.

Nada.

Ni siquiera el sabor lograba distraerla.

—¿El señor Volkov?

—En su oficina.

Elena levantó la mirada.

Eso era nuevo.

—¿Está en casa?

—Sí.

Pequeño cambio.

Casi insignificante.

Pero suficiente.

Elena dudó.

No tenía por qué ir.

No tenía ninguna razón.

Pero…

Se levantó.

—Gracias.

Marta asintió.

Y Elena caminó.

El pasillo seguía igual de largo.

Igual de frío.

Pero esta vez…

Sabía a dónde iba.

Se detuvo frente a la puerta.

La misma que había visto el día anterior.

La misma que no había cruzado.

Hasta ahora.

Golpeó dos veces.

Silencio.

—Adelante.

La voz llegó desde adentro.

Igual de siempre.

Elena abrió.

Y lo vio.

Leonardo estaba sentado detrás del escritorio, rodeado de papeles, con la mirada fija en la pantalla. No levantó la vista de inmediato.

Trabajando.

Claro.

Siempre.

—¿Necesitás algo?

No fue una pregunta real.

Fue automática.

Elena cerró la puerta detrás de sí.

—No.

Eso hizo que él levantara la mirada.

Por fin.

—Entonces…

—Quería saber si estabas en casa.

Pequeña pausa.

—Lo estoy.

—Lo sé.

Silencio.

Extraño.

Porque no había motivo para que ella estuviera ahí.

Y ambos lo sabían.

Leonardo la observó unos segundos más.

Como intentando entender.

—¿Y?

Elena dudó.

No tenía una razón concreta.

No una lógica.

Pero igual habló.

—Nada.

Esa respuesta…

No encajaba en su mundo.

Y se notó.

—No venís a mi oficina “por nada”.

Directo.

Como siempre.

Elena cruzó los brazos suavemente.

—Tal vez sí.

—No.

Seguro.

Convencido.

Controlado.

Elena dejó escapar una pequeña exhalación.

—Solo… —dudó—. Quería verte.

El silencio que siguió…

Fue distinto.

No incómodo.

No pesado.

Sino…

Inesperado.

Leonardo no respondió de inmediato.

La miró.

Más de lo habitual.

Como si estuviera procesando esas palabras.

Como si no encajaran en su lógica.

—¿Por qué?

Pregunta simple.

Pero no lo era.

Elena tampoco tenía la respuesta clara.

—Porque vivimos juntos.

Eso fue lo primero que salió.

No era mentira.

Pero tampoco era toda la verdad.

Él apoyó la espalda en la silla.

—Eso no implica nada.

Frío.

De nuevo.

Pero no cortante.

No del todo.

Elena asintió.

—Lo sé.

Silencio.

—Entonces no lo hagas.

Ahí estaba.

La barrera.

La distancia.

La línea.

Elena lo sostuvo con la mirada.

—¿No hacer qué?

—Buscar algo donde no hay nada.

Esa frase…

Se sintió.

Porque era verdad.

Porque dolía.

Y porque, en el fondo…

Ella ya lo estaba haciendo un poco.

Elena bajó la mirada un segundo.

Luego volvió a levantarla.

—Tranquilo.

Su voz fue más firme.

Más clara.

—No estoy buscando nada.

Eso pareció calmarlo.

O al menos…

Lo volvió a su estado normal.

—Bien.

Silencio otra vez.

Pero ahora…

Diferente.

Elena dio un paso atrás.

—Solo quería confirmar que existís dentro de esta casa.

La frase fue suave.

Pero directa.

Leonardo no reaccionó de inmediato.

Pero sus ojos…

Se quedaron en ella un segundo más.

—Existo.

—No parece.

Eso…

Eso fue nuevo.

Porque no era desafío.

Era verdad.

Y él lo supo.

Elena se giró.

Caminó hacia la puerta.

—Voy a salir.

Él frunció levemente el ceño.

—¿A dónde?

—A ver a mis hermanas.

Pequeña pausa.

—Bien.

Nada más.

Ninguna objeción.

Ningún interés.

Pero tampoco indiferencia total.

Solo…

Aceptación.

Cuando salió de la oficina…

Elena sintió algo raro.

No alivio.

No tristeza.

Algo intermedio.

Como si ese pequeño intercambio…

Hubiera movido algo.

Muy poco.

Casi nada.

Pero suficiente.

Dentro de la oficina…

Leonardo no volvió al trabajo de inmediato.

Se quedó mirando la puerta cerrada.

Pensando.

Sin entender del todo por qué esa conversación…

Había sido distinta.

Ella no había pedido nada.

No había exigido.

No había intentado agradar.

Solo…

Había estado ahí.

Y eso…

No era lo que esperaba.

Tomó el teléfono.

Lo dejó.

Volvió a mirar la puerta.

Y por primera vez en mucho tiempo…

Algo fuera del trabajo…

Había captado su atención.

Mientras tanto, Elena salía de la casa.

Con una sola idea en mente.

Verlas.

Sentirlas.

Recordar quién era realmente.

Porque ahí dentro…

Entre paredes perfectas y silencios interminables…

Corría el riesgo de olvidarlo.

1
Diana maryuri
todo es muy color de miel muy color de rosa yo solamente estoy esperando en qué momento todo se empieza a complicar y creo que ese viaje va a ser el stock de complicación algo va a pasar no sé si su antigua novia va a ser algo o ese va a accidentar pero creo que estamos a punto de entrar en el punto triste de la historia
wendy cordova
no pues ahora sale cualquier mal entendido y se apaga la chispa
Jesus Castro Montero
Por fin Elena y Leonardo se vuelven a enamorar de nuevo
Nora Garcia
es en cámara lenta la movels
Jesus Castro Montero
Muy buena novela escritora Adri Pacheco te felicito eres lo máximo me fascina lo que escribes
Jesus Castro Montero
Leonardo te atrapó una mujer muy buena como Elena y según tu nunca te ibas a enamorar de ninguna mujer jajaja
Jesus Castro Montero
Leonardo estas enamorado hasta los huesos de Elena que bueno
Diana maryuri
el calor subio
Jesus Castro Montero
Leonardo cambiaste para bien por Elena te llegó el amor si pensarlo y eso es bueno
Jesus Castro Montero
Por que Leonardo se ena
orí de Elena sin querer bueno asi ese amor entra sin que lo llamen te felicito escritora eres grandiosa
Jesus Castro Montero
Por fin consumaron su amor por contrato ahora a ser felices
Jesus Castro Montero
Leonardo ahora sí te toca cuidar de verdad a Elena ambos se aman
Diana maryuri
cómo se conocieron ellos , porque da la inteyvde que ese contrato vino porque de alguna manera ellos se habían relacionado quizás ella trabajó en su empresa
Jesus Castro Montero
Gracias escritora Adri Pacheco todas tus novelas son maravillosas y geniales te felicito
Jesus Castro Montero
Elena ni tengas miedo si lo amas de verdad demuestraselo para qye nunca busque en otra mujer ño que tiene con tigo es real
Jesus Castro Montero
Nada podía ser igual por que estaban entregándose a ese amor que recién estaban descubriendo
Jesus Castro Montero
Te lo dije Elena Leonardo se está enamorando de ti como el también
Jesus Castro Montero
Ya déjense de juegos ambos lo nesecitan suelten todo lo que tienen guardado
Jesus Castro Montero
Elena ya no des marcha atrás tanto tu como el nesecitan una noche de pasión
Jesus Castro Montero
Leonardo que esperas Elena está igual qye tu se enamoró y ya no puede estar lejos de ti
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play