spoiler: tiene final feliz. 💗
Enemies to lover.
🚧 NO ES POLIAMOR🚨
[La pareja protagonista son mayores de edad.].
+18.
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El sushi llegó y Damián dejo la gran bolsa encima de la mesa. Rodrigo se sentó en el pequeño sofá mientras sacaba la comida del contenedor. Cuando lo abrió, una bocanada de vapor se elevó y un delicioso aroma inundó la habitación. Era sushi de distintos tipos: atún, salmón, jamón, camarón y muchos rellenos más. Era tan apetecible que las manos de Damián temblaban, Damián ama la comida tanto como ama los dulces.
— ¡Waa! —exclamó Damián arrodillándose frente al contenedor, los ojos brillantes—. Esto se ve demasiado bueno para ser real.
Rodrigo sonrió, sacando los palillos.
— Si no te controlas, vas a comerte hasta la caja.
Damián ya tenía un rollo de atún en alto como si fuera un trofeo.
— Primero el atún, luego el salmón, luego el que tenga más mayonesa encima y al final —se detuvo, mirando fijamente a Damián— el que me diga qué pasa entre tú y Lucas en realidad.
El aire cambió sutilmente. Damian bajó lentamente sus palillos.
— ¿Ahora sí quieres hablar? ¿Después de usar esa cara tierna y robarme un beso?
— Fue solo un beso en la mejilla~ —sonrió inocente mientras comia.
— aja
— ¿por qué realmente no querías ir? Porque sé que no es por inseguridad.
Rodrigo suspiró, mirando hacia la ventana.
— Creo que son celos, Damián tu sabes que me gustas.
Damián dejó los palillos sobre el plato con cuidado.
— ¿Qué…? — mirándolo de reojo—. Repite eso.
Rodrigo no volteó, seguía viendo por la ventana.
— Que me gustas. Desde siempre. Y tú lo sabes.
Damián tragó en seco, se acercó un poco más a él, solo unos centímetros pero suficientes para sentir el calor de Rodri.
— Estoy casado, tengo un hijo —susurró— Rodri tu mereces a una chica que esté para ti y todo eso.
Rodrigo giró lentamente la cabeza y clavó sus ojos en los suyos.
— Damián, no lo entiendo, ella no te ama, ustedes no se aman, Joshua me conoce..
Damián abrió la boca para responder, pero las palabras se atascaron en su garganta, tenía razón.
— Rodri, el sushi se enfriará..
— Me gusta el sushi frío — murmuró
En ese momento empezó a sonar el celular de Damián, era lucas.
Damián soltó un suspiro y se alejó de él, agarrando el teléfono, la pantalla mostraba el nombre que ya se esperaba: Lucas.
Rodrigo, al ver el ceño fruncido de Damián, supo de quién se trataba. Su expresión se tornó más sombría, y aunque intentó disimular, sw notaba el enojo.
Damian un poco alejado contesto.
" Hola? Buenas noches."
"Pensé que no contestarias, te perdiste? Dónde están?."
"Estoy con Rodrigo " —respondió Damián, bajando un poco la voz mientras miraba de reojo hacia donde él estaba—
Una pausa al otro lado de la línea. Luego, una risa corta, casi burlona.
" No te dió la tarjeta? No me dejen esperando."
Damián apretó el teléfono contra su oreja, tal vez está es la salvación que esperaba, odia afrontar sus problemas.
" Ya vamos para allá."
Dicho esto colgó y se acercó a Rodrigo el cual estaba comiendo.
— que te pondrás? Iré con este vestido.
Rodrigo no respondió, solo seguía masticando.
— estás enojado? Rodri?. — no recibió respuesta así que agarro varios rollitos, los metió en su boca y se dirigió a la habitación.
Se sentó en la cama mientras masticaba buscaba aquellos tacones que llevaba antes.
Rodrigo se levantó del sofá sin hacer ruido y caminó hacia el.
— te llevaré, cuando estemos allá llamaré a tu guardaespaldas.
— es enserio me dejaras solo allá? — hablo con la boca llena.
— no hables así, traga primero. —poniendose una chaqueta.
— Está bien — murmuró, tragando finalmente.
Al ver a Damián acomodandose el vestido, de repente recordó lo bien que se veía con todo puesto, pero intentó mantenerse centrado.
Rodrigo agarró las llaves con un suspiro
— Vamos.
/ .
El camino hacia la fiesta fue en silencio. Rodrigo manejaba, manteniendo un semblante distante. Damián, por su parte, estaba sumido en sus pensamientos.
El auto se detuvo frente a un bar muy importante.
— Aquí estamos —dijo Rodrigo secamente, deteniendo el motor.
— enserio no irás conmigo? Tomemos un poco, te servirá para olvidar-
— no todos escondemos todo con alchol Damián, si te sirve a ti ese es tu problema. —dijo Rodrigo sin siquiera verlo.
Damian se quedó en silencio mientras sujetaba la puerta de el coche.
— L-lo siento... —dicho esto salió del auto cerrando la puerta y corriendo a dentro del bar.
— mierda. —susurro Rodrigo para si mismo. — que mierda acabo de hacer? Que me pasa — hundiendo la cara en el volante.
Permaneció así unos instantes, sintiéndose culpable y molesto consigo mismo. Sabía que había reaccionado de manera extrema, pero también estaba frustrado con el comportamiento de Damián… e irritado por la presencia de Lucas.
Miró por el parabrisas hacia la entrada del bar, donde Damián había desaparecido entre la multitud.
"Lo mejor sería irse", pensó, pero sabía que no podía hacerlo no sin asegurarse de que Damián estaría bien.
/ . . .
Parqueo su auto y entro al bar, al entrar un guardia de lucas lo estaba esperando y lo guío hacia donde estaba Damián y Lucas.
El guardia lo guió hacia una zona más privada tras el salón, donde Damián estaba sentado con Lucas.
Rodri se acercó, intentando parecer tranquilo mientras saludaba con asentimientos a unos cuántos socios que también estaban en mesas cercanas.
Lucas, al verlo, le brindó una sonrisa cortés pero fría.
— Qué bueno que pudiste venir, Rodrigo.
Damian vio la cara de Rodrigo así que le ofreció de su bebida.
Rodrigo apretó el vaso, pero no miró a Lucas. Sus ojos solo estaban en Damián, que evitaba su mirada.
Lucas soltó una risa suave, exhalando humo de su cigarro hacia el techo.
— Y esa distancia ? — en tono burlesco. — no me digan que ya tuvieron la primera discusión de la relación sin mi!
Rodrigo se quedó helado. "Que mierda le pasa a este tipo" pensó, luego clavó los ojos en él.
— Estás drogado o algo asi? Psicótico de mierda.
Damián ya llevaba 2 botellas.
— Gracias por la invitación, ya se conocían?
— Damián, este tipo está loco. — dijo Rodrigo antes de empezar a discutir con lucas.
Damian seguía tomando y tomando, no prestaba atención a lo que estaba sucediendo o bueno, estaba ocupado en sus pensamientos.
Sin saberlo Damián se estaba volviendo muy vulnerable.
/ . . Media hora después.
— asi?! Pues yo lo conocí primero!
— Podría matarte ahora mismo y n-
Los dos se quedaron en silencio y giraron al mismo tiempo al escuchar a Damián, vieron cómo Damián los confundía con dos guardaespaldas que estaban junto a él.
— hip~ Lucas tu cabello está muy largo~ hip
Al ver eso los dos dejaron su torpe discusión y se levantaron y sujetaron a Damián de los brazos, Rodrigo desde el brazo derecho y Lucas desde el brazo izquierdo.
— Lo llevaré a su casa- —Rodrigo no pudo terminar de hablar.
— No, yo lo llevaré. — dijo lucas.
Amobos estaban jalando los brazos al mismo tiempo, esto ocasionó que Damián lloriqueara.
— Me duele~!
Ambos lo soltaron al mismo tiempo y Damián cayó al suelo, y de inmediato trataron de cargarlo pero Rodrigo lo hizo primero.
— A qui hay habitación.. — dijo Lucas.
— No me interesa lo que haya en tu bar patético, lo llevaré a casa.
/ . . Minutos después.
Se encontraban en una habitación del bar, acostando a Damián en la cama.
— Ya puedes irte, yo me quedaré con el- —lucas no pudo terminar la oración ya que ambos fueron jalados hacia la cama.
— hacen mucho ruido.. —susurro Damián mientras los abrazaba.
Los tres terminaron enredados sobre la cama, Damián entre ellos como un niño dormido que no quiere soltar a sus peluches.
Rodrigo intentó moverse, pero el brazo de Damián le rodeaba el cuello con fuerza. Lucas, por su parte, tenía una mano atrapada bajo la espalda del rubio y no podía liberarse sin moverlo... y moverlo significaría despertarlo.
— Esto es ridículo —murmuró Rodrigo entre dientes—. Suéltame.
— Tú empujaste primero —siseó Lucas, con media sonrisa burlona aún en el rostro—. Pero mira cómo acabamos por tu culpa.
Rodrigo lo fulminó con la mirada pero justo entonces Damián gimió bajito y se acomodó aún más contra ellos, suspirando como si estuviera soñando algo dulce.
Ambos se quedaron callados.
Un silencio raro los envolvió, no era cómodo pero tampoco era incómodo, Damián les importaba más que su orgullo.
Pasaron unos minutos largos.