Durante toda su vida, Lyra creyó que había nacido para ser olvidada y odiada por todos.
Mientras su hermosa y perfecta hermana Anastasia era admirada por todos, Lyra creció entre desprecios, sacrificios y secretos. Obligada a vivir en las sombras de la familia Valmont, jamás imaginó que el destino terminaría llevándola hasta el corazón del reino de Kryndall... y hasta los brazos del príncipe heredero.
Conociendo por primera vez el amor, encontrando una familia, descubriendo lo que significa ser feliz.
Pero cuando la verdad sobre Anastasia comience a salir a la luz, todo aquello que Lyra ha construido empezará a tambalearse.
Porque hay personas dispuestas a matar para ocultar el pasado y porque una pregunta imposible se niega a desaparecer: ¿Qué pasó realmente con Anastasia?
Entre conspiraciones, secretos familiares, traiciones, misterios y un amor capaz de desafiar el destino, Lyra deberá descubrir quién es realmente... antes de que las verdades enterradas destruyan aquello que ama
NovelToon tiene autorización de Lourdes Elizabeth Espinoza Espinoza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 9 – El Compromiso
Lyra caminaba de un lado a otro dentro de la habitación. Sus pasos eran rápidos, nerviosos e inquietos. La enorme habitación que horas antes le había parecido un sueño ahora comenzaba a sentirse sofocante. Porque no entendía nada, absolutamente nada.
—¿Por qué…? —susurró llevándose una mano al pecho.
Todavía podía escuchar la voz del príncipe.
"La acepto como mi prometida."
No tenía sentido.
Lyra negó rápidamente con la cabeza mientras seguía caminando. Debía haber tenido algún error.
Un príncipe no elegía a alguien como ella. Ya había escogido a Anastasia... A la hija hermosa, perfecta, a la que sí merecía convertirse en princesa.
Entonces… ¿Por qué ahora la aceptaba a ella?
Lyra se detuvo frente al espejo. Sus ojos miel recorrieron lentamente su reflejo. El vestido elegante, el cabello rojo cayendo sobre sus hombros, su piel clara… sus pecas… Y aun así… Lo único que veía era a la muchacha del cobertizo, la chica sucia que dormía entre cajas viejas, la joven a la que escondían.
—No soy bonita… —susurró bajando la mirada—. Sin soja refinada…
Ni siquiera sabía comportarse como una dama noble. No entendía las reglas de la corte, no sabía bailar correctamente, no sabía cómo hablarle a la realeza, no sabía nada.
Entonces…
¿Qué podía ganar el príncipe casándose con ella?
¿Compasión?
¿Lástima?
¿Responsabilidad?
Porque amor definitivamente no. Y si solamente necesitaba una prometida… ¿Por qué elegirla a ella?
Era un príncipe guapo y poderoso. Seguramente había cientos de mujeres nobles dispuestas a casarse con él.
Lyra se abrazó a sí misma lentamente. Tenía miedo, mucho miedo. Porque quizás lo mejor era volver a Zahrek.
Volver a la única vida que conocí. Aunque doliera, aunque la odiaran, aunque fuera infeliz. Ese seguía siendo su lugar, pero entonces recordó algo más…
· La ruina de su familia.
· Las deudas.
· Los regalos del compromiso.
· La desesperación de sus padres.
Ese matrimonio no solo era una unión… era la salvación. El deber que había recaído sobre Anastasia… Ahora era suyo.
Lyra cerró lentamente los ojos. Quizás debería aceptar, aunque fuera por ellos. Aunque jamás la hubieran amado.
Tres golpes suaves sonaron en la puerta.
Lyra se tensó de inmediato.
—No quiero hablar con nadie…
Hubo unos segundos de silencio.
Entonces escuchó la voz tranquila de Samira del otro lado.
—Señorita Lyra… por favor, ábrame. Necesito hablar con usted.
Lyra presionó lentamente los labios. No quería abrir, no quería seguir pensando, no quería enfrentar aquello. Pero después de unos segundos… Terminó caminando hacia la puerta.
La abrió lentamente.
Samira entró con calma y cerró detrás de ella.
Lyra evitó mirarla directamente.
—¿Qué pasó con el príncipe…?
Samira la observará unos instantes antes de responder.
—Está esperando su respuesta.
Lyra apenas levantó la mirada.
—¿Mi respuesta…?
—Su Alteza no piensa obligarla a aceptar el compromiso si usted no quiere hacerlo.
Aquello se sorprendió a Lyra, porque toda su vida había vivido sin poder decidir nada. Y ahora… De pronto le daban una opción.
Samira dio unos pasos dentro de la habitación.
—Aunque personalmente creo que debería aceptar.
Lyra frunció ligeramente el ceño.
—¿Por qué?
Su voz salió rota e insegura.
—¿Por qué alguien como él querría casarse conmigo?
Sus ojos comenzaron a humedecerse otra vez.
—No soy agraciada… no fui educada como una dama noble… no sé cómo comportarme…
Samira la escuchó sin interrumpirla.
Y cuando Lyra terminó… La asistente habló con absoluta serenidad.
—Nada de eso es importante.
Lyra la miró confundida.
Samira continuó:
—Usted es una mujer hermosa e inteligente.
La pelirroja abrió ligeramente los ojos.
“Hermosa.”
Otra vez esa palabra. Le dolía escucharla, porque jamás había podido creerla.
—Además… —continuó Samira—, el príncipe siempre estuvo interesado en usted.
Lyra parpadeado.
—¿En mí…?
-Si.
La joven negó rápidamente.
—Eso no tiene sentido. Él pidió matrimonio con mi hermana; Anastasia.
Samira guardó silencio unos segundos. Como si estuviera escogiendo cuidadosamente sus palabras.
—Eso es algo que Su Alteza debe explicarle personalmente.
Lyra sintió que el corazón se aceleraba.
Samira se acercó apenas más a ella.
—Pero puedo decirle algo con seguridad.
La mirada del asistente se volvió seria.
—No cualquier mujer habría recibido esta oportunidad.
Lyra bajó lentamente la mirada.
Samira continuó:
—Antes de usted, muchas casas nobles intentaron comprometer a sus hijas con el príncipe.
—¿Y…?
—Todas fueron rechazadas.
Lyra se sorprendió.
—¿Por qué?
Samira soltó un pequeño suspiro.
—Porque él sabe perfectamente que la mayoría solo desea su poder, su apellido y el prestigio de Kryndall.
Lyra sintió un nudo en la garganta.
—Mi familia también quiere eso…
—Lo sabemos.
La sinceridad de Samira la dejó inmóvil. Pero la asistente continuó antes de que pudiera pensar demasiado.
—Sin embargo, usted tiene algo que ningún otro joven logró despertar en él.
Lyra levantó lentamente la mirada.
—¿Qué cosa…?
Samira suena apenas, muy apenas.
—Curiosidad.
El corazón de Lyra dio un pequeño vuelco.
—Y un interés genuino por usted como persona.
La joven quedó completamente inmóvil. Porque nadie… Jamás… La había considerado alguien digno de interés.
Lyra tragó saliva lentamente.
Samira entonces habló más suave:
—Escúchelo antes de decidir.
El silencio se instaló entre ambas.
Y después de unos segundos… Lyra finalmente ascendió muy despacio.
—Está bien…
Samira se sonroja apenas. Y camino hacia la puerta.
—Entonces venga conmigo.
-----00-----
El recorrido hacia el gran salón se sintió eterno. Lyra sintió el corazón latiéndole con fuerza a cada paso.
Samira finalmente abrió las enormes puertas.
—Adelante.
Lyra respiró hondo.
Y entró.
El príncipe seguía allí… esperándola.
La luz atravesaba los enormes ventanales detrás de él, envolviendo parcialmente su figura elegante.
Y cuando la vio entrar… sus ojos verdes se suavizaron inmediatamente.
Lyra sintió nervios instantáneos.
Las puertas se cerraron detrás de ella.
La joven hizo una reverencia profunda.
—Lamento mi comportamiento anterior, Su Alteza.
Su voz tembló ligeramente.
—Me asusté…
El príncipe permaneció en silencio observándola.
Lyra juntó lentamente las manos frente a sí.
—Pero lo pensé mejor.
Tragó saliva y finalmente dijo:
—Aceptaré convertirme en su prometida… y futura esposa.
El príncipe abrió levemente los ojos, sorprendido. Porque el cambio había sido demasiado arrepentido.
Y aunque sospechaba que había sido Samira, al haber hablado con ella… No le importó. Porque escuchar aquello le provocó un alivio enorme. Uno que ni siquiera intentó ocultar.
—Me alegra escuchar eso.
Su voz sonó más cálida, más humana. El príncipe comenzó a acercarse lentamente hacia ella.
Lyra sintió inmediatamente tensión. Pero él se detuvo a una distancia prudente, sin embargo, lo suficientemente cerca para verla bien, pero lo suficientemente lejos para no intimidarla.
—En vista de que pronto seremos esposos…
La joven apenas levantó la mirada. Y por primera vez... Pudo observarlo realmente de cerca.
Era absurdamente atractivo. Su piel morena contrastaba con los detalles oscuros y dorados de su ropa, mientras sus ojos verdes parecían observarla con demasiada atención.
—No quiero que siga llamándome con tantos formalismos.
Lyra parpadeado.
El príncipe apenas resulta molesto. Una sonrisa pequeña, pero real.
—Mi nombre es Kael.
El nombre pareció quedarse suspendido en el aire.
Kael.
Lyra sintió algo extraño al escucharlo… era el nombre perfecto para él.
—Puede llamarme así cuando estemos solos… —continuó él—. Y yo la llamaré simplemente Lyra… si no le molesta.
Ella sintió las mejillas arder ligeramente. Porque nadie de su posición le había hablado jamás de forma tan cercana.
Aun así… Terminó asintiendo lentamente.
—Está bien… Kael.
Decirlo siquiera en su mente ya se sentía prohibido.
El príncipe entonces giró apenas hacia la puerta.
—Samira.
El asistente entró inmediatamente.
Kael no apartó la mirada de Lyra cuando habló.
—Haz público mi compromiso con Lyra Valmont.
El corazón de la joven se detuvo por un instante. Porque aquellas palabras lo volvieron real, definitivamente real.
Ella… La hija olvidada, la pelirroja maldita, la muchacha del cobertizo…
Acababa de convertirse oficialmente en la prometida del príncipe heredero de Kryndall.
mientras Kael manda. a investigar a Samira. para saber lo que pasa con la familia Valmonta
es cierto que ellos mismos la llevaron a Kryndall y ahora resulta que no quieren responder la compromiso que ellos mismos buscaban? jummm🤔🤔🤔🤔
pero también fue al huerto, leyó libros en la biblioteca.... ha tomado pequeñas decisiones que para ella son enormes
Ambos se parecen ... son amables y no tienen miedo de estar en medio de las personas... no hacen esas diferencias entre clases sociales
Aún así revisa que llevará botas para poder entrar al huerto!
esa conversación entre ellos nos revela que Osea elegió a Lyra como su prometida por alguna razón... y no lastima ni compasión....
y Karl se comportó a la altura al despedirlas como perros.... como lo que son ju mmmm....
Comos e atreven a cuestionar a una noble... sin importar como sea 🤬🤬🤬🤬🤬