NovelToon NovelToon
El Fantasma 2

El Fantasma 2

Status: Terminada
Genre:Romance / Omegaverse / Completas
Popularitas:1.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Skay P.

⚠️🚫Un nuevo "asesino perfecto" aparece en la ciudad. No usa feromonas, usa tácticas militares que Ben reconoce. Y ese es solo el inicio de los problemas de la familia Volkov Masson. 🚫⚠️ 💡Estilo staempunk💡

NovelToon tiene autorización de Skay P. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Los niños de Ben Connors

El sótano de entrenamiento de la mansión Volkov no olía a hogar; olía a sudor, acero frío y al aceite denso que se usaba para limpiar los fusiles. Ben estaba de pie frente a sus hijos. Sus ojos azules brillaban con una intensidad eléctrica que solo aparecía cuando el Capitán de la Unidad de Élite tomaba el control sobre el padre omega.

Frente a él, Leo y Vladislav mantenían una postura perfecta. Leo, con sus ojos azules como el cielo antes de una tormenta, sostenía una daga corta. Vladislav, con sus ojos violetas eléctricos chispeando por la adrenalina, cargaba un rifle de precisión descargado.

—Saben desarmar a un hombre en tres segundos —dijo Ben, caminando alrededor de ellos como un depredador—. Saben qué veneno detiene un corazón y cuál solo nubla la vista. Los entrené para que nadie pudiera ponerles una mano encima. Pero siempre hubo una regla: solo defensa, nunca el golpe final.

Ben se detuvo frente a Vlad y le puso una mano en el hombro.

—Nadler no juega con esas reglas. Él no busca desarmarlos; busca eliminarlos. Si van a entrar en esos túneles con nosotros, deben entender que la compasión es el camino más rápido a la morgue.

—Estamos listos, Papá Ben —dijo Vladislav, y su voz no tembló. El recuerdo del agarre de Nadler en su cuello todavía le quemaba la piel.

—No lo están —intervino Valerius desde la puerta, cruzado de brazos—. Saber manejar un arma es técnica. Estar dispuesto a ver cómo la luz se apaga en los ojos de tu enemigo es algo que no se enseña con manuales. Pero hoy, su padre les dará la última lección.

Mientras los niños asimilaban las palabras de Valerius, en el nivel superior, la tensión era de un tipo diferente.

Sage estaba en el laboratorio de química, organizando los viales de antídoto que había desarrollado para el éter de los Cuervos de Hierro. Se movía con la precisión de un cirujano, una habilidad que Ben le había inculcado bajo presión en sus años de formación.

Jasper estaba apoyado contra el marco de la puerta, observándolo. El jefe de seguridad sentía que el corazón se le salía del pecho cada vez que Sage manipulaba esos frascos de cristal.

—Deberías dejar que uno de mis hombres suba estas cajas, Sage —dijo Jasper, tratando de sonar profesional, aunque su voz sonaba un poco más ronca de lo habitual.

Sage levantó la vista y le regaló una sonrisa dulce, la única sonrisa que parecía no haber sido tocada por la oscuridad de la mafia.

—Estoy bien, Jasper. Estas fórmulas son delicadas. Si alguien las agita demasiado, perderán su efectividad contra el gas de Nadler. Además, sé que tienes mucho trabajo reforzando el muro sur.

Jasper dio un paso hacia él, cerrando la distancia. Su aroma a olivo chocó con la suave manzanilla de Sage.

—Mi trabajo es proteger esta casa, pero mi prioridad es que tú no estés en la línea de fuego. Lo que pasó en el Sector 4... casi me vuelvo loco cuando no respondían por la radio.

Sage parpadeó, un poco confundido por la intensidad en los ojos de Jasper.

—Eres muy responsable, Jasper. Ben tiene suerte de tenerte como jefe de seguridad. Te preocupas por todos nosotros como si fueras de la familia.

Jasper apretó los puños. Como si fuera de la familia. Sage era un experto en detectar venenos y rastrear infiltrados, pero era completamente ciego ante el hecho de que Jasper lo miraba como si fuera el centro de su universo.

—Sí... la familia —masculló Jasper, suspirando de frustración—. Solo ten cuidado. Si algo te pasara, yo no... la mansión no sería la misma.

Antes de que Sage pudiera preguntar a qué se refería, Vane entró al laboratorio. Su rostro estaba más pálido de lo normal y traía un telegrama arrugado en la mano.

—Olvida las fórmulas por un momento, Sage —dijo Vane—. Tenemos un problema mayor. Mis informantes en la Jefatura de Policía acaban de confirmar lo que temíamos.

Ben y Valerius subieron del sótano seguidos por los niños, atraídos por el tono de urgencia de Vane.

—La policía de Puerto Gris ha dejado de ser neutral —soltó Vane, lanzando el telegrama sobre la mesa de química—. El Comisionado Miller ha recibido un pago masivo de los Cuervos de Hierro. No solo van a ignorar los movimientos de Nadler, sino que han emitido una orden de arresto contra Valerius y Ben bajo cargos falsos de traición al Estado.

—Víbora corrupta... —gruñó Valerius—. Miller siempre fue un muerto de hambre, pero esto es un suicidio.

—No es un suicidio si tiene a Nadler de su lado —dijo Ben, analizando la situación con su mente policial—. Miller les dará cobertura legal, y Nadler hará el trabajo sucio. Van a usar a la policía para rodear la mansión y forzarnos a salir, presentándonos como criminales ante el pueblo.

Vane asintió.

—Ya hay patrullas moviéndose hacia el Sector. No vienen a investigar; vienen a limpiar el camino para que los hombres de Nadler coloquen las cargas en las calderas principales. Si las calderas explotan, el sistema de vapor de toda la ciudad colapsará. Puerto Gris quedará a oscuras y en silencio.

Ben miró a sus hijos. Vio a Leo analizando el mapa y a Vladislav revisando el seguro de su arma. Ya no podía dar marcha atrás. El mundo de la Tierra, con sus leyes y sus placas, estaba a miles de kilómetros de distancia. Aquí, la policía era el enemigo y su familia era la única ley.

—Jasper —ordenó Ben, y su voz recuperó ese tono de mando que hacía que todos se cuadraran—. Prepara el convoy encubierto. No vamos a esperar a que Miller llegue a nuestra puerta. Vamos a interceptar a los Cuervos en la estación de calderas antes de que la policía establezca el perímetro.

—¡Ben, es una trampa! —advirtió Sage—. Si la policía está allí, dispararán a matar para proteger a los Cuervos.

Ben miró a su hermano y luego a sus hijos.

—Por eso no vamos a ir como los Volkov. Vamos a ir como sombras. Sage, necesito que prepares los bloqueadores de aroma para todos. Jasper, tú y tus hombres se encargarán de la distracción en la puerta principal de la estación.

—¿Y nosotros? —preguntó Leo, con sus ojos azules fijos en su padre.

Ben suspiró, sintiendo el peso de su decisión.

—Ustedes vendrán conmigo por el sistema de ventilación. Si la policía intenta detenernos, no quiero que se enfrenten a ellos. Pero si ven a alguien con el emblema de los Cuervos de Hierro... —Ben hizo una pausa, mirando la marca en el cuello de Vlad—. Tienen permiso para usar fuerza letal.

Vladislav asintió, y por un segundo, sus ojos violetas soltaron un destello que hizo vibrar el aire. Leo simplemente asintió, guardando su daga en la bota.

Una hora después, la estación de calderas de Puerto Gris se alzaba como un monstruo de hierro y vapor entre la neblina. El sonido de las máquinas era un rugido constante que ocultaba el movimiento de los hombres de Jasper.

En la oscuridad de un callejón cercano, Jasper ayudaba a Sage a ajustar su máscara de filtro.

—Quédate cerca de la unidad móvil, Sage —susurró Jasper, tomándolo del brazo por un segundo más de lo necesario—. Si escuchas disparos de gran calibre, te vas de aquí. No me importa lo que diga Ben.

Sage lo miró, notando el temblor en la voz del alfa.

—Estaré bien, Jasper. Tú también vuelve, ¿entendido? No quiero tener que curar tus heridas otra vez por ser un imprudente.

Jasper sonrió con amargura. "Imprudente" era lo último que se sentía; se sentía como un hombre desesperado por proteger lo único que le daba paz en esa ciudad de acero.

En los conductos de ventilación sobre la sala de calderas, Ben se movía con una agilidad que desafiaba la lógica de su cuerpo omega. Leo y Vlad lo seguían sin hacer un solo ruido.

Abajo, en la plataforma principal, pudieron ver el caos. Oficiales de la policía de Puerto Gris estaban custodiando las puertas mientras hombres con chaquetas de cuero —los Cuervos— colocaban cilindros de metal en los pilares de carga.

Y en el centro de todo, estaba Nadler. El hombre del aroma a nogal negro no llevaba máscara esta vez. Su rostro, el rostro del mendigo que Bruce ocupaba, estaba iluminado por el resplandor rojizo del fuego de las calderas.

—¡Coloquen las cargas en la válvula de alivio! —ordenó Nadler—. Quiero que esta ciudad aprenda lo que pasa cuando el vapor se vuelve fuego.

Ben sintió la rabia quemándole las venas. Miró a sus hijos y les hizo una señal.

—Leo, a la izquierda. Vlad, a la derecha. Jasper iniciará la distracción en tres... dos... uno...

Una explosión ensordecedora sacudió la entrada de la estación. Los policías corrieron hacia el ruido, dejando a los Cuervos solos por unos segundos.

—¡Ahora! —susurró Ben.

Los tres saltaron desde las vigas. Ben cayó sobre dos hombres, neutralizándolos antes de que pudieran gritar. Leo se movió como un rayo azul, su daga encontrando los puntos débiles en las armaduras de cuero de los terroristas.

Pero fue Vladislav quien se encontró de frente con Nadler.

El asesino se giró, sonriendo al ver al pequeño alfa de ojos violetas.

—Has vuelto por más, cachorro.

Vladislav no respondió con palabras. Levantó su rifle y, por primera vez, no apuntó a la pierna ni al hombro. Apuntó al tanque de presión que Nadler llevaba en la espalda.

—¡Papá dijo que la cacería era nuestra! —gritó Vlad.

El estallido del disparo resonó en toda la estación, mezclándose con el rugido del vapor. El tablero de ajedrez se había roto por completo, y los niños de Ben Connors acababan de demostrar que, en Puerto Gris, las víboras no eran las únicas que sabían morder.

1
Maru19 Sevilla
Me encantó la saga, espero çon mucho gusto la continuación /Heart//Heart//Heart//Heart/
Skay P.: Claro que sí bebé 🤎🤎
total 1 replies
Maru19 Sevilla
Yo si quiero el siguiente volumen de la familia Volcov, te leo desde la ciudad de México . Me encantan tus historias 💖💖💖💖💖💖
Skay P.: Autora👠✨️
total 5 replies
Maru19 Sevilla
Ya mero iban a dejar solo a Sage
Maru19 Sevilla
Malditos mafiosos /Smug/
Maru19 Sevilla
Se podrá embarazar Sage?
Maru19 Sevilla
💖💖💖💖
Maru19 Sevilla
Cuidado con los chiquillos 🤭🤭🤭
Maru19 Sevilla
Ya quiero leer la caída de Miller🤭
Maru19 Sevilla
Los chamaquitos en todo están 🤭
Maru19 Sevilla
Muy bien 👏
Maru19 Sevilla
😱
Maru19 Sevilla
Muy emocionante 👏👏😱
Maru19 Sevilla
Muy bien!!!👏👏👏
Maru19 Sevilla
Que miedo, que sus hijos entren en la batalla 😱
Skay P.: La sangre estira, cielito😘
total 1 replies
Maru19 Sevilla
Se pone más emocionante la historia 👏👏👏
Maru19 Sevilla
Lo hubieran noqueado!
Maru19 Sevilla
Será que se vuelvan a embarazar?
Skay P.: Jajaja el Capitán tiene pánico ⚠️
total 1 replies
Maru19 Sevilla
Muy buena obra también " Hielo y alquitrán" 💖
Skay P.: Gracias 😘😘😘😘
total 1 replies
Maru19 Sevilla
Inicia muy bien👏👏
Maru19 Sevilla
Que emoción 👏👏👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play