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Sobrevivir A Las Cenizas De Tu Amor

Sobrevivir A Las Cenizas De Tu Amor

Status: Terminada
Genre:Aventura / Apocalipsis / Romance / Completas
Popularitas:1.8k
Nilai: 5
nombre de autor: May_Her

En un mundo devastado por una pandemia que acabó con la civilización, Jimena, una enfermera que aún carga con el duelo por la pérdida de su pareja, sobrevive en soledad en la periferia de una ciudad en ruinas. Su existencia se limita a cuidar de un pequeño grupo de marginados: un anciano con una herida incurable, una mujer que ha perdido la razón por el dolor, y una niña salvaje que vive escondida.

Su monótona y silenciosa rutina se rompe cuando Iván, un joven mensajero, llega para pedir su ayuda. En ese momento conoce a Mateo, la persona que hará que todo en su mundo cambie.

NovelToon tiene autorización de May_Her para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9

Roxana no respondió de inmediato, se levantó y fue hacia la ventana, apartando la cortina de tela áspera para mirar el exterior. Desde allí, Jimena sabía que se veía el horizonte completo de la ciudad: los edificios derruidos, las calles vacías, y a lo lejos, la mole del mercado, el antiguo supermercado que ahora albergaba a cientos de personas. Un punto de luz en medio de la oscuridad.

—Yo también tuve una oportunidad como esa —dijo Roxana en voz baja, sin volverse—. Cuando empezó todo, cuando aún había esperanza. Un grupo de policías nos reunimos en la comisaría del centro. Pensábamos que podíamos mantener el orden, proteger a la gente. Duró dos semanas. Luego llegaron los militares y nos evacuaron a los que aún estábamos vivos. Yo me fui. Me subí a un camión y me fui como una cobarde.

Jimena guardó silencio. Sabía que Roxana necesitaba hablar, que esas confesiones eran raras y valiosas. Había visto a la Loba callar durante horas, pero cuando hablaba, cada palabra pesaba como una losa.

—Mi hija se quedó —continuó Roxana, sin volverse—. Tenía doce años. Estaba en casa de mi hermana, al otro lado de la ciudad, cuando empezó el caos. Yo pensé: “voy a la comisaría, ayudo un par de días, y luego voy a buscarlas”. Pero cuando intenté cruzar, ya era tarde. Las calles estaban llenas de muertos, de enfermos, de locos. Y yo me fui. Me subí a ese puto camión y me fui.

Ahora sí, se volvió. Sus ojos negros brillaban con una humedad que Jimena no había visto nunca. Había lágrimas, sí, pero también rabia. Una rabia contenida durante años, que ahora se filtraba por las grietas de su armadura.

—Cuando volví, un mes después, ya no quedaba nada. La casa de mi hermana estaba vacía. Mis sobrinos, mi hermana, mi hija… desaparecidas. Muertas, seguramente. Y yo había sobrevivido por cobarde.

—No eras cobarde —dijo Jimena con suavidad—. Eras humana. Hiciste lo que creías correcto en ese momento.

—¿Y tú qué sabes? —Roxana se giró hacia ella con una ferocidad que Jimena no le había visto desde los primeros días, cuando aún se trataban con desconfianza—. Tú no estabas allí. No viste cómo los dejaba atrás. No oíste cómo me llamaban por la radio, pidiendo ayuda, y yo no respondí porque tenía miedo. Miedo de que me obligaran a volver. Así que me callé. Me subí al camión y me callé.

—Pero volviste.

—Volví cuando ya no quedaba nadie a quien salvar. Eso no es valor. Es egoísmo.

Jimena se levantó y se acercó a ella. No la tocó —sabía que Roxana no soportaba el contacto físico, especialmente cuando estaba alterada— pero se puso a su lado, mirando también el horizonte. La ciudad se extendía bajo ellas como un organismo muerto, calles que eran arterias vacías, edificios que eran huesos rotos.

—¿Y si tu hija estuviera viva? —preguntó Jimena—. ¿Y si hubiera sobrevivido y estuviera en algún lugar de esta ciudad, esperando que fueras a buscarla?

Roxana la miró con dureza.

—No está viva, lo sabría.

—¿Cómo lo sabrías? No lo sabes. No puedes saberlo. Por eso te quedas aquí, en lo más alto, mirando. Porque una parte de ti cree que quizás, algún día, la verás llegar.

El silencio se hizo denso. Roxana apretó los puños, y por un momento Jimena pensó que la iba a echar. Pero en lugar de eso, la mujer soltó un suspiro largo, cansado.

—Eres demasiado lista para tu propio bien, Jimena.

—No soy lista, solo te conozco.

—¿Y qué ves?

—Veo a una madre que no ha dejado de esperar, que tiene miedo de dejar de hacerlo.

Roxana volvió a mirar por la ventana, pero esta vez su expresión era más suave, casi vulnerable.

—A veces, por las noches, creo oír su voz. Me llama. “Mamá, mamá, ¿dónde estás?”. Y me despierto y no hay nadie. Solo el viento, las ratas, los muertos.

—No son los muertos —dijo Jimena—. Es tu cabeza mente extrañándola.

—¿Y si es verdad? ¿Y si está aquí y yo no puedo verla?

—Entonces algún día la verás. Pero no hoy. Hoy tienes que seguir viva.

Roxana rio, pero esta vez la risa sonó diferente. Más triste, pero también más humana.

—Me estás devolviendo mis propias palabras. Las que me dijiste cuando me curaste la primera vez.

—Las aprendí de ti.

—Pues eres una buena alumna. Demasiado buena para este mundo.

Jimena sonrió. Roxana se alejó de la ventana y fue hacia un rincón donde guardaba sus pertenencias. Rebuscó entre trapos y cajas y sacó algo que entregó a Jimena: una pequeña navaja automática, de las que usan los policías. El metal brillaba en la penumbra, bien cuidado, listo para ser usado.

—Toma, la mía, tengo otra, por si en ese mercado de mierda intentan algo.

Jimena tomó la navaja. El metal estaba frío, pero el gesto era cálido. Era la forma que tenía Roxana de decir “te quiero” sin decirlo, de admitir que Jimena le importaba más de lo que estaba dispuesta a reconocer.

—Gracias, Roxana.

—No me des las gracias. Solo vuelve. Y si no vuelves, que al menos sirva para algo.

—Volveré. Te lo prometo.

—Las promesas no valen nada. Ya lo sabes.

—Esta sí.

Roxana la miró largamente. Luego, con un gesto brusco, la abrazó. Fue un abrazo rápido, incómodo, como si Roxana hubiera olvidado cómo se hacía. Pero Jimena sintió la fuerza de sus brazos, la rigidez de su espalda, y supo que aquel gesto le costaba más que cualquier otra cosa.

—Vete ya —murmuró Roxana, soltándola—. Antes de que me arrepienta y te ate a una silla para que no te vayas.

Jimena sonrió con los ojos húmedos. Guardó la navaja en su mochila, junto a la de Carlos, y se encaminó hacia la puerta.

En el umbral, se volvió.

—Roxana.

—¿Qué?

—Si pasa algo… si algo me pasa… cuida de ellos. Del señor Gutiérrez, de la mujer del ático.

—No me pidas eso.

—Te lo pido igual.

Roxana apretó los labios.

—No va a pasarte nada. Eres más dura de lo que crees.

—No es respuesta.

—Es la única que tienes.

Jimena asintió. Cruzó la puerta y comenzó el largo descenso por las escaleras oscuras. En cada rellano, el eco de sus pasos resonaba como un latido. El cuchillo de Carlos y la navaja de Roxana pesaban en su mochila como dos promesas.

Al llegar a la calle, el aire fresco le golpeó el rostro con la promesa de la lluvia. Miró hacia arriba, hacia la undécima planta, y vio una silueta en la ventana. Roxana la observaba. Jimena levantó la mano en un gesto de despedida, y la silueta respondió con otro, breve, casi imperceptible.

Luego se encaminó hacia el mercado, sintiendo el peso de los que dejaba atrás y el vértigo de los que la esperaban. No sabía lo que encontraría allí, pero por primera vez en mucho tiempo, sentía algo parecido a la determinación. No por ella, sino por los que, como Roxana, seguían esperando.

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Lauu Maii
Fue diferente, sí, pero valió la pena leerla.
Laura
Gracias por el capítulo
Holw_23
gracias por las imágenes /Tongue/
Holw_23
Puedes agregar imágenes de los personajes autora /Shy/
💠May_Her💠: Ya se están publicando unos capítulos, mañana si puedo agregarlas por allí del capítulo 12
total 1 replies
José Miguel Vivone
está muy bien tu obra, solo que a mí me gustan las historias con más ritmo , ojo es mi estilo, te invito a que leas una de mis obras . y tu dime .
José Miguel Vivone
está muy bien tu obra, solo que a mí me gustan las historias con más ritmo , ojo es mi estilo, te invito a que leas una de mis obras . y tu dime .
Holw_23
Gracias por el capítulo
Angeline
Más capítulos por favor
Angeline
Hasta ahora siento que está bien
Angeline
espero atenta lad próximas actualizaciones 🤭
Angeline
Bueno, empecemos, espero terminen de actualizar rápido
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