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Prisionera Del Capo

Prisionera Del Capo

Status: Terminada
Genre:Síndrome de Estocolmo / Mafia / Secuestro y encarcelamiento / Completas
Popularitas:67.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

Alessia Castelli nació para obedecer. Hija de una de las familias mafiosas más poderosas de Italia, jamás ha podido decidir sobre su propia vida. Ni a quién amar. Ni con quién casarse. Ni siquiera qué sueños perseguir.
El día de su boda arreglada, todo cambia cuando es secuestrada por Fabiano Conti, el temido líder de la organización rival. Para él, Alessia no es más que la única pieza capaz de devolverle a la persona que más ama.
Mientras una guerra entre familias amenaza con desatarse, ambos descubren que existen prisiones mucho peores que una habitación cerrada. Ella jamás ha conocido la libertad. Él hace mucho tiempo que olvidó cómo se siente vivir sin culpa.
Entre amaneceres frente al Mediterráneo, pequeños actos de rebeldía y decisiones que nunca antes les permitieron tomar, Alessia y Fabiano comenzarán a cuestionar todo aquello para lo que fueron criados.
Porque, a veces, el enemigo no es quien te roba la libertad... Sino quien te enseña, por primera vez, cómo se siente tenerla.

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Mi cuerpo

Alessia

Me pruebo la ropa que Fabiano dejó en mi habitación hace unos minutos.

No es lo que usaría normalmente, no porque no me guste, sino porque en casa siempre tengo que estar de punta en blanco. En cambio, esta ropa es ligera, cómoda y siento que me devuelve algo que he perdido.

—No —me corrijo—. Me devuelve algo que nunca he tenido.

Me pruebo los pantalones cortos de mezclilla y el pequeño top negro.

Me siento como una chica de dieciocho años a punto de salir a juntarse con sus amigas.

Me giro frente al espejo y sonrío.

Tengo la ropa. Imagino que solo me falta conseguir una amiga.

Las pequeñas sandalias son perfectas para este clima y para un día de paseo frente a la playa.

No más vestidos.

No más joyas.

Solo yo sin brasier y con la ropa más linda y cómoda que he usado en mi vida.

Fabiano tiene razón. La libertad me sienta.

Es un pensamiento tonto. Lo sé. Estoy secuestrada contra mi voluntad, pero nunca sentí este cosquilleo de libertad anidando en mi pecho en casa.

Miro el océano por la ventana y decido probar la palabra de Fabiano. Él dijo que podía moverme libremente por todo el terreno. Imagino que pronto descubriré si está mintiendo o no.

Camino hasta la puerta y giro la manilla sin ninguna esperanza.

Mi boca cae abierta cuando la puerta se abre.

Afuera hay un guardia, que me mira con curiosidad.

Mierda.

¿Qué debo hacer?

—¿Necesita algo, señorita?

—Nada. Solo quiero bajar a la playa —digo en un susurro apenas audible.

El guardia asiente y se hace a un lado para que pueda pasar.

Sigo el mismo camino que hice más temprano con Fabiano y encuentro guardias cada ciertos metros.

Nadie me detiene.

Nadie dice una palabra.

Salgo por la cocina mientras miro con anhelo a las mujeres cocinando.

En casa no tenía permitido entrar a la cocina. Las empleadas odiaban verme cerca de su territorio y papá nunca quiso que hiciera nada en la casa. Me decía que esos trabajos no eran dignos de mí, pero siempre he amado la cocina.

Me he visto todos los programas de competencia de chefs, y tengo miles de recetas guardadas en mi celular… Celular que ya no tengo.

Avanzo siguiendo el camino de piedras que baja hacia la playa privada.

Respiro la brisa marina y sonrío cuando llego a la arena.

Me quito las sandalias y corro por la arena tibia.

La arena se enfría cerca de la orilla y grito cuando el agua moja mis pies.

Quisiera poder nadar, pero en la ropa que me entregó Fabiano no venía ningún bañador.

Es una lástima.

Y si…

Miro a mi alrededor y mi estomago se transforma en un nudo doloroso.

¿Podría hacerlo?

¿Podría nadar desnuda en el océano?

Los guardias caminan lejos y por la distancia no es mucho lo que pueden ver.

¿Me importa siquiera?

No lo hace.

A mí no.

Si mi mamá supiera lo que estoy a punto de hacer pondría el grito en el cielo.

Si Lucio supiera… me mataría.

Y aun así… No me importa.

Me quito el pequeño top quedando desnuda de cintura para arriba.

Resisto la tentación de cubrir mis pechos mientras lucho con el calor que se dispara a mi rostro.

Bajo mi pantalón corto junto a mis bragas y comienzo a caminar hacia el agua.

La sensación del agua golpeando contra mi piel desnuda es maravillosa.

Suspiro antes de lanzarme al agua.

Nado por toda la pequeña y turquesa cala.

Nado hasta que los músculos en mis brazos arden con furia, pero no me detengo.

Nado hasta que el sol comienza a desaparecer sobre el océano.

Qué sensación…

Floto de espalda y dejo que la marea me devuelva poco a poco a la playa.

Ya en la orilla me incorporo y camino hasta donde dejé mi ropa.

— Me alegra comprobar que sigues viva.

Jadeo cuando escucho a Fabiano.

Está sentado al lado de mi ropa con una sonrisa tirando de sus labios.

Me encojo esperando los gritos, los regaños e incluso los golpes, como mi hermano lo haría, pero nada pasa.

Fabiano toma mi ropa y se incorpora.

—Te dará frío —dice antes de entregarme mi ropa.

La pego a mi pecho esperando el regaño.

Si papá o Lucio me hubiesen sorprendido nadando desnuda en el océano cerca de los guardias… no estaría viva hoy.

—Puedes gritarme.

—¿Gritarte? —pregunta mientras me entrega un enorme sweater, que imagino es de él—. No quiero que cojas un resfriado. ¿Qué clase de secuestrador sería si dejo que mi prisionera enferme?

Sonrío. —Uno bastante normal —le aseguro mientras me visto delante de él.

Por alguna extraña razón no siento vergüenza ni miedo.

—Te gusta nadar.

—Sí. ¿No vas a gritarme por nadar desnuda frente a tus soldados?

Sonríe. —¿Por qué te gritaría? Es tu cuerpo, Alessia. Si no te molesta a ti, no veo por qué me molestaría a mí.

Me pongo su enorme sweater mientras pienso en lo que acaba de decir.

—Tienes razón. Es mi cuerpo. Pero no puedo andar por ahí enseñándolo.

—¿Por qué no? Es tu cuerpo. Tu decisión.

—Porque es un privilegio para mi futuro esposo.

Fabiano pone los ojos en blanco.

Sonrío.

—Es tonto si me preguntas —dice—. Dar tu primer beso el día de tu boda… no follar con nadie antes… ¿Cómo sabrás lo que te gusta si no lo haces con otro? —pregunta—. ¿Cómo sabrás si tu esposo es bueno en la cama o es un total fracaso?

—Yo…

—Es tu cuerpo, Less. Puedes usarlo como quieras. Nadie tiene el derecho de prohibirte absolutamente nada.

—¿Dirías lo mismo si Cloe nadara desnuda? —pregunto curiosa cuando recuerdo el nombre de su novia. Todo su cuerpo se tensa. Su mandíbula se endurece y sus ojos reflejan un odio visceral—. Lo siento —me disculpo—. No es de mi incumbencia.

—Vamos a casa —dice.

Casa.

Esa palabra.

Debería significar algo, pero tristemente no lo hace.

Imagino que nunca me sentí completamente en casa en la mansión Castelli.

—Viola y las otras empleadas libran esta noche. Pediré algo para cenar. —Me detengo en seco y miro mis manos, nerviosa—. ¿Alessia?

—Yo… no me importaría preparar algo para los dos —digo rápidamente mientras el calor inunda mis mejillas.

—No tienes que hacerlo. No eres mi empleada.

Levanto mi rostro de inmediato.

—Quiero hacerlo —digo. Me acerco y tomo su mano—. Por favor, déjame cocinar. Prometo no ensuciar nada y te juro que barreré hasta la última miga de comida.

Sus ojos oscuros navegan por mi rostro.

—Puedes hacer lo que quieras, Alessia —murmura.

Esas palabras golpean en mi pecho.

Duro.

Nadie me había dicho esas palabras en toda mi vida.

Antes de entender lo que hago, me pongo de puntillas y beso su mejilla.

Me quedo inmóvil un segundo.

¿Acabo de besar a mi secuestrador?

Salgo corriendo antes de que él o yo podamos decir algo.

—¡No te arrepentirás! —grito mientras subo por el camino empedrado.

—Ya me estoy arrepintiendo —murmura tan despacio, que no sé si quería que yo lo escuchara, pero no importa.

Tengo mucho que hacer.

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JANET GARZÓN
me encantan estos mafiosos , porque en mi país los disque mafiosos son todos horribles 🤭🤭
Noemi Jacquet
Que bello capitulo!!!Fabiano no puede ser mas tierno xs🥰🔥🔥❤️
Noemi Jacquet
🤣🤣🤣👏👏
Noemi Jacquet
Amooo a tus mafiosos❤️👏👏🔥
Yoki Romero
una historia muyyy bien escrita 😍🍫🌹👌❗️
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
alejandra
magistral como cada una de tus obras escritora, felicitaciones. empecé a leer la historia de Mateo sin darme cuenta que estaba está antes, así que la retomaré 👏👏👏👏👏👏
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛 😊
total 1 replies
alejandra
diablos señorita, pero que aguante 🤣🤣🤣🤣🤣🤣 sin pepitas en la lengua, te la soltó sin anestesia jajajajajaja
alejandra
ábrele los ojos🤣🤣🤣🤣🤣
alejandra
salió candela esta niña
alejandra
que asco de hombre
alejandra
diablos señorita 🤭🤭🤭🤭
alejandra
muchacha andas buscando lo que no se te ha perdido 🤣🤣🤣🤣
alejandra
🤣🤣🤣🤣 jajajajaja que mente
Karla
Cada vez compruebo más que eres mi autora favorita
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
Lisbeth Torres
que bonita!!! cómo todas tus historias!! me encantó, felicidades!!!
Lisbeth Torres
que bonita!!! cómo todas tus historias!! me encantó, felicidades!!!
Lizbeth Rivera
muy hermosa y divertida
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
Kary Monte
ahhh el hijo de renji 😙😙😙😙
Edith Villamizar
Me encantó la foto familiar
los niños iguales a Fabiano 🥰
Edith Villamizar
Que hermosura de final
construyeron una familia antes de casarse
Yesenia te felicito por otra historia excelente
Gracias 🌷
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