NovelToon NovelToon
Deseo Prohibido

Deseo Prohibido

Status: En proceso
Genre:Romance de oficina / CEO
Popularitas:6.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Arianna Rose

​"Ella es la inocencia que él no puede tocar. Él es el pecado que ella no puede evitar."
​Lucía Bennet es dulce, romántica y nunca ha conocido el amor. Como asistente de Dante Moretti, sabe que él es un hombre prohibido: está comprometido con una heredera poderosa y una cláusula en su contrato le prohíbe acercarse a él bajo pena de una demanda millonaria.
​Dante es implacable y frío, pero la pureza de Lucía ha despertado en él una obsesión que no puede controlar. Tras la fachada del CEO perfecto, se esconde un deseo insaciable que amenaza con destruirlo todo.
​Atrapados en una suite en Milán, la línea profesional se rompe. Entre una boda por interés, una familia que exige obediencia y un contrato legal implacable, ambos se hunden en una pasión clandestina.

NovelToon tiene autorización de Arianna Rose para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Refugio en la penumbra

La tarde se había vuelto insoportable tras la visita de Alessia. El aire en la oficina central se sentía viciado, cargado de una hipocresía que Lucía ya no podía digerir. Cada vez que Alessia reía o tocaba el hombro de Dante con posesividad, Lucía sentía una punzada de dolor físico. Por eso, cuando Dante anunció al final del día que debían trasladar el trabajo a un pequeño café biblioteca en el barrio de Brera para evitar "distracciones", ella no protestó. Necesitaba salir de esas cuatro paredes que gritaban el nombre de los Van Doren.

El café era un rincón oscuro y acogedor, con paredes cubiertas de libros antiguos y un aroma a papel viejo y granos de café tostado. Se sentaron en una mesa al fondo, iluminada apenas por una pequeña lámpara de lectura. Era el escenario perfecto para que el mundo exterior desapareciera, pero también era el más peligroso para dos personas que luchaban contra una atracción prohibida.

—Siento lo de esta mañana —dijo Dante sin levantar la vista de los documentos. Su voz, en la penumbra del café, sonaba más profunda, más íntima—. Alessia puede ser... cruel cuando se siente insegura. Aunque ella nunca admitiría que se siente así.

Lucía dejó de teclear en su computadora y lo miró. La luz de la lámpara creaba sombras dramáticas en el rostro de Dante, resaltando su mandíbula fuerte y la intensidad de sus ojos.

—Ella no tiene motivos para estar insegura, señor —respondió Lucía con sinceridad—. Ella lo tiene todo. Tiene su apellido, su futuro y el respaldo de su familia. Yo solo soy... bueno, usted sabe quién soy yo.

Dante dejó el bolígrafo sobre la mesa y se recostó en su silla, observándola con una fijeza que hacía que el vello de los brazos de Lucía se erizara.

—Ese es el problema, Lucía. Ella tiene el contrato, pero tú tienes algo que ella no puede comprar ni heredar. Tienes una luz que me hace darme cuenta de lo oscura que es mi vida realmente. Y eso la aterra. Ella huele el peligro, aunque yo intente ocultarlo.

—No debería decirme estas cosas —susurró ella, bajando la mirada—. Mi trabajo es ayudarlo a que esa boda sea un éxito, no ser la razón por la que usted cuestione su vida.

Dante se inclinó hacia adelante, invadiendo su espacio personal. El aroma de su perfume, mezclado con el olor del café, envolvió a Lucía.

—¿Crees que yo quería esto? ¿Crees que planeé pasar mis noches en Milán deseando cruzar una mesa solo para tocar tu mano? Soy un hombre de lógica, Lucía. Y tú eres la mujer más ilógica que he conocido. Nada en ti encaja con mis planes, y aun así, eres lo único que me parece real en este momento.

Lucía sintió que las lágrimas picaban en sus ojos. Era una tortura dulce. Dante estaba admitiendo que ella era su debilidad, pero al mismo tiempo, ambos sabían que él no era un hombre libre.

—¿Qué vamos a hacer? —preguntó ella, apenas audible.

—Seguir adelante —respondió él, su voz cargada de una determinación sombría—. Terminar esta fusión. Volver a Nueva York. Y rogarle al destino que me dé la fuerza suficiente para dejarte ir cuando llegue el momento.

Trabajaron en silencio durante dos horas más. El cansancio empezó a hacer mella en Lucía; sus párpados pesaban y su cabeza empezó a caer suavemente hacia adelante. Sin darse cuenta, su mente se desconectó y terminó quedándose dormida sobre la mesa, con la mejilla apoyada en sus propios apuntes.

Dante la observó durante largo rato. En el sueño, Lucía se veía aún más joven y pura. Toda la tensión de la oficina había desaparecido de su rostro. Con una lentitud tortuosa, Dante extendió la mano y, por primera vez, se permitió tocarla sin la excusa de un documento o un tropiezo. Rozó con el dorso de sus dedos la mejilla suave de Lucía, siguiendo la línea de su mandíbula. Su piel era como la seda, y el contacto envió una descarga de ternura y deseo que casi lo hace gemir.

—Si tan solo nos hubiéramos conocido en otro tiempo... —susurró él para sí mismo.

En ese momento, el teléfono de Lucía, que estaba sobre la mesa, se iluminó con un mensaje de texto. Dante no pudo evitar leerlo. Era un número desconocido, pero el mensaje fue como un balde de agua fría:

"Sé que estás con él ahora mismo. Disfruta de tus últimas semanas de trabajo, Lucía. Porque cuando volvamos a Nueva York, me aseguraré de que no encuentres empleo ni para limpiar los suelos de Manhattan. Aléjate de mi prometido."

Era Alessia. La guerra ya no era solo de miradas y tés servidos con desprecio. Era una amenaza directa.

Dante apretó el teléfono con tanta fuerza que sus nudillos se tornaron blancos. La rabia que sintió fue ciega, pero también el miedo. Miedo por Lucía. Sabía que Alessia cumplía sus amenazas y que él, por muy poderoso que fuera, no podía proteger a Lucía de un escándalo si no jugaba bien sus cartas.

Miró a la chica que dormía plácidamente a su lado, ajena al veneno que acababa de recibir en su pantalla. En ese instante, Dante tomó una decisión. Si el mundo iba a intentar destruir a Lucía por su culpa, él se encargaría de que nadie, ni siquiera Alessia, pudiera tocarla. Aunque eso significara que él mismo tuviera que ser el villano de la historia por un tiempo más.

1
Tere Jimenez
muy interesante el capítulo
Tere Jimenez
muy emocionante el principio gracias por compartir
Isbelia Narvaez
amiga escritora me encanto tu novela....felicidades...
yanetsi izarra: Aaww☺️ Gracias amiga! Me alegra mucho saber que te gustó 🥰
total 2 replies
Tere Jimenez
empieza muy interesante gracias por compartir
yanetsi izarra: Me alegra mucho que te haya gustado! Gracias a ti!
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play