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Reencarne Como La Duquesa Libertina

Reencarne Como La Duquesa Libertina

Status: En proceso
Genre:Romance / Viaje En El Tiempo / Época / Viaje a un mundo de fantasía / Reencarnación / Duque
Popularitas:61.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Jocelin Jara

Cuando Isabel muere debido a una enfermedad, su alma se transporta al mundo de la última novela que leyó: "La Duquesa Libertina". Ahora, con una segunda oportunidad, Isabel decide tomar control de su destino y cambiar el curso de la historia. Pero lo que no esperaba era que sus padres la obligaran a casarse con un duque sanguinario, misterioso y posesivo. Sin embargo, ella tratará de hacer la suya y no molestarlo, pero él desea otra cosa...
¿Podrá Isabel equilibrar su deseo de libertad con la pasión que la consume?
[Actualizaciones los Martes/Jueves/Sábados/Domingos]

NovelToon tiene autorización de Jocelin Jara para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 20

Cedric le contrato un entrenador personal a Isabel como se lo había pedido.

—Isa, ven que quiero presentarte a quién va a ser tu entrenador – comentó el con una sonrisa traviesa.

Isabel entró a su despacho emocionada.

—Es un placer volver a verla, Duquesa – saludó él con una reverencia y una sonrisa alegre.

—¡Capitán! – exclamó ella sorprendida, parándose en seco.

No lo podía creer, quién sería su entrenador era nada más y nada menos que el ex capitán del marquesado.

Ella sin preocuparse por él decoro, lo abrazó totalmente emocionada de verlo allí y vivo.

Tanto Cedric como el capitán estaban sorprendidos por esa muestra de afecto poco común entre los nobles. Pero no le dieron importancia, sabían a su modo que ella era diferente.

—Me alegra tanto verla bien – comentó él capitán sincero – me emocioné mucho al saber que se había casado con él Duque, él es un buen hombre que la hará feliz.

—Yo también estoy muy feliz de verlo capitán, no pensé que fuera a volver a verlo tras el secuestro – dijo ella aún sin poder creerlo.

Ambos se sentaron en los bancos para hablar con más comodidad.

—Debo confesar que yo también me sorprendi mucho con aquel rapto – comentó nervioso él, pero con una sonrisita – no tenía idea de cuánto cambiaría mi vida.

—¿Quiénes lo secuestraron capitán? – preguntó ella preocupada.

—Yo lo hice – intervino el Duque orgulloso.

Isabel quedó anonadada.

—¿Tú? – balbuceó sin entender.

—Yo también me sorprendi como usted al saberlo – sonrió él capitán – pero en realidad él me rescató.

—¿De qué habla capitán?

—De casualidad me había enterado de que el marqués pretendía castigar con latigazos a nuestro capitán, y tras ello, asesinarlo – confesó Cedric serio.

Isabel palideció. ¿iban a matarlo?.

—Es verdad señorita... Es decir, Duquesa – aseguró él capitán – uno de mis subordinados me lo confesó también poco antes del secuestro.

—¿Y su familia? – preguntó ella preocupada por ellos.

—Los he traído también, de otra manera el capitán no se habría quedado – explicó Cedric.

Los tres estuvieron un rato más poniéndose al tanto de la situación y arreglando el asunto del entrenamiento. Ahora el capitán la entrenaría formalmente a ella.

Al pasar una semana, el capitán entró al despacho del Duque a darle el informe de su avance.

—Mi señor – se presentó – es increíble el avance de la Duquesa, sé que ella estuvo entrenando independientemente en el marquesado, veía nuestras prácticas y luego las imitaba, lo hizo por años... – suspiró al recordarlo – ahora con el entrenamiento formal, ha alcanzado un nivel casi igual al de mis guardias del marquesado, es increíble.

—¿Tan rápido? – preguntó sorprendido y orgulloso de su esposa – mi mujer es increíble.

—Lo es – asintió convencido el capitán – y su determinación es admirable, hace todo lo que le pido y se sobreesfuerza hasta alcanzar sus metas, pronto estará al nivel de los guardias del ducado.

—Entonces siga enseñándole – afirmó Cedric emocionado.

Sabía que ella planeaba algo, Isabel llevaba un tiempo analizando formas de defensa y ataque, además de que prácticaba el sigilo.

No le había dicho sobre sus planes, pero él la apoyaría con lo que ella deseara, más aún si era para hacer venganza.

Más tarde, ese mismo día. El capitán se acercó a la pareja que merendaba tranquilamente, al ver al capitán tan nervioso, inmediatamente se pusieron alertas.

—¿Que sucede? – preguntó serio el Duque.

—Es la señora Eliza Everly... – murmuró nervioso.

—¡¿Qué sucede con Eliza?! – inquirio Isabel poniéndose de pie de golpe.

—Me han comentado que al parecer se cayó accidentalmente por las escaleras del marquesado y ahora se encuentra postrada en cama, desconozco su salud médica – informó preocupado él también.

Inmediatamente Isabel salió corriendo, tomó sus cosas lista para salir, cuando Cedric la detuvo.

—Espera Isabel, no podemos llegar así nomás y con estos nervios – explicó – primero hay que tranquilizarnos.

—¡Pero Eliza...! – no pudo más y rompió en llanto.

Se sentía terriblemente culpable de haber tardado tanto, deseaba sacarla de allí, pero no podía simplemente secuestrarla, además ella no se iría sin sus hijos.

El Duque la abrazó y la consoló con amor.

—Lo sé cielo... – cerró los ojos con fuerza, él también se sentía culpable de ello – pero no podemos hacerles saber que estamos al tanto de la situación o sabrán que alguien nos informa.

Isabel se dió cuenta de que tenía razón, no podía actuar de forma imprudente.

—Tienes razón – inhaló y exhaló varias veces hasta que se tranquilizó – vamos, diremos que fuimos a ver a Theo para presentartelo.

El Duque aceptó, admirando su capacidad emocional y la llevó al marquesado.

Al llegar notaron que el marquesado estaba bastante desorganizado y algo sucio.

El Marqués Edmund estaba claramente nervioso por la presencia del Duque, y ninguno se atrevió a faltarle el respeto a Isabel frente a él.

Entre preguntas terminaron contándoles que Eliza supuestamente se había tropezado y caído accidentalmente por las escaleras debido a su torpeza.

Isabel sabía que no era así, pues Eliza siempre fue una mujer muy cuidadosa.

Isabel fue a su cuarto a verla, estaba sola y postrada en la cama. Se le había informado que estaba en un sueño muy profundo debido al golpe y que no sabían si despertaría.

Ella supó de inmediato que estaba en coma, pues así se le decía en su otra vida, sabía que era difícil despertar del coma, más sin cuidados o tratamientos.

Lloró y lloró junto a ella.

—Lo siento Eliza, todo es mi culpa... – sollozaba ella de rodillas junto a la cama – no debí dejarte...

—¿Isa?... – la llamó una vocecita tierna detrás de ella.

Al volverse se encontró con el pequeño Theo con los ojos rojos.

Ambos se abrazaron con fuerza y lloraron juntos.

Cedric entró a la habitación y se encontró con esa escena conmovedora. Notó a una sirvienta cerca de ellos.

—¿Cuál es tu nombre? – le preguntó a la sirvienta, quien se asustó.

—Mady, señor – respondió ella con una reverencia algo torpe.

El Duque le dió una bolsita llena de monedas de oro, lo cuál sorprendió muchísimo a la mujer, ella no ganaba eso ni en un año de servicio.

—Desde hoy necesito que seas mis ojos y oídos en esta casa y te daré ese pago por mes – ordenó él con un tono de voz tan autoritario que la mujer no pensó en negarse de ninguna manera.

—Muchas gracias señor, así lo haré – aseguró ella emocionada, podría vivir mejor gracias a ello.

Isabel tomó algunas pertenencias de Theo y bajaron los tres juntos a la sala donde estaban los demás.

—Me llevaré a Theo conmigo para cuidarlo hasta que despierte Eliza – anuncio Isa, no era pregunta, simplemente les estaba informando.

—Eso no será posible – negó rápidamente el Marqués – él es mí hijo y debe permanecer aquí.

—Es el hermano menor de mí Duquesa – intervino Cedric con un aura asesina que asustó a todos – si ella dice que lo llevaremos al Ducado, pues así será.

El Marqués se sentía terriblemente intimidado, no quería que se lo llevarán, pero no podía ir en contra del Duque.

—De acuerdo... cómo usted diga Duque – suspiró resignado el Marqués.

Rápidamente se despidieron de todos allí de forma despectante y volvieron al Ducado.

—Theo, cuéntame, ¿qué fue lo que sucedió con Eliza? – le preguntó más tarde Isabel.

El niño volvió a llorar por su madre.

—La concubina Clara... la ví empujando a mamá por las escaleras – sollozaba – ella no se tropezó, la empujaron.

Isabel abrazó a su pequeño hermanito, estaba destruida, pero furiosa, no dejaría las cosas así.

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Sharon Maria Buitrago Franco
Respondiendo la pregunta de la autora: en mis gustos personales prefiero la monogamia por lo tanto boto por "el demonio de mi cuarto" y "mi angel de la perdición"
Sharon Maria Buitrago Franco
yo pensaba que esa perra de Rosalía ya estaba muerta o peor,pero al parecer ahora sí consiguió trabajo de put4
Miriam Colín
Se está poniendo muy buena la novela.
Yoraima Jaimes
yo también voto por esta opción 🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Luna roja
Hola me gustan todas pero voto por la primera opción después podes escribir el resto y nosotros leemos encantados 🤭🥰
Natty Suleika Salvatierra Clavijo
Pero me inclino por la primera 🤩
Natty Suleika Salvatierra Clavijo
Difícil escoger todas suenan súper interesantes
Sandra Lopez
A mi me gustaría la primera opción y ya luego si quieres hacer el resto pues lo leemos gustosas 🤭💕💕
Sandra Lopez
Mujer valiente,ya están juntos de nuevo y pudieron rescatar a las mujeres y darles una mejor vida 🥺
silvia oviedo
La verdad me llama mucha la atención está 😝
Mitsuki G
Que alegría que está Isabel no se quedó quieta aprovecho la oportunidad para aventarse al mar ya que si se quedaba ahí ese enfermo si hubiera abusado de ella por lo menos ya esta a salvó como las demás mujeres con su hijo y en verdad Theo es tierno y viendo más a Gwen me imagino que quedaría bien con el torpe de Tristán que es tonto pero es bueno y autora me llamo la atención la dos y tres así que voto por ambas jeje no me quejo jeje y sabes me agrada ver que eres de mente abierta en tus novelas no te espantas con uno o dos protagonista masculinos aunque también al disfrutar el fresco estas noches por aquí a hecho mucho frío en México me preguntó por las demás como han pasado sus noches con estos climas
Michelle Álvarez
la opción 3🤭
Diana Carolina Moran Abad
me voy por la primera , pero si puedes hacer las demas gustosa las leo😁😁🤭🤭🤭
Jennifer Anais Perez Robles
se pueden todas ?🤭
silvia oviedo
y tu sicario personal, xq me imagino que fue el quien mato a los prometidos basuras anteriores
Mitsuki G
Ese enfermo mando a esa loca a acostarse con alguien más para así poder estar con Isabel enfrente de todos que loco más que la obligo por qué vio a esas mujeres con niños y ahora otra vez tiene que aguantar en lo que Cedric va por ella y que el no tarde mandé ayudar a los de ahí y logré salvar a su mujer como hijo de ese loco o a ver como lo detienen
Mitsuki G
Por lo menos Isabel sabe que debe de ser paciente y no provocar a esa loca que solo es una ardida y que le tiene envidia a Isabel que es más hermosa que ella hasta ese asqueroso prefirió a Isabel que piensa que puede tenerlas ambas en su cama pero sigo pensando que esa loca antes de morir debería dárselo a esos mercenarios y que sean rudos con ella ya que eso es lo que esa enferma quiere dañar a Isabel como dicen ojo por ojo
Mitsuki G
Hasta corruptos salieron esos duques pero alegra que les dijera eso que murió su hija como verlos ser torturados por todas esas vidas que han dañado por lo menos un poco de castigo por esos y deberán apurarse para acabar con ese tipo de una vez por toda
Sharon Maria Buitrago Franco: jajjaja lo más irónico es que literalmente toda esa familia, ( menos Tristán ) fueron torturados y muy protos se encontrarán en el infierno
total 3 replies
Limaesfra🍾🥂🌟
🤮🤮🤮que asco.de personas!! Vamos Isa tu sabes defenderte
Mitsuki G
Ya apareció esa loca nuevamente que su madre debió ser Beatríz que mejor querer a su hija prefería a la de la zorra que era igual de víbora que ella pero ahora solo le toca esperar que llegue Cedric por ella y hacer que esa pague ese golpe dónde luego la mete es muy lista para seguir o ponerla en un lugar donde no salga nunca más como ese tipo
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