Un corazón tan marchito y podrido solo existía en el cuerpo de Teresa Novac. Emperatriz malvada que odia y humilla a su propio hijo. Sin embargo, el alma de una borracha poseé a ese personaje cruel. Dando se cuenta que el corazón de esta emperatriz es oscuro y perverso
NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
capitulo 8: Acostumbrarse.
En el gran comedor, la mesa, cubierta con un mantel de seda, brillaba bajo la luz de los candelabros. A medida que el príncipe se levantaba de su silla, sus pequeños pies apenas hacían ruido sobre el suelo de mármol. Con determinación, se dirigió hacia su madre. Teresa, quien lo observaba con una mezcla de sorpresa y cariño, lo recibe de manera natural, sin demostrar mucho cariño, de lo contrario, se vería aun más extraño.
— ¿Te sientes bien después de la caída del caballo, madre?— preguntó el príncipe con inocencia, inclinando la cabeza hacia un lado.
— sí, estoy mejor. —respondió Teresa.
En ese instante, el emperador hizo su entrada, su porte imponente llenando la habitación. Con un aire de seriedad, se acercó a Teresa y le dijo.
— es raro verte aquí. Pensé que preferirías comer en tu recámara, como siempre.
— me cansé de eso.— contestó ella.
El emperador no comentó nada. La verdad, solo necesita llevar esto con calma. Si su esposa cambió por un fuerte dolor de cabeza y se quedará permanente así, lo único que tiene que hacer es llevar las cosas como fluyan, pero el príncipe, ajeno a la tensión, sonrió y tomó la mano de su madre.
— podemos cenar juntos... ¿Verdad?
Teresa observó a Howard y el asintió. Todo por la sonrisa de ese niño que tenía tiempo que no reía con sinceridad.
Así, los tres se dirigieron hacia la cena, el niño entre ellos. Mientras tanto, en la sombra, Tania, la Nana, observaba con preocupación. Sus pensamientos giraban en torno a la presencia de la emperatriz, una figura que temía podría traer maldades al príncipe y provocar más dolor en la relación con el emperador. Su corazón se llenó de inquietud al pensar en lo que podría desatar la emperatriz.
“¿Estará engañando al emperador y al pobre Gael con su ingenua actitud? Es algo que me resulta creer. Alguien tan malvado no podría cambiar de una noche a otra. Debo vigilarla, por el bienestar del niño y de Howard"
Ella se quedó en el margen de la situación. No opinó, no habló, solo se quedó al lado de los otros sirvientes para observar la situación. Sin embargo, Howard, antes de colocarse la servilleta, él le dice.
— Tania. Puedes irte a descansar. Yo me encargaré de Gael por esta noche.
La Nana dio un paso hacia delante y le ofreció reverencia a ambos. Con esa orden salió del comedor de manera obediente. No obstante, ella queda cerca de la puerta para oír la conversación que podría avecinarse.
Mientras que la cena era presentada en cada plato. Howard habla, la tensión no era fuerte como antes, al contrario, es simplemente diferente, que le provocó la sensación de comenzar la noche.
— en un mes habrá el aniversario del imperio. Es común que cada década se dé una celebración grande...
— entiendo. Desfile, ceremonia y festivales... Es un evento que lleva mucho papeleo y gasto. Ayudaré en todo lo que pueda. Asumir el trabajo tú solo llevaría que Gael no disfrute su tiempo contigo.
Traga de manera sorpresiva su vino. Fue una sorpresa que ella le leyera la mente sobre ofrecerle ayuda.
Un sirviente llega a ofrécele vino, ella niega. Howard le pregunta.
— es tu vino preferido.
— últimamente me estaba cayendo mal. Lo paré después del dolor de cabeza.
— tiene sentido.
Teresa animada de seguir la conversación, ella comenta lo siguiente.
— mañana tendré una cita con una modista. Es nueva en el mercado, decidí darle una oportunidad para observar su trabajo.
— ¿En serio?— dijo curioso— debe ser Marlene Western. He oído que es nueva en su negocio.
— también sabias de ella.
— así es. Quería saber cómo era su trabajo. La semana que entra iba a buscarla. Pero veo que lo has hecho. Quiero un juego de vestimenta con Gael.
— oh, oh, padre... ¿Madre también?— preguntó Gael con emoción.
Teresa habla primero antes que Howard.
— yo hablaré con ella. Si su trabajo vale la pena, haré que les encargué un juego a ambos.
— también uno para tí.— dijo él— pero si no lo quieres, es tu decisión.
— no... Está vez, probaré algo diferente, ir vestido los tres juntos es una buena idea.
Howard ya dejará de asombrarse. Sí este cambio es positivo solo deberá estar acostumbrándose a ello.
Mientras que Tania decidida a irse, escuchó lo suficiente como para seguir teniendo más dudas de su amabilidad.
“¿Actúa así porque está cerca de él?... Debe ser la única explicación. A pesar de que en otras ocasiones también actúa con suavidad. Debo investigarla más. Es un bien para todos"
_________________ al día siguiente.
En la primera hora del día. Teresa esta llena de energía. Dispuesta a hacer todo lo posible para que esta familia sea cómoda y respetable, arma un inicio sencillo que con el tiempo se volverá una historia para recordar.
Con la cita de encontrarse a Marlene. Fuera de su habitación, caminó con ruta a su despacho. Ahí era donde se encontraría a la joven marquesa. Sin embargo, no se esperó encontrarse a la Nana y a Gael en el pasillo. Con mucha alegría, el pequeño fue tras su madre y la abrazó por las piernas. Teresa se sigue asombrado del corazón puro de este niño que le cuesta creerlo.
...----------------...
...----------------...
— ¡Príncipe, no!— interrumpió Tania, e intentó alejarlo de ella.
Pero Teresa da un paso hacia atrás con el niño aún aferrado a sus piernas. Ella lo tomó para hacer ese movimiento. La Nana queda asustada de lo que podría hacer la emperatriz. No había nadie más que ellos en el pasillo.
— su majestad... Por favor no...
— Tania. Ya no le haré nada malo al niño... No tienes porqué tener miedo cada vez que se me acerca a mí. Está vez, ya no.
— lo lamento, majestad.
— puedes estar tranquila. Soy consciente del mal que le hice a Gael tiempo atrás. Y no pienso que me creen en unos días, pero demostraré que ya no quiero ser la misma de antes. El niño no merece más regaños sin sentido de mi parte.
Tania solo le ofrece una reverencia en modo de disculpa. Es cuando Gael decide regresar al lado de su Nana.
— madre... ¿Estarás con nosotros en el almuerzo?
— haré lo posible.
Gael la despide con la mano. Él debía irse para estar con unos de sus tutores de base. Ella suspira fuerte. Sabía que cambiar las expectativas de una emperatriz malvada sería difícil y que no costaría de unos días.
Sin embargo, Howard presenció aquel momento. Donde ella tenía oportunidad de demostrar su verdadera forma. A solas, con el niño y su Nana, pudo hacerle maldades y castigar al príncipe. Pero no. Fue una grata ocasión que el emperador presenció.
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Muchas gracias por leer. No olviden dejar su preciado me gusta en el capítulo. 💕