Madison Smith, profesora de 24 años.
Adam Brooks, chico de 19 años.
Dos personas que se vuelven a ver después de años, ahora ella siendo su profesora y él su alumno...
Ser su profesora y acostarse con su alumno podría traer problemas... ó quizás no
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Capítulo 7
...Madison...
La chica llamada Charlotte simplemente se fue enfadada dando fuertes taconazos... Sin duda era una persona berrinchuda. Por un corto tiempo pude disfrutar la música y el ponche que probablemente fue contaminado con alcohol, el sabor a fresa cubría bastante el olor a alcohol.
Nada interesante había pasado, no hasta ahora.
Veía a gente acercarse a un lugar determinado donde estaba la abeja reina del instituto. Pude divisar a mi hermano y a su grupito, así que me acerqué a ellos para ver lo que sucedía.
-¿Crees que yo saldría con alguien como tú? -Esa voz chillona era de la abeja reina, note cierta burla en ella.- Estas muy equivocado, pequeño.
-Eh yo...
Oh Dios Santo, ese era Adam.
Me acerqué un poco más y lo pude ver, estaba pálido. Demasiado.
De un momento a otro no sé como paso, pero dos de los que supongo son amiguitos de Charlotte, golpearon a Adam. Era momento de intervenir, al igual que lo hicieron mi hermano y sus amigos. Ninguno permitiría que golpearan a uno de los suyos.
Como no sabía que hacer prácticamente corrí donde se ubicaba el micrófono, lo encendí y lo dejé caer provocando un ruido horrible que aturdió a todos los presentes.
Bonita manera de parar todo el circo que crearon.
Volví donde ellos.
-Charlotte, tú y tú -Apunte al que golpeó primero a Adam y al otro.- Se retiran de aquí, ya. -Era momento de ponerse seria.
-¿Y tú quien te crees que eres para echarnos del baile?
-Como profesora de este instituto, tengo el poder de hacerlo. No quiero disturbios, así que ya salgan.
Charlotte palidecio al darse cuenta de que no soy ninguna alumna y soy profesora de aquí.
Cuando se fueron fui donde Adam, me lo lleve al baño de damas -Era el más limpio y ni de coña voy al de hombres de nuevo-
-Lavate la cara, voy a buscar algo para curarte la herida, se ve muy mal -Hice una mueca de dolor.
-Bonita forma de decir que me partieron la cara y me veo del asco -Sonrió falsamente.
-Lo siento.
No dejé que hablara y fui a buscar algodón y desinfectantes.
Volví al baño con las cosas y lo vi sentado en el suelo tapando su rostro, cerré la puerta con pestillo y me senté en el suelo frente a él.
Era como Déjà vu
-Traje las cosas -Saque un pedazo de algodón y le puse un poco del líquido desinfectante.- Ven, tengo que curarte para que no se infecte.
No me hizo caso así que me acerqué yo lo más que pude a él y levante su cara con mi mano y quite las suyas de su rostro.
¡Ay mi madre!
Estaba llorando, segundo a vez que lo veo llorar.
-Ey -Suavice mi tono de voz.-- No llores, no tienes por qué.
-Me humilló, me humilló nuevamente, y la dejé, así sin más dejé que me humillara como siempre lo ha hecho.
-Calma, gente como ella no merecen las lágrimas de nadie. Se que como profesora no debería de decir esto pero es una perra con todas las letras.
El soltó una pequeña carcajada que me hizo sonreír. Menuda risa.
-Así me gusta. A veces la gente humilla y molesta porque necesita un poco de atención, porque quiere ser el centro del mundo, así que no te sientas mal.
-Gracia -Susurró.
-Bueno, ven que te curare eso.
Tenia un feo corte el la ceja y el labio levemente roto
Pose el algodón en su ceja y se apartó maldiciendo por lo bajo.
-Lo siento, se que arde pero así no se infectara.
Cada vez que posaba el algodón en su ceja soplaba para que el ardor sea menor.
-Ya casi acabo...
Limpié suave su labio, pero lo que paso a continuación me hizo soltar el algodón de golpe y abrir los ojos a más no poder
¡Santa Mierda!
¿Qué está haciendo?
-Espera -Lo aparte levemente de mi.- No podemos hacer esto, soy tu profesora.
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...Adam...
¡Joder! Sé que es mi profesora, pero de cierto modo me siento muy atraído por ella. Físicamente por lo menos.
-Lo siento -Susurré, me sonroje demasiado. Pude sentir el calor subir a mis mejillas.- Pero no lo pude evitar.
Me miró por unos segundos que me parecieron eternos. Literal.
-Al diablo. -Mascullo.
Para mi sorpresa fue ella quien tomó la iniciativa y me besó.
Sus labios hicieron que me olvidará de todo, lo único que sentía era lujuria en estos momentos.
Ambos nos dejamos llevar por la lujuria, podía sentir el pinchazo de deseo en mi polla. Quería esto, después de tanto tiempo sin estar con una mujer quería volver a sentir el placer de estar con una.
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Ambos podían sentir la tensión sexual que se percibía entre ellos.
Ambos querían eso, quería sentir sus cuerpos muy juntos.
-Quiero hacerlo. -Susurró, para sorpresa de Madison, Adam, con cierto tono de voz que no había escuchado en él nunca antes.
¿Era ese el chico tierno que se sonrojaba por lo más mínimo?
Volvieron a juntar sus labios en un beso para nada lento. Todo lo contrario a eso, era un beso que expresaba cuanto se deseaban sexualmente el uno al otro.
Los besos de Adam bajaron al cuello de Madison, dejando un camino de besos mojados que hacían que ella se retuerce de placer.
Sin duda sería una noche por la que se arrepentiría luego.
Él volvió a sus labios besandolos con más fuerza.
...Madison...
No sabía si esto era lo correcto, pero se sentía tan jodidamente bien.
Una de sus manos bajo hasta mis muslos subiendo a su cadera mientras la acaricia de arriba abajo.
Jamás creí que estuviera haciendo esto con un alumno, no estaba en mí fijarme en los alumnos, nada justificaba en que tuviera diecinueve años... ¡Seguía siendo mi jodido alumno! Estaba realmente loca.
Me separó de él, comprendiendo que si alguien se entera de esto, podría ir a la cárcel.
-¿Qué sucede? -Frunce el ceño mientras pasa su dedo pulgar por sus labios para quitar un poco de mi brillo labial que le quedo en prácticamente toda su boca y rostro.
-No, definitivamente no podemos hacer esto, si alguien se entera podría ir a la cárcel, soy tu profesora.
-Si es por eso, no te preocupes -Se acercó más tomando mis caderas y pegándose a mi nuevamente.- Nadie se enterará de esto -Susurró en mi oído. Mordió el lóbulo de mi oreja haciendo que me estremezca.- Será nuestro secreto. -Deposito un pequeño beso en mi oreja y volvió a besar mis labios.
Ya no podía, esto me excita mucho, desde que dejé mi antigua casa y volví aquí, no tuve sexo con nadie, la ultima vez fue con mi ahora ex-novio.
De un impulso enrollo ambas piernas en su cadera, mi vestido estaba enrollado en mi cadera, dejando mis bragas expuestas. Sus manos bajaron hasta mi trasero apretando con ambas manos, quitó sus manos de ahí, y metió una de sus manos dentro de mis bragas.
Por fuera Adam parecía alguien sin tanta fuerza física, pero... podía levantarla sin tanto esfuerzo.
-Estas muy mojada. -Sonrió.- Eso me encanta.
Con dos de sus dedos empezó a hacer círculos justo en la zona correcta. Mi excitación estaba en su punto.
-Te necesito dentro de mi -Susurré a duras penas.
Me sentó en el lavamanos o no sé que mierda.
Bajo su pantalón y luego su boxer.
¡Santa mierda!
¿En serio tiene 19 años?
Me sorprendió su... gran, gran tamaño.
-¿Tienes condón? -Pregunté. Nego con la cabeza, siempre iba preparada, nunca se sabe. Saqué el condón de mi cartera, abrí el paquetito, baje de ahí, y tome su gran erección en mis manos, lo necesito dentro de mi, pero antes queria jugar con él.
Lo apreté y masajee, jadeo por la sorpresa, pero no se apartó, seguí así, escuchar sus suspiros de placer me excitaba aún más.
-Detente, me correre en tu mano. -A duras penas le salieron esas palabras.
Me detuve y le puse el condón, me tomo de las caderas e hizo que nuevamente enrollara las piernas alrededor de sus caderas y posicionó su pene en mi entrada metiendo la punta.
Solté un gemido y lo bese al sentirlo totalmente dentro de mi.
¡Joder! Esto se sentía tan bien, demasiado bien, ni con mi ex-novio se sintió así de bien. Esto era lo mejor.
^^^Me reí mucho con este capítulo. No sé exactamente hacer capítulos Hot Pero bueno, esto es lo que salió de mi pequeña mente.^^^