Ella renace en un nuevo mundo, muy distinto a todo lo que conocía y decide crear su propia historia.
*Esta novela pertenece a un mundo mágico*
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Vestido
Melody jamás había prestado demasiada atención a una frase que había escuchado incontables veces en su vida anterior.
"La ropa adecuada te da confianza."
Siempre le había parecido una exageración.
Después de todo, un vestido seguía siendo un vestido.
Pero ahora...
Ahora comenzaba a entender exactamente a qué se referían.
No era únicamente que el diseño fuera hermoso.
Era que podía respirar.
Podía caminar sin sentir que las piernas luchaban contra kilos de tela.
Sobre todo, porque se cuerpo aun se recuperaba de su debilidad.
Podía mover los brazos con naturalidad.
Y, por primera vez desde que había despertado en aquel mundo, no tenía que pensar cada cinco segundos en acomodarse el corsé.
Aquello, sorprendentemente, le daba seguridad.
Unos días después, Lady Cartier le preguntó mientras terminaban de desayunar.
—¿Te gustaría acompañarme a la reunión de esta tarde?
Meses atrás, Melody habría inventado cualquier excusa.
Un dolor de cabeza.
Cansancio.
Un libro pendiente.
Cualquier cosa.
Pero aquella vez dudó solo unos segundos.
—Sí.
Su madre levantó la vista con una sonrisa.
—Me alegra escucharlo.
La reunión se celebraba en la residencia de una condesa.
El jardín estaba lleno de mesas adornadas con flores y delicadas tazas de porcelana.
Las damas conversaban animadamente mientras los caballeros discutían asuntos comerciales bajo los árboles.
Melody respiró hondo antes de bajar del carruaje.
[Tranquila...]
[No olvides hacer la reverencia.]
[No hables demasiado.]
[Y, por favor...]
[No uses una expresión del siglo veintiuno.]
Su madre caminó a su lado.
—¿Estás nerviosa?
Melody sonrió con cierta vergüenza.
—Un poco.
Lady Cartier tomó suavemente su mano.
—No tienes que impresionar a nadie. Solo disfruta la tarde.
Aquellas palabras consiguieron tranquilizarla un poco.
Sin embargo, al entrar en el jardín, volvió a sentir el corazón acelerarse.
Había muchos nobles.
Demasiados.
[¿Y si meto la pata?]
[¿Y si alguien nota que soy rara?]
Su plan era sencillo.
Saludar.
Sonreír.
Y permanecer discretamente cerca de su madre.
Nada podía salir mal.
O eso pensaba.
Porque apenas dio unos pasos...
Varias jóvenes comenzaron a mirarla.
Primero discretamente.
Luego con evidente curiosidad.
Melody tragó saliva.
[Ya está.]
[Hice algo mal.]
[Me olvidé de alguna norma.]
Antes de que pudiera entrar en pánico...
Una de las muchachas se acercó.
—Disculpe...
Melody sonrió con cautela.
—¿Sí?
La joven señaló su vestido.
—¿Dónde lo compró?
Melody parpadeó.
—¿Eh?
Otra muchacha se acercó inmediatamente.
—Nunca había visto unas mangas así.
Una tercera observó con atención la falda.
—¡Qué bonita se ve la cintura!
Una cuarta la miró de arriba abajo.
—Espera...
Frunció ligeramente el ceño.
—¿Cómo puede caminar tan rápido?
Melody permaneció inmóvil durante unos segundos.
No esperaba aquellas preguntas.
Miró su vestido.
Después volvió a mirar a las jóvenes.
Y, sin darse cuenta, una pequeña sonrisa apareció en sus labios.
Por primera vez...
Tenía un tema de conversación.
—Lo diseñó la señorita Drack.
Las cuatro intercambiaron miradas.
—¿La hija del baron Drack?
—Sí. Está comenzando su casa de moda.
Las preguntas no tardaron en aparecer.
—¿Ella acepta encargos?
—¿También hace vestidos de baile?
—¿Puede modificar los diseños?
—¿Es muy costoso?
Melody respondió todo lo que sabía.
Cuando no conocía una respuesta, simplemente lo decía.
Y, para su sorpresa...
La conversación continuó con total naturalidad.
Nadie la juzgaba.
Nadie parecía esperar que dijera algo brillante.
Solo estaban hablando de vestidos.
Y, curiosamente...
Eso bastaba.
La misma escena comenzó a repetirse una y otra vez.
En las reuniones de té.
—¿Ese vestido también es suyo?
En los paseos por los jardines.
—¡Qué cómodo parece!
En las visitas al pueblo junto a su madre.
—¿Dónde consiguió ese diseño?
Incluso algunas damas mayores comenzaron a preguntarle si realmente era tan confortable como parecía.
Melody respondía con total sinceridad.
—Muchísimo. La señorita Drack escucha lo que una necesita. Nunca me había sentido tan cómoda.
Poco a poco dejó de notar las miradas.
Ya no sentía que todos la observaban para encontrar algún error.
Ahora simplemente conversaban.
Y descubrió algo muy sencillo.
Las jóvenes nobles eran...
Jóvenes.
Les gustaba hablar de vestidos.
De libros.
De jardines.
De bordados.
De música.
De mascotas.
De viajes.
Y cuando encontraban un interés en común...
Las conversaciones surgían casi por sí solas.
Aquello le recordó a su vida anterior.
[Al final...]
[Las personas no cambian tanto.]
[Solo cambia la época.]
Su confianza comenzó a crecer sin que ella misma lo advirtiera.
Cada reunión resultaba un poco menos intimidante que la anterior.
Ya no necesitaba ensayar mentalmente cada frase antes de decirla.
Incluso se sorprendió riéndose con otras muchachas mientras compartían una mesa de té.
Una tarde, al regresar a casa, Lady Cartier la observó con una sonrisa llena de orgullo.
—Hoy te divertiste mucho.
Melody se quedó pensativa.
Era cierto.
No había estado contando los minutos para volver.
No había permanecido escondida detrás de su madre.
No había sentido la necesidad de escapar.
Sonrió.
—Sí... Creo que sí.
Su madre entrelazó suavemente su brazo con el de ella mientras caminaban hacia la mansión.
—Me alegra mucho verte disfrutar.
Melody levantó la vista hacia el cielo anaranjado del atardecer.
Qué curioso era el destino.
Había llegado a aquel mundo creyendo que tendría que sobrevivir fingiendo ser otra persona.
Sin embargo...
Poco a poco estaba descubriendo que podía ser ella misma.
Solo necesitaba un poco de tiempo.
Y un vestido que le permitiera respirar.
Desde entonces, acompañar a su madre dejó de sentirse como una obligación propia de una joven noble.
Se convirtió en una oportunidad para conocer personas, descubrir nuevas historias y entender mejor el Reino de Sunderland.
Y, sin darse cuenta, la muchacha que meses atrás temía decir una sola palabra frente a otros nobles comenzó a esperar con ilusión la siguiente invitación social.
Te saltaste un paso muchacho!!!
Te saltaste un paso muchacho!!!
Cuándo va a hablar con los padres de Melody este hombre!???