NovelToon NovelToon
Cenizas Y Cristal.

Cenizas Y Cristal.

Status: En proceso
Genre:Romance / Acción / Mafia
Popularitas:3.8k
Nilai: 5
nombre de autor: XintaRo

🔞🔞En una ciudad donde las torres de cristal ocultan mafias, corrupción y cuerpos bajo neón, Cassian Cooling intenta vivir lejos de la violencia que marcó su juventud. Arquitecto prodigio de Central City, heredero de una fortuna y dueño de un talento capaz de construir maravillas, lleva años enterrando al monstruo que alguna vez aterrorizó las calles de Cuatro Leguas.
Cuando su mejor amigo queda atrapado en una deuda y la mujer de la que se enamora resulta herida, Cassian descubre que el pasado nunca desapareció. Solo esperó en la oscuridad el momento para volver.
Una guerra criminal comienza a devorar las dos ciudades más peligrosas, Cassian deberá decidir qué parte de sí sobrevivirá: el hombre que construye hospitales… o el que aprendió a destruir mafiosos.
Entre conspiración, mafias, tecnología, romance oscuro y una violencia tan brutal como adictiva, Cenizas y Cristal es una novela noir de ciencia ficción donde el amor puede salvar… o romper lo poco humano que queda dentro de t

NovelToon tiene autorización de XintaRo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap. 2: Parte 4.

El comunicador en mi muñeca vibra insistentemente, sacándome de golpe del callejón de Cuatro Leguas. La imagen holográfica de Javier flota sobre mi mano. Su rostro curtido y sereno me mira con esa mezcla de autoridad y cariño que solo él sabe tener.

Contesto.

—¿Dónde estás? —pregunta sin rodeos.

—Con mi madre, en la mansión.

—Bien —asiente, visiblemente aliviado—. Esperaba que no hubieras olvidado lo de esta noche.

—No lo he olvidado. Estaré allí.

Javier guarda silencio un segundo, observándome.

—Me alegra que estés con ella. Debe ser duro… para los dos. Sobre todo, ahora que su mente empieza a fallarle más seguido.

Asiento, aunque él no pueda verme del todo.

—¿Era solo eso, o hay algo más?

Javier suelta una risa baja, casi paternal.

—También llamaba para decirte que espero que elijas un buen traje. No quiero que desentones si Lekan aparece vestida como corresponde. Sería una lástima que vayas hecho un desastre al lado de esa mujer.

—No es tu asunto, Javier —respondo, cortante.

—Claro que no —dice, sonriendo con malicia—. Pero conozco esa mirada tuya cuando la ves. Es la misma que tenía tu padre la primera vez que vio a Nana. Esa mirada de “me estoy jodiendo y no me importa”.

—Estás viejo para hacerte el Cupido, Javier. Métete en tus asuntos. Lekan es solo una colega. Trabaja bien, punto…

—Ajá —responde, claramente sin creerme ni una palabra—. Llega temprano, niño. No me hagas ir a buscarte.

La llamada se corta.

Me quedo un momento más en el cuarto, mirando las paredes que guardan tantos pedazos de quien fui. No sé cuándo volveré a entrar aquí… Tal vez dentro de meses… Tal vez nunca más.

Bajo las escaleras. Mi madre ya despertó. Está sentada en el sofá, con la mirada perdida en algún punto de la pared. Cuando me ve, sonríe con amor y ternura.

—Rubén… qué bueno que llegaste temprano hoy.

El nombre de mi padre me cae como una puñalada en el pecho. Siento cómo se me cierra la garganta. Cada vez le pasa más seguido. Su mente se fragmenta, se deshace como papel mojado bajo una tormenta.

Unos segundos después parpadea y su mirada se aclara. Me reconoce…

—Cassian… hijo. ¿Ya te tienes que ir?

—Sí, mamá. Javier me necesita para algo importante esta noche.

Se levanta con esfuerzo y me abraza. Su cuerpo es frágil, pero el abrazo sigue siendo cálido.

—Cuídate. Y ven más seguido… aunque a veces no te reconozca de inmediato… yo sé que eres tú.

La beso en la frente y me despido de los empleados. Salgo de la mansión, subo al Vortex y me elevo hacia la Torre Zenith. Mientras la ciudad se extiende debajo de mí, el peso de todo —el pasado, mi madre, Damián, Lekan, Gastón Gizeh— me cae encima como una moldura de granito.

Esta noche va a ser larga…

Esa noche, la firma celebra el éxito de uno de mis proyectos anteriores: el hospital veterinario gratuito que se ha convertido en referente de la ciudad. La fiesta es elegante, en la terraza de un hotel de lujo, con vistas a las luces de Central City.

Lekan llega tarde… Lleva un vestido de seda color chocolate que se desliza sobre su piel morena como si estuviera hecho para ella. En medio de empresarios y políticos que me rodean, no puedo apartar los ojos de su figura. Me disculpo y me abro paso entre la multitud hasta alcanzarla.

—Estás espectacular —susurro cuando llego a su lado.

—Es solo protocolo —responde ella, aunque un leve rubor traiciona sus mejillas—. Felicidades por el hospital veterinario, Cassian. Es un trabajo noble.

La noche avanza entre copas de champán y música ambiental. Lekan, que casi nunca bebe, se deja llevar por la euforia del evento y la insistencia de algunos colegas. La observo desde lejos: su seriedad habitual se va derritiendo poco a poco, y su risa, normalmente contenida, empieza a sonar más libre, más cálida. Me gusta esa versión de ella.

Pero cuando la fiesta empieza a decaer, apenas puede mantenerse en pie con elegancia.

—Creo que es hora de irse —digo, sujetándola por la cintura para estabilizarla.

—Estoy bien… solo que el suelo se mueve un poco… de seguro los cimientos están dañados… —murmura, apoyando la cabeza en mi hombro.

No puedo dejarla ir sola en ese estado. La guío hasta mi coche, sintiendo la suavidad de su cuerpo contra el mío con cada paso. El trayecto hasta su departamento transcurre en silencio, roto solo por nuestras respiraciones. Su perfume mezclado con el alcohol y el calor de su piel llena el interior del auto.

Al llegar, la ayudo a bajar y la sostengo mientras subimos hasta su puerta.

El departamento de Lekan es exactamente como ella: ordenado, minimalista, con cada libro alineado por altura y una paleta de colores neutros que transmite calma. La sostengo con firmeza mientras tropezamos ligeramente con la alfombra del pasillo. El aire está impregnado de ese aroma a sándalo que ya asocio irremediablemente con ella.

—Ya estamos en casa —susurro, llevándola hacia el sofá de tela clara.

Se deja caer, pero en lugar de soltarme, tira de mi chaqueta y me obliga a inclinarme sobre ella. Sus ojos, están nublados por el alcohol, pero encendidos por una honestidad brutal, buscan los míos. La luz lunar de Simel y Gimel, entra por el ventanal y baña nuestros rostros en un resplandor plateado.

—Cassian… —murmura, arrastrando las palabras—. ¿Por qué eres tan difícil?

—¿Difícil? Yo soy el que trae el caos, ¿recuerdas? Tú eres la que pone las reglas —respondo, intentando mantener algo de distancia, aunque mi corazón golpea con fuerza contra mis costillas.

—Tus reglas son una tortura —continúa ella, acariciando torpemente mi mandíbula—. Te veo todo el día… tan cerca. Siento cómo me miras. Me gustas, Cassian… Me gustas tanto que me duele la precisión de mis propios cálculos, porque ninguno explica por qué te quiero así.

Una oleada de deseo me golpea con tanta fuerza que estoy a punto de rendirme. Podría besarla ahora mismo, dejar que mis manos recorran lo que ese vestido de seda oculta. Ella me quiere. Lo está confesando. Pero algo me detiene…

Recuerdo demasiado bien cómo Valeria usaba el alcohol para manipular, cómo el descontrol nunca lleva a nada verdadero. No quiero que nuestra primera vez sea un borrón en su memoria.

—Lekan, escúchame —digo, tomando sus manos con suavidad, pero con firmeza—. Estás ebria. No voy a hacer esto así. Me gustas más de lo que puedo expresar con palabras, pero quiero que cuando esto pase, sepas exactamente lo que estás haciendo.

—No seas… tan noble —protesta ella, intentando besarme.

La esquivo con delicadeza y la ayudo a recostarse. Voy a la cocina, le traigo un vaso de agua y me quedo a su lado hasta que su respiración se vuelve profunda y regular. Me quedo un rato observándola, fascinado por la vulnerabilidad que muestra dormida. Es tan distinta a la arquitecta implacable y controladora de la oficina.

Antes de irme, dejo una nota sobre la mesa: “Bebe agua. Descansa. Hablaremos mañana cuando el mundo deje de dar vueltas.”

Salgo de su departamento sintiéndome frustrado, pero extrañamente íntegro. Regreso a la Torre Zenith y no consigo dormir. Me pongo a trabajar en los planos del hospital, trazando líneas con una energía renovada. Ahora sé que el sentimiento es mutuo. El caos y el orden finalmente han encontrado su punto de colisión.

Paso todo el fin de semana sin saber de ella. Los mensajes, antes largos, ahora se han vuelto algo nemotécnico, de comunicación de oficina… No insisto. Será mejor dejar las cosas así. Solo tengo que esperar unas horas más y la vere nuevamente.

A la mañana del inicio de semana. El sol de Central City entra con fuerza por los ventanales. Llegué a la oficina más temprano de lo habitual y estaba revisando unos renders cuando escucho que la puerta se abre.

Lekan entra. Va vestida con esa sencillez elegante que la caracteriza, pero tiene el rostro pálido y evita mirarme a los ojos.

—Cassian —dice, cerrando la puerta tras de sí—. Lo siento. Recuerdo… partes de esa anoche. Recuerdo lo que dije. Y recuerdo que me rechazaste…

Me levanto y camino hacia ella. El espacio entre nosotros se reduce hasta desaparecer.

—No te rechacé a ti, Lekan. Rechacé la situación. No quería aprovecharme cuando no eras completamente tú.

—Me siento una estúpida —murmura, bajando la cabeza—. Fui poco profesional… me lancé sobre mi jefe…

Pongo un dedo bajo su mentón y la obligo a mirarme.

—Ahora no estás ebria, ¿verdad…?

Niega con la cabeza, conteniendo la respiración.

—¿Sigue siendo cierto lo que dijiste? ¿Te gusto?

—Sí —susurra—. Más que ayer.

—Entonces ya no hay excusas.

Sin darle tiempo a pensar, la rodeo con los brazos y la beso con toda la intensidad que llevo semanas conteniendo. Es un beso hambriento, profundo, casi desesperado. Nuestras lenguas se encuentran y Lekan responde con la misma urgencia, enredando sus dedos en mi cabello, rompiendo por fin esa coraza de perfección que siempre la rodea.

La levanto sin esfuerzo y la siento sobre la mesa de juntas, barriendo planos y tabletas con un movimiento brusco. No nos importa si alguien entra. No nos importa nada fuera de esta oficina. Solo existe el calor de nuestros cuerpos y esta necesidad animal que nos quema.

Mis dedos empiezan a desabotonar su blusa, rozando la piel cálida y morena que tanto había imaginado.

—Aquí no… —jadea ella entre besos.

—Tienes razón —concedo, aunque me cuesta un mundo soltarla—. Vámonos de aquí.

Salimos de la oficina bajo la mirada curiosa de Katia, la asistente de Javier, pero ni siquiera nos detenemos.

La llevo hasta mi apartamento. En cuanto la puerta se cierra detrás de nosotros, la contención que llevábamos semanas acumulando explota sin control, en un beso hambriento y apasionado, su lengua se enreda con la mía. Siento que puedo saborear todo su ser.

El frío minimalista del apartamento se transforma en algo vivo, caliente. Apenas llegamos al dormitorio, tropezando, nos arrancamos la ropa mutuamente con urgencia. Mis sábanas de seda gris nos reciben cuando caemos sobre la cama. Recorro su cuerpo con las manos y con la boca, adorando cada curva, la firmeza de sus pechos, el contraste de su piel morena contra mi cuerpo y la luz blanca que entra por los ventanales.

—Eres la estructura más hermosa que he visto en mi vida —susurro contra su cuello, antes de morderlo suavemente.

Lekan suelta un gemido bajo y arquea la espalda cuando mis dedos bajan entre sus muslos. La toco con la misma precisión que ella usa en sus planos: lento al principio, explorando, aprendiendo qué la hace temblar, qué la hace jadear. Sus uñas se clavan en mis hombros y su respiración se vuelve entrecortada.

Cuando finalmente entro en ella, ambos soltamos un suspiro largo, de alivio y pertenencia. Al principio nos movemos con lentitud, saboreando cada sensación, cada roce, cada textura. Luego el ritmo se vuelve más urgente, más primitivo. Nuestros cuerpos encajan con una sincronía perfecta, como si ya se conocieran, como si fuéramos hechos por el mismo arquitecto. El placer crece en oleadas cada vez más altas, hasta que el orgasmo simultáneo nos deja entrelazados, juntos, con fuerza, temblando y apretados el uno contra el otro.

No salimos del apartamento en todo el día. Lo hacemos una y otra vez, en la cama, contra la ventana con la ciudad a nuestros pies, en la ducha. Entre un round y otro hablamos de verdad. Le cuento cómo fueron los últimos días de mi padre, cómo este hospital se ha convertido en mi forma de pedir perdón por no haber podido salvarlo. Ella me habla de su necesidad enfermiza de orden, de cómo creció en el caos y decidió convertirse en el pilar que nadie más fue en su familia.

—Ahora entiendo por qué nos encontramos —le digo mientras acaricio su cabello húmedo—. Tú eres el cimiento. Yo soy el vuelo. Juntos podemos construir algo que no se caiga nunca.

La realidad nos golpea al final de la tarde. El terminal se llena de notificaciones urgentes de Javier: problemas con los permisos de suelo del hospital.

—Tenemos que volver al mundo real —suspira Lekan, empezando a vestirse.

Su rostro recupera esa máscara profesional, pero sus ojos siguen brillando con algo nuevo, más cálido, más íntimo.

—Prométeme que esto no cambiará nada en el trabajo —le pido.

—Cambiará todo, Cassian —responde con una media sonrisa—. Pero nadie tiene por qué saberlo. Nuestra pasión será el secreto mejor guardado de esta ciudad de cristal.

Regresamos a la firma como si nada hubiera pasado. Sin embargo, ahora existe un hilo invisible y eléctrico entre nosotros. Cada vez que nuestras miradas se cruzan en una reunión, el recuerdo de su piel, sus gemidos y su sudor inunda mi mente. Se ha convertido en un juego peligroso, adictivo y deliciosamente arriesgado.

1
favita
esto es muy novela noir/Casual/ brutal y cruda como me gusta🤭
favita
Esto es tan noir como la otras novelas de xin🥰 pero con romance🤭me encaaaantaaaaaaa
favita
sin duda las 5 estrellas 🤑 como aiempre xin con sus novelas noir y oscuras. pero ahora es una con romance /Drool/
favita
los 3 hermanos cooling damian cassian y walter. cada uno mas complicado🤣
favita
ok si me encanta que cada parte sea larga /Kiss/ almorce y lei un capitulo de lo mas tranquila🥰🥰🥰🥰 me encanta la historia xin sigue asi
favita
ok llevo como 1 mes sin leer y me encuentro con esta maravilla en top 15🤭 /Drool/
XintaRo: gracias por siempre apoyar mi contenido😸
total 1 replies
meganikita
Ahora si cassian esta frito😆😆😆
meganikita
Me encantan los dos😻
meganikita
Me encanta, ya la comencé a leer denuevo/Tongue/ muy buena la historia y el trama, romantica y apasionada ademas de la acción y el humor que siempre tiene Xin en sus novelas🤩 sin duda esta se volvio mi favorita de tus novelas xin
XintaRo: gracias 🥰
total 2 replies
melani99
Lena es unica🥰
meganikita
Desayunar mientras leeo un solo capítulo me encanta
sofialopez2010
romatica y llena de accion
sofialopez2010
es muy sexi la foma en la que escribes xin.🤭algo me dice que son tus propias experiencias🥰/Tongue/
Betsabebe
Lena es lamejor de toda la historia /Grin/
Betsabebe
Llevo 3 horas leyendo y no paro😆 jajajajja de verdad me encanta
Betsabebe
Javier es el mejor jefe del mundo😆😆😆
Betsabebe
Me encantan los 2😻 xin es muy caliente para narrar me gusta 😈/Drool/
Betsabebe
Jajajjajajaj me puedo imaginar a walter todo roto gritandole a cassian
jomijomi2012
me encanta Lena🥰 es la mejor IA del mundo
jomijomi2012
no crei que xin pudiera crear una historia haci de romantica y hot 🤭 pero ahora me tiene encantada. cada capitulo es genial y que sean largos me gusta mas. asi no estoy con 50 comerciales por capitulo
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play