milena es una princesa que luchara por el trono
NovelToon tiene autorización de cindy angulo montoya para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
El enemigo revelado
El campamento aún olía a humo y sangre cuando el amanecer comenzó a asomarse. Los cuerpos de los asesinos yacían inmóviles, y los soldados sobrevivientes apenas empezaban a comprender lo que había ocurrido.
Esto no había sido un ataque cualquiera.
Había sido una advertencia.
Milena permanecía de pie frente a la tienda, con la espada aún en la mano. No la había soltado desde la noche anterior.
—Vinieron por él —dijo en voz baja.
Lysandra, a su lado, asintió.
—Y eso confirma algo peor… alguien les dijo que Darian seguía con vida.
Milena cerró los ojos por un instante.
Eso solo podía significar una cosa.
—Tenemos un espía entre nosotros —murmuró.
—No —corrigió Lysandra—. Tenemos un traidor liderando todo esto.
Antes de que Milena pudiera responder, un grupo de soldados se acercó.
—El general Varick ha llegado —anunció uno de ellos.
El nombre cayó como una sombra pesada.
Milena intercambió una mirada con Lysandra.
—Demasiado rápido —susurró.
Varick no tardó en aparecer. Su presencia imponía respeto: alto, firme, con una armadura impecable que contrastaba con el caos del campamento.
—He venido tan pronto como recibí la noticia del ataque —dijo con voz autoritaria—. ¿Qué ocurrió aquí?
Milena lo observó con atención.
Cada gesto. Cada palabra.
—Asesinos —respondió ella—. Entraron al campamento durante la noche.
Varick frunció el ceño.
—¿Cómo pudieron pasar nuestras defensas?
—Esa es una buena pregunta —replicó Milena, sin apartar la mirada de él.
El ambiente se tensó.
Por un instante, nadie habló.
—¿Hubo pérdidas? —continuó Varick, ignorando el tono.
Milena dudó apenas un segundo.
—No.
No mencionó a Darian.
No aún.
Varick asintió lentamente.
—Entonces reforzaremos la vigilancia. No podemos permitir otra infiltración.
Pero Milena notó algo.
No parecía sorprendido.
Ni enfadado.
Ni siquiera preocupado.
Demasiado controlado.
—General —intervino Lysandra—. Tal vez deberíamos revisar las rutas internas del campamento. Es evidente que el enemigo tenía información precisa.
Varick la miró con una leve sonrisa.
—Siempre tan observadora, consejera.
Milena sintió un escalofrío.
Había algo en ese tono… algo peligroso.
—Lo haré personalmente —añadió Varick—. Nadie mejor que yo para garantizar la seguridad.
Eso era exactamente lo que temían.
Control total.
—Con su permiso —dijo Milena—, me encargaré de vigilar la zona norte.
Varick la observó fijamente, como si intentara leerla.
—Confío en ti, Milena.
Esas palabras no la tranquilizaron.
Al contrario.
Cuando el general se alejó, Milena soltó el aire que no sabía que estaba conteniendo.
—Es él —susurró.
Lysandra no respondió de inmediato.
—Todo apunta a eso… pero necesitamos pruebas —dijo finalmente.
Milena apretó la mandíbula.
—Intentó matar a Darian.
—Y ahora sabe que estamos cerca de la verdad —añadió Lysandra.
El peligro era mayor que nunca.
Milena giró hacia la tienda.
—Tenemos que moverlo —dijo—.
Aquí no está seguro.
—Estoy de acuerdo.
Ambas entraron.
Darian las observaba, consciente.
—Lo viste, ¿verdad? —preguntó con voz débil.
Milena asintió.
—Sí.
—Entonces no hay duda… —murmuró él—. Varick no solo es el traidor…
Hizo una pausa, como si reunir fuerzas fuera cada vez más difícil.
—Es quien dirige al enemigo.
El silencio se volvió absoluto.
Afuera, el campamento seguía en movimiento.
Pero dentro de esa tienda…
Se había revelado la verdad más peligrosa de todas.
Y ahora que sabían quién era el enemigo…
La verdadera guerra apenas comenzaba.