Xie Lin desde pequeña fue educada para ser una dama, una buena esposa y madre. Pero ella tenía otros intereses y en secreto entrenaba su cuerpo para el combate y el uso de la espada. Su vida cambia cuando es elegida para ser la consorte del príncipe heredero y al saber que este, ama a otra mujer, le propone un trato: si ella logra entrar a las fuerzas militares y volverse general, él la dejará libre de ese matrimonio.
Pero, obligada a tener un hijo, ella cumple, con la promesa de que, unirse a las tropas del emperador y cuando la guerra inicia, ella logra su objetivo con grandes méritos, pero, el príncipe heredero, ahora emperador, no la quiere dejar ir.
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Capitulo 07.
Una semana después de la tensa reunión en el cuartel, la corte imperial fue informada de que el Emperador Xen ofrecería una cena íntima en el Palacio de la Armonía, con el único propósito de mostrar "unidad familiar" en la capital. El evento, obviamente orquestado por la Emperatriz Madre, buscaba presionar a Lin y demostrar, que no estaba hecha para una vida entre la realiza y las damas de la corte, queriendo hacerle ver a todos que Lin, no era apta para ser la emperatriz.
Lin sabía que no podía faltar, era parte de las "condiciones" que había aceptado en su contrato de servicio. Al caer la tarde, en el Palacio Cerezo, la General ignoró los sencillos vestidos que sus doncellas le ofrecían.
—Tráeme la caja que me dio la Princesa Shen Yue —ordenó.
Cuando se puso la túnica de seda en color verde oscuro intenso, entendió por qué Shen Yue la había elegido. No era un color que gritara "Emperatriz" o "feminidad", sino que sus tonos profundos, emanaban fuerza y una elegancia que complementaba su físico atlético y su piel blanca. No había lazos ni encajes; solo líneas limpias y severas que la hacían parecer una diosa del invierno. El contraste era impresionante, y por primera vez en años, se sintió cómoda en un vestido de la corte.
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Cuando Lin entró al salón de banquetes del Palacio de la Armonía, el murmullo de la conversación se detuvo abruptamente. Xen, que estaba de pie conversando con el Ministro de Hacienda, se giró. Su expresión, inicialmente formal, se transformó en una mezcla de sorpresa y profunda admiración. Lin no estaba cubierta con las pesadas armaduras o la ropa de entrenamiento; el vestido de jade oscuro la hacía parecer imponente, sin perder ni un ápice de su poder.
La Emperatriz Madre, sentada en la mesa principal, fue la primera en recuperarse del shock. Su rostro se tensó al ver el color, tan alejado del rosa o el amarillo imperial.
Lin se acercó a la mesa, haciendo una reverencia formal al Emperador y luego a la Emperatriz Madre.
—Me alegra que hayas decidido honrar mi invitación, esposa —dijo Xen, usando la formalidad requerida para la ocasión.
—Como General y su consorte, es mi deber, su majestad —respondió Lin.
El pequeño Jian, ajeno a la tensión, corrió y abrazó a su madre.
—¡Mamá, te ves muy hermosa! ¡Ese color es el mejor!—
La Emperatriz Madre carraspeó.
—Un color de luto, Lin. ¿Acaso ya estás llorando la muerte de tu matrimonio? Pensé que te alegraría ser libre.— sonrió con la cabeza en alto.
Lin tomó asiento junto a Jian, al lado de Xen. Su mirada se encontró con la de la Emperatriz Madre, sin parpadear.
—Madre del Imperio, no hay luto en este color, sino la fuerza de una guerrera. El Emperador me requiere en servicio para asegurar las fronteras, y este color es apropiado para la General que soy, no para la Emperatriz que nunca quise ser.
—¡Insolente! —siseó la anciana, pero Xen intervino antes de que la situación escalara.
—General Lin tiene razón, es la General en Jefe —dijo Xen, con una sonrisa tensa pero firme hacia los ministros—Ella viste para la batalla, incluso en la mesa.
La cena transcurrió con incomodidad. Lin se mantuvo distante, conversando solo con Jian o respondiendo con secamente a las preguntas de los ministros. El Emperador, por su parte, se dedicó a elogiar públicamente la estrategia de Lin para el Norte, reafirmando ante toda la corte su valor y su posición, cumpliendo así la promesa de defenderla que había hecho una semana antes.
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Más tarde, cuando la cena terminó y Lin se preparaba para regresar al Palacio Cerezo, Xen la detuvo en un pasillo apartado.
—El vestido —dijo Xen, su voz apenas un susurro—. Te queda...magnífico, es el color de un guerrero que se prepara para la noche.
Lin sintió una repentina oleada de nerviosismo.
—Fue un regalo de Shen Yue, ella dijo que usted no conocía mis gustos.
Xen se acercó un paso, sin tocarla.
—No los conocía, y por eso envié ese estúpido vestido rosa, el que la Emperatriz Madre siempre dice que debe usar la Emperatriz. Yo estaba tratando de darte lo que yo creía que era apropiado para ti, pero fallé miserablemente.—
Xen pasó su mano por el tejido de la manga de Lin, un gesto tan breve y ligero que parecía una disculpa.
—Pero Shen Yue... ella te conoce mejor. ¿Por qué aceptaste llevar mi color favorito, General Lin?
Lin se sorprendió.
—¿Su favorito? Nunca lo supe.
—El color del jade oscuro, siempre me ha recordado a la serenidad de una noche de verano —explicó Xen— Pero no respondiste a mi pregunta. ¿Por qué lo llevas hoy?
Lin dudó por un momento. Había una verdad hiriente que debía salir.
—Lo llevo, su majestad, porque la Princesa me dijo algo inesperado, y porque no... no quería desairar a Shen Yue después de que se tomará la molestia de llevarlo ella misma.— Lin alzó la barbilla, recuperando la compostura.—Pero mi gratitud por el vestido no cambia mi resolución. Hemos acordado un año de servicio y una tregua para aclarar malentendidos. Y ahora, debo retirarme. Aún soy su General, no su esposa.
Xen asintió lentamente, una mezcla de esperanza y frustración en su mirada.
—Ve con cuidado, Lin, y gracias por honrar el acuerdo. El color... el color te sienta muy bien.—
Mientras Lin se alejaba, el Emperador se quedó en el pasillo, sintiendo una conexión fugaz que no había experimentado en años. La había defendido públicamente, y ella había usado su color favorito. Ambos estaban cumpliendo su parte del contrato no escrito, pero el muro entre ellos parecía volverse cada vez más frágil.
Qué Lin obtenga esa información del anciano y sepa a quién se enfrenta /Left Bah!/
Ojalá Lin no lo de por muerto o le dará más adelante una sorpresa /Grievance/
ya estoy intrigada