Dos organizaciones mafiosas controlan la ciudad desde las sombras.
Después de una serie de asesinatos extraños dentro de ambas mafias, se descubre que alguien está manipulando a los dos bandos para iniciar una guerra total.
NovelToon tiene autorización de Jessica Cruz Bautista para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 5 "LAS COSAS QUE NO DEBERÍAN EXISTIR" PARTE 1
Kael no durmió.
Intentó.
De verdad lo intentó.
Pero cada vez que cerraba los ojos veía la frase en el espejo otra vez.
“La memoria siempre vuelve.”
Las 2:17.
El reloj roto.
El ataque en el puerto.
Y Adrian.
Especialmente Adrian.
Kael golpeó la mesa con frustración.
—Mierda.
El reloj digital junto a su cama marcaba las 6:12 AM.
Ni siquiera habían pasado tres horas desde el ataque.
La ciudad seguía oscura detrás de las ventanas enormes de la mansión Vólkov.
Kael se puso de pie y caminó hacia el baño.
Se echó gua fría en la cara... necesitaba despejarse.
Se apoyó frente al lavabo observando su reflejo.
Ojos cansados.
Moretones leves.
Pequeño corte sobre la ceja.
Parecía peor de lo que se sentía.
Aunque honestamente…
no estaba seguro de cómo se sentía.
Entonces escuchó golpes en la puerta.
—¿Qué? —gruñó.
Viktor.
Claro.
Kael cerró los ojos un segundo.
—Dile que estoy vivo y ocupado.
—No preguntó si estabas ocupado.
Kael soltó un suspiro irritado.
Cinco minutos después atravesaba los pasillos silenciosos de la mansión.
Todo en aquel lugar se sentía demasiado limpio.
Demasiado perfecto.
Como si intentara esconder algo.
Siempre le había dado esa sensación.
Las enormes pinturas.
Los pisos de mármol.
Los guardias observándolo sin expresión.
Una prisión elegante.
Las puertas del despacho principal se abrieron lentamente.
Nikolai Vólkov ni siquiera levantó la vista de los documentos sobre el escritorio.
—Llegas tarde.
Kael cerró la puerta detrás de él.
—Casi muero anoche. Perdón por no correr.
Nikolai ignoró el comentario. Frío como siempre.
—Tres hombres muertos.
—También atacaron a los De Luca.
—Ya lo sé.
Kael entrecerró los ojos.
Su padre parecía demasiado tranquilo considerando la situación.
—Entonces sabes que el Fantasma Blanco está jugando con ambos lados.
—O uno de ustedes miente.
Kael soltó una risa incrédula.
—¿Crees que yo organicé un atentado contra mí mismo?
Nikolai finalmente levantó la mirada.
Sus ojos grises eran exactamente iguales a los de Kael.
Vacíos cuando querían serlo.
—Creo que estás perdiendo el control.
Eso irritó a Kael instantáneamente.
—¿Y tú crees que ignorar el problema hará que desaparezca?
—Creo que Adrian De Luca te está distrayendo.
El silencio cayó seco entre ambos.
Kael sintió tensión inmediata en el cuerpo.
—¿Qué tiene que ver él?
—Pregúntatelo tú.
Kael apretó la mandíbula.
Odiaba cuando su padre hacía eso.
Hablar como si supiera más de lo que decía.
Como si siempre estuviera probándolo.
Nikolai volvió la atención a los documentos.
—No quiero que vuelvas a acercarte a los De Luca.
—No puedes controlar eso.
—Puedo controlarte a ti.
Kael dio un paso adelante.
—Inténtalo.
Los guardias se tensaron inmediatamente.
Pero Nikolai solo observó a su hijo unos segundos.
Después habló con calma:
—Hay cosas sobre esa familia que no entiendes.
—Entonces explícalas.
Silencio otra vez
Kael sintió rabia creciendo dentro del pecho.
Secretos..órdenes y mentiras a medias
—¿Qué pasó a las 2:17? —preguntó de repente.
Eso sí provocó algo muy pequeño
Kael vio un cambio mínimo en la expresión de su padre.
Desapareció rápido... demasiado rápido.
—¿De qué hablas?
Kael sonrió apenas porque acababa de confirmar algo.
Sabía perfectamente de qué hablaba.
—Nada —respondió—. Olvídalo.
Nikolai lo observó fijamente.
—Ten cuidado con las cosas que intentas recordar.
Esas palabras hicieron que el ambiente se volviera helado.
Kael sintió un escalofrío extraño.
—¿Eso fue una amenaza?