En un mundo donde el poder corrompe y la sangre siempre se paga con más sangre, la paz no es más que una mentira bien contada.
Ella creció entre sombras, bajo las reglas de una familia donde la mafia dictaba cada paso.
Ahora sigue el mismo camino hasta que un enemigo de su familia aparece para arrastrarla a un infierno de verdades que duelen, pactos rotos y recuerdos que jamás murieron.
Entre la oscuridad del odio y la fragilidad del amor, deberá elegir: ¿vale su alma mas que la venganza… o ya es demasiado tarde para salvarla?
NovelToon tiene autorización de Paula Romero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitolo 5
...═══════ ≫ 5 ≪ ════════...
Monica y yo nos dedicamos hablar de nuestras infancias, nos reíamos demasiado porque pasábamos mucho tiempo juntas, pero a la vez todos esos atentados que sufrimos nos marcaron de alguna manera.
—Recuerdo cuando una vez mi padre nos llevo a una casa de seguridad en siena, dijo que pasaríamos una semana allí de vacaciones, pero no duramos ni dos días allí porque sus enemigos habían ido tras nosotros.
—Eran los turcos. Supieron de nuestra ubicación por culpa de massimo ya que el había hecho un live por Instagram fue fácil para ellos ubicarnos.
—estuvo mas de dos semanas castigado porque en ese ataque mataron a Luigi, el escolta de mi madre más preciado.
—no le dirigieron la palabra en dos meses. Tuvieron que revocar su castigo porque tenia que ir a la universidad.
—massimo termino su carrera luego se comprometió con esa modelo colombiana y ya vez faltan dos días para que se casen.
—a mi padre le dio una jaqueca, me conto como había sido la historia entre esos dos.
—pensé que se casaría con una europea o asiática, pero termino metiéndose con esa mujer.
—Pero tiene nexos con el cartel de Cali en Colombia, es una ficha que puede servirnos.
—Tu siempre pensando en “mafia” pasado mañana deberemos aguantar a toda su familia.
—lo soportaremos, no creo que los colombianos sean tan aburridos, ya veras que la pasaremos tranquilos por lo menos tendré unas horas de tranquilidad.
—Tienes que aprovechar para hacer negocios, las bodas se prestan para ello, te sirve tener lazos con ellos porque tu eres la siguiente en tener la autoridad máxima.
—moveré mis cartas de acuerdo a lo que vea, ahora deberíamos ver que nos pondremos e ir a descansar para mañana estar relajadas y tranquilas.
Asentí y me dirigí a la habitación de monica para ayudarla a escoger mientras yo revisaba algunos asuntos que he dejado pendientes en serbia. La situación era critica porque dimitar estaba haciendo lo posible para destruirnos, supe que ya había sido el funeral de andrej, decidieron enterrarlo en el cementerio de su familia. Sentía satisfacción porque dimitar estaba sufriendo, pero merecía eso y mas por todo lo que me hizo pasar allá.
Cuando termino de escoger me pidió que escogiera uno de los que tenía para mí. Elegí uno de dos piezas color negro.
Lo empaque en un bolso que monica me presto. Terminamos de conversar poco después porque revise la hora y tenia que irme a dormir porque mañana tocaba levantarse temprano.
Me despedí de monica y fui junto a Ricci de nuevo a la mansión el empezó a colocar música de Jbalvin, Maluma y karolg, tenía que ser música de cantantes colombianos.
—¿Veo que ahora se te pegaron los gustos musicales de la prometida de massimo, no es así?
—Porque le tienes tanto odio a esa mujer? ¿Si solo le has dirigido la palabra como dos veces?
—Algo no me cuadra de Daniela, si es como nosotros, pero noto que a veces hace su papel de victima para quedar bien con las personas. Solo espero que no se meta conmigo.
—Me he dado cuenta que a ti ninguna novia o esposa de tus hermanos te ha agrada.
—Antonella es la única que me ha agradado, es una mujer que no se mete con nadie, además no va preguntando lo que se hace aquí.
—Debemos tener entonces cuidado con esa mujer, ¿ya sabes quien te acompañara y que te pondrás para mañana?
—Ricci, esas cosas no se preguntan. Tu vendrás conmigo a la boda como acompañante y para mañana ya tengo todo preparado.
—seré el mejor acompañante que tendrás, bambola.
—Bien, ahora conduce ya quiero llegar.
Seguimos el camino normal hasta llegar a casa, fuimos a las habitaciones, nos pusimos las pijamas y descansamos mañana seria un día agradable, eso esperaba.
...——...
El sol en la tarde en Palermo caía suave sobre la playa privada de la familia. La arena blanca bajo mis pies, aun tibia por el sol, y el mar se extendía frente a nosotras en tonos azules que parecían irreales.
Desde nuestras sillas inclinables, podíamos ver como las olas llegaban mansas a la orilla, rodeándonos hombres de nuestra confianza supervisando cada rincón de la playa.
En unos pocos metros, veía una cancha de voleibol en donde Alessandro mi sobrino saltaba concentrado por el balón, Rosetta intentando seguirle el ritmo, y Ricci de arbitro haciendo lo posible para que todos siguieran las reglas.
Yo me recosté un poco mas en la silla, sintiendo el calor recorrerme la piel, con una piña colada fría entre mis manos. A mi lado, monica hacia lo mismo disfrutando del sol y del juego.
Traía un bikini de dos piezas en tonos arena, el top tipo bandeau, ajustado al pecho, una falda larga, de tela ligera. Con una abertura alta en su pierna izquierda, con unas gafas oscuras que se quitó observándome.
Yo traía un bikini de dos piezas como base. La parte superior con un top de mangas largas, translucido, que deja ver mi traje debajo. La falda calada, a juego, cae ajustada y semitransparente, resaltando mi silueta.
—Vinimos aquí para que te relajaras, y parece que lo estamos consiguiendo.
—Uno siempre esta en paz cuando no hay balas, sangre, reuniones. Es lo mejor que hay en el mundo.
—Pero, no puedes escapar de eso por siempre y lo sabes.
—No, pero hoy quiero respirar tranquila. No quiero pensar en cosas que me van a irritar.
Seguí allí hasta que rosetta se me acerco.
—Tía chiara, ¿quieres jugar con nosotros?
—No soy de jugar ese tipo de juego, sobrina.
—Podemos hacer un castillo de arena, sé que estoy un poco grande, pero te divertirás y quitaras esa cara de amargada que siempre traes.
Cuando escuché eso de rosetta, todos empezaron a reírse a mi no me dio mucha gracia, pero de igual manera supe manejar la situación.
—sobrina es mi rostro, ser amargada es parte de mi personalidad.
—Intenta relajarte, mira que si entras al mar podremos ir juntas.
—si no acepto se que no me dejaras en paz, vamos.
Rosetta se puso feliz y juntas entramos poco a poco esto me recordó a leonardo por eso tampoco quería entrar, fui nadando y cada vez me relajaba más sentía que el agua me quitaba esas cargas que llevaba sobre mi espalda.
—Te lo dije tía, esto te ayuda.
—me cuesta aceptarlo, pero tienes razón.
—así vas mas relajada para mañana la boda de mi tío massimo.
—ni me lo recuerdes.
—debiste ser una de las damas de honor, mañana todas traeremos un vestido color beige.
—prefiero estar entre la multitud, no me gusta llamar tanto la atención y menos cuando fracase con mi misión en serbia.
—se que no es por eso tía, pero te vas a ver increíble con cualquier color que utilices.
Veía a rosetta como mi reflejo cuando era una adolescente, ella era especial porque no la acostumbraron a estar en misiones como las mías, tenia la necesidad de protegerla y mas con todo esto que estábamos pasando.
Esperaba que nunca se separara de nuestros lados, era una luz de esperanza para toda la familia vindicta, seguimos hablando y divirtiéndonos en la playa, pero lástima que esto no durara mucho porque en nuestra familia todo era temporal.
...CONTINUARÁ ...