Aitana es mujer joven orgullosa de sus logros, ya que logro por mérito propio convertirse en la vicepresidente de Marketing de la empresa familiar, eso le permite vivir cómodamente fuera de la casa familiar.
todo esto cambia cuando comienzan a acosarla, cuando la situación escala un poco su padre la obliga a tener un guardaespaldas, para no perder parte de su libertad ella acepta, y ahí su dinámica de trabajo y su vida cambian por completo.
NovelToon tiene autorización de Magda García para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
capitulo 6
Morgan venía saliendo con Lucy, cuando escucho un grito.
– es la señora – dijo Lucy, y ambos se echaron a correr, Lucy fue dejada atrás por el guardaespaldas de su jefa en un instante, cuando ella llegó al exterior, ella estaba sola.
-¿Dónde está Morgan? – le pregunto
-se fue tras él – respondió, sin mirarla, Lucy saco su celular del bolso y llamo a la policía – ¿se encuentra bien? – le pregunto al colgar
-¿Cómo quieres que esté bien? Se subió al auto, el maldito –
Después de unos minutos llego Morgan, venía sin aliento, aflojándose la corbata -¿se te escapo? – le pregunto Aitana
-entro a una zona muy concurrida, y lo perdí, lo siento, no debí dejarla sola –
-descuida, fue mi culpa, yo te envié por Lucy –
El policía que llevaba el caso llego poco después, y Aitana tuvo que relatar todo, otra vez, así que se tardaron tanto ahí, que regreso a la oficina al menos una hora después de lo que tenía su agenda, incluso cancelo su siguiente reunión.
Cuando entro a la oficina su padre estaba ahí - ¿lo llamaste? – le pregunto a Lucy, y ella negó con la cabeza
-fue el detective que lleva tu caso, ¿Dónde estabas tú?- Le cuestiono a Morgan
-yo lo envié por Lucy, que seguía en el interior, el estacionamiento, estaba vacío, no sé de donde salió ese sujeto –
-mientras lo atrapan, quiero que estés con ella 24/7 – Morgan solo asintió
Cuando el padre de Aitana se salió, este volteo a ver a su guarda espaldas -¿no vas a obedecer a mi padre? ¿O sí? –
-le recuerdo que él fue quien contrato nuestro servicio, así que debo obedecer, iré a mi casa por algunas cosas, y después vengo a recogerla, no pienso dejarla sola de nuevo –
-¿Por qué es tan terco? – Aitana le hizo esa pregunta a Lucy, después de ambas o vieron salir de la oficina
-perdón que se lo diga señora, pero usted es igual – antes de que esta respondiera, salió casi corriendo de la oficina
...****************...
Cuando Priscila llego a casa esa tarde, encontró a su papá ahí - ¿pa, que haces aquí tan temprano? – Pregunto, después vio la maleta sobre la cama -¿te vas? -
-lo siento, solo será unos días, pero estaré al pendiente, ¿necesitas dinero para el resto de la semana? –
-no, no te preocupes, estoy bien, pero te voy a extrañar mucho –
-no es la primera vez que pasa eso, y no voy muy lejos, si necesitas algo llámame –
Priscila fue y abrazo a su papá, este le dio un beso en la cabeza, a modo de despedida.
...----------------...
-¿esto es en serio? ¿De verdad vas a quedarte aquí? – le dijo Aitana cuando lo vio sacar una maleta, y otro bolso negro de la cajuela del auto
-por supuesto que sí, el tipo está desesperado así que seguro la buscara de nuevo, dígame ¿Dónde puedo poner mis cosas? –Aitana, le señalo una habitación del primer piso, y se retiró a la suya, que estaba en el segundo piso de la casa.
Ahí se quitó los tacones, y los lanzo a un lado, estaban mojados y sucios, después de todo no valió tanto la pena cuidarlos tanto, tanto que le había costado conseguirlos. Su recámara tenía un ventanal del piso al techo, ella estaba de pie de espaldas a la ventana, y comenzó a desabotonarse la blusa, cuando se la quito sintió frío.
Volteo y vio que esta se encontraba entre abierta, las largas cortinas se movían con el viento, fue y le cerro, pero al poner el seguro noto que este no servía bien, se seguía abriendo la ventana, después de lo pasado más temprano.
Se sacó la falda, fue tomo su bata, y se la puso, después salió al pasillo – ¡Morgan! – lo llamo, y él subió corriendo
-¿Qué sucede? –
-¿Crees que puedas revisar mi ventana? Creo que no sirve el seguro –
Él entro, y ella fue tras él –es verdad, pero es un segundo piso, ¿realmente se puede escalar por fuera? – Morgan abrió la ventana, y salió al balcón, ella se acercó al verlo salirse, y pararse en la orilla, mientras se sujetaba del barandal
-¿Qué estás haciendo? –
-cierra la ventana y pon el seguro, voy a ver si se puede subir por aquí –
-¿Qué? – Aitana no alcanzo a reaccionar cuando lo vio saltar, grito, y corrió a asomarse, lo vio en el pasto ya, sacudiéndose.
-¿ACASO ESTÁS LOCO? -
-AHORA VOY A TRATAR DE SUBIR, CIERRE LA VENTANA - le gritó el desde abajo.
-¿subir? ¿Acaso es un superhéroe? – dijo para sí misma, pero fue y cerro la ventana, estaba frente a su closet buscando ropa cómoda, para ponerse después de salir de la ducha, cuando la ventana se abrió y paso al balcón, como si nada
-no es tan difícil de subir, habrá que arreglarla – Dijo Moragan al entrar en la recamara, Aitana grito, levanto las manos y tiro la ropa que tenía en ellas, del susto que se metió, se agachó a juntarla, y la bata se abrió un poco, revelando parte de su pecho, y de su sostén, ella notó la mirada de Morgan sobre ella, así que se enderezó, y acomodo su bata, el volteo hacia otro lado.
-voy darme un baño, arregla eso mientras –
-yo no sé hacerlo, pero voy a llamar a alguien, mientras reviso las demás ventanas – dijo Morgan, aclarándose la garganta, y saliendo de la recamara.
Cuando termina de bañarse y baja a buscarlo, no lo encontró por ningún lado, pero lo oía en el jardín hablando con alguien más, así que fue a buscarlo.
-¿Qué estás haciendo? Se supone que vas a arreglar la ventana –
-por eso llame a este hombre – le respondió el, cuando lo vio con más detenimiento, noto que no traía ya el saco, ni la corbata, además llevaba la camisa arremangada
-mírate, sabes escalar balcones, pero no arreglar el seguro de una ventana – se quejo ella
-perdón, pero eso no venía en mi entrenamiento –
-pero, ¿escalar balcones si? – pregunto ella, y él solo se encogió de hombros
Aitana se dio la vuelta, y se volvió a meter, estaba en la sala, y de ahí los vio ir y venir por alrededor de una hora, más o menos, cuando Morgan entro, estaba sudado y se le pegaba la camisa al cuerpo, también estaba despeinado.
-terminamos, ya se fue, ¿Dónde puedo tomar un baño?-
-al final del pasillo – fue lo único que puedo decir, pues se distrajo viéndolo, se le hizo más atractivo verlo así, que con el traje impecable, como iba siempre, a Aitana no quería tener ese tipo de pensamientos sobre él, por esa razón mejor se levantó, y se marchó a su habitación.
La empleada le fue a buscar para preguntarle si no bajaría a cenar, ella solo le pidió que le subiera algo ligero, ya no salió de su habitación, incluso se acostó a dormir temprano, cuando se metió a la cama, se dio cuenta de que estaba más cansada de lo normal, después de todo tuvo un largo día.
...----------------...
Aitana escuchó ruido en su ventana, como si alguien estuviera lanzando piedritas, así que se sentó, y vio que la ventana estaba abierta, las cortinas se movían con el viento, se le erizó la piel, ella solo estaba abrigada con una manta ligera.
Se bajó de la cama, para ir a cerrar la ventana, molesta volvió a poner el seguro, después de cerrala, tendría que reprender a Morgan por no haberla arreglado bien, en el reflejo vio una sombra detrás de ella, se dio la vuelta, y ahí estaba su acosador, entonces ella gritó…
...----------------...
Aitana despertó y se sentó de golpe, estaba empapada en sudor, la puerta se abrió tan fuerte que azoto en la pared, al principio no vio quien venía hacia ella, solo veía una sombra enorme acercarse.
-aléjate de mí – dijo ella aterrada, pero la persona hizo lo contrario, se sentó en la orilla de la cama, y la abrazo, mientras ella intentaba zafarse
-señora, soy yo – al escuchar la voz de Morgan, ella se relajó en sus brazos, casi quedo inconsciente, reacciono cuando comenzó a oler alcohol, de a poco abrió los ojos
-Morgan, la ventana– dijo ella señalando
-todo está bien señora, nadie entro, solo fue un mal sueño – respondió él, mientras le acariciaba la cabeza, para calmarla –voy a traerle un té – Morgan intento levantarse, pero ella lo jalo de regreso
-no quiero té, solo quédate aquí conmigo un poco más –
-entonces acueste, y trate de dormir un rato, no voy a ir a ningún lado –
Aitana se acomodó, poniendo su cabeza sobre la almohada, y él la arropo, e hizo lo que hacía cuando su hija estaba enferma, o tenía pesadillas, le acaricio la cabeza, hasta que se durmió.