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No Renací... Desperté.

No Renací... Desperté.

Status: En proceso
Genre:Mujer poderosa / Traiciones y engaños / Juego de roles
Popularitas:4.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Crystal Suárez

Me habría encantado renacer, como les ocurre a las protagonistas de esas novelas románticas que tanto me gusta leer. Despertar años atrás, evitar mis errores y no entregar mi corazón al hombre que terminaría destruyéndolo.

Pero la vida real no concede segundas oportunidades de esa forma.

Yo tuve que abrir los ojos por mí misma, enfrentar la verdad y comprender que marcharme no era perder... era salvarme.

Lucan Rivas creyó que sin él no era nadie, se equivocó. Porque no necesité volver al pasado para cambiar mi destino; solo necesité el valor de dejar atrás a quien nunca supo valorarme. Y mientras él descubría todo lo que había perdido, yo aprendía que la mejor versión de mí jamás había dependido de un esposo, sino de la mujer que siempre fui.

NovelToon tiene autorización de Crystal Suárez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 5

Karol me conocía demasiado bien para creer cualquier mentira.

Sostuve su mirada durante unos segundos, buscando alguna excusa convincente, alguna respuesta lo suficientemente simple como para evitar aquella conversación. No la encontré. Nunca había sabido mentirle, y sospechaba que tampoco aprendería ese día. Bajé la vista hacia el vaso de café que había dejado sobre mi escritorio. El vapor seguía elevándose lentamente, aunque ya no con la misma intensidad. Pensé que era una buena metáfora de mí misma. Por fuera seguía pareciendo la misma mujer de siempre, pero por dentro había algo que comenzaba a enfriarse sin remedio.

—¿Tan evidente es? —pregunté al fin con una sonrisa cansada.

Karol soltó un suspiro y dejó la revista a un lado.

—Para el resto de la oficina, probablemente no. Para mí... sí. Llevas diez años siendo mi mejor amiga, Nae. Sé cuándo estás cansada, cuándo estás molesta y cuándo intentas convencerte de que todo está bien aunque no lo esté.

Me dejé caer sobre la silla, sentía el cuerpo pesado, como si cada pensamiento pesara un poco más que el anterior.

—No sé por dónde empezar.

Ella tampoco tuvo prisa. Se acomodó frente a mí, cruzó las piernas y apoyó los antebrazos sobre el escritorio.

—Empieza por donde más te duela.

Aquellas palabras fueron suficientes para romper el último intento que me quedaba por fingir normalidad, respiré profundamente.

—Creo que Lucan me está engañando.

El silencio que siguió fue distinto a cualquier otro que hubiéramos compartido.

Karol no abrió los ojos con sorpresa, no exclamó, no preguntó si estaba segura, simplemente permaneció observándome con una tristeza que me hizo comprender que llevaba tiempo temiendo escuchar aquella frase.

—¿Qué pasó? —preguntó con suavidad.

Le conté todo, nuestro aniversario, las horas de espera, su llegada de madrugada, las reuniones que parecían multiplicarse, la distancia que había comenzado mucho antes que las excusas y, finalmente, la visita al despacho del señor Álvarez.

Cuando terminé de hablar, sentí una mezcla extraña de alivio y vergüenza. Alivio por no seguir cargando aquello sola. Vergüenza porque, al decirlo en voz alta, la historia sonaba todavía más real. Karol guardó silencio unos segundos antes de hablar.

—¿Ya empezaron la investigación?

—Sí.

—¿Cuándo tendrás noticias?

—Mañana... o pasado. No lo sé. Solo me dijeron que me llamarían cuando tuvieran algo concreto.

Ella desvió la mirada hacia la ventana.

—Ojalá no encuentren nada.

Sonreí con tristeza.

—Yo también espero lo mismo.

—Y si encuentran algo...

No terminó la frase, no hacía falta, las dos sabíamos qué significaba. Apoyé los codos sobre el escritorio y escondí el rostro entre las manos.

—¿Sabes qué es lo peor?

—¿Qué?

—Que una parte de mí ya no está esperando que me digan que no existe otra mujer. Lo que realmente espero es descubrir que todavía queda algo del hombre con el que me casé.

Karol rodeó el escritorio y se colocó a mi lado, sentí su mano apoyarse sobre mi hombro, no era un gesto grandioso, era uno de esos pequeños actos de cariño que solo pueden venir de alguien que ha decidido quedarse incluso en tus peores días.

—Escúchame bien.

Levanté lentamente la cabeza.

—No importa cómo termine esto. Tú no vas a enfrentarlo sola.

Sentí un nudo en la garganta.

—Gracias.

Ella sonrió apenas.

—No me las des todavía. Seguramente dentro de unos días tengas ganas de lanzarme algo a la cabeza cuando te diga exactamente lo que no quieres escuchar.

Una risa escapó de mis labios casi sin permiso.

—Eso suena muy propio de ti.

—Porque es verdad. Yo no estoy aquí para darte la razón siempre. Estoy aquí para evitar que te olvides de quién eres.

Sus palabras quedaron resonando dentro de mí incluso después de que el silencio volviera a instalarse entre las dos, era curioso, llevaba meses sintiéndome sola dentro de mi propio matrimonio y bastaron unos minutos con Karol para recordar que todavía existían personas capaces de sostenerte sin pedir nada a cambio.

El teléfono de mi escritorio vibró de pronto las dos dirigimos la mirada hacia la pantalla al mismo tiempo, era un número desconocido, mi respiración se detuvo por un instante.

Karol me observó de reojo.

—¿Vas a contestar?

Tragué saliva, tomé el teléfono con manos que ya empezaban a temblar.

—¿Hola?

—¿La señora Naelia Sanz?

Reconocí inmediatamente la voz del señor Álvarez, sentí un vacío en el estómago.

—Sí... soy yo.

—Lamento llamarla antes de lo previsto. Ya tenemos información que considero importante. Me gustaría reunirme con usted mañana a primera hora, si le es posible.

Miré instintivamente a Karol. Ella entendió la situación sin necesidad de escuchar el resto de la conversación, asentí en silencio.

—Estaré allí.

Colgué despacio, durante varios segundos ninguno de los dos habló, ni el café, ni la oficina, ni el ruido lejano de los teclados, ada parecía existir fuera del sonido acelerado de mi propio corazón.

Karol rompió el silencio.

—Mañana voy contigo.

Negué con suavidad.

—No. Necesito hacerlo sola.

Ella frunció el ceño.

—Nae...

—Si las cosas salen como espero, volveré riéndome de mí misma por haber desconfiado de Lucan.

Hice una pausa, la sonrisa desapareció lentamente.

—Y si salen como temo...—Respiré hondo antes de terminar la frase.—Necesito ser yo quien escuche la verdad primero.

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Isidra Marta Sánchez Ortiz
Que cruel
Estrella Reyes Reyes
👏👏👏Gran capitulo,me facino la actitud de ella,firmesa,dignidad,orgullo,ellos tenian que sentir verguenza,y esa cucaracha,tan orgullosa y era la amante👏👏👏
Flickr Mary Soly
Más capítulos
Myriam Hernandez
Excelente
🌺🌵 Monny 🌵🌺
Espero este sea nuestro próximo ser amado y protagonista, me está encantando para ella!! 😍
Flickr Mary Soly
👏Estoy esperando más cañ. Muy bonito esta para leer
🌺🌵 Monny 🌵🌺
No te creo!! Si lo sintieras no la habrías lastimado 🤬
🌺🌵 Monny 🌵🌺
Ayyy la amoooo!!! Así deberían ser muchas mujeres, salir con muchísima dignidad, si duele muchísimo, pero ante todo mucho amor propio y dignidad 👏🏻👏🏻👏🏻
Flickr Mary Soly
Más capítulos por que escriben bonito y luego no lo terminan
Crystal Suárez: Apenas empecé a publicarla ayer 😅 por eso solo tiene 8 capitulos, no te preocupes, la voy a terminar
total 1 replies
💖 la niña de tus ojos💖
bastante cruda pero por desgracia asi es la realidad cuando la costumbre se aloja en tu hogar todo cambia así que hay que sacarla a escobazos
😅😅😅😅😅
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