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Nunca Te Quise Perder

Nunca Te Quise Perder

Status: Terminada
Genre:Romance / Completas
Popularitas:4.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Susiluu_

Hay personas que llegan a tu vida haciendo ruido, otras que lo cambian todo en el silencio.

Libra nunca imaginó que una conversación sobre Saturno pudiera convertirse en el comienzo de la historia más importante de su vida. Entre recreos, paseos después de clase, chocolates calientes, bancos de madera y amaneceres compartidos, conocerá a Acuario, un chico que tiene la extraña habilidad de encontrar belleza en los pequeños detalles y de hacer sentir especiales a quienes lo rodean.

Mientras el tiempo avanza y el final del curso se acerca, ambos descubrirán que crecer significa aprender a convivir con los cambios, con el miedo a perder lo que amas y con las palabras que, a veces, nunca llegan a decirse.

Porque algunas historias de amor no nacen con un beso.

Nacen con una conversación que parecía insignificante.

Con una fotografía tomada sin avisar.

Con una promesa hecha entre risas.

Con dos personas que, sin darse cuenta, empiezan a convertirse en el hogar del otro.

NovelToon tiene autorización de Susiluu_ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4 - El recreo de siempre

Hay lugares que no aparecen en los mapas.

Y, aun así, terminan convirtiéndose en un hogar.

Para ellos, era el rincón del fondo del patio.

Un camino estrecho, rodeado por una valla metálica y un par de árboles que apenas daban sombra. No tenía nada especial. Un banco viejo, una papelera siempre llena y el ruido lejano de los balones golpeando las pistas.

Pero allí, durante media hora cada mañana, el mundo parecía quedarse fuera.

Con el paso de las semanas, ya nadie preguntaba dónde iban en el recreo.

Era automático.

Sonaba el timbre.

Todos salían.

Y, casi sin hablarlo, terminaban en el mismo sitio.

Capricornio llegaba con el bocadillo en la mano.

Escorpio aparecía siempre contando alguna historia que había ocurrido en clase.

Leo discutía con cualquiera por cualquier tontería.

Y Acuario...

Acuario nunca llegaba andando.

Siempre aparecía haciendo algo.

Saltando un banco.

Botando una pelota.

Imitando a un profesor.

O fingiendo que había sobrevivido a una guerra porque le habían puesto un examen sorpresa.

—¡Estoy vivo de milagro! —gritó una mañana mientras se dejaba caer dramáticamente sobre el banco.

—Qué exagerado eres... —rió Capricornio.

—Exagerado no. Víctima del sistema educativo.

—Lo suspendiste, ¿verdad? —preguntó Libra sin levantar la vista de su desayuno.

Él se llevó una mano al pecho.

—Eso ha dolido.

—Entonces he acertado.

—No voy a responder a esa acusación sin mi abogado delante.

Todos estallaron en carcajadas.

Libra también.

Ya no le costaba tanto hacerlo.

Había cambiado algo.

Sin darse cuenta.

Antes llegaba al instituto con la sensación de estar fuera de lugar.

Ahora esperaba con ganas el recreo.

Esperaba ese rato donde no importaban las notas.

Ni los problemas.

Ni el curso que estaba repitiendo.

Solo importaban las conversaciones absurdas.

Las risas.

Y aquel grupo que, poco a poco, empezaba a sentirse como una familia improvisada.

A veces pensaba que todo había cambiado demasiado rápido.

Y eso la asustaba.

Porque cuando eres feliz...

Siempre aparece el miedo a perderlo.

—¡Eh!

La voz de Acuario la sacó de sus pensamientos.

—¿Qué?

Él sostenía una pequeña bola de papel.

—¿Preparada?

—¿Para qué?

No respondió.

Simplemente lanzó la bola.

Le golpeó en la frente.

Silencio.

Libra la recogió despacio.

La observó unos segundos.

Después sonrió.

—Has firmado tu sentencia.

—Uy...

—Corre.

—¿Por qué iba a correr?

Ella lanzó la bola.

Él la esquivó exageradamente.

—¡Ha intentado asesinarme!

—¡Ven aquí!

Acuario salió corriendo.

Libra fue detrás.

Capricornio negó con la cabeza.

—Parecen niños de diez años.

—No.

Escorpio sonrió mientras los veía correr alrededor del banco.

—Parecen dos personas que todavía no saben lo que les espera.

Después de unos minutos terminaron volviendo completamente agotados.

—Estás loca —dijo Acuario intentando recuperar el aliento.

—Tú empezaste.

—Yo solo lancé una bolita de papel.

—Y yo solo intenté devolvértela.

—Casi me sacas un ojo.

—Qué dramático eres.

Él volvió a reír.

Había algo curioso en Libra.

Discutía con una facilidad increíble.

Pero nunca lo hacía para herir.

Simplemente seguía el juego.

Y eso le gustaba.

Mucho.

Los días empezaron a acumular pequeños momentos.

Insignificantes para cualquiera.

Inolvidables para ellos.

A veces era una conversación de cinco minutos.

Otras, una mirada al cruzarse por el pasillo.

Un comentario antes de entrar en clase.

Un "hasta luego" al terminar el día.

Nada parecía importante.

Hasta que, sin darte cuenta, empiezas a echar de menos esas pequeñas cosas cuando faltan.

Aquella mañana estaba especialmente aburrida.

El profesor todavía no había llegado.

La clase hablaba a gritos.

Libra miraba distraída por la ventana.

Desde allí podía verse parte del patio.

Y, casualmente, también las pistas.

Distinguió una figura conocida.

Acuario.

Estaba con otro curso haciendo educación física.

Corriendo.

Saltando.

Riéndose.

En un momento se quedó quieto para beber agua.

Como si hubiera sentido algo, levantó la cabeza hacia el edificio.

Fue apenas un instante.

Pero miró exactamente hacia la ventana donde estaba Libra.

Ella se apartó de golpe.

El corazón le dio un vuelco.

«No puede haberme visto.»

Esperó unos segundos antes de volver a mirar.

Él ya estaba otra vez con sus compañeros.

Seguramente había sido casualidad.

Seguramente.

Y, aun así, el resto de la clase fue incapaz de concentrarse.

Aquella tarde el grupo decidió volver caminando juntos.

Las calles estaban llenas de hojas secas.

El viento empujaba algunas por el suelo como si jugaran una carrera.

Acuario caminaba unos pasos por delante hablando con Leo.

De repente se giró.

—Libra.

—¿Qué?

—Tengo una duda.

—Sorpréndeme.

—¿Tú sonríes alguna vez cuando no te estás riendo de mí?

Capricornio soltó una carcajada.

Libra lo miró con fingida seriedad.

—Claro.

—¿Cuándo?

Ella se acercó un poco más.

Lo suficiente para que solo él pudiera escuchar la respuesta.

—Cuando tú no estás mirando.

Durante un segundo, Acuario no dijo absolutamente nada.

Era la primera vez que Libra lo dejaba sin respuesta.

Ella siguió caminando como si nada hubiera pasado.

Con una pequeña sonrisa escondida.

Él tardó unos segundos en reaccionar.

—Oye.

Ella no respondió.

—¡Oye, borde!

Nada.

Capricornio observó la escena divertida.

—Creo que esta vez has perdido tú.

Acuario sonrió para sí.

No le molestaba haber perdido.

Al contrario.

Aquella respuesta llevaba toda la tarde dándole vueltas en la cabeza.

Esa noche, mientras el grupo seguía enviando mensajes sin sentido, Libra apagó el móvil antes de dormir.

Se quedó mirando el techo.

Era extraño.

Cada día hablaban más.

Cada día se conocían un poco mejor.

Y, sin embargo, seguía sintiendo que apenas sabía quién era realmente Acuario.

Solo conocía al chico que siempre hacía reír a todos.

Al que parecía no tener preocupaciones.

Al que nunca estaba triste.

Pero había momentos...

Muy pequeños.

Casi invisibles.

En los que su sonrisa desaparecía durante apenas unos segundos.

Momentos en los que su mirada se perdía en algún lugar que nadie más parecía ver.

Y Libra, sin saber por qué, tenía la sensación de que detrás de todas aquellas bromas se escondía alguien completamente distinto.

Todavía no conocía esa parte de él.

Pero el destino ya había empezado a acercarlos.

Y, aunque ninguno de los dos lo supiera, las primeras grietas del búnker aún estaban muy lejos de aparecer.

Antes tendrían que aprender algo mucho más peligroso.

A necesitar la presencia del otro sin darse cuenta.

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Neery!
Para mí, una de las mejores escenas es cuando Libra define la foto del sofá y la radio vieja como una imagen que "suena". Esa conexión que tiene con la forma de mirar el mundo de Acuario es de otro planeta. 🪐
Neery!
Necesitaba pasar por aquí a decir que el momento en el que Libra confiesa junto al río que lo que más extraña en vacaciones es encontrarse a Acuario sin planearlo me marcó muchísimo. La ausencia doliendo y volviendo evidente el amor me destrozó. 😭💔
Neery!
Me quedé pensando en cuando Libra escribe en su libreta "Ya no lo creo", aceptando por fin que está completamente enamorada de él después de esa hermosa noche en la colina. Qué proceso tan íntimo y bello, nunca lo voy a olvidar.
Neery!
Gracias a todos por haber sido mi familia durante la obra. Se os quiere mucho ❤️❤️❤️
Suhe: Gracias a ti y a los demás por formar parte de ello. 🥰
total 1 replies
Neery!
De verdad esta obra necesita una secuela. Todavía queda por descubrir por qué se titula así. Me tiene retorcida en la cama no saber si es por un final plácido en la vejez, un accidente trágico o por un giro inesperado de la relación que tienen 😭😭
Neery!
Buenos días familia 🥰
Leti
Es que todavía suspiro sola cuando me acuerdo de la exposición de fotos del instituto y la dedicatoria secreta de Acuario para Libra junto al lago. retrata lo que siente, no solo lo que ve! 😭💜
Leti
Estaba acordándome de toda la novela y, de verdad, mi momento favorito por siempre será cuando Acuario le tomó la mano a Libra por primera vez bajo la lluvia de estrellas de las Perseidas. Casualmente no pidieron deseos porque ya se tenían el uno al otro. 😍🌠
Leti
Me puse a revivir los capítulos y sigo pensando que cuando el papá de Acuario rechazó el traslado y él corrió a buscar a Libra para abrazarla en el embarcadero fue lo mejor de la vida. Ese alivio y ese abrazo me devolvieron el alma al cuerpo.
Leti
Ha sido toda una alegria seguir la obra con todos vosotros 💜💜e
Leti
voy a echar mucho de menos darle al botoncito de recordatorio para la autora, jo 🥺
Neery!: Yo ya lo estoy haciendo 🥺😭
total 1 replies
Leti
Espero de verdad que haya una secuela tarde o temprano. Me ha gustado que sea un final abierto y poder dejar mas espacio y material para completar el romance de Acuario y Libra. Espero que suceda 💜
Leti
Buenos dias a todos 🥰
Cliente anónimo
Revisando la historia desde el principio, la escena del anciano en el mercadillo de cámaras antiguas me parece magistral. Sus palabras sobre que las fotos te cuidarán en el futuro sembraron todo el misterio y la madurez de la obra. 🕵️‍♂️
Cliente anónimo
Un gusto haber vivido la historia dia a dia con emocion
Cliente anónimo
Siempre vuelvo a leer la parte de la metáfora del cielo llorando bajo la lluvia y el sol al mismo tiempo, aprendiendo a tener esperanza en mitad de la tristeza. Una de las frases más hermosas, poéticas y reconfortantes de la novela.
Cliente anónimo
Este capitulo deja un final bastante incierto y abierto. De verdad espero que haya una secuela. Tiene que haberla! Aún no puedo permitirme decir que me ha encantado de principio a fin, porque aún no hemos llegado al final de este grupo tan entrañable
Cliente anónimo
Buenos dias a todos
Seku
Para mí el punto cumbre de la atmósfera es la escena de la radio antigua sintonizando una melodía desconocida que llena el búnker recién limpio. El autor logra construir un hogar emocional a través de la sutileza, el atardecer y el silencio compartido.
Seku
Siempre vuelvo a leer la parte de la metáfora del cielo llorando bajo la lluvia y el sol al mismo tiempo, aprendiendo a tener esperanza en mitad de la tristeza. Una de las frases más hermosas, poéticas y reconfortantes de la novela.
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