🚨ADVERTENCIA: HISTORIA PARA MAYORES DE EDAD CON TEMAS SENSIBLES COMO EL RACISMO, MALTRATO FÍSICO, EMOCIONAL, Y MUCHO MAS
(+18) TRILOGÍA "BESTIAS INFERNALES"
Ramsés Palviere, apodado la bestia es el hombre más tenido de la Camorra y no de a gratis, el despiadado heredero de la mafia tiene mil infiernos que lo acompañan desde que aquella mujer lo traicionó de una manera despiadada quitándole el alma, los sentimientos y necesidades de los demás es lo que menos le importa ya que por ahora solo tiene en mente un objetivo, cobrar una deuda de honor a otra organización sea como sea aceptando humillarlos recibiendo el intercambio que le ofrecen: la hija "rara" del jefe de la Ndramgheta aunque el no tenga idea
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SOY FELIZ
El deseo muchas veces es algo tan inevitable como está una fuerte ocasión que lo reafirma, no solo es Lyanna quien vence sus miedos e inseguridades si no también Ramses quien se entrega al verla y sentirla tan deshinibida y ansiosa por el quitándose la ropa pero no como la primera vez, no con miedo si no con gusto
LYANNA: ¿De verdad me dejaras tocarte? - le pregunto acercando mi cuerpo y dejándome llevar por todo lo que el me hace sentir, tocó suavemente sus piernas viendo cómo aprieta los dientes sin dejar de mover la mano sobre su gran vara y me estoy quemando, Ramses me mira de arriba a abajo diciéndome todo lo que es capaz de hacerme sentir con solo esas palabras que me llevan a la gloria
Ramses
: Es lo único que sale de mi boca al escuchar que me dice que sigue en pie lo de ser una excelente alumna y la forma en la que puede ser un salvaje y tomarse su tiempo me descompone por completo, mi emperador pone una almohada en el piso y me pide que me ponga de rodillas, por un segundo asumo que quiere que le dé placer con mi boca pero lo que hace es seguir sentando acercándose a mi para pasar su punta rozada con ese líquido transparente empapando mis puntas fruncidas que tanto le gustan, ver y sentir semejante cosa está a punto de hacerme llegar pero solo veo su risa descarada diciéndome que le gusto en todas mis facetas pero nada como tenerme en todas las poses, Ramses juega con mis pechos poniendo su grandeza en medio de ellos y me dice que haga lo que sea que el cuerpo me pida mientras se mueve lanzando gruñidos roncos y varoniles de forma tan bestia que su grosor choca en mis labios haciendome abrir la boca por instinto probando ese sabor haciéndolo gemir y no doy más, yo, yo estoy haciendo que Ramses Palviere se desespere gimoteando al punto que me jala sentandose y levantándome con tal facilidad apretando mi trasero para besarme como si la vida dependiera de eso, mis pechos chocan en su cara y joder esto es indescriptible :
Dios emperador
RAMSÉS: Se dice mi emperador, mi bestia y mi marido
: Joder así tiene que ser porque ella me tiene loco, Lyanna no es ninguna tonta por ningún lado y con esto me lo deja claro, mi mujer es valiente, inteligente, un arte y un pecado en el que me quiere hundir sin parar... la morena de piernas perfectas de la que tanto me quise limitar responde a mis besos con la misma lujuria que siento por ella y ahí estoy nuevamente cediendo cómo un pendejo ante todo lo que no me he querido permitir pero aquí estoy, levanto a Lyanna para ponerla sobre mi sin entrar aún en ella y su toque, ese toque que tanto quiso evitar para no hacerlo más íntimo me hace vibrar sin siquiera haberla metido
Siento su humedad, su calor y sus delicadas manos apretando mi cabello para unirme más a sus deliciosos manjares, mi boca le presta atención a la suya y aunque son besos intensos la forma en la que me toma del rostro me hace verla a los ojos y definitivamente ella no ha tenido que tocarme para hacerme vibrar aunque está vez es mil veces mejor, me dejó ir sintiendo lo que Lyanna hace, encima de mi y pasando sus manos por mis pectorales mientras la cabeza se me va para atrás porque su instinto la hace moverse y no doy más con tantas sensaciones porque el corazón se me puede salir en cualquier momento y ni siquiera me preocupa
Me muevo y la levanto haciendo que su intimidad cubra la mía escuchandola soltar un grito desgarrador pero no de los malos, el ego, la hombría y el corazón se me hinchan al mismo tiempo sintiendo sus uñas raspar mis hombros y dejando que enrede sus manos en mi cuello para yo poner las mías en su trasero para moverla a mi antojo, primero lento y mordiendo sus manjares redondos mientras el ímpetu también se apodera de ella y se mueve sin medir lo que me está haciendo
Llevandome a la jodida gloria, su cabeza se va hacia atrás y jalo su cabello para arquearla más viendo cómo esas delicias de mueven sin control a la par que me hundo en ella haciendonos jadear con desesperación porque nunca la había tenido encima y es grandioso
Lyanna ya no sabe de dónde sostenerse y no deja de gritar mi nombre dándome más resistencia para voltearla de posición y ponerme detras de ella jalando su cabello como cuando se cabalga a una yegua aunque está es una pura sangre que te hace delirar, que me hace delirar porque nadie más la tiene solo yo y se lo dejo claro en casa estocada y en cada nalgada en ese hermoso trasero que es mi debilidad :
Joder que buen c*lo carajo - le suelto una palmada que la hace gritar
Dime quién te está cogiendo carajo - le exigo en cada embate
Dímelo
LYANNA: Tu, tu... Mierda no aguanto más
RAMSÉS: ¿Más duro? - pregunto moviéndome como un demente mientras araña las sábanas y la habitación se llena de nuestros gemidos y el choque de piel con piel - Me encantas carajo
Dime quién te está cogiendo - jalo más su cabello
LYANNA: Tu...Oh Dios tu, tu
Mi emperador, carajo si, si cogeme así - grito como gata en celo mientras lo escucho reír mordiendo mi espalda y pellizcando mis puntas
Dios Ramses!
RAMSÉS: ¿Quien te está cogiendo carajo? Dime quién te está rompiendo el c*ño por ser una berrinchuda hermosa y mía
Dilo Lyanna.. ¿quien Mierda soy yo para ti?
LYANNA: Mi.. Dios!
Mi emperador - gimo sin parar
Mi bestia salvaje - grito sin dejar de ser empalmada
Mi marido - termino desparramada en el colchón con Ramses cayendo en mi espalda sintiendo su semilla caliente dentro de mi mientras jadea porque mis paredes en el reflejo del placer lo aprietan porque así lo quisiera tener siempre, su cuerpo sobre el mío de cualquier manera, sintiendo su calor, su olor y sus besos que no dejan de repartirse lento y delicioso por espalda suspirando cuando lo siento hundir su nariz en mi cabello diciendo que no hay perfume más exquisito que el que emana de mi cuerpo
Soy feliz, soy demasiado feliz
RAMSÉS: Yo también - le digo haciendo que me mire y acomodándola para pegarla a mi pecho sintiendo no solo la pasión de querer tomarla otra vez si no también de no dejarla ir nunca
También soy feliz angelito del infierno
Ahora a continuar con Remo y Corinna! ❤️❤️