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LA ELEGANCIA DE LAS CENIZAS

LA ELEGANCIA DE LAS CENIZAS

Status: Terminada
Genre:Venganza / Traiciones y engaños / Romance / Completas
Popularitas:7.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Naibelys Perez

Traicionada por la sangre que la vio nacer y despojada de todo lo que amaba en una sola noche de infamia, Cataleya Mendoza pensó que había tocado fondo al perder su hogar, su hijo y su dignidad bajo los golpes de un amor ciego. Creyó que el exilio y el silencio serían su único destino. Pero el destino, caprichoso y sediento de justicia, la colocó frente al imperio intocable de los Moretti y frente al hombre más temido del país: un titán arrogante al que nadie se atreve a retar. Lo que no sabían ni su exprometido, ni su familia, ni el implacable Gael Moretti, es que una reina destruida no regresa a pedir clemencia... regresa a reclamar su trono.

NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4: La Emboscada en el Penthouse y la Traición en Pantalla

​El silencio que siguió a los golpes de Dennis en el baño no era de paz; era la calma tensa que antecede al colapso de un mundo entero. Cataleya, con la respiración entrecortada y las manos aún temblando, apoyó la frente contra el frío azulejo. El sonido de los pasos pesados de Dennis alejándose por el pasillo le indicó que, al menos por el momento, había abandonado la habitación principal.

​Con cautela, giró el pestillo y abrió la puerta apenas unos centímetros. El penthouse estaba sumido en un silencio sepulcral. Aprovechando la ausencia de su prometido, salió de su refugio con pasos rápidos, decidida a tomar su teléfono y su bolso para abandonar ese lugar antes de que la situación escalara a un punto de no retorno. Sabía que quedarse allí era firmar su propia sentencia de muerte emocional.

​Sin embargo, antes de que pudiera alcanzar el aparato sobre la mesa de noche, su propio celular comenzó a vibrar con insistencia dentro de su cartera. Al mirar la pantalla, vio el nombre de su mejor amiga, Brenda Moretti Ferrer. Un atisbo de alivio cruzó por su mente; necesitaba una voz amiga, alguien que le recordara quién era fuera de ese infierno.



​—¿Brenda? —respondió Cataleya con la voz rota, intentando contener el llanto.

​—¡Cataleya! Por fin me contestas, amiga. Llevo intentando llamarte toda la mañana —la voz de Brenda al otro lado de la línea sonaba extrañamente alterada, cargada de una urgencia que helaba la sangre—. ¿Estás en el penthouse? ¿Dónde está Dennis?

​—Estoy aquí, intentando salir de este lugar... Dennis y yo peleamos. Me amenazó, Brenda. Me dijo que iba a destruir mi carrera si me atrevía a cancelar la boda. Esto se acabó, no me voy a casar con él —explicó Cataleya rápidamente, mientras caminaba hacia la entrada principal buscando las llaves de su auto.

​Al otro lado de la línea, Brenda soltó un suspiro ahogado, un sonido lleno de pánico.

​—Cataleya, escúchame muy bien y haz exactamente lo que te digo. Sal de ahí ahora mismo. No sé qué está pasando, pero acabo de recibir una llamada anónima... y hay rumores muy feos circulando. Carol ha estado moviendo influencias, diciendo cosas horribles de ti, y... ¡Cataleya, sal de ahí ya! ¡Siento que algo muy malo va a pasar!

​—Voy saliendo, Brenda. Tomaré mi auto y... —Cataleya no pudo terminar la frase.

​La puerta principal del penthouse se abrió de golpe con un estruendo metálico. Cataleya dio un salto hacia atrás, dejando caer las llaves al suelo. El teléfono se le resbaló de las manos, quedando la llamada abierta mientras emitía gritos desesperados de Brenda desde el piso.

​Frente a ella, cruzando el umbral, apareció Carol Mendoza con una sonrisa cínica pintada en los labios, flanqueada por cuatro hombres corpulentos, de rostros duros y miradas siniestras. Eran los secuestradores que ella misma había contratado y coordinado milimétricamente.

​—Vaya, vaya, hermana. ¿A dónde tan afanada? ¿Pensabas huir como una cobarde antes de que empiece la función? —dijo Carol con un tono burlón, dando un paso al frente mientras sus guardaespaldas bloqueaban cada posible salida.

​Cataleya sintió que la sangre se le helaba, pero el instinto de supervivencia y el orgullo de ser una mujer fuerte se impusieron al miedo. Se puso de pie con elegancia, mirando a su hermana menor con un desprecio profundo que hizo que la sonrisa de Carol parpadeara por un segundo.

​—¿Tú? ¿Te has vuelto completamente loca, Carol? ¿Qué significan estos criminales en mi casa? —escupió Cataleya con rabia, sin encogerse ni un centímetro ante la amenaza—. Siempre fuiste una envidiosa patética, una sombra miserable que no soporta ver que yo construí mi vida con mi propio esfuerzo, mientras tú te arrastras mendigando la atención y las migajas que los demás te dejan. ¡Das asco!

​El rostro de Carol enrojeció de furia ante las palabras de su hermana; la máscara de niña buena se desmoronó por completo.

​—¡Cierra esa maldita boca, Cataleya! ¡Tú no eres nada! ¿Te crees muy superior con tu título? Pues déjame decirte que ya no tienes nada de qué presumir —escupió Carol con veneno en los labios, sacando lentamente su teléfono celular del bolsillo de su abrigo.

​Carol avanzó un par de pasos hacia ella, desbloqueó la pantalla y activó un archivo de video, colocándolo justo frente a los ojos de Cataleya.

​—Mira bien, hermanita. Para que dejes de creerte la dueña del mundo y la mujer perfecta —dijo Carol con una sonrisa sádica, reproduciendo las imágenes a alto volumen.

​En la pantalla del teléfono se proyectaba con total claridad la habitación del penthouse y la cama de Cataleya. Allí aparecían Dennis y Carol entrelazados en una escena íntima, consumando una traición imperdonable. La voz de Dennis y las risas cómplices de Carol resonaban con crudeza en la sala.

​—Dennis y yo estuvimos juntos —susurró Carol con burla, disfrutando cada segundo de la devastación que veía formarse en el rostro de Cataleya—. Mientras tú te creías intocable, él me besaba a mí, me abrazaba en tú propia cama y me juraba cosas que a ti jamás te diría. Él es mío, Cataleya. Siempre lo ha sido.

​El mundo de Cataleya se derrumbó en un segundo. El dolor físico y la humillación se quedaron cortos ante la estocada brutal en su corazón. Antes de que pudiera procesar la traición o lanzarse contra su hermana, Carol guardó el teléfono con un movimiento rápido y les hizo una seña a los hombres.

​—¡Aarréstenla y háganla callar! ¡No quiero que hable más! —chilló Carol fuera de sí.

​Uno de los hombres se le abalanzó por la espalda, cubriéndole la boca y la nariz con un paño impregnado de un químico denso y dulzón. Cataleya forcejeó con todas sus fuerzas, pateando y girando el cuerpo con desesperación, pero el aroma penetrante invadió sus pulmones. Su vista comenzó a nublarse, las imágenes de la traición y las luces del penthouse empezaron a girar en un torbellino borroso y, en cuestión de segundos, la oscuridad absoluta la consumió mientras caía inconsciente en los brazos de los captores.

​—Lívensela rápido y cúbranla bien. Que nadie los vea salir —ordenó Carol con voz fría, acomodándose el cabello y respirando agitadamente tras el forcejeo.

​Cuando los hombres cargaron el cuerpo desmayado de Cataleya hacia el ascensor de servicio, Carol caminó con paso firme hacia la recámara principal. Abrió el clóset de su hermana, sacó una maleta de viaje al azar y comenzó a arrojar algo de ropa dentro, desordenando los cajones a propósito para que pareciera una huida apresurada.

​Luego, se acercó a la mesa de noche, tomó un bolígrafo y escribió una carta fingiendo la letra de Cataleya, plasmando palabras hirientes y la mentira de que se marchaba con otro hombre porque nunca quiso a Dennis ni a su vida con él. Dejó el papel perfectamente ubicado sobre la superficie de madera, visible para cualquiera que entrara a la habitación.

​Carol recorrió el lugar con la mirada, asegurándose de que todo quedara milimétricamente montado para incriminar a su hermana. Una vez satisfecha con su obra maestra de engaño, salió del penthouse con una amplia y triunfante sonrisa dibujada en el rostro.

​Ya en la calle, dentro de su vehículo, Carol sacó su teléfono móvil y marcó el número de Dennis. Puso su voz más trémula, fingiendo un llanto inconsolable y un pánico absoluto.

​—¿Dennis? —sollozó Carol al otro lado de la línea, con la voz quebrada por supuestos nervios—. ¡Dennis, por favor, ayúdame! Estoy en mi departamento y tengo mucho miedo... Cataleya vino hace un rato hecha una furia, me amenazó de muerte y me dijo cosas horribles porque descubrió lo nuestro. ¡Estoy aterrorizada! ¿Puedes... puedes venir a verme por favor? Necesito que estés conmigo, no sé de qué sea capaz.

​Al otro lado de la línea, las palabras de Carol encendieron la chispa final en la mente de un Dennis ya cegado por la ira y el rencor, preparando el escenario perfecto para el acto más cruel de aquella trampa mortal.

1
Cliente anónimo
Excelente
keila arias
Como puedes tu permitir que vengan a tu casa a molestar insultar y humillar y de paso tu misma familia??? Loa agarro y los despacho de una qué se vayan para el carajo vergacion
Diana Quintero
Espectacular novela ♥♥♥♥👏👏👏👏👏👏
Diana Quintero
Serán padres de gemelos, Fael atino muy bien 🤣🤣🤣♥♥♥
Diana Quintero
Cataleya va a resultar embarazada 🤰 Gael no ka deja respirar 🤣🤣🤣
Diana Quintero
Cataleya nunca les dijo del bebé que perdió a causa de los disparos 🤔🤔
Diana Quintero
Al fin Cataleya logró su venganza, gracias a su tóxico esposo 👏👏😉🤣🤣 todos quedaron en prisión
Diana Quintero
Todos son unos seres miserables y repugnantes 🤬🤬🤬 pero a cualquier detenido les hacen un juicio, porque los llevaron directamente a la cárcel? 🤔
Diana Quintero
Los hermanos cayeron 👏👏👏 ahora faltan los padres y Carol 🤬🤬🤬
Diana Quintero
Al fin esa basura Dennis esta en la cárcel 👏👏 ahora faltan todos esos engendros de la familia 🤬🤬
Diana Quintero
Gael y Cataleya son venganza y Amor al mismo tiempo, ellos no pierden el tiempo 🤭😉
Diana Quintero
El abuelo casi los encuentra en plena faena 🤣🤣🤣😉
Diana Quintero
Eso si fue un amor a primera vista ♥♥♥
Diana Quintero
La familia Alvarez no tendrá una mañana calida 🤬🤬🤬 ya deben saber la noticia 🤣🤣🤣
Diana Quintero
Al fin empezó la venganza de Cataleya, encontra de esos miserables 👏👏🤬🤬🤬
Diana Quintero
waaaaooooo impresionante ♥♥♥♥
Diana Quintero
Serán la pareja perfecta, ambos son implacables 👏♥
Diana Quintero
Cataleya deje que Gael la ayude, sola no puede contra esos miserables 😔😔🤬🤬🤬
Diana Quintero
Brenda le advirtió que no fuera sola, pero no le hizo caso y la golpiza que esos infelices le propinaron fue grande 😔😔🤬🤬🤬🤬
Diana Quintero
Gael se topo con una Eminencia y termina babeando por ella 🤗🤣😉
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