Lían Miller vive su vida social como arquitecto, pero es solo una fachada, su mayor trabajo es asesinar personas porque debe pagar una deuda con su vida.
Pero todo da un giro cuando conoce a Daisy Wilson. Empieza a desafiar a su superior y encontrar el camino a la venganza para redimir su futuro.
¿Quién es Daisy?
¿Qué sucederá cuando se encuentren?
+ dark romance
NovelToon tiene autorización de Jisieli para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 4: El Asesino
Se me ocurre a mi nada más traer un extraño a mi propia casa. Creo que pude haber muerto.
¿Qué le pasa a ese tipo? ¿Acaso está loco?
Yo salvando su vida, y ese idiota así me lo agradece ¡Ach!
Menos mal que mi madre no estaba.
Espero no ver más a ese loco.
Mejor me acuesto a dormir. Tengo que levantarme muy temprano mañana.
Nada más acostarme y cerrar los ojos suena la alarma.
¡No puede ser...!
—Creo que hoy va a ser un día muy largo — suspiro frustrada
Me doy un baño rápido y me alisto para el trabajo. Bajo a la cocina tomo una rebanada de pan y me marcho.
Le hago seña a un taxi y le doy la dirección.
Fue una noche loca. Me pregunto por qué ese hombre tenía esa herida. Parecía que lo apuñalaron y lo golpearon demasiado.
Además, por qué golpearían a alguien tan bello y tan tan....¡Ay pero que estoy pensando!
El taxi se detiene frente al Hospital Loreley, le pago al conductor y me bajo. Entrando al hospital, todo es un caos.
—Laura ¿qué sucede?
—¿No viste las noticias?
—No
—Hubo un accidente aéreo y hay demasiados heridos graves.
—Me pondré a trabajar ya
—Amiga ¿dormiste anoche?
—¿Por qué lo preguntas?
—Porque te ves como la mierda, tienes unas ojeras muy feas.
—No, no dormí, anoche tuve un percance. Te contaré después.
—Vale
Me muevo rápidamente entre el caos y dejo todo en mi taquilla para luego ponerme mi uniforme.
Luego voy a la recepción y reviso los pacientes que debo atender.
El día transcurrió normal pero más cansado y largo para mi.
Decido tomar un receso en la cafetería del hospital. Allí se encontraba Laura leyendo algo en el teléfono y con un panquecito en la mano.
Tomo un batido de moras y un pan con jamonada. Realmente no he comido nada, apenas una tajada de pan en la mañana.
Me siento en su mesa y ella sin levantar la vista me pregunta
—¿Qué es eso tan misterioso que te ocurrió anoche?
—Anoche decidí salir sola a despejarme, estaba muy aburrida.
—Aja y ¿qué más?
—Pues fui a una fiesta que Brayan me había invitado
—¿Viste a Brayan?
—Si
—Hace mucho no lo veo. Me avisas la próxima
—Bueno, por dónde iba...Ah si, fui a esa fiesta y después de tanto bailar decidí ir al baño y me encontré un hombre desangrándose en el piso y lo llevé a mi casa para cerrarle la herida
—¡Estás loca! ¿Por qué no lo trajiste aquí?
—Quedaba muy lejos y se iba a morir antes por la pérdida de sangre. Le cosí la herida y le bajé la fiebre. En la madrugada recuperó la conciencia y al parecer se asustó por que atacó, casi me asfixia. No le gustó para nada cuando dije que lo llevaría al hospital.
—¡No puedo creerlo! ¿Y después?
—Salió corriendo y se fue.
—Vaya, es muy sospechoso eso de que no quería que lo trajeran al hospital.
—Si, además su herida no era cualquier cosa. Había sido apuñalado y estaba lleno de moretones feos porque seguramente lo golpearon.
—¿Y era lindo el tipo?
—Si es lindo...espera ¿qué?
—¿Qué edad tenía?
—No lo sé, ¿por qué me preguntas esas cosas?
—Es que me fascina el dark romance. ¿Te imaginas? Una estudiante de medicina y un asesino se enamoran - dice muy ilusionada
—¡¿Estás loca?! Ni de coña... Tú y tus fantasías raras.
Por el rabillo del ojo veo pasar una silueta conocida.
—¿Será mi imaginación?
—¿Sucede algo Daisy? — pregunta Laura
Giro mi cabeza por completo y lo veo ¿No estaré soñando? Me paso la mano por los ojos y vuelvo a mirar... Definitivamente, no estoy soñando. Es él...¿por qué está vestido de médico?
—¡Daisy! — me llama
—No sucede nada. Mi descanso acabó, debo irme.
—Vale, nos vemos más tarde.
Camino apresuradamente detrás del sujeto de anoche. Lo veo salir de la cafetería y luego camina por el pasillo. Dobla a la izquierda y sube las escaleras. Luego entra a una habitación.
Me quedo escondida afuera y trato de mirar dentro
Parece una habitación privada. Estas solo son para personas ricas o especiales.
El tipo se queda mirando unos minutos a la persona que está encamada. Conectada a un respirador.
Veo al tipo sacar un cuchillo y luego alzar la mano para clavárselo.
¿Pero que..?
No sé en qué momento mis pies se movieron solos. Me abalancé sobre él, que es mil veces más grande que yo y traté de quitarle el cuchillo.
Me arrimé a su espalda y tiré de él haciendo que cayéramos al suelo. El se giró rápidamente para clavarme el cuchillo pero se detuvo cuando me vio el rostro.
—Tú...
El pitido del monitor resonó en toda la habitación, indicando que el paciente estaba muriéndose.
Ambos miramos en su dirección y luego con un movimiento rápido, Lían se levanta y se va. Ya no puedo seguirlo porque la vida de ese paciente es prioridad.
Rápidamente la habitación se llena de enfermeras y no ponemos en marcha.
—¡Carguen el desfibrilador! — pido
Las enfermeras lo cargan mientras hago las simulaciones de un latido en el pecho del paciente.
—¡Quite las manos! — me pide una enfermera
Yo hago caso y esta pone el desfibrilador y le da carga al corazón del paciente.
Repetimos esta acción varias veces hasta que la máquina hizo un sonido largo que significaba que el paciente, había muerto.
—Hora de la muerte, 10:30 am — digo —Avísenle a los familiares.
Me marcho del lugar y sigo trabajando hasta la noche. Pero nunca dejé de pensar en Lían.
¿Por qué había venido a matar a ese paciente?
¿Acaso el es un asesino?
Si es así, ya lo vió haciendo su trabajo. Y él la vio. Entonces puede que sea su próxima víctima....
...****************...
Gracias por leer 😊
Espero que les guste ✨
Gracias escritora por tu excelente novela .
Que tus caminos sean abonado con muchos éxitos.❤️