¿Qué pasarías, si un día mueres en un accidente, cuando ibar para tu trabajo, y de repente te despiertas en otro mundo, donde tu deber como reencarnada es salvar al Emperador Darkness de su trágico destino?
Género: Fantasía, reencarnada, villanos
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CAPÍTULO 3: Descubriendo la verdad
Elizabeth:
Después de haber almorzado me cambié con las ropas apropiadas, tomé mi caballo y me dirigí al palacio. Ya en la entrada, los soldados me saludaban con una reverencia, pues claro, soy su general.
Espero afuera del despacho del Emperador. Después de que me anuncian entro, y como dicta el protocolo me inclino ante el Emperador, con mi cabeza mirando el suelo y una rodilla pegada al piso.
- Saludos al Emperador Connan, que su vida sea larga y prospera - muérete hijo de tu madre, me digo para mis adentros -
- General Storm, me alegra volver a verla después de sus largas vacaciones - me mira con ojos acusatorios -
- Su majestad, he estado enferma en este tiempo y no había podido estar presente -
- Si, algo me han dicho - me analiza -
- Su majestad me mandó a llamar, que necesita de mi - pregunto
- Bueno... En este tiempo que no estuviste, tuve que delegar tus tareas a otra persona, y tuvimos varias misiones importantes, entre ellas traje a la que podría ser mi nueva emperatriz - alega -
- ¿Su nueva emperatriz? - a quién habrá traído este viejo asqueroso para ser su emperatriz - me preguntó.
- Si, tal vez más adelante te la presente. ¿Quería saber si ya que estás mejor, volverás a tus tareas? Necesito de ti para varias misiones, creo que no tengo que recordarte que eres la mejor, y por ello te necesito - vaya, se atreve a dejar su orgullo para alabarme... Qué se traerá este viejo -
- Estaré al servicio de su majestad mañana a primera hora si usted lo permite.
- De acuerdo, mañana a primera hora entonces, puedes retirarte.
Me pongo de pie y hago una reverencia antes de salir, puedo ver como este, al darle la espalda observa mi trasero. ¡Es un asqueroso!
Salgo enfurecida, por el pasillo oigo a unas sirvientas cuchichear y me escondo detrás de una pared para escuchar.
- Escuchaste lo que dijo Luna, dice que en el ala oeste tienen a una princesa encerrada - dice una -
- ¡Sí! La pobre, dicen que el Emperador se va a casar con esa jovencita, y ella apenas tiene 15 años. Ese hombre es malo, cómo va hacer tal cosa.
- Haz silencio, te pueden oí y nos llevarían a la orca por ello.
En eso otra sirvienta con mayor estatus pasa por ahí y se detiene al verlas.
- ¡¿Qué hacen de chismosas?! ¡Vayan a hacer sus tareas! - les ordena -
- ¡Sí patrona! - dicen las dos juntas -
Las chicas se van y mientras veo a la patrona dirigirse al ala oeste, así que la digo. Al parecer en ese lugar tienen encerrada a la hermana del Emperador de Zargas.
La señora sube a la segunda planta y llega frente a una puerta, mira para todos lados, pero no ve a nadie, me escondí bien para que no me pillen. Veo que la mujer saca una llave y entra con cuidado a la habitación.
Debo confirmar si es cierto que ahí está la princesa - pienso
Corro con todas mis fuerzas hacia la habitación de al lado de esta y salgo por la ventana teniendo cuidado de que me vean. Utilizo mi elemento de viento y me mantengo flotando. Miro cuidadosamente por la ventana, pero no podía ver casi, todo estaba oscuro, trato de mirar más a fondo pero choco contra la ventana causando ruido.
Me escondo rápidamente en la habitación de al lado mientras oigo como abren la ventana y la señora mira para todos lados, pero no vio a nadie, así que la deja abierta.
Me asomo otra vez con cuidado, y puedo ver que la mujer se marcha y cierra con llave. Espero unos minutos y me adentro a la habitación, por la ventana.
Miro alrededor, pero no veo nada hasta que una voz femenina me habla.
- ¿Quién eres? - pregunta desde el docel -
Me acerco con cuidado y puedo detallar un poco más a la persona que está ahí. Su cuerpo está un poco desnutrido y está encadenada a la cama para que no pueda escapar.
- Te pregunté ¿quién eres? - me pregunta de nuevo
- Mis disculpas por no haber respondido antes - hago una reverencia - Mi nombre es Elizabeth Storm, soy la ge..
- Sí, ya sé quién eres - me interrumpe
¿Qué hace una persona cómo tu aquí? ¿Acaso vienes a revisar si no me he escapado?
- No es así señorita, me enteré que mientras no estuve, trajeron una princesa de otro imperio, la cuál se va a casar con el emperador, y quería confirmar si era verdad.
- Pues ya ves, es verdad, soy la princesa del Imperio de Zargas. Secuestrada por un vejestorio asqueroso, y si quieres matarme por ofenderlo... adelante, es mejor estar muerta a que ese viejo me toque.
Me quedé pasmada con la forma de comportarse de la princesa, no es para nada lo que describía la novela.
- Es entonces usted la hermana del Emperador Darkness ¿verdad?
- Sí...¿quién más sino?
- ¡Perfecto! - le sonrío -
- ¿Eh? ¿Por qué te alegras?
- Am...nada...te ayudaré a salir de aquí
- ¿Cómo, de verdad crees que confiaré en ti?
- Pues no le queda de otra que hacerlo
Ella me analiza, desconfiada, lo puedo entender. Es su forma se hacerse la valiente, cuando en realidad tiene miedo.
- Bien... pero qué es lo que quieres a cambio, de seguro quieres pedirle una recompensa a mi hermano.
- De ti no quiero nada
- ¿Entonces?
- Te salvaré porque es lo justo, eres una inocente atrapada aquí. Me imagino que tu hermano te debe estar buscando.
- Si, el quemaría el mundo por mi, eso te lo aseguro
- Lo sé
Me mira dudosa
- Así que le facilitaré las pruebas de donde y con quién te encuentras.
- ¿De verdad harías eso?
- ¡Claro! Ya te dije...te voy ayudar.
- De acuerdo, confiaré en tí.
- Para las pruebas necesito que me des algo que te represente... algo que solo tu hermano pueda reconocer que te pertenece a ti, y crea en mi palabra.
- En este momento no tengo nada, todas las cosas que traía puestas me las quitaron de encima cuando me trajeron.
- Entonces hay que ver a donde las llevaron.
- Hay una loya en especial, que me regaló mi hermano por mi cumpleaños. Es un broche hecho de obcidiana, con una hermosa joya azul en medio. Dice que resaltaba mis ojos, y solo hay una.
- Esa será la prueba perfecta, debo recuperarla.
- ¿De verdad me ayudará? - me mira con ojos que tratan de esconder sus lágrimas -
Me acerco más a ella y tomo sus manos encadenadas y la miro a los ojos.
- Confía en mí, puedes pensar en mi como una amiga de verdad, no te preocupes todo va a salir bien.
Ella asiente y se le escapa una lágrima, yo se la limpio con mis dedos y le sonrío.
- Nos vemos mañana, ya es muy tarde y no podré buscar la joya ahora.
Salgo por la ventana, y entro a la habitación de al lado sin que me vean. Y después con cuidado me desplazo por el pasillo y llego hasta mi caballo y parto al ducado. Mañana será un nuevo día. Comienza mi venganza, sonrío efusivamente.
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Nos vemos pronto 🤗 ❤️
cien años de perdon 🫢