NovelToon NovelToon
Casada Con El Gemelo Equivocado

Casada Con El Gemelo Equivocado

Status: En proceso
Genre:Malentendidos / Romance / Matrimonio contratado / Intrigante
Popularitas:7.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Hash_BL

Quinn Akerman tenía una vida cuidadosamente planeada… hasta que el destino decidió estrellarla contra el suelo a diez mil metros de altura. La muerte de sus padres en un accidente de avión no solo la dejó con un duelo imposible de procesar, sino también con una empresa familiar al borde de la quiebra y una hermanita pequeña, Lily, luchando contra la leucemia.

Acorralada por deudas, abogados y médicos que no aceptan promesas como forma de pago, Quinn se ve obligada a aceptar un acuerdo tan frío como cruel: casarse con uno de los gemelos Benedetti, herederos de un imperio empresarial que alguna vez fue socio de su padre.

El problema no es el matrimonio. El problema es que se casa con el gemelo equivocado.

Eitan Benedetti es serio, mordaz, aparentemente incapaz de sentir algo que no sea control. Eiden Benedetti, en cambio, es carismático, provocador y peligrosamente encantador. Dos rostros idénticos, dos almas opuestas… y una verdad que amenaza con destruirlos a todos.

NovelToon tiene autorización de Hash_BL para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 3

Descubrí muy pronto que convivir con Eitan Benedetti no era un acuerdo, era una estrategia de desgaste.

No gritaba. No discutía innecesariamente. No perdía el control. Y eso, irónicamente, me sacaba de quicio más rápido que cualquier pelea que pudiéramos tener.

La mansión estaba llena de silencios educados. De puertas que se cerraban con suavidad. De miradas medidas como si cada gesto tuviera consecuencias legales.

Desayunábamos juntos porque así lo exigía la imagen pública. Yo tomaba café con demasiada azúcar. Él, negro. Amargo. Como su personalidad.

—No tienes que quedarte —le dije una mañana, rompiendo el silencio—. Podemos fingir el matrimonio sin invadir nuestro espacio personal.

Levantó la vista del periódico con calma irritante.

—Esta es mi casa.

—Ahora también es la mía, lamentablemente.

—Entonces acostúmbrate —respondió—. No pienso huir.

—No huyes —sonreí con sarcasmo—. Solo te impones por el contrato.

Sus dedos se tensaron alrededor de la taza.

—¿Eso es lo que crees?

—Creo muchas cosas desde que descubrí que me casé con el gemelo incorrecto.

Me miró fijamente.

—Sigues usando esa frase como si fuera un arma.

—Porque lo es.

Se levantó enojado, dejándome sola en la mesa demasiado grande para dos personas que apenas se soportaban.

Más tarde, lo encontré en el despacho. Yo buscaba unos documentos. Él parecía buscar control.

—No entres aquí sin avisar —dijo sin mirarme.

—No sabía que también habías comprado el derecho de decir que tengo que hacer y que no.

—No empieces.

—No empieces tú —repliqué—. No estoy aquí porque quiera.

Por primera vez, su voz se suavizó.

—Yo tampoco.

Eso me desconcertó.

—No te hagas la víctima, Eitan. Tú elegiste esto.

—Elegí proteger lo que era necesario.

—¿Incluso si eso significaba engañarme?

—Te estaba protegiendo.

—¿Protegiendo? ¿De qué?... ¿ o de quién? —pregunté malhumorada.

El silencio volvió a caer entre nosotros.

No me gustó notar lo cansado que se veía. Será que... aunque no quisiera, también le afectaba está situación, era como si cargar con todo esto también le pesara.

Me marché antes de que esa duda se volviera peligrosa.

Porque odiarlo era más fácil que entenderlo, así que prefería la primera opción.

Los días siguiente, la tensión no disminuyó. Se transformó.

Era más sutil. Más peligrosa.

Una cena con socios. Una gala benéfica. Fotografías. Sonrisas falsas. Su mano en mi espalda guiándome como si supiera exactamente cuánto necesitaba para no derrumbarme.

—Sonríe —susurró—. Nos observan.

—Odio cuando haces eso.

—Estoy salvandonos de rumores innecesarios.

—No somos un “nosotros”.

—Legalmente, sí.

Buen punto, aunque eso me dolió más de lo que debía.

Durante la cena, alguien comentó lo bien que nos veíamos juntos. Eitan apretó suavemente mi mano. Yo no la retiré.

Ese fue el verdadero problema.

Más tarde, ya en casa, exploté.

—No vuelvas a tocarme así, Eitan.

—No te apartaste.

—No significa que quería, que lo hicieras.

—¿Y si sí?

Me quedé sin palabras.

—No juegues conmigo.

—No estoy jugando, Quinn.

—Entonces explícame por qué actúas como si esto fuera real.

Se acercó lentamente, acortando la distancia, pero yo no retrocedí.

—Porque a veces parece... Que quieres que te toque y cada vez que lo hago te estremeces.

Mi respiración se aceleró.

—Esto es un error.

—Todo esto empezó siendo uno.

Por un segundo pensé que iba a besarme. Por un segundo pensé que no iba a detenerlo.

Me aparté bruscamente.

—No confundas el sentir con el odiar.

—No lo hago —respondió—. Confundo silencio con permiso.

—No te doy ninguno.

—Lo sé.

Y aun así, cuando se fue, mi corazón latía demasiado rápido.

Porque la cercanía no siempre se elige.

A veces simplemente sucede.

Holaaaaa, se están poniendo picantes las cosas entre Quinn y Eitan. 🙃 Si les está gustando está trama, no olviden votar. Las amxs. ❣️

1
Andrea M. Suarez Vallejo
esto va para largo, 42 capitulos y un solo beso, el miedo de ambos es tan grande
Karen
Nena, por favor actualiza 🥹 Está súper bueno el libro!!
Andrea M. Suarez Vallejo
me ha gustado hasta ahora
Karen
♥️
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play