Izabella Ramírez, una chica que creció en medio del caos familiar, donde quienes deberían protegerla a ella y a su hermano menor, Sebastián Ramírez, fueron precisamente los padres, principales responsables de sus traumas físicos y psicológicos. En cierto momento se vio en una encrucijada en la que la única salida era tomar a su hermano e huir de casa, aun sin tener adónde ir…
Conozcamos la historia de Izabella y por qué llegó a la conclusión de que nunca se casaría en la vida…
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Capítulo 4
Izabella...
Cuando la Señora nos mandó entrar, se sentó en el sofá y preguntó si habíamos comido algo, y yo dije que no, y era verdad aún no habíamos comido... Le dio dinero a una de las muchachas para ir a comprar sándwiches y zumo para nosotros allí cerca. Y nos indicó que nos sentáramos en el mismo sofá que ella. Ella no parecía tener asco, nosotros estábamos sucios, hacía días que no nos bañábamos, por eso quedé hesitante, pero ella insistió. Entonces nos sentamos.
Señora (Carlota Rivera): ¡Entonces muchachos! ¿Qué hacen aquí solos, dónde están vuestros padres, huyeron de casa?
Izabella: "Aquella pregunta me dejó sin opción, no sabía si mentía o decía la verdad, pero todos nos miraban esperando respuestas yo tenía que decir algo, entonces bajé la mirada y cayeron lágrimas de desesperación, si ella nos mandaba de vuelta para nuestros padres nuestra vida iba a acabar, pero yo necesitaba ser verdadera para ella confiar en mí, juzgo que, ella entendió que necesitábamos de privacidad entonces dijo vamos para el carro, no llores yo quiero oírte, ella era muy atenciosa, a pesar de ser linda elegante…
Y fuimos para el carro de ella, abrió la puerta para nosotros, yo me quedé en el banco de adelante y Sebastián atrás, y ella dijo, ¿cuéntame lo que aconteció? Me calmé y dije mi nombre y años y también de Sebastián, y conté nuestra historia, y todo lo que mis padres hacían con nosotros y lo que pretendían hacer, por eso que decidimos huir. La señora cambió, de color y las expresiones confusas de ella y de rabia... Cuando terminé de contar ella preguntó ¿si yo fui en la policía? Yo dije que no, porque algunos policías frecuentaban nuestra casa por eso no iba a dar en nada.
Entonces ella preguntó, ¿qué pretendíamos hacer ahora? Y ella dijo que no podía llevarnos a casa de ella por ahora.
Yo dije que a pesar de ser menor de edad yo podía trabajar, en las cosas simples del salón como barrer y limpiar el suelo y así aprovecho para aprender el resto de las cosas en cambio sólo quería que nos dejase dormir allí. Era un salón de peluquería grande y tenía el área de depilación y masaje, unos cuartos al fondo podría dormir allá. Ella nos miró y le cayeron lágrimas y dijo, bajito, ¿cómo unos seres humanos se tornan padres para hacer eso con los hijos?
Y nos respondió a seguir así: Vamos a hacer lo siguiente, ustedes hacen eso que dijiste, y la comida diaria es por mi cuenta, 3 comidas por día, aquella pastelería al lado traerá comida para ustedes. Y sí pueden dormir en el cuarto de los fondos, traeré sábanas más tarde para no pasar frío de noche, pero sin desorden, sean organizados, y cuando las muchachas lleguen el salón tiene que estar limpio ¿entendido? Les pago 500 pesos por mes así pueden economizar para el futuro, y voy a traer algunas ropas de mis hijos que aún están en buenas condiciones, ahora vayan a tomar un baño y coman los sándwiches que Rosalía ( la muchacha que fue a comprar) trajo, que yo vuelvo de aquí a unas 3h, el trabajo comienza mañana, y no cuenten a nadie lo que me contaron, ni todas las personas son buenas, para confiar. Vayan allá sean siempre gentiles así con ese corazón y siempre sinceros, pero no confíen en nadie…
Entramos, y las muchachas nos miraban, y yo dije, ¿la tía dijo que podíamos tomar baño, podría mostrarme dónde queda el baño por favor? Una de ellas dijo es por allí, y vuestro almuerzo está aquí cuando acaben, y yo agradecí y fuimos a tomar baño junto... Y vestimos las ropas limpias y gastadas, que estaban en nuestras mochilas. Pero aliviados por tener un lugar para quedar, comida y trabajo. Yo sé que nada es de gracia por eso que me ofrecí para trabajar, ni que fuese para tener dónde dormir, somos niños y en la calle estamos sujetos a todo tipo de peligro, y yo tengo que proteger mi bien más precioso que es mi hermano, no me perdonaría si algo aconteciese con él.