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Desechada por el príncipe, entronizada en el corazón del emperador

Desechada por el príncipe, entronizada en el corazón del emperador

Status: Terminada
Genre:Timetravel / Venganza / Época / Completas
Popularitas:33.2k
Nilai: 5
nombre de autor: hofi03

La abogada más brillante de su generación murió a traición... y despertó dentro del cuerpo de Aura Luminar, la hija de un duque a quien su propio prometido, el príncipe Luis, acababa de empujar al fondo de un lago helado para quedarse con su amante.

Craso error.

La joven ingenua que se ahogó por amor ya no existe. Quien sube ahora a la orilla es una mujer de mente fría y lengua afilada, decidida a hacer que todos los que la traicionaron paguen hasta el último centavo. Pero la venganza abierta es un desperdicio: para destruir a un príncipe heredero necesita un arma más letal, alguien que esté por encima de él. Un solo nombre encaja: Zane Caliber, el emperador temido en todo el imperio, un hombre glacial, intocable, que ha mantenido vacío el trono de la emperatriz durante años.

Aura planea usarlo. Lo que no calcula es que ese soberano de hielo, acostumbrado a que el mundo se arrodille ante él, quede fascinado justamente por la única mujer que se atreve a rechazarlo, a desafiarlo y a llamarlo "viejo loco" a la cara.

Entre duelos verbales en la corte, complots que buscan su muerte y enemigos que se niegan a caer, la guerra de Aura por la justicia se irá transformando en algo mucho más peligroso: un amor que ninguno de los dos pidió, pero al que ya no podrán renunciar.

Fue desechada por el príncipe. Reinará en el corazón del emperador.

NovelToon tiene autorización de hofi03 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Muy satisfecha

A la mañana siguiente, la luz del sol empezó a colarse por las rendijas de las cortinas del cuarto de Aura.

La bella joven se desperezó con calma sobre el colchón, estirando ambos brazos con un semblante lozano.

Había dormido de maravilla toda la noche, sin la menor molestia, del todo ajena al emperador loco que la víspera se había atrevido a colarse a escondidas para besarle la frente.

—¡Señorita! ¡Buenos días! —exclamó Sora, alegre, entrando en el cuarto con una bandeja de té caliente.

Aura se incorporó y se sentó en el borde de la cama, frotándose los ojos.

—Buenos días, Sora —respondió con la voz típica del recién despertar.

—¿Durmió muy bien, señorita? Hoy se la ve el rostro de lo más fresco —la elogió Sora mientras dejaba la bandeja sobre la mesita.

Aura esbozó una leve sonrisa y bebió despacio un sorbo de té caliente.

—Sí, anoche dormí profundamente, y los sueños fueron de lo más apacibles; ni rastro de ese canalla de expríncipe maldito —respondió Aura con calma, soltando una risita.

Sora se rio también al oírla.

—Me alegro, señorita. Y bien, ¿qué planes tiene para hoy? —preguntó Sora, contagiada de la alegría al ver el cambio en su ama.

Aura dejó de nuevo la taza de té; los ojos le brillaban de entusiasmo. Chasqueó la lengua.

—Hoy quiero dar una vuelta por el mercado —anunció, resuelta.

—¿Al mercado, señorita? ¿A comprar qué? —preguntó Sora, arqueando una ceja, extrañada.

—Solo a que me dé el aire; estoy aburrida de tanto quedarme en casa —respondió Aura mientras se levantaba de la cama—. De paso, quiero ver cómo está el mercado después de que echaran a la familia Velis, y comprobar si Rian ya dejó tirada por ahí a esa muchacha de dos caras o todavía no —prosiguió con una sonrisa torcida.

Sora abrió los ojos de par en par, comprendiendo enseguida el rumbo de los astutos planes de su ama.

—Segunda ronda de venganza, ¿eh, señorita? —la pinchó Sora, entusiasmada.

—Podría decirse que sí —respondió Aura con calma—. Prepárame ropa algo cómoda pero que siga siendo elegante, Sora. No quiero llamar demasiado la atención en el mercado —ordenó Aura, encaminándose al baño.

—¡Enseguida, señorita! ¡Déjelo en mis manos! —respondió Sora con brío, yendo hacia el armario.

Una hora después, Aura y Sora ya estaban en la zona del mercado de la capital, que se veía muy concurrida.

Aura llevaba un vestido de color verde salvia, sencillo pero de aire elegante, y apenas un toque de maquillaje en su bello rostro.

El bullicio de vendedores y compradores llenaba cada rincón de las calles del mercado.

—Vaya, qué lleno está hoy, señorita —comentó Sora, observando alrededor mientras caminaba al lado de Aura.

—Sí, el mercado siempre está lleno de vida —contestó Aura con calma, echando ojeadas de un lado a otro.

Apenas habían avanzado unos metros cuando, de pronto, un gentío se arremolinó junto a un callejón estrecho cercano; los murmullos de la gente se oían con toda claridad.

Miren eso... ¿esa no es la señorita Elisabeth, la de la familia Velis?

Cielos, ¿por qué anda hecha una pordiosera?

Sí, con el pelo revuelto como si un gato la hubiera arañado, ¡y con un olor apestoso!

Al oír los cuchicheos de la gente, Aura frenó en seco; los labios se le curvaron en una sonrisa satisfecha y afiladísima.

—Sora, vamos a ver qué pasa allá —susurró Aura con calma.

—¡Vamos, señorita! —respondió Sora, no menos animada.

En un rincón sucio del estrecho callejón, Elisabeth estaba desplomada en el suelo; la larga melena de la que antes tanto presumía la tenía ahora cortada a trasquilones y hecha un desastre, y llevaba la ropa mugrienta y con un olor penetrante a agua sucia.

Varios vecinos del mercado la rodeaban señalándola y riéndose con burla.

—¡Fuera! ¡Dejen de mirarme! ¡Váyanse todos! —chilló Elisabeth, histérica, tratando de cubrirse el rostro sucio con las manos temblorosas.

—¡Uf, qué fiera! ¡Ya convertida en pordiosera mugrienta y todavía se da aires! —se burló uno de los verduleros.

Aura avanzó despacio y se detuvo justo delante de Elisabeth, que se arrastraba por el suelo, vencida.

El repiqueteo de los tacones de Aura hizo que Elisabeth alzara poco a poco la cabeza; sus ojos, hinchados y enrojecidos, se abrieron de par en par al ver a Aura de pie ante ella, con toda su elegancia.

—A... ¿Aura...? —balbuceó Elisabeth, entrecortada, con la respiración agitada.

Aura se inclinó un poco y la recorrió de arriba abajo con la mirada más despreciativa que jamás había existido.

—Vaya, mira quién está aquí —dijo Aura con un tono de fingida sorpresa de lo más desganado—. Un espectáculo precioso para la mañana, ¿no crees, Sora? —soltó, mirando de reojo a su sirvienta.

Sora contuvo una risita y clavó también en Elisabeth una mirada cínica.

—Precioso, señorita; el aspecto de la señorita Elisabeth le va que ni pintado a este basurero —respondió Sora con acidez.

Elisabeth apretó los puños contra la tierra sucia; las lágrimas le caían y le echaban a perder aún más el rostro mugriento.

—¡Aura... eres una malvada! ¡Tú me pusiste así! ¡Eres un demonio! —gritó Elisabeth, histérica, intentando levantarse, pero el cuerpo no le respondía de tan débil.

Aura no se enojó en lo más mínimo; al contrario, esbozó una sonrisa dulce y cargada de veneno.

—¿Que soy malvada? —repitió Aura, riendo por lo bajo—. Esto no es nada comparado con el dolor que tú me causaste cuando me apuñalaste por la espalda, Elisabeth —dijo con voz grave, mirando de frente a su enemiga—. Disfruta de tu nuevo papel de basura del mercado, y ni sueñes con volver al mundo de la nobleza —prosiguió, recalcando cada palabra.

Elisabeth rompió a llorar entre sollozos y agachó la cabeza hasta el suelo, con la vergüenza abrasándole el pecho mientras los vecinos se agolpaban cada vez más para reírse de ella.

—Vamos, Sora. El olor aquí se pone cada vez peor; mejor buscamos algo de picar allá enfrente —invitó Aura con calma, y se dio la vuelta sin dedicarle una sola mirada a Elisabeth, que aullaba tirada en el suelo.

—¡Como usted diga, señorita! —respondió Sora, siguiendo los pasos de su ama con una amplia sonrisa de satisfacción en el rostro.

Aura y Sora se alejaron tranquilamente del estrecho callejón, ignorando los gritos de Elisabeth, cada vez más tenues, tragados por el bullicio del mercado.

—¡Qué satisfacción da ver a esa bruja llorando a aullidos en el suelo, señorita! —parloteó Sora, encantada, con los ojos chispeantes de alegría.

Aura esbozó su sonrisa torcida y se acomodó el vestido.

—Esto no es más que una pequeña venganza, Sora —respondió con calma—. Al menos ahora sabe lo que se siente estar en lo más bajo, después de tanto tiempo haciéndose la santurrona —prosiguió, posando la mirada en una de las pastelerías al borde de la calle.

—¿Quiere comprar pasteles ahí, señorita? —preguntó Sora, señalando el local, cuyo dulce aroma abría el apetito.

—Sí, huele riquísimo; vamos a comprar unos cuantos —respondió Aura, acercándose a la pastelería.

Pero, justo cuando Aura se disponía a hacer el pedido, una sombra alta y robusta se plantó de pronto a su lado.

Aura ladeó la cabeza, con la intención de reprender a quien se le había puesto demasiado cerca.

Pero, en cuanto alzó la vista, la expresión despreocupada de su rostro se congeló de golpe.

Aquel hombre vestía ropa sencilla de plebeyo, de un negro liso, sin túnica imperial; y, aun así, su aire dominante y su atractivo eran imposibles de ocultar.

¡Era el emperador Zane!

El emperador Zane se inclinó un poco y la miró directo a los ojos, con un destello travieso y una leve sonrisa sumamente encantadora.

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Maria Garrido
hermosa novela 🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰👏👏👏👏👏
leydi tatiana
Vuelvo y repito. La historia no es mala. Pero la actitud de la protagonista da asco. No valora nada.
leydi tatiana
La historia no es mala. Pero cansa y aburre la actitud tan prepotente de la protagonista. Esta bien como mujer darse a respetar. Pero ya ella se pasa. Y el emperador no debería ser tan migajero. Al fin de cuentas cualquier otro buena mujer puede conseguir. Se vuelve aburridor siempre lo mismo con la grosería y prepotencia de la protagonista
T@ty Torres 💫✨
el principe más idiota por lo visto 🙄.. ni hijo a de ser del emperador
Dora Guzman Pacherres
Ya perdió toda la razón, echando culpa a una persona inocente. Debe mirarse en un espejo ella fue la única culpable de la desgracia de todos ellos no Aura.
ysabel
🤣🤣 fue como fuera peste!
ysabel
🤣🤣🤣 encima tiene la cara de amenazar hay qué tonto
Bea Tastro
Aura es una mujer muy déspota y trata muy cruelmente a Zane.
Miroslava Soto Vigil
ummm espero q la venganza sea sangrienta wajajajaja😂🤭
Eve
mírala eh! mírala eh! mírala eh! dijo Ñoño 😂🤣😂🤣😂
Brenda Angulo
Eso que le cueste 👏 Tu muy bien Aura
Norma Angelica Saldaña Reyes
/Smile/
Nellys Bericote
Excelente Inicio de tu Novela Escritora Felicitaciones eres maravillosa tienes buena narración mantienes al lector queriendo vamos a ver como se desarrolla la historia 👏👏👏👏👏
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