Sofía, de 24 años, una mujer hermosa nacida en una familia sencilla, se ve obligada a casarse con Carlos, de 26 años, un joven empresario muy exitoso.
Se casan por un acuerdo de sus abuelos; ni Sofía ni Carlos pueden rechazarlo.
La actitud fría e indiferente de Carlos no representa un problema para Sofía; ella sigue atendiendo a su esposo con todo su corazón, aunque él la ignore con indiferencia.
Hasta que un día Sofía descubre la verdad: esa frialdad de Carlos solo es hacia ella, no hacia sus amigos.
Ahora Sofía comprende que su esposo aún no puede aceptar su matrimonio. En lugar de seguir soportando más dolor, Sofía decide rendirse en su matrimonio.
¿Y podrá Dion aceptar eso…?
NovelToon tiene autorización de devi oktavia_10 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 28
"¡Mami... papi...” gritaron los dos gemelos corriendo tras sus padres!
"Cuidado, cariño, te vas a caer." Carlos detuvo ágilmente a sus dos hijos gemelos.
"Jejeje... ¿Por qué tardaron tanto en llegar papi y mami?" preguntó Alexa con dulzura.
"Papi y mami estaban trabajando, cariño. Por eso llegamos tarde." Carlos les explicó a sus hijos gemelos.
"¿Tuvieron éxito en el cultivo?" interrumpió el Señor Eduardo, que acababa de bajar del segundo piso.
Blusss....
El rostro de Sofía se sonrojó al escuchar las palabras frontales de su suegro.
"Claro que tuvimos éxito, solo esperen los resultados de la cosecha." soltó Carlos, no menos frontal, Sofía tenía muchas ganas de golpear los labios charlatanes de su esposo, pero no se atrevía.
"¿Qué están cultivando papi y mami? ¿Por qué no nos invitaron?" intervino Alex.
"Sembrando piñas, cariño. No pueden participar, se lastimarán con las espinas, sus manos suaves se lastimarán." dijo Carlos dando una excusa.
Mientras tanto, la Señora Lidia solo negó con la cabeza al ver el comportamiento del padre y el hijo.
"Ya, ya, basta de charlar, vamos... Cenemos primero, se enfriará." reprendió la Señora Lidia.
"Hola... Sofía, ¿vas a pedir el divorcio o no? Estoy listo para esperar a que seas divorciada, y más aún si ya tiene hijos tan lindos como ellos." bromeó Diego cuando los padres y los gemelos se alejaron de ellos.
Buggg....
"No te metas conmigo, hermano idiota." se quejó Carlos golpeando el hombro de Diego.
"Ihhsss...." gimió Diego conteniendo el dolor en su hombro.
"Hermano." se sorprendió Sofía, no esperaba que Carlos se enojara tanto cuando su hermano bromeaba con ella.
"Dios mío, solo estaba bromeando." se quejó Diego.
"Tus bromas son inútiles." refunfuñó Carlos.
"Vamos, cariño." invitó Carlos abrazando la cintura de su esposa, dejando a Diego dolorido atrás.
"Bah, tonto. Antes la ignorabas, ahora que la dejan se frustra, por eso no hay que ser tonto." se burló Diego negando con la cabeza al ver el comportamiento tonto de su hermano.
"Mamá, por qué camina así mamá, ¿está enferma?" preguntó inocentemente Alexa mirando a su mamá caminando de forma un poco diferente a lo habitual.
Alex también miró reflexivamente a su mamá, con rostro preocupado.
"Ehhh..." se sorprendió Sofía un poco avergonzada, porque no esperaba que su hija la observara con tanto detalle.
"¿Qué le pasa a mamá?" Alex también se preocupó.
Mientras tanto, los suegros de Sofía solo sonrieron al ver el rostro de pánico de Sofía, Diego casi se echa a reír al escuchar la pregunta de su sobrina.
"Dios mío, esta niña." murmuró Carlos también asustado, pero tratando de parecer tranquilo.
"Ahh... E-eso, mamá se torció un poco el tobillo, pero no pasa nada." se excusó Sofía sonriendo tímidamente.
"Ohhh... ¿Es por cultivar, mamá?" soltó Alexa.
Sofía abrió mucho los ojos al escuchar las palabras de su hija, mientras que los demás ya habían agachado la cabeza y fingían estar ocupados con sus respectivas actividades, realmente querían reír a carcajadas, pero no podían con Sofía.
"La próxima vez mamá tiene que tener cuidado, puede cultivar, pero preste atención a su estado, no se tuerza de nuevo, mamá." aconsejó Alex fingiendo ser un adulto.
"Ahhh... S-sí cariño, la próxima vez mamá tendrá más cuidado." dijo Sofía nerviosa.
"La próxima vez no hay que dejar que mamá cultive más Alexa, mira, a mamá también la picó un mosquito grande, hasta tiene el cuello rojo como ese." Diego también animó a su sobrina.
"Sí mamá, no tienes que cultivar más, mamá, en lugar de que mamá sufra, que papá cultive solo." respondió Alexa aprobando las palabras de su tío.
Carlos se enfureció al escuchar las palabras de su hermano, tenía muchas ganas de golpear la nuca de su hermano, pero no podía hacerlo frente a sus hijos.
Mientras tanto, Diego sonrió de lado a su hermano y levantó una ceja.
"Estás muerto hermano, espera mi venganza." murmuró Diego en su corazón.
El Señor Eduardo solo negó con la cabeza al ver las travesuras de su segundo hijo.
"Vamos... Coman, cariño, ¿qué quieren comer?" preguntó la Señora Lidia distrayendo a los gemelos.
"Yo quiero solo sopa de pollo, abuela, y huevo balado." pidió Alexa.
"Yo quiero solo pollo estofado abuela, y tofu." pidió Alex.
Mientras tanto, en otro lugar.
La Señora Norma se sentó pensativa con rostro disgustado.
"Mamá." llamó Vanessa, entró en la casa saludando, pero nadie respondió, pensó que no había nadie en casa, ehh... Resultó que estaba su mamá ensimismada.
"Mamá, por qué estás distraída." preguntó Vanessa sacudiendo el brazo de su mamá.
"Ehhh... Dios mío. Me asustaste, Vanessa." se sorprendió la Señora Norma frotándose el pecho.
"Después de que te llamé y llamé no respondiste, ¿en qué estás pensando?" rió Vanessa.
"Huu...." la Señora Norma suspiró molesta.
"¿Qué pasa?" preguntó Vanessa de nuevo.
"Antes fui al centro comercial, ehh... Sin querer me encontré con la Señora Lidia con sus nietos…" fluyó la historia de la Señora Norma al ver a la Señora Vanessa en el centro comercial antes.
"¿Mamá no se acercó a la Tía Lidia?" preguntó Vanessa.
"No, qué pereza, ella está feliz acompañando a sus nietos a jugar." se burló la Señora Norma.
"¿También está su nuera? ¿Cómo es la persona, es guapa?" preguntó Vanessa con curiosidad.
"No la vi, solo vi a su hija menor, Yazmín." respondió la Señora Norma con sequedad.
Vanessa solo asintió y quién sabe qué estaba pensando en ese momento.
"Ya está, mamá, entonces me voy a limpiar primero." se excusó Vanessa.
La Señora Norma solo asintió sin ánimo.
Vanessa dejó caer su cuerpo en la cama y miró el cielo raso de su habitación con mirada vacía.
"Haaa... ¿No tengo ni siquiera una pequeña esperanza?" murmuró Vanessa.
"Ahhh... Ya está, es mejor remojarse que pensar en lo que me calienta la cabeza." dijo Vanessa levantándose de la cama y entrando en el baño.
"Eres tú la que está demasiado obsesionada con tener un yerno rico, ya sabías desde el principio que Carlos ama mucho a su esposa, emparejas a tu hija con él, si ya es así, es problemático." se quejó el Señor Darío.
"Bueno, ¿qué hay de malo en intentarlo?" respondió la Señora Norma sin querer ser culpada.
"Intentar sí, pero no con alguien que ya tiene esposa, tonta, si tu hija es la que se convierte en la esposa de Carlos, ¿quieres que tu esposo se case con otra mujer y tus nietos no tengan padre?" se quejó el Señor Darío.
"¡No, claro que no! " se quejó la Señora Norma.
"Eso también es lo que siente la esposa de Carlos, ten cuidado, no incites a Vanessa a cosas malas, no dejes que se convierta en una espina en el matrimonio de otras personas." advirtió el Señor Darío.
"Sí, sí, papá es regañón." se quejó la Señora Norma.
"Si soy regañón te comportas así, y si me callo, ¿en qué convertirás a tu hija?" refunfuñó el Señor Darío dejando a su esposa mientras refunfuñaba en su corazón.
"Esto es, debido a que miramos demasiado hacia arriba, nos olvidamos de dónde pisamos." murmuró el Señor Darío.
Continuará...