Enrique jamás pensó que una mujer mayor y con un pasado difícil, que aún la perseguía, iba a sacar su lado sobreprotecto
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DIVERSIÓN
ENRIQUE
Cuando llegué al centro comercial, comence a buscarla, y ahí estaba ella muy relajada, se veía feliz, sonreía y movía sus manos, estaba con una jovencita, que por el parecido físico, me imagino que es Sofía, igual de guapa que su madre, pero más alta. Cuando las salude, la niña se me quedó viendo con duda y Natalia con sorpresa, - Tu eres Enrique Alarcón, quien contrato a mi mamá en la fiesta, verdad?- Casi grito Sofía, - Así es, soy yo y tú seguramente eres Sofía, tu mamá habla mucho de ti, mucho gusto- le contesté, mientras le tendía mi mano. Ella contesto el saludo y le dio un codazo a su madre que no reaccionaba, - Eh... Si, hola, que haces aquí?- Preguntó confundida, - Vine a comprar algunas cosas, ya comieron?- Le contesté - Si, acabamos de comer y los niños fueron a jugar un rato- dijo señalando un grupo de niños. - Bueno pues los espero para invitarles un helado- Le dije y me senté con ellas, comenzamos a platicar del clima y Sofía hacía una que otra pregunta, es una niña muy educada. En eso llegó un niño, se veía agitado de tanto correr y dijo - Mami, me das agua, por favor?- no habia reparado en mi cuando y cuando termino de beber, volteo y se me quedo viendo, con mala cara, - Y quien es el?- le pregunto a su madre, - Es un amigo, amor- contestó ella pero el no pareció muy conforme, me agrado ver qué cuidaba a su mamá.
Se sento con la mirada fija en mi, - Ya no vas a jugar?- pregunto su madre y el negó con la cabeza, de repente llegaron otros dos pequeños torbellinos, una linda niña y un pequeño niño, ambos con unos bonitos ojos, iguales a los de su madre. La niña me vio y me sonrio ampliamente, era encantadora, el niño me vio y tal cual su hermano mayor, me observo fijamente, eran muy celosos por lo que veo.
- Si ya terminaron de jugar, debemos irnos, ya es tarde- Dijo Natalia a los niños que inmediatamente, comenzaron a rogar por un rato más, - De acuerdo, 20 minutos solamente- Dijo ella con una sonrisa, - Por que te quieres ir tan pronto? te estoy molestando?- le susurré al oído - Claro que no, solo que mis hijos son algo especiales con los extraños- Ya me di cuenta, pensé.
Apenas iba a decirle lo hermosa que se veía hoy, cuando llegó corriendo la gemela y me dijo - Puedes ayudarme a subir allá arriba?- pregunto señalando la parte más alta de un juego, - Puedo?- le pregunté a Natalia y ella asintió y de ahí en adelante fue la tarde más divertida de mi vida, corriendo tras una y tras el otro gemelo, no pude evitar pensar que si fueran míos, jamás los habría abandonado, el más difícil de convencer era Adrián, pero con el tiempo nos llevaríamos bien.
Salimos de ahí sedientos y acalorizados, fuimos a comprar un helado y luego ofrecí llevarlos a su casa, cuando subimos al coche, Adrián comenzó a preguntar cosas de el, le gustaban los coches de lujo y tenía este mismo en miniatura, empecé a entablar conversación con el, era muy agradable, fue entonces que menciono a su primo Santiago, y que le iba a contar que se subió a un super auto, me comentó que el, su hermanita y su mamá habían llegado ayer a vivir ahí, y que por esa razón, ahora ellos tenían que buscar una casa, por qué no cabían, Natalia lo silencio en cuanto dijo lo último, - Es verdad?- le pregunté despacio, ella bajo la cabeza y asintió.
- A que hora podemos vernos mañana? - Le pregunté, - Cuando vaya a entregar- Me Contestó, - Por última vez- Le recordé y ella se puso roja.
Los deje en su casa y le prometí mensajearle más tarde, ella acepto y se despidió.
Me va a gustar ser parte de esa familia.
Cuando llegué, le pedí a Ricardo algunas revistas de bienes raíces, ya había pensado buscar una casa para mí, por qué no tenía el tiempo definido para irme de ahí y no quería seguir quedándome en el hotel, no quería que ella se preocupara por eso, así que buscaría algo que se adaptará a ellos y ahora que los conocía, quería que estuvieran cómodos, se lo merecían.