Emmi era una estudiante universitaria que vivía una pacífica vida.
O bueno, su mayor estrés era la universidad y el trabajo, pero ¿que adulto no vive esos tipos de problemas?
Sin embargo todo cambia un día que accidentalmente intenta hacer un hechizo para encontrar el amor de su vida, y termino despertando en una novela de fantasías y romance que odiaba mucho...
Como la villana...
Y la historia es por alguna razón un poco diferente a como la recordaba.
Ahora Emmi intentando fingir ser Ayme, descubriría poco a poco las verdades que la novela nunca habían contado.
Y también, aprendería a aceptar su propio pasado.
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«Conociendo a Kahel» 1/4
Kahel daba vueltas por los pasillos mientras veía su reloj de bolsillo una y otras vez, no quería llegar tarde pero tampoco quería llegar muy temprano, tenía que ser en el momento justo, si se verían a las 17:30 entonces tenía que ser a las 30 justo.
De repente sus ojos fueron tapados por unas manos suaves y una voz, que conocía perfectamente, le habló con cuidado.
–¿Quién soy?
Antes de poder responder, una pequeña risa lo interrumpió y las manos enguantadas dejaron de tapar sus ojos.
–Es broma, con tus increíbles habilidades para detectar energías, no tengo dudas que ya sabía quien era incluso antes de hablar.
Las mejillas de Kahel se sonrojaron un poco al verla, no sabía cuál era el causante, ¿El elogio repentino de Ayme/Emmi?, ¿O que se veía realmente hermosa con su atuendo y maquillaje? Incluso ahora que sonreía, que se veía mucho más…ligera, se veía realmente hermosa.
Siempre había pensado que Ayme era hermosa, pero últimamente, después de la fiebre que casi la mata, se veía aún más hermosa porque estaba destruyendo los muros que ella misma había puesto. Claro, si supiera que era otra persona en ese cuerpo, tal vez sus pensamientos serían diferentes.
Ahora llevaba una pollera de color negro, con volados que la hacían ver más elegante y detalles bordados en dorado, era más larga adelante que atrás, la forma le daba un toque especial y único. Arriba tiene una camisa roja oscura que dejaba parte de su pecho abierto y tenía volantes que asemejan a los pétalos de una rosa, además una gargantilla negra con un rubí que hacían lucir mejor el escote. Era la primera vez que la veía utilizando esos colores, y realmente le quedaban muy bien, de alguna manera no chocaba con su cabello con tonos azules y celestes. Sus manos tenían guantes negros, eso explicaba por qué las había sentido suaves al tacto.
Incluso sus párpados pintados con celeste en un degradó en azul, hacían lucir muchísimo más sus hermosos ojos lila.
«Es rojo…»
Aunque se trataba de un rojo oscuro, seguía siendo rojo, y ese era su color, el color que Kahel y toda la familia Finality era representada. Verlo en ella, lo hacía sentir especial, como si Ayme/Emmi hubiera buscado estar combinada con él…en realidad ese siempre fue el color favorito de Emmi, y lo eligió simplemente por eso.
«¡Las flores Kahel!, ¡No te olvides de las flores!»
En su mano derecha había un pequeño ramo de flores, eran pequeñas, unas pequeñas flores celestes. Se las había dado su hermana antes de irse del castillo, argumentando que no es para nada educado que un hombre llegue con las manos vacías a una cita, Kahel intento decir que no era una cita tan romántica, pero al ver que eran flores celestes pequeñas y no grandes rosas rojas, no le pareció tan romántico o fuera de lugar.
–Te traje estás flores para ti Ayme.
Extendió las flores esperando que la chica las agarre, Emmi las tomó con una pequeña, al principio un poco sorprendida por la elección de flores, después se dio cuenta de que probablemente Kahel no era consciente del verdadero significado de esas flores, de ese tipo en específico.
No me olvides, una flor con varias leyendas que explican su nombre, y hace referencia a un amor puro, eterno, un vínculo que perdura con el tiempo y una promesa para recordar. O al menos así era en su mundo, ¿En este sería igual? Tendría que hacer una visita a la biblioteca, seguramente algún libro tendrá el significado de las flores, sería más fácil preguntarle a Xavier pero corría el riesgo de escuchar sus chistes y burlas.
«¿Fui demasiado bruto? ¿Tendría que haber dicho palabras más dulces?»
Las manos de Kahel temblaron un poco, pero al ver cómo Ayme/Emmi sonreía y olía el perfume de las flores, se sintió más aliviado y dió un suspiro mentalmente, no había nada de que preocuparse por ahora.
–Son muy lindas, y más lindo es aún que hayas puesto un hechizo para conservarlas. Ahora, vamos, que soy bastante competitiva y no vas a salvarte de ello solo porque seas mi prometido.
La última palabra quedó flotando en el aire, como si de un hechizo imposible de realizar se tratara, era la primera vez que Emmi decía esa palabra. Pero era ignorante del peso que eso tenía, y eso se vio cuando simplemente pasó a un costado de Kahel para entrar a la sala de juegos, que a esa hora y día estaba completamente vacía, y aún más el sector que ellos planeaban ir.
«Esto parece un bar de los ochenta, o tal vez setenta, nunca fui muy buena diferenciando esos años.»
El interior era bastante bonito y acogedor, el piso y las paredes eran de madera, lo que daba un ambiente más cálido. Había varios sillones y mesas, además de una barra con varias botellas de bebidas en el fondo y seguramente, comida en los cajones. Pero lo más importante, los juegos había de varios tipos, desde tiró con dardos y dagas, cartas, tableros, fichas de ajedrez, damas, un poco de todo, y lo que ellos querían, la mesa de billar, se encontraba en la planta de arriba.
–¿Hay algún problema?
Emmi estaba por subir las escaleras, pero al darse cuenta que Kahel no la seguía, se dió la vuelta para verlo aún en la entrada, con un pie afuera y otro adentro.
–No, no, en lo absoluto no hay ningún problema.
Dió un paso entrando por completo en la sala de juegos, aún así se sentía nervioso y su cuerpo se sentía pesado. Al final dió un suspiro mientras dejaba caer sus brazos a los costados y aflojaba su postura, ahora pareciendo más una gelatina que una persona, había recordado el consejo que su hermana le dió.
“¿Estás nervioso? No te preocupes tanto, es normal estar nervioso en este tipo de circunstancias, especialmente viendo que su relación no era la mejor. Mi consejo es que no lo ocultes, dilo, así ella podrá entenderte mejor y no habrá ningún malentendido entre ustedes, después de todo ustedes dos quieren conocerse mejor, ¿Verdad?”
–Solo, estoy un poco nervioso– sin poder evitarlo, bajó la cabeza mirando sus botas– .Realmente quiero estar contigo, pero no puedo evitar estar nervioso, espero puedas perdonarme por ello.
Emmi lo miró unos segundos, mientras sentía como su corazón se ablandaba, Kahel le resultaba muy tierno y adorable. Cuando leía la novela recordaba haber visto a un Kahel mucho más serio, firme, amistoso y carismático sí, pero nunca tierno y adorable, ¿Es acaso una cara que ni siquiera los encantos de la protagonista lograron ver? Probablemente sí, y aunque no entendía porque él se sentía más cómodo con ella, siendo que apenas se conocen, se sentía bastante honrada, incluso especial, de poder ver esa cara que ninguna de sus fans de la novela pudieron ver.
–Te entiendo, es normal estar nerviosos. Es por eso que elegí este lugar, no es muy romántico, no tenemos que ponernos en un papel que aún está muy lejos de ser nuestro, y si te sientes más cómodo, puedes verlo como una salida entre dos amigos que quieren divertirse un poco.
Con cuidado tomó sus dos manos, no estaba acostumbrada a este tipo de situaciones, ¿Era bueno hacer eso? Algunas personas cuando están nerviosas preferían no ser tocadas, sin embargo el impulso de agarrar sus manos fue más fuerte que sus pensamientos.
Kahel se sobresaltó un poco al principio, pero después sintió como su cuerpo se relajaba, respiro hondo y le dió una pequeña sonrisa, una que indicará que ahora todo estaba bien.
–A decir verdad, también tengo un lado competitivo y no creas que te dé ventaja.
Su sonrisa pasó de ser amable y tranquila a completamente orgulloso y retadora. Emmi no se sorprendió mucho del cambio, ya sabía que le gustaban los juegos de estrategia, tenía sentido que fuera competidor.
Sin decir nada más, ambos subieron al piso de arriba, era bastante similar al de abajo, solo un poco más pequeño, con menos mesas y sillones, una barra más pequeña, y dos mesas de billar, ambas lo suficientemente alejadas para que se puedan jugar al mismo tiempo sin que ningún jugador moleste accidentalmente al otro.
–¿Podrías pasarme un palo? Voy a acomodar las brochas.
Emmi sacó primero la bocha blanca, después las demás y empezó a acomodar todas dentro del triángulo, que en este caso era de madera. Mientras Kahel agarro dos palos y paso tiza en cada uno de ellos, no sabía para qué servía pero había visto a antes a personas muy buenas hacerlo y simplemente lo imitó.
–He estado pensando, se que hablamos del tema, pero ahora que estamos conociéndonos mejor, no puedo evitar querer preguntarte, ¿Porque el cambio de actitud hacia mi? No es que me moleste, de hecho estoy muy agradecido, pero no puedo dejar de hacerme esa pregunta.
Emmi se quedó en silencio unos segundos, como si estuviera pensando la pregunta, sabía que era cuestión de tiempo para que alguien hiciera esa pregunta y se aliviaba que no fuera antes. Los primeros días no había pensado en una respuesta, ahora sí la tenía y fue la más razonable que se le ocurrió.
Kahel hizo una seña para que fuera la primera en jugar, después le pasó el palo a Emmi apenas terminó de acomodar las bochas.
–Tiene sentido que esa pregunta no pare de rondar en tú cabeza, probablemente más de una persona se esté haciendo la misma pregunta. Pero la respuesta es más simple de lo que crees.
Acomodo el palo y su postura, estando en el cuerpo de Ayme era sencillo hacer posturas que en su vida pasada le hubiera complicado, ¿Debería aprovechar para poder jugar raro y subirse a la mesa o pasar el palo por su espalda? Era una buena idea, pero en caso de que le saliera mal, se sentiría muy ridícula y morirá de la vergüenza…lo mejor sería venir un día sola a practicar para comprobar si podía hacerlo o no.
También había un problema, el cuerpo de Ayme era bastante fuerte después de todo su entrenamiento, incluso tenía músculos en sus brazos aunque eso no se veía por la ropa holgada que usaba, y el palo se sentía muy liviano, si no tenía cuidado podría terminar usando demasiada fuerza y hacer que la bocha blanca salga de la mesa de un salto.
–A decir verdad siempre quise acercarme a ti, nunca quise mantenerte lejos ni nada, es solo que tenía miedo, mucho miedo. Ya lo sabrás, porque, todo el mundo en la torre mágica lo sabe, pero no soy muy unida a mi familia, aunque intente serlo nunca lo logré, y, ¿Ser rechazada también por mi prometido? Me daba mucho miedo, es por eso que me aleje primero.
Y por lo tanto dejaste que te envolviera en esa maldición.
Por lo tanto tienes que intentarlo de nuevo pero con conciencia de que eres tú y no Ayme la que quiere la "bendición" y que TÚ no tienes "vela en el entierro" de esa maldición familiar y así lucha contra esa maldición o demonio.🤷♀️🧐🙎♀️
Maguita soy!
Con mis padres vivía yo
Hasta que la magia me los mato!.🎶🎵🤣😅😆😄😂