NovelToon NovelToon
UNA DAMISELA EN APUROS, EL REGRESO DE CASSIDY

UNA DAMISELA EN APUROS, EL REGRESO DE CASSIDY

Status: Terminada
Genre:Traiciones y engaños / Batalla por el trono / Reencarnación / Mundo de fantasía / Completas
Popularitas:68.8k
Nilai: 5
nombre de autor: CINTHIA VANESSA BARROS

Cassidy Boone ya murió dos veces. La primera, de una bala por la espalda en el Viejo Oeste. La segunda, de vieja y en paz, después de una vida que le costó sangre construir. Y justo cuando creía que por fin iba a descansar, un dios la agarra del cuello del alma y le encaja una tercera: *"Tengo una misión para ti."*

Despierta en el cuerpo de Aurora, princesa heredera e hija del ministro de guerra. Gorda, humillada y recién asesinada por su propio prometido y su hermanastra en una "caída del caballo" que de accidente no tuvo nada. Ahora carga con dos vidas de recuerdos, un cuerpo que odia, una madrastra que la quiere muerta y un castillo donde nadie se baña, todos apestan y el veneno se sirve con una sonrisa.

Aquí no hay revólveres ni abogados. Solo su cabeza, un libro de hierbas y unas ganas feroces de no morirse una tercera vez.

NovelToon tiene autorización de CINTHIA VANESSA BARROS para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 23: Prueba superada, sospecha sembrada.

Ismenia acababa de guardar el collar en el cofre cuando llamaron a la puerta.

Era tarde. Demasiado tarde para una visita. Cassidy y la dama se miraron, y fue Adriano, desde el otro lado, quien habló:

—Un mensaje del rey, alteza. Para mañana.

Cassidy abrió. Un paje esperaba con una tarjeta lacrada. La leyó de pie, junto a la vela.

Su Majestad la invitaba a cabalgar al amanecer. Los dos solos. Sin damas.

—Sin damas —repitió Ismenia, blanca—. Alteza, eso no se hace. Una prometida no sale sola con un hombre antes de la boda. Ni con el rey.

—Ya lo sé. —Cassidy dobló la tarjeta—. Por eso me invita.

No es un paseo. Es una prueba. Este hombre lleva tres cenas diciéndome que sabe que le miento, y ahora me quita a los testigos para ver qué hago cuando nadie mira. Quiere a la mujer de verdad, no a la novia.

Y yo no le puedo enseñar a la mujer de verdad, porque la mujer de verdad lo mata en siete semanas.

Salieron con la primera luz, por una puerta lateral, con solo cuatro guardias siguiéndolos de lejos. Adriano iba entre ellos, y Cassidy sintió sus ojos en la espalda todo el rato, incapaces de hacer nada.

El rey la llevó campo adentro, hacia una loma con vistas al río, y durante media hora fue otra vez el hombre encantador de las cenas: le habló de la tierra, le señaló las aldeas, le contó cómo era todo aquello cuando él era joven.

Después, sin cambiar el tono, dijo:

—¿Ve aquel molino? El del recodo.

—Lo veo, Majestad.

—El molinero me robó el año pasado. Escondió parte del grano para no pagar el diezmo. —El rey miraba el paisaje con calma—. Lo descubrimos. ¿Qué haría usted con un hombre así, Aurora?

Y ahí estaba la prueba. Cassidy lo sintió como se siente un cepo cerrándose.

Cuidado. Esto no es una charla. Quiere ver cómo pienso. Si contesto como una niña de castillo —"perdonarlo, Majestad, tenía hambre"—, me marca como blanda y como tonta. Si contesto como lo que soy —fría, calculadora—, le enseño demasiado. Y ya me dijo que sabe que le miento.

El truco no es acertar. El truco es no dejarle ver el fondo.

—Depende, Majestad.

—¿De qué depende?

—De si el molino sigue funcionando. —Cassidy mantuvo la vista en el río—. Un molinero muerto no muele grano, y usted se queda sin molinero y sin diezmo. Yo lo dejaría vivo, trabajando, pero pagando el doble durante diez años, y me encargaría de que todos los molineros del río supieran por qué. —Se encogió de hombros—. El miedo del vivo enseña más que el ejemplo del muerto. Y además da de comer.

El rey se giró despacio a mirarla.

—Eso —dijo— es exactamente lo que hice.

—Me alegro de haber coincidido con Su Majestad.

—No. —Se rió, bajo—. No coincidió, Aurora. Contestó igual que yo. Palabra por palabra. —La miraba con una fijeza nueva—. Y esa no es una respuesta de niña de castillo. Ni de dama. Ni de nadie de esta corte, en realidad. Es una respuesta de gobernante.

Ahí está el error, Boone. Te pasaste. Sonaste demasiado a él.

—Habré leído mucho, Majestad —dijo, y bajó los ojos, buscando volverse pequeña—. Ya le dije que las noches son largas.

—No hay libro que enseñe eso. —El rey acercó su caballo al de ella—. Eso se aprende gobernando, o perdiendo. Y usted tiene dieciocho años y no ha hecho ni lo uno ni lo otro. —Ladeó la cabeza—. Así que le voy a preguntar otra vez lo mismo de la otra noche, y esta vez no hay damas, ni criados, ni nadie que nos oiga. Solo usted y yo. ¿Quién es usted de verdad, Aurora?

El viento movía la hierba. Los cuatro guardias estaban demasiado lejos para oír. Cassidy sintió el peso de aquella soledad y supo que era a propósito: el hombre había construido ese momento piedra a piedra.

Aquí se decide, Boone. No con una mentira mejor. Ya probó tres y no se las tragó. Con esto no se puede ganar mintiendo más.

Solo se puede ganar dándole algo verdadero. Algo que le sepa a confesión. Algo que le explique todo y no le entregue nada.

Cassidy dejó pasar un silencio largo. Después habló, y bajó la voz, y por primera vez en toda la mañana no fingió del todo.

—¿Quiere la verdad, Majestad?

—La quiero.

—La verdad es que sí cambié. —Miró el río—. Pero no fue el golpe. Eso lo digo porque queda bien. Lo que pasó fue que estuve muerta.

El rey no dijo nada.

—Los médicos me dieron por perdida tres días. Y en esos tres días entendí una cosa. —Se giró hacia él—. Que llevaba dieciocho años esperando que alguien viniera a salvarme. Mi padre, un marido, cualquiera. Y que nadie iba a venir nunca. Que en este mundo, a una mujer, o se salva sola o no se salva. —Le sostuvo la mirada—. Así que cuando desperté, decidí dejar de esperar. Y resulta que una aprende rápido cuando le va la vida en cada cosa que hace.

Era verdad. Toda. Solo que era la verdad de tres vidas metida en la boca de una.

Y funcionó, porque no había nada que oliera a mentira.

El rey la miró un rato larguísimo. Y por primera vez, algo en su cara cambió: la fascinación dejó de ser divertida y se volvió otra cosa, más honda y más peligrosa.

—Una mujer que estuvo muerta y volvió sabiendo que está sola. —Habló casi para sí mismo—. Eso lo entiendo. Eso lo entiendo mejor de lo que usted cree, Aurora.

Ay, no. No, no, no. Eso no era lo que yo quería. Yo quería que dejara de sospechar, no que se sintiera igual a mí.

—No sé si Su Majestad me entiende —dijo, retrocediendo—. Yo solo soy una…

—No haga eso. —El rey levantó una mano—. No se vuelva pequeña otra vez. Acaba de decirme la primera cosa verdadera en tres semanas y ahora quiere taparla con la niña asustada. Es tarde. Ya la vi.

Cassidy se quedó callada.

—Voy a decirle una cosa, y quiero que la piense bien. —El rey acercó aún más su caballo, hasta que las rodillas casi se tocaron—. Yo me casé una vez con una mujer buena. Dulce. Obediente. Y fue el matrimonio más aburrido de mi vida, y terminó mal, porque las mujeres dulces terminan siempre creyéndose cosas que no les tocan. —La miró—. Usted no es dulce. Usted es la primera persona en veinte años que se sienta a mi mesa y no me tiene miedo, sino que me calcula. Lo veo. Lo he visto desde el principio.

—Majestad…

—Y no me molesta. Me encanta. —Sonrió—. Porque significa que voy a tener con quién hablar de verdad el resto de mi vida. ¿Sabe lo solo que está un hombre en mi lugar, Aurora? Todos me temen o me sirven. Nadie me discute. Usted me va a discutir. Lo estoy deseando.

Cassidy sintió el frío subiéndole por la espalda, y le costó todo lo que tenía mantener la sonrisa.

Y ahí está el desastre. Quería apagar la sospecha y encendí otra cosa mil veces peor. Este hombre ya no quiere una esposa bonita para lucirla. Quiere una compañera. Alguien a su altura. Y cree que me encontró.

Un rey que te quiere de adorno se cansa de ti en dos años y te deja morir en un rincón. Un rey que te quiere a su lado de verdad no te suelta jamás, y te vigila el doble, porque le importas.

Acabo de conseguir que el hombre más peligroso del continente se interese en mí en serio. Felicidades, Boone. Prueba superada.

—Su Majestad me honra —dijo, con la voz justa.

—Todavía no. —El rey giró su caballo hacia el palacio—. Pero pienso hacerlo. —Y añadió, como si no tuviera importancia—: He decidido adelantar la boda. Siete semanas es demasiado. No me apetece esperar tanto para tener con quién conversar.

A Cassidy se le paró el corazón.

—¿Adelantarla cuánto, Majestad?

—Ya lo decidiré. —Espoleó al caballo—. Vamos. Se le está enfriando la cara otra vez.

Cabalgaron de vuelta en silencio. Cassidy miraba la crin de su caballo sin verla, con la cabeza haciendo cuentas a toda velocidad.

Siete semanas eran poco y ya me parecían un milagro. Y este hombre las acaba de recortar por capricho, porque quiere conversación.

Todavía no sé cómo burlar a tres catadores. No tengo el plan. No tengo nada. Y acabo de perder no sé cuántos días de los que ya no me sobraban.

Al llegar al patio, Adriano le sostuvo el estribo para que bajara, y en ese gesto de un instante, con la cabeza gacha, le habló sin mover apenas los labios.

—¿Qué pasó?

—Que le gusté demasiado —murmuró Cassidy, bajando—. Y que adelantó la boda.

Vio cómo a Adriano se le tensaba la mandíbula.

—¿Cuánto?

—No lo dijo.

Y mientras subía las escaleras del palacio, con la sonrisa puesta para los que miraban, Cassidy pensó lo único que le quedaba por pensar.

Se me acaba el tiempo, y todavía no sé cómo. Muévete, Boone.

1
Guadalupe Flores
Listisima para la siguiente cassidy. Solo me falta mi soda que ya viene en camino. Y listoooo. Comenzamos
Guadalupe Flores
Solo tengo una duda se va quedar con las concubina las va dejar en el castillo o. Les va resarcir. Y falta saber quien la quiso matar en el castillo
Guadalupe Flores
😭 Fuerte capitulo. Cassidy y las hierbas que leíste tanto. Piensa mujer. Tienes el conocimiento y con la ayuda del Dios que te trajo va vivir.
Sandra Chana
Me encantó. Felicitaciones autora.
Guadalupe Flores
Otra vez error. Muerto el perro se acabó la Rabia.dale cuello
Guadalupe Flores
Y la prueba en la sabana?
Guadalupe Flores
Maldicion es de madrugada y no puedo dejar de leer. Mañana voy a parecer mapache
Guadalupe Flores
De México y sin duda Cassidi se gana toda la novela. He leído un centenar de novelas donde muchas veces gusta más el personaje antagonico secundario etc. Pero a cassidi no la tumba nadie
Guadalupe Flores
Esto está de infartooo
Guadalupe Flores
Inguesuuu. Este misterio está buenísimo. Y si le das lo mismo al Rey para que se vaya apagando 🤣🤣
Guadalupe Flores
Ese. Rey se cree listo pero Cassidi es más que se case y en la noche de bodas le de matarili. Y ella queda como la reina viuda he que tal. Luego después del luto se case con el guapo mayor🤣🤣
Guadalupe Flores
Y el Óscar a la mejor actuación es paraaaa. Cassidyyyy😂😂
Guadalupe Flores
Siii me encanta que hagas una zaga con cassidi. 😂
eljardindeadri
escritora una novela muy bonita de principio a fin. pero al,principio según con Daniel tuvo tres hijos y al final sali que no, y ella se llamaba Aurora por que los hermanos le decían cassydy. me hubiera gustado una historia por casa hermano, pero bueno vamos por la siguiente historia
Luz Angela Castillo Ramirez
😭😭
Sandra Chana
👏👏👏 chapeaux!
Margarita Acuña Cerda
Lo peor es el poder el rey hace lo que quiera ,ahítame este tiempo quien tenga poder hace lo mismo simi miremos al demonio de trump o los narcos 😔😔😔😔😔
Margarita Acuña Cerda
Y por favor hecha a las putizorras también 🤭🤭🤭3
Roxana Gardilcic
eres genial!! un nivela alucinante!!
Margarita Acuña Cerda
Oye autora es muy entretenida la novela me encanta🤣🤣🤣🤣🥰🥰🥰
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play