NovelToon NovelToon
Soy La Villana Que Salvará A Su Favorito.

Soy La Villana Que Salvará A Su Favorito.

Status: Terminada
Genre:CEO / Venganza de la protagonista / Reencarnación / Completas
Popularitas:34k
Nilai: 5
nombre de autor: Lewis Alexandro Delgado

SOY LA VILLANA QUE SALVARÁ A SU FAVORITO

Violeta Alber ha vivido tres vidas: mercenaria letal en la Metrólis Feudal, mariscala de élite en la era moderna y diseñadora de moda exitosa, pero la traición la ha acompañado siempre. Al morir por tercera vez, despierta en el cuerpo de Roxana Ruiz —la esposa por contrato del personaje que más admiró en una novela: Bruno Castellano, un CEO brillante pero paralizado y sumido en la depresión, condenado a morir para que los protagonistas oficiales vivan felices.

Conociendo el destino trágico que les espera a Bruno y su familia, Roxana decide cambiar el curso de la historia. Convertirá su imagen de mujer despreciada en la de una líder imponente, luchará contra la manipulación de Orquídea y Gael, salvará a los hermanos de Bruno y protegerá sus bienes —incluyendo tierras en París con minas de diamantes y oro que le garantizarán libertad.

NovelToon tiene autorización de Lewis Alexandro Delgado para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

EL DESPERTAR DEL PASADO Y LA PROMESA DEL AMOR

El silencio del hospital era una capa espesa que me envolvía, rota solo por el suave y rítmico pitido de las máquinas que controlaban mis constantes vitales. Me sentía atrapada en un limbo, un espacio entre el dolor físico que aún quemaba mis pies y el humo que aún raspaba mi garganta, y una neblina mental que se negaba a disiparse por completo. Había caído en un sueño profundo, un sueño tan real que me arrastró a través de los velos del tiempo y el espacio, desenterrando memorias que creí perdidas para siempre.

En ese sueño, las piezas dispersas de mi existencia comenzaron a encajar con una claridad asombrosa. Recuerdo ser Roxana, víctima de intrigas palaciegas y traiciones, cuya vida fue truncada prematuramente. Pero la muerte no fue el final; mi espíritu, indomable, reencarnó. Fui una mercenaria en tierras lejanas, una guerrera implacable con un corazón endurecido por mil batallas. Y luego, una vez más, la vida me ofreció una nueva oportunidad en el siglo veintiuno, como una militar de élite, entrenada en supervivencia, combate y estrategia. Esa vida, mi vida, la vida de Leticia, la que había creído ser antes de este despertar.

El recuerdo de esa noche fatídica en el accidente, la imagen borrosa de Bruno, la confusión y el pánico en la carretera desolada, la agonía del parto en soledad... todo volvió a mí con una nitidez dolorosa. Recordé los rostros de mis bebés, mis pequeños, antes de que la oscuridad del coma me arrastrara, y cómo me los arrebataron mientras yacía indefensa. La verdad era un puñetazo en el estómago, un torbellino de emociones que me dejó sin aliento.

Abrí los ojos de golpe, con un grito ahogado que se perdió en la almohada. Lágrimas cálidas y silenciosas corrían por mis mejillas, empapando las sábanas blancas del hospital. El pasado se había revelado, y con él, la certeza de que mi llegada a este cuerpo, a esta vida, no era una simple coincidencia. Todo tenía un propósito, un hilo conductor que unía mis existencias.

Un movimiento a mi lado me hizo girar la cabeza. Allí estaba Bruno, sentado en una silla, con la cabeza apoyada en el colchón de mi cama, dormido profundamente. Su rostro, surcado por el cansancio y la preocupación, se veía tierno y vulnerable. Mis lágrimas se intensificaron, pero no eran de tristeza, sino de una mezcla compleja de dolor por el pasado y una profunda gratitud por su presencia.

Al sentir mi movimiento, Bruno despertó sobresaltado. Sus ojos, antes cerrados, se abrieron de golpe y me miraron con una mezcla de alivio y angustia.

—¡Roxana! ¡Despertaste! ¡Gracias a Dios! —exclamó, su voz ronca por el sueño y la emoción. Se inclinó sobre mí, acariciando mi frente con la delicadeza con la que se toca un cristal frágil—. ¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo?

No pude contener más mi emoción. Me lancé a sus brazos, sollozando con todas mis fuerzas. Él me envolvió en su abrazo protector, su mano grande y cálida acariciando mi cabello.

—Todo está bien, cariño, todo está bien —susurraba, con la voz cargada de consuelo—. Ya pasó lo peor. Estás a salvo, y los niños también.

—Bruno... no lo puedo creer... hemos pasado por tanto —logré decir entre sollozos, las palabras apenas saliendo de mi garganta. La historia de mi vida, de mis vidas, era tan increíble, tan compleja, que no sabía por dónde empezar a contarla.

Él me separó suavemente, sus ojos fijos en los míos, buscando respuestas.

—Lo sé, mi amor. He oído la historia completa, cada detalle. Los médicos te dieron algo para el dolor y cuando dormías, murmurabas cosas sin sentido, nombres... Tuve a mis hombres investigando y descubrieron que esa noche en que tuviste el accidente, fuiste a la misma discoteca que yo, me seguías. Luego, te desvaneciste en el hospital por la conmoción y te atropellaron. Diste a luz sola en medio de la nada... lo sé todo, Roxana. Los niños son nuestros. Nuestros hijos.

La revelación de que él también sabía la verdad me liberó de un peso inmenso. No tenía que cargar con esto sola. Bruno lo sabía. Y no solo lo sabía, sino que lo había investigado, lo había aceptado.

—Mi amor... —susurró, y esta vez, el "mi amor" sonó con una convicción y una dulzura que me llegó al alma. Sus ojos brillaban con lágrimas no derramadas, llenos de amor y admiración—. Eres la mujer más extraordinaria que he conocido. Has soportado tanto, has luchado con una fuerza que supera lo humano.

Sus dedos se entrelazaron con los míos, acariciando mis nudillos con ternura. El roce era eléctrico, suave, una promesa silenciosa.

—Roxana —dijo, su voz profunda y resonante, pero al mismo tiempo un susurro íntimo que solo yo podía oír—. Te amo. Te amo por todo lo que eres, por todo lo que has sido. Te amo por tu fuerza, por tu inteligencia, por tu corazón. Y quiero que sepas que estoy aquí para ti, para siempre.

Mi corazón dio un vuelco. Era la primera vez que escuchaba esas palabras de sus labios, pronunciadas con una sinceridad que me estremecía hasta la médula. Pero el pasado, las heridas aún frescas, la complejidad de mi propia historia... me hacían ser cautelosa.

—Bruno... —empecé, mi voz apenas audible—. Yo también... siento algo muy fuerte por ti. Algo que no he sentido jamás. Pero... todo esto es muy reciente. La verdad... mi verdad, apenas la he procesado. Necesito tiempo para entenderlo todo, para sanar mis heridas, para reconstruirme.

Él asintió, su mirada comprensiva.

—Lo entiendo. Y te daré todo el tiempo que necesites. Estaré aquí, a tu lado, en cada paso del camino. No te presionaré, mi amor. Quiero que me elijas con cada fibra de tu ser, no por obligación o por lo que hemos vivido. Quiero conquistarte, Roxana, con hechos, como me pediste. Quiero ser el hombre que te haga sentir segura, amada y feliz.

Se inclinó suavemente, y sus labios rozaron mi frente, un beso casto y lleno de promesas.

—Lo que me pediste bajo el rosal, ¿recuerdas? Ir a paso lento, con hechos. Lo haré. No te preocupes por Orquídea ni por Gael. Ya me he encargado de que la justicia los alcance. Y lo haré con cualquier persona que intente hacerte daño a ti o a nuestros hijos.

Sus ojos se desviaron hacia la puerta, donde los pequeños, ya limpios y vestidos con pijamas de hospital, se asomaban, mirándonos con curiosidad. Bruno los llamó con un gesto, y ellos corrieron a abrazarnos, escalando la cama con la energía inagotable de los niños.

Nos abrazamos los cuatro, un abrazo que sellaba no solo un reencuentro, sino el comienzo de una verdadera familia. A pesar del dolor, de las cicatrices, había esperanza. La noche había sido testigo de un fuego devastador, pero de sus cenizas, nacía una nueva oportunidad, una promesa de amor que se construiría a paso lento, con hechos, y con la fuerza inquebrantable de una familia unida. Bruno y yo éramos dos almas marcadas por el destino, unidas por lazos inquebrantables, listos para enfrentar cualquier desafío que el futuro nos deparara. El camino no sería fácil, pero juntos, éramos invencibles.

1
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
que bien pero entonces no sería penúltima y no antepenúltima me perdí en eso
Aleida Delgado Santana: Es antepenúltima, vivió una ciclo de vidas.
total 1 replies
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
wow que paso aqui
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
vamos última batalla por ahora ustedes pueden la unión hace la fuerza 💪🏼💪🏼
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
pos es que si es peligroso que ande suelta esa mujer es más peligrosa que una 🐍
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
ya era hora falta la perra
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
me encanta 🎉
Aleida Delgado Santana: Gracias.
total 1 replies
Laura
contrató servicio de limpieza o guardaespaldas??
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
uy esto se puso serio osea entiendo que debía morir y toda la cosa pero como va a desaparecer así por asi su cuerpo
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
ok estuvo fuerte pero no entiendo porque tanto odio de la tipa hacia ella si no es su culpa el que reencarnen tanto algo se me pasó por alto estoy muy segura de eso un detalle estoy olvidando
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
difícil situación
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
y bien alto ese precio
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
aja y dejaron escapar al otro o que 🤔
Zaylys Coromoto Peña Rodriguez
??????????😂
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
jajaja te delataste soliti
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
jajaja si si claro sigue creyendo crayolita
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
uy a alguien no le bastó morir una vez y viene por la segunda hablando de suicidas en potencia jajaja te llevas el premio en esa categoría sin duda alguna
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
bueno sin duda es buena estrategia atacar el medio de transporte ya que así no pueden seguir persiguiendolos y eso te da ventaja para escapar que es lo que toca en esta ocasión
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
se gusta el castigo pero insisto en que también debería quedar estéril sería un bien para el futuro imagínense que algún día se embarazarse de un amante como criaria a ese bb
Aleida Delgado Santana: Gracias por el apoyo.
total 1 replies
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
que significa otrora
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
pensé que habían hecho eso mismo a la putybruja de Orquídea deberían ya haberla mandado a quedar estéril ella también lo merece
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play