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CENIZAS DEL PECADO

CENIZAS DEL PECADO

Status: Terminada
Genre:Mafia / Traiciones y engaños / Diferencia de edad / Mujer despreciada / Venganza de la protagonista / Familias enemistadas / Completas
Popularitas:7.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Yazz García

Anne nunca fue la chica que pedía ayuda. Y esa noche tampoco lo hizo. Lo que ocurrió cambió algo dentro de ella. No fue un accidente. No fue un malentendido. Fue una decisión tomada con los ojos abiertos… y con la certeza de que después nada volvería a ser igual.

NovelToon tiene autorización de Yazz García para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Actualidad

...20...

...ANNE MORETTI ...

...AÑOS DESPUÉS ...

...(Actualidad Libro: Dinastía de la serpiente) ...

Desperté de mis pensamientos meneando la cabeza levemente. El suave clic-clic de las agujas de tejer era el único sonido que rompía el silencio de mi despacho. Es irónico: las manos que una vez empuñaron armas con frialdad y firmaron sentencias de ruina, ahora se deslizaban con delicadeza entre hebras de lana color crema. Estaba terminando un pequeño abrigo para Akari.

Akari. Mi luz. Mi pequeña bendición no merecida.

Suspiré, dejando que el tejido descansara sobre mi regazo mientras miraba hacia el ventanal. Han pasado cinco años desde que Milán temblaba bajo el nombre de la apodada "La Serpiente". Cinco años desde que mi ambición casi consume todo lo que tocaba. Al recordar las cosas horribles que hice —las traiciones, la sangre, la forma en que hice llorar a tantas personas solo para sentarme en un trono de soledad— un peso frío se instalaba en mi pecho.

No quiero que ella lo sepa nunca. No quiero que el veneno de los Moretti toque su piel. Akari, con sus apenas dos años y esa sonrisa que parece iluminar hasta los rincones más oscuros de mi alma, es demasiado pura para el legado que yo construí. A veces, la miro dormir y siento un miedo atroz: el miedo de que el pasado decida cobrarse sus deudas a través de ella.

—¿Sigue despierta la jefa de la casa? —La voz profunda y cálida de Hiroshi interrumpió mis pensamientos.

Levanté la vista y la tensión de mis hombros desapareció al verlo en el umbral. Hiroshi se acercó con esa calma que siempre logra desarmarme, se inclinó sobre mí y me depositó un beso suave, casi sanador, en los labios.

—La niña está durmiendo, mi vida—susurró, dejando sus manos sobre mis hombros—. Deja el tejido por hoy. Estás sobrepensando otra vez, puedo verlo en tus ojos.

Le devolví una sonrisa tenue, entrelazando mis dedos con los suyos. Hiroshi era el ancla que me impedía naufragar en mis propios remordimientos. Él conocía mis sombras, pero decidió quedarse a ver cómo intentaba convertirlas en algo parecido a la luz para nuestra hija.

—Solo quiero que sea feliz, Hiro —murmuré, mirando el abriguito—. Que sea mejor que yo. Que nunca tenga que ser un monstruo para sobrevivir.

...----------------...

...NATHANIEL DEVERAUX ...

—Papá, ¿me das un poquito más? —Alessia me miró con esos ojos enormes y brillantes, estirando su cuchara de plástico hacia mi tazón.

No pude evitar sonreír, una sonrisa que hace cinco años me habría parecido ajena, casi ridícula. Asentí y le serví otra montaña de helado de vainilla. Alessia se acurrucó contra mi costado, manchándome la camiseta de algodón, pero no me importó. A mis treinta y pocos, terminé con tres hijos de dos mujeres distintas, una geografía de errores y huidas; pero Alessia, mi pequeña de tres años, era el recordatorio constante de mi mayor arrepentimiento.

Quién iba a decir que terminaría así. Yo, el corredor que solo buscaba la velocidad para no sentir el vacío, ahora me sentía pequeño sentado en este sofá.

Me carcome la vergüenza cada vez que recuerdo cómo traté a su madre. Eliana era una mujer buena, especial, con una capacidad de entrega que yo, en mi infinita estupidez y cobardía, confundí con debilidad. La usé para drenar mi estrés, la traté como un objeto, como a una cualquiera, solo porque tenía miedo de que alguien como ella realmente viera lo que había dentro de mí. Por pensar estupideces, por seguir el juego de poder de mi familia, nunca le presté la atención que merecía. Nunca la vi como la joya que era hasta que la perdí.

Y ahora... ahora el precio es verla desde lejos.

Duele admitirlo, pero Dominik, mi primo, resultó ser el hombre que yo no tuve el valor de ser. Él le dio la estabilidad, el respeto y el amor que yo le negué. Él es el hombre de su vida ahora, el que la cuida mientras yo solo soy el padre que viene de visita.

Alessia soltó una risita, ajena a la tormenta en mi cabeza, y me pasó una mano pegajosa por la mejilla.

—Te quiero, papá.

—Yo también te quiero, princesa —susurré, besando su frente.

Ella es el único puente que me queda hacia ese pasado en Marsella. Lo único que me une a Eliana es esta niña encantadora que tiene su misma dulzura. Me queda el consuelo de que, aunque yo fallé como hombre, Alessia tiene un padre que la adora y una madre que finalmente encontró la paz que yo nunca supe darle.

El timbre del apartamento cortó el silencio de la tarde. Alessia saltó del sofá, dejando su cuchara de helado a medias.

—¡Es mamá! —gritó, corriendo hacia la puerta con la energía que solo un niño de tres años posee.

Me levanté con pesadez. Abrí la puerta y ahí estaba ella. Eliana no se parecía en nada a la chica asustada que conocí en Marsella, ni a la mujer endurecida por el luto que yo había intentado pisotear. Tenía una serenidad en el rostro; la paz de quien ya no tiene nada que demostrarle al mundo.

—Hola, Nathaniel —dijo con una sonrisa y una cortesía civilizada que habíamos construido a base de años.

—Hola, Eliana —respondí.

Me quedé apoyado en el marco de la puerta mientras ella se agachaba para abrazar a Alessia y revisarle el abrigo. Me quedé observándola fijamente. Miré la forma en que su cabello caía sobre sus hombros, la suavidad de sus gestos y esa luz en sus ojos.

Ella era la misma mujer que yo había llamado de la peor manera en mi mente para no sentirme un monstruo, y ahora... ahora era inalcanzable.

Eliana, sintiendo el peso de mi mirada, se enderezó y me miró con una ceja ligeramente arqueada.

—¿Qué? —preguntó, con esa curiosidad tranquila que ya no guardaba ni un ápice de rencor.

Sentí las palabras agolpándose en mi garganta. Quería decirle que lo sabía. Que sabía que fui un imbécil, que me arrepentía de cada minuto de esos años en los que la traté como un juguete, que ella era lo mejor que me había pasado y que mi miedo lo arruinó todo. Pero no tenía derecho a ensuciar su presente con mis lamentos.

—Nada —respondí, forzando una sonrisa que no llegó a mis ojos—. Solo... andaba pensando en estupideces del pasado.

Eliana me sostuvo la mirada un segundo más, como si pudiera leer entre líneas, pero decidió no indagar. Asintió suavemente, tomó la mano de Alessia y me dedicó un último saludo con la cabeza.

—Nos vemos el domingo, Nate.

La vi alejarse por el pasillo. Cerré la puerta y me quedé mirando la madera, solo con el eco de la risa de mi hija y el sabor amargo de un "lo siento" que llegó años tarde.

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...ANNE MORETTI...

Escuché el rugido del motor mucho antes de que el timbre sonara. Sabía perfectamente de quién se trataba; solo hay una persona en todo Milán que conduce como si la muerte le estuviera pisando los talones y, aun así, logra que el coche suene como una sinfonía.

Unos segundos después, Nathaniel apareció en el umbral de mi estancia. Se veía más relajado, con esa chaqueta de cuero desgastada y el cabello revuelto, pero sus ojos siempre buscaban lo mismo en cuanto entraba: a la pequeña Akari. Mi hija, al verlo, soltó el juguete de madera y estiró sus bracitos soltando un balbuceo emocionado.

—¡Tío! —exclamó ella, aunque todavía le costaba pronunciar algunas palabras.

Nate la levantó en el aire, haciéndola girar mientras ella reía a carcajadas. Verlo así, tan humano, tan... blando, siempre me sacaba una sonrisa que no podía ocultar.

—Pero bueno —solté, dejando mi tejido a un lado y cruzándome de brazos con una mueca burlona—, ¿es que no tienes casa, Nathaniel? Que siempre andas metido aquí.

Él se sentó en el sofá con Akari en su regazo, acomodándola como si fuera lo más valioso del mundo, y me lanzó una mirada cargada de esa ironía que solo nosotros compartimos.

—Es que el café de mi casa no sabe tan bien como el que le robas a Hiroshi —respondió con una sonrisa ladeada—. Además, alguien tiene que enseñarle a esta niña lo que es la velocidad, porque si es por ti, solo aprenderá a tejer abrigos de anciana.

—Oye, más respeto con mi arte —le lancé un cojín, que él atrapó con una mano sin soltar a la niña—. Pero ya en serio, me gusta que estés aquí. Aunque seas un estorbo.

Nate suspiró, recostando la cabeza en el respaldo, y por un momento la sombra del pasado pasó por sus ojos antes de volver a enfocarse en Akari. Nos quedamos en silencio, un silencio de hermanos que han sobrevivido a una guerra que ellos mismos provocaron.

—Sabes que nuestros hijos son lo único que nos mantiene cuerdos, Anne —murmuró, mientras Akari jugaba con las llaves de su coche.

—Lo sé, Nate. Lo sé.

Me acerqué y le revolví el cabello como cuando éramos niños, ignorando por un momento que alguna vez fuimos "La Serpiente" y el "Desalmado de las pistas". En este despacho, bajo la luz cálida de la tarde, solo éramos dos hermanos intentando ser mejores que los monstruos que nos criaron.

...----------------...

...🐍...

...CONTINUACIÓN EN LA NOVELA...

...“DINASTÍA DE LA SERPIENTE”...

...¡Hola! ...

...Cómo ya había mencionado en el primer capítulo: “Esta no es una entrega principal dentro de la línea cronológica de la saga. No continúa los acontecimientos de Dinastía de la Serpiente, ni interfiere con su desarrollo central....

...Sin embargo, es una historia profundamente importante.”...

...Los que se leyeron “Dinastía de la serpiente” entienden que esta novela corta era la explicación a acontecimientos que pasaron en la novela. Para los que no leyeron esa entrega, los invitó a leer “Dinastía de la serpiente” para que puedan entender mejor el desarrollo de estos personajes. No se perderán ya que la novela comienza y conecta con la gala benéfica de los Russo. ...

...Gracias por leer....

...Nos leeremos en una próxima novela....

...YAZZ ...

1
Rocio Raymundo
me encantó de principio a fin la novela , muchos éxitos escritora.
Rocio Raymundo
me encantó me encantó la novela cual sería la primera de la saga me dise mi querida autora
Rocio Raymundo: gracias iré a su perfil 😃
total 2 replies
Patricia Enríquez
esta muy bien la historia pero no hay mas capitulos o segunda parte
Yazz: Falta el capítulo final que lo estaré subiendo ahora. (Porque está novela es como una historia alterna de la secuencia original de la saga) La segunda parte después del capítulo de “la reina de la pirámide” es la novela “Dinastía de la serpiente” que está en mi perfil, ahí continúan los acontecimientos.
total 1 replies
Teresa Guardoni
pero fue bárbara l a historia de estos mafiosos tambien eran adicto al sexso👏
Teresa Guardoni
Muy buena la reina
Teresa Guardoni
👏🥰
Teresa Guardoni
Que brava la chiquilla los paso por arriba a todos los hombre
Teresa Guardoni
Que buena histora👏
Teresa Guardoni
me registra muy buena
Rocio Raymundo
que fuerte en verdad
Rocio Raymundo
cuál es la novela de eyos cuando por lo que entendí hay una dag de eyos me da el orden de las novelas
Yazz: Hola, la historia de ellos es “dinastía de la serpiente” la puedes encontrar en mi perfil. También están los libros anteriores y el primero de toda la saga es “Rivales de oficina” 🤗
total 1 replies
Rocio Raymundo
ese bebé no tiene la culpa an si no lo quieres puedes darlo en adopción irte lejos y darlo en adopción es un ser indefenso a Tristán destruyelo Pero a ese bebé no 😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭lo déjalo nacer y dalo en adopción pero no lo mates 😭😭😭😭😭😭
Rocio Raymundo
tu hermana se está perdiendo an , que manipulador salió Tristán en verdad
Rocio Raymundo
algo malo le pasará si va
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