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Linaje De Sombras: El Pacto Blackwood

Linaje De Sombras: El Pacto Blackwood

Status: En proceso
Genre:Acción / Dominación / Amor-odio
Popularitas:31k
Nilai: 5
nombre de autor: EJ CB

​Elena Vargas vive para un solo propósito: destruir a la familia que le arrebató todo. Armada con un odio forjado en cenizas y protegida por la lealtad inquebrantable de sus dos "hermanas", Valeria y Maira, Elena se infiltra en el imperio de los Blackwood para desenterrar un misterio que lleva diez años sangrando.
​Sin embargo, en el centro de la red la espera Samael Blackwood, un hombre cuya dominación es ley y cuya presencia es un abismo. Entre ellos estalla un amor salvaje y prohibido; una guerra de voluntades donde la pasión se confunde con la venganza y cada caricia es un duelo a muerte.

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Capítulo 14: El Pacto de los Judas

​En el piso franco, hasta el aire parecía haber sido purificado de toda emoción, impregnado de ese olor a hospital que suele anunciar finales o nuevos y dolorosos comienzos. Beatriz estaba sentada en la cama, apoyada contra las almohadas blancas que hacían que su piel pareciera casi traslúcida. Sus ojos, antes vacíos, ahora ardían con una lucidez, como si la adrenalina del ataque hubiera reconectado los cables sueltos de su memoria.

Elena entró primero, con el corazón martilleando contra sus costillas. Samael la seguía, su presencia de 1.90 metros llenando el marco de la puerta como una sombra protectora y amenazante a la vez.

—¿Mamá? —susurró Elena, acercándose con un cuidado que le dolía en la garganta.

Beatriz no miró a su hija. Sus ojos se clavaron en Samael.

—Te pareces tanto a él... —dijo Beatriz, y su voz ya no era un hilo, sino una cuerda tensa—. Tienes la misma mirada de Antonio cuando planeaba cómo engañar al destino.

Samael dio un paso adelante, su mandíbula apretada.

—Díganos la verdad, señora Vargas. ¿Qué pasó realmente en ese incendio?

Beatriz soltó una risa seca, un sonido que se convirtió en una tos dolorosa. Elena le dio un poco de agua, pero la mujer la apartó.

—Tu padre, Elena... y Antonio Blackwood... eran más que socios. Eran amigos de infancia, unidos por la ambición de salir de la miseria. Encontraron el yacimiento de las Esmeraldas de Sangre en las tierras altas. Piedras tan puras que podían comprar naciones. Pero sabían que Morgana nunca aceptaría repartir el botín.

—¿Qué estás diciendo, mamá? —preguntó Elena, sintiendo que el suelo se abría bajo sus pies.

—Ellos planearon el incendio —soltó Beatriz, y la palabra "incendio" pareció iluminar la habitación con un fuego invisible—. Querían fingir nuestras muertes para desaparecer con el primer cargamento de gemas y empezar una vida nueva en Europa. Pero Morgana se enteró. Ella cambió el combustible por un acelerante químico. Ella quería que el fuego fuera real. Tu padre no murió intentando salvarnos de un accidente; murió intentando salvar el mapa de un plan que él mismo diseñó.

Elena retrocedió, chocando contra el pecho de Samael. El misterio de su vida era una mentira. Su padre no era un mártir, era un Judas que había jugado con fuego y las había quemado a ellas en el proceso.

......................

Elena salió de la habitación médica como si estuviera huyendo de una explosión. Se encerró en la estancia principal, donde los ventanales mostraban un Medellín nocturno, lleno de luces que ahora le parecían chispas de un incendio infinito. Se sentía sucia, traicionada por su propia sangre.

Samael entró poco después. No dijo nada. Sabía que las palabras eran inútiles ante una verdad que desangraba el alma. Se acercó a ella y la agarró por los hombros, obligándola a girarse.

—¡Suéltame! —le gritó Elena, golpeándole el pecho con una furia ciega—. ¡Tu padre y el mío nos arruinaron! ¡Todo esto es por su maldita codicia!

Samael la inmovilizó contra su cuerpo, usando su fuerza de dominación para contener su histeria. La rodeó con sus brazos poderosos, atrapando sus manos contra su pecho.

—Somos los hijos de dos monstruos, Elena. Pero tú y yo no somos ellos.

Él la besó, y esta vez el beso no fue una conquista, sino un anclaje. Elena respondió con una desesperación animal, buscando en el cuerpo de Samael el único refugio que le quedaba en un mundo donde todo lo demás era mentira. Lo arrastró hacia el sofá de cuero negro, necesitando sentir el dolor físico para acallar el emocional.

Samael la despojó de su traje táctico con una urgencia brutal, dejando su piel canela expuesta a la luz fría de la ciudad. La alzó y la sentó sobre él, permitiendo que Elena tomara el control en un intento por recuperar su propia voluntad. Ella cabalgó sobre él, con su cuerpo moviéndose con un ritmo frenético, mientras enterraba las uñas en los hombros anchos de Samael, buscando marcas que demostraran que él también era real, que él también sentía el peso de esa herencia maldita.

Él la sujetó por las caderas, sus dedos largos hundiéndose en su carne, guiando su movimiento con una pasión que quemaba más que el incendio de su infancia. Samael bajó su cabeza y comenzó a devorar sus pechos, succionando sus pezones con una intensidad que hacía que Elena echara la cabeza hacia atrás, soltando gemidos roncos que llenaban el apartamento blindado.

—No me dejes pensar... —suplicó ella entre dientes, sus labios rozando el oído de él—. Solo hazme sentir que sigo viva.

Samael la penetró con una fuerza renovada, elevándola un poco para entrar más profundo, reclamando cada rincón de su ser. El sexo era violento, crudo, una colisión de dos personas que se odiaban y se necesitaban en partes iguales. Cada estocada de Samael era un recordatorio de su dominación, pero también de su entrega absoluta a ella. En ese sofá, bajo la sombra de la traición de sus padres, se fundieron en un abrazo carnal que era su única verdad.

El sudor les cubría los cuerpos, brillando como aceite bajo las luces de neón que se filtraban por el cristal. Elena se entregó al clímax con un grito que fue silenciado por la boca de Samael, sintiendo cómo el placer la fracturaba y la volvía a armar. Él se hundió en ella por última vez, liberando toda su rabia y su deseo en una explosión que los dejó a ambos vacíos y temblando en la penumbra.

Horas después, Elena estaba envuelta en una sábana de seda, mirando el vacío. Samael estaba de pie junto a la ventana, vistiéndose con la calma de un depredador que ya ha cazado.

—¿Dónde está el mapa, Samael? —preguntó ella, su voz recuperando ese tono de gema tallada—. Mi madre dijo que mi padre murió intentando salvarlo.

Samael se giró, sosteniendo una pequeña caja de madera que Beatriz le había entregado en secreto mientras Elena salía de la habitación.

—No es un papel, Elena. Tu padre era un geólogo brillante. No dejaría un rastro físico que Morgana pudiera encontrar.

Él abrió la caja. Dentro había un proyector de diapositivas antiguo y una pequeña placa de metal con coordenadas grabadas en un lenguaje que solo los Vargas conocían. Pero lo más impactante era una fotografía: Antonio Blackwood y el padre de Elena, sonriendo, con los brazos sobre los hombros del otro.

—Ellos no solo eran socios —dijo Samael, entregándole la foto—. Eran hermanos de sangre por elección. Y nosotros somos el resultado de su fracaso.

De repente, el comunicador de Samael vibró. Era un mensaje cifrado de sus infiltrados en la mansión.

—Silas ha localizado este edificio. Morgana ha puesto precio a la cabeza de tu madre, viva o muerta. Ya no podemos escondernos aquí.

Elena se levantó, dejando caer la sábana y vistiéndose con la eficiencia que Valeria le había enseñado. El odio seguía ahí, pero ahora tenía un propósito: iba a encontrar esas esmeraldas, no para hacerse rica, sino para usarlas como cebo y atraer a Morgana a la misma trampa que sus padres crearon hace veinte años.

—¿A dónde vamos? —preguntó ella, cargando su arma.

—A las tierras altas —respondió Samael, sus ojos gris acero brillando con una resolución letal—. Donde empezó el incendio. Vamos a terminar esta historia en el lugar donde nuestros padres intentaron comprar su libertad.

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Alma Guentes
más capítulos autora está buenísimo 👏👏👏
Camila Nava
maraton maraton otra vez
♡ Dayana💕
me encantaron los capítulos 🤭 quiero más
♡ Tu y yo bebe 🫦
que forma de traer un recado 🤭 quiero que me den las noticias así 🤣
♡Maye
las capítulos🤭 si no es mucha molestia 🤭
♡ Lau
esta muy buena, espero pronta actualización 🤭
♡ ^Majo^
yo elijo por ti🤣 me quedo en los brazos de él y en lo que no son los brazos también 🤭
♡ ^Majo^
waoooo que entrega ☺️/Awkward/
♡ ^Majo^
/Awkward//Awkward//Awkward/ me sonroje
♡ Tasharen ^_^
quiero más 🤭
Ley Ruiz
MARATON MARATON MARATON
Camila Nava
maraton maraton maraton
Lola Dolores
maraton maraton 👏
Ivonne selva k
más capítulos 😭
Camila Nava
tremenda presentación 👏
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