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Enamorada De Un Zorro

Enamorada De Un Zorro

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Demonios / Mundo de fantasía / Polos opuestos enfrentados
Popularitas:4k
Nilai: 5
nombre de autor: Marceth S.S

Lolo siempre ha creído que los mitos pertenecen a los libros… hasta que regresa al valle de su infancia y descubre que el bosque esconde secretos que nadie quiere nombrar.

Entre leyendas de kitsune, advertencias silenciosas y una familia que parece saber más de lo que dice, Lolo se adentra en un mundo donde lo sobrenatural no solo existe, sino que observa, espera… y recuerda.

Cuando conoce a un ser tan hermoso como peligroso, Lolo deberá decidir si está dispuesta a confiar en alguien que no pertenece al mundo humano. Porque amar a un zorro no es solo un riesgo para el corazón, sino una amenaza para todo lo que cree conocer.

NovelToon tiene autorización de Marceth S.S para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 24: Enigma

La verdadera competencia debe ser con uno mismo…

El hombre encapuchado descendió del cielo con una elegancia antinatural, sus pies apenas rozando el suelo de piedra del templo. Yune, en su forma de combate, soltó un gruñido sordo que vibró en el aire, y mi primera reacción fue retroceder dos pasos, apretando la empuñadura de mi espada.

—¡La familia Romo! ¿Cómo están? —preguntó el desconocido. Su sonrisa se ensanchó aún más, revelando una hilera de dientes puntiagudos que recordaban a los de un tiburón.

Nadie dijo nada. El silencio en el patio era tan denso que podía cortarse. Mi madre y el tío Zayn lo miraban con una confusión que rayaba en la cautela, pero el abuelo... el abuelo parecía genuinamente molesto, como si acabara de ver entrar a un cobrador de deudas molesto.

—¿Qué eres? —solté finalmente, rompiendo el silencio.

El tipo inclinó la cabeza, su capucha balanceándose.

—Dices “qué” y no “quién”. Chica lista —rio, un sonido seco que me erizó la piel—. Soy un Shinigami. Pero no uno que los viene a llevar al otro mundo, debería ser así, pero lastimosamente no —volvió a reír, como si la muerte fuera el mejor chiste del mundo.

—Es un amigo de la familia —intervino mi madre de repente, relajando un poco la postura, aunque sus ojos seguían fijos en la guadaña negra del recién llegado.

—¡Oh, Juanjo! ¡Qué viejo te ves! —exclamó el Shinigami, ignorando las presentaciones formales. Se acercó al abuelo y le dio una palmada en la espalda que lo hizo tambalear.

—¡Estaré viejo, pero aún puedo patearte el trasero, espectro descolorido! —le espetó el abuelo, fulminándolo con la mirada. El Shinigami solo soltó una carcajada estruendosa.

—¡Eso dices siempre! —De repente, su mirada se desvió hacia mis manos. Sus ojos brillaron bajo la capucha al enfocarse en mi arma—. Tiempo sin verte a ti también, Dios del Trueno —murmuró, dirigiéndose a la espada como si fuera un viejo conocido.

Luego, su atención cambió.

En un parpadeo, se esfumó en el aire y reapareció justo frente a Evan.

Lo examinó con una curiosidad casi científica, inclinando el torso para quedar cara a cara con él. Evan no retrocedió, sus ojos rojos brillaron desafiantes y sus garras se crisparon, listo para atacar si el cometía un error.

—Y bien… ¿quiénes son estas almas en pena? —preguntó el Shinigami con voz melosa.

—Ella es Loraine, mi hija, y él es Evan, su Kitsune protector —dijo mi madre, dando un paso al frente para marcar territorio.

El Shinigami nos miró de nuevo, alternando la vista entre Evan y yo. Sus ojos se detuvieron en las marcas plateadas de mis brazos, que aún pulsaban débilmente.

—Un Kitsune milenario y una pequeña Diosa con el rayo de plata en su posesión... —susurró, y esta vez no había burla en su voz, sino un interés genuinamente peligroso—. Juanjo, me habías dicho que tu familia buscaba tranquilidad, pero esto... esto huele a guerra.

Evan dio un paso lateral, colocándose sutilmente frente a mí, bloqueando la línea de visión del Shinigami.

El lazo en mi muñeca quemó, enviándome una señal clara, Evan no confiaba en él, ni un poco.

—¿Qué quieres, Wolf? —preguntó el abuelo, usando por fin su nombre—. No apareces a menos que el equilibrio esté roto.

El Shinigami, hizo girar su guadaña con un movimiento hábil antes de hacerla desaparecer en una nube de ceniza negra.

—Oh y lo está. Vengo a dar un aviso. El Ogro que acabo de partir era solo un explorador. Alguien ha puesto precio a la cabeza de la chica y al medallón que lleva —nos miró a todos con su sonrisa de dientes afilados—. Y créanme, los que vienen después no caerán tan fácil.

—Era de esperarse —Dice mama.

—Tarde o temprano esto iba a pasar —Responde el abuelo.

—Mi nombre es Wolf… Hmmm —dijo el Shinigami, paseando su mirada entre Evan y yo con una intensidad que me revolvía el estómago—. ¿Oigan, podemos luchar? —preguntó, soltando una sonrisa que solo podía describirse como siniestra.

Evan, con los músculos tensos y las garras aún fuera, miró a mi madre y al abuelo buscando una señal de cordura. Ellos simplemente se encogieron de hombros, como si estuvieran acostumbrados a las excentricidades de un Dios de la Muerte.

—Haz lo que quieras —dijo mi madre con una calma que me dio escalofríos.

—Emmm... está bien —respondió Evan, desplegando sus nueve colas que vibraban con fuego azul y marcas rojas. Yo empecé a apartarme hacia donde estaban ellos, pensando que esto sería un duelo de "titanes".

—¿Eh? Yo me refería a que los dos peleen contra mí. Ven aquí protectora del medallón —dijo Wolf, soltando una risotada que resonó en todo el patio.

—Ella no va a pelear —sentenció Evan, dando un paso al frente y frunciendo el ceño. Sus ojos rojos brillaban con una posesividad absoluta.

—No te estoy preguntando, zorro —le soltó Wolf, y la tensión entre ellos se volvió casi sólida. Evan lo fulminó con la mirada, listo para saltarle al cuello.

Miré a mi madre y al tío Zayn, buscando una excusa para escapar, pero mi tío solo asintió con entusiasmo.

—Adelante, será un buen ejercicio —dijo Zayn—. Necesitas aprender a pelear contra algo que no respeta las leyes de la vida.

Tragué saliva, tomé a Takemikazuchi con ambas manos y me coloqué al lado de Evan. Wolf no nos dio tiempo de prepararnos, fue el primero en atacar. Se movió como una sombra líquida, lanzando un tajo horizontal con su guadaña negra que ambos apenas logramos esquivar saltando hacia atrás.

—¡Ahora! —gritó Evan.

Él lanzó ráfagas de esferas negras cargadas de energía espiritual desde sus colas, mientras que yo, aprovechando las marcas plateadas que aún brillaban en mi piel, descargué una tormenta de rayos desde mi espada. Los dos ataques combinados impactaron directamente en el pecho de Wolf.

Me asusté. La explosión fue tan fuerte que una nube de humo negro y polvo nos impidió verlo por unos segundos.

Estaba segura de que, aunque fuera un Shinigami, aquel ataque doble le habría hecho daño. Pero cuando el humo se disipó ligeramente, mi corazón se detuvo.

Wolf estaba allí, de pie, con la misma sonrisa desquiciada de antes. No tenía ni un solo rasguño. Ni una quemadura en su ropa, ni una marca en su piel pálida.

De repente, entre los restos de la humareda, sus ojos morados brillaron con una luz que me produjo escalofríos. Apretó el mango de su guadaña y, en menos de lo que canta un gallo, desapareció de mi vista.

—¡Loraine, cuidado! —rugió Evan, pero fue demasiado tarde.

Sentí un viento gélido rozarme la nuca. Antes de que pudiera siquiera girar mi espada, Wolf ya estaba frente a mí. El filo negro de su guadaña estaba apoyado directamente contra mi garganta, presionando lo justo para que sintiera el frío de la muerte.

Me miraba fijamente, con los ojos de un desquiciado que disfrutaba ver el terror reflejado en mis pupilas.

—Eres lenta, pequeña Diosa —susurró Wolf, y su aliento olía a cementerio antiguo—. Si yo fuera uno de los que vienen por tu cabeza, ya estarías saludando a tus parientes en el otro mundo.

Evan se lanzó hacia adelante, un rugido de rabia pura escapando de su garganta, pero Wolf no era un adversario que se pudiera vencer con simple furia.

Antes de que el Kitsune pudiera dar un paso más, una sombra gigantesca y densa emergió del suelo como brea líquida, envolviendo el cuerpo de Evan y anclándolo al sitio. Por más que forcejeaba, las sombras lo sujetaban con una fuerza sobrenatural.

Wolf, ajeno al caos que provocaba a su alrededor, presionó el filo de su guadaña contra mi cuello. Sentí un pinchazo agudo y, de inmediato, el calor de una gota de sangre deslizándose por mi piel.

En ese instante, el tiempo pareció detenerse.

Un brillo de asombro cruzó los ojos morados del Shinigami mientras observaba ese pequeño rastro carmesí.

Yo, por mi parte, sentí el frío absoluto recorrer mi columna, era el reconocimiento instintivo de que estaba, literalmente, en brazos de la muerte.

—Eres…  un enigma impresionante —susurró Wolf. Su voz, antes burlona, ahora era un murmullo cargado de una fascinación oscura.

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~Mio^Mio~
🔥🔥🔥
EYAM
ya quiero más capítulos porfavor está súper buena la novela ☺️
Lisandra Alvarez
exelente,me gusta mucho esta novela
Yooung
que lindo 😩
~Mio^Mio~
Que maravilla de historia... Me encanta 🤗
~Mio^Mio~
🤣🤣 ¡Diablos senorita!
Me encanta la referencia ... o asi lo entendí 🤣🤣🤣
tamaky
Que montón de cosas están pasando 😩
pero está muy interesante, es la primera vez que leo un libro de romance que tenga tanto folklore japonés 🤭
tamaky
Ay yo JAHSJAJAJA
Yooung
Que atrevido 🤭
~Mio^Mio~
Que emoción!
~Mio^Mio~
Me gusta 🤗. Esta interesante
~Mio^Mio~
🤣
MONICA GODOY RIOS
🤯🤯🤯🤯😱😱😱😤
MONICA GODOY RIOS
Ella no estudia, no trabaja ,🤔
MONICA GODOY RIOS
Interesante 🤔y original
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