Después de que Massimo cometiera el gran error de engañar a Martina y la perdiera para siempre tuvo que seguir viviendo, o simplemente sobreviviendo.
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Veinticuatro
Oh sí Lía nena, sigue moviéndote así, así Lía no pares- pedía Massimo mientras tenía a la chica sobre él, cabalgándolo como si lo hubiera hecho toda la vida.
Cuando Dante despertó ella ya se había dormido nuevamente y él bajó con el niño a la cocina para darle algo de comer, y solamente una vez tuvo que oír a su hijo decir que quería quedarse con Bea para que él regresara al cuarto corriendo como un loco y la despertara a ella entre besos.
Y ahora estaban allí, los dos intentando respirar después de un orgasmo arrasador en el que ella puso la mayor parte del trabajo antes de caer desplomada sobre su pecho.
- No te separes de mi- le dijo cuando ella intentó levantarse - No quiero separarme de tu calor, me gusta mucho.
- Dante puede regresar Massimo. - ella trató de que él comprendiera.
- No, él está con Bea y la puerta está bien cerrada, ahora eres mía y quiero disfrutarte, me castigaste mucho cuando te fuiste, por favor no lo vuelvas a hacer. - ella no le contestó nada, solamente se quedó pegada a su pecho- Lía, promételo.- casi le ordenó.
- Lo siento, no puedo.
- ¿Eso que quiere decir, que vas a volver a irte?- el hombre la apretó más contra él.
- Quiere decir que tenemos que hablar, que no basta con que me hagas el amor y me lleves hasta donde nunca pensé llegar.
- Claro que hablaremos, pero no ahora, ahora solamente quiero estar dentro de ti un poco más. - y en un giro rápido la puso a ella sobre la cama para empezar de nuevo a poseerla con desenfreno.
...............
- Me gustas mucho Lía, no entiendo porqué quieres irte de mi lado, porqué no puedes quedarte conmigo. - le dijo mientras la tenía abrazada por la espalda, de pie dentro de la bañera, después de otra ronda de sexo, ahora bajo la ducha.
- ¿Quieres tener esta conversación aquí y ahora?- ella se restregó contra él buscando que ajustara su abrazo.
- Quiero saber si no te importa.
- Martina- ella mencionó aquel nombre y sintió como si el hombre hubiera recibido una descarga eléctrica.
- ¿Por qué la mencionas a ella?
- Porque quiero saber lo que somos para ti.
- Una conversación sobre ese tema es algo que no tendré con nadie, mucho menos contigo.- le contestó y con esa respuesta ella respiro hondo y trató de salir de sus brazos pero no lo consiguió- Espera, no hemos terminado, dime en verdad por qué la mencionaste.
- Porque no quiero ser la sustituta de nadie, yo quiero ser yo y que tú no tengas dudas sobre eso.
- Tú no eres una sustituta.- le dijo girándola para quedar de frente uno con el otro- Te lo aseguro, y yo no tengo ninguna duda con eso, pero no me pidas nada más, porque no hay nada más dentro de mi para dar.- ella lo miró, no era la respuesta que quería escuchar, ella quería que hablaran sobre ellas y lo que eran cada una en su vida, no esperaba escucharlo decir que la amaba ni mucho menos, no se imaginaba a un hombre como él diciendo algo así, pero si él aún no podía ni siquiera mencionar el nombre de la otra mujer era porque todavía estaba muy adentro.
- Está bien- fue lo único que dijo antes de intentar separarse de el hombre otra vez pero igual él no la dejó escapar de sus brazos.
- ¿Está bien qué?- le dijo mientras dejaba pequeños besos en ella.
- Que voy a quedarme... por ahora.
- ¿Qué significa por ahora?¿Qué quieres decir?- dejó de besarla para mira directamente a sus ojos negros.
- Quiero decir lo que dije, por ahora significa que estaré aquí mientras yo crea que es suficiente lo que tienes para mi y después me iré a buscar lo que llene mi vida, sea lo que sea y esté donde esté, tú no tienes amor para dar y yo quiero que me amen, así que ahí tienes tu por ahora. - y esta vez si logró salir de los brazos del hombre, al perecer él no acababa de comprender que ella no era una chica dócil y manipulable y una respuesta de ese tipo lo dejó descolocado, quizás él pensó que ser el único hombre que ha estado en su vida y haber roto todas las barreras que habían en ella le daría una ventaja para que ella aceptara cualquier cosa que él tuviera para darle.
- Lía ¿Estás enfadada conmigo?- la tomó por la espalda ya en la habitación, ella se terminaba de colocar el mismo vestido del día anterior y él estaba todavía desnudo.
- No, no lo estoy, ya te dije que me voy a quedar contigo, y mientras esté aquí no puedo enfadarme por lo que me des aunque sea poco, yo lo he aceptado así que no tengo derecho a molestarme, si voy a estar molesta todo el tiempo, reclamando algo que dejaste claro que no tenías para dar es una pérdida de tiempo estar aquí y a mi no me gusta perder el tiempo, mientras esté contigo voy a darte todo de mi aunque no reciba lo mismo, pero voy a exigir respeto al menos.
- Prometo que lo tendrás y que no habrán quejas, tú me gustas mucho de verdad y eso ya es algo.
- Sí, es algo.- dijo con desgano y en ese instante fue ella la que se giró y le dio un beso- No voy a hablar nunca más de ti y de mi, ya todo lo que ibas a decir lo dejaste claro y como dije antes lo acepto por ahora, a partir de este momento somos una pareja como otra cualquiera hasta que uno de los dos decida lo contrario y el día que eso pase será para siempre aunque yo muera de dolor.- y a él en ese momento le pareció estar escuchando a Martina decir aquellas mismas palabras y el corazón se agitó dentro de su pecho.
- Por favor no digas para siempre, te lo pido, no deseo escuchar esas palabras.- él puso un mechón del pelo que tanto le gustó desde el momento en que lo vio detrás de su oreja y acarició su rostro y ella cerró los ojos para atesorar aquella caricia- Vamos a ir poco a poco a ver hasta donde llegamos.- y ella sonrió y abrió los ojos.
- Te ves gracioso diciendo lo de ir poco a poco desnudo y delante de una mujer que hasta hace solamente dos días estaba prometida a Dios y con la que tú te encargaste de apurar cierto proceso para cambiar toda su vida sin pedir una opinión. - bromeó con todo lo que estaba pasando con ella para así dejar a un lado aquella conversación y al parecer lo logró pues él también sonrió.
- Creo que vas a tener que ponerte otra vez el vestido.- le dijo y comenzó a besarla.
LEÍ TODOS EN ORDEN HASTA LLEGAR A ESTA.
QUE SIGUE????
gracias por compartirla
muchas felicidades y muchísimas bendiciones
necesitan hablar y ayuda profesional para sanar ya que se aman y tienen una hija y otro en camino