Sonia una gran empresaria, al menos eso era la fachada que tenía, ya que pertenecía a una de las familias de la mafia más poderosas, ella era la encargada de los negocios de su familia y su hermano mayor era el líder de la organización. Ella mantenía un secreto, no era su primera vida. ella recordaba lo que alguna vez fue...
NovelToon tiene autorización de arce_au para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Coronación
Durante la mañana en el marquesado Amelia presentó a Estefan como su prometido, todos quedaron sorprendidos pero varios de los empleados eran los que amelia tenía en su palacio, gente que llego buscando ayuda así como Jade.
La gente se alegró al saber que su señora era feliz, pues se le veía en la cara al hablar con ese caballero, que a juzgar por su porte y forma de hablar es alguien de alto rango.
La mansión de amelia estaba situada en una colina ya que el marquesado controlaba los impuestos del puerto, así como el espacio donde estaba la flota marina de Orión, contaba con un viñedo y algunas plantaciones de fruta.
Estefan decidió quedarse con ella unos días, seguramente en camino vienen sus caballeros, sobre todo Alex llegara a regañarlo por qué ni siquiera le aviso
-Desayunamos en la terraza.
Le preguntó Amelia al verlo pensativo.
-Sí, vamos, estoy pensando que nos buscarán y al no encontrarnos Alex se molestara.
-No creo, le dejé recado con jade.
-Que mala eres, mi pobre capitán muere por ella pero Jade no le hace caso y tú se la mandas para que me lo rechace.
-Jade también le gusta, solo que Jade no sabe expresar sus sentimientos, ella conoció la frialdad de sus padres desde pequeña, casi era una niña cuando mi madre la ayudo.
-Oye, los empleados no son de aquí, ya venían contigo, lo digo por qué ninguno de los que está dentro de la casa me conocen.
-Y te sientes ofendido 🤣.
-No, bueno si, no lo que pasa es que no estoy acostumbrado a que me vean así.
Así pasaban una mañana agradable, él llevaría a Amelia a conocer el puerto.
Mientras en la mansión del Duque.
-Lucas estás seguro de no despertarlos?
-No, dejalos dormir, ellos emprenderán el viaje cuando despierten.
-Bueno, espero que no se molesten.
-Señor los caballeros están listos
-Si vamos.
Así Lucas y Gabriel emprendieron su camino al puerto, sin paradas solo son pocas horas en la tarde estarán llegando.
Ambos trabajaran de cerca, ambos son asistentes de sus señores.
Mientras tanto Alexander se despierta asustado por un momento creyendo que fue abandonado,
Pero al darse cuenta Jade esta hecha bolita pegada a él, así que la abraza y le da un tierno beso en la frente, a lo que ella, solo se acomoda porque sigue profundamente dormida.
Alexander no piensa soltarla, él pensó que lo rechazaría pero cuando Jade acepto su beso y todo de él estaba aliviado de no ser rechazado.
En el Reino Altair
Todo mundo corre de un lado a otro, los palacios están abarrotados de gente, las cocinas están al tope y el gran salón está siendo decorado.
-Ricardo, mira me he comprado un bonito vestido, y estas joyas, seré una gran acompañante.
-Eso venía a decirte, nos veremos ya en el salón, no puedes entrar conmigo.
-Que, porque no.
-Elisa, no has puesto atención a tus clases de etiqueta.
-Bueno, es que lady Clarisa, es muy exigente nada de lo que hago le parece, a todo le busca fallas, entonces al menos bailaré contigo la primera canción.
-Elisa, el protocolo dicta que debo ingresar solo y lo del baile, si fueras mi prometida si podrías, pero no lo eres, así que debo bailar con la persona de más alto rango en el salón, que es mi tía o mi prima, todavía no me dicen quien será.
-Pero, eso no es justo, tú puedes cambiar eso, eres el Emperador y deben obedecer en todo lo que digas, esas costumbres no tienen sentido.
-Eso no funciona así. 😮💨
Ricardo se sintió mal con las palabras de Elisa, ahí estaba ella haciendo rabietas, por algo que ya debió haber aprendido, así que se despidió porque tenía que checar unos pendientes, al entrar dónde estaba amenazaba a las sirvientas, ella no es la Elisa que conoció, en el fondo sabe que ha cometido un error muy grande.
El trabajo se ha hecho más ameno, él cree que es por qué su tía está en el castillo y el Sr. Felipe y David han estado trabajando arduamente.
-Les agradeceré en la ceremonia.
Camino a su despacho, ve unos cabellos rubios dirigirse sobre el mismo pasillo, así que sale en otra dirección, de hecho no ha podido volver a ver a Sarah, solo con verla se siente molesto y ansioso.
Pero para su mala suerte Sarah no se dirigía al palacio administrativo, si no a la salida le informan que su hermano ha llegado y ha salido a su encuentro, se encuentran a medio pasillo, él la abraza y le dice
-Lo he encontrado, he encontrado la manera de que recuperes los recuerdos.
-Enserió, y es muy difícil.
-No, bueno no tanto pero si necesitas una cantidad grande de maná.
Sarah le había contado todo a su hermano, ya que él siempre la quiso mucho. Al enterarse entendió y acepto a su nueva hermana.
-Espero que funcione, Amelia estará feliz.
Cuando Ricardo dio vuelta por un pasillo, vio que una pareja hablaba discretamente, no quería interrumpir pero se le hacía tarde, así que conforme se acercaba, vio como el rostro de Sarah le sonreía al caballero frente a él.
Sintió una molestia y no entendía por qué.
-INTERRUMPO?
Sarah pego un brinco al escucharlo, ya que también había tratado de evitarlo desde aquel día.
Pero al darse la vuelta el caballero, se dio cuenta quien era.
-Majestad buenos días.
-Buenos días, jóven conde.
-Majestad, dice Sarah haciendo una reverencia.
-Los dejo, seguiré mi camino
*solo era su hermano, espera por qué me siento aliviado, seguramente son mis nervios *
En el gran salón todo estaba preparado para la condesa Clarisa y la Duquesa Victoria, cuando se da el anuncio de que la princesa había llegado
-Señoras que bueno verlas
Todos los presentes realizaron su reverencia hacia la princesa
-Majestad todo está listo.
-Me alegro, todo se ve muy bien
Solo vine a dar un vistazo, sigan trabajando
*Más ayuda el que no estorba, así que me voy*
Todo al medio día estaba listo para que todo comenzará. Ricardo estaba listo con su traje de Gala. sólo le faltaba la capa, pero ocuparía la de su padre.
-Majestad le mandaron esto de la joyería y le llego este paquete, viene de parte del marqués Adrian que se disculpa por no venir.
-Adrian?
Enseguida se levanta, al estar frente a la caja, tenía una nota.
《No te lo mereces pero prometí mandarla 》
Al abrirla su sorpresa fue más grande, era una capa nueva, con el escudo de su familia, digna de un nuevo rey.
-Pero no es posible
David que estaba en su cuarto, quedó sorprendido
-Pero majestad quien la manda, hacer una capa de esas toma años, sobre todo por la calidad de los bordados.
Al fondo de la caja había una nota
"Ricardo, si estás recibiendo esto, es por qué ha llegado el día, yo no estaré ahí como soñamos de niños, no estaré ayudando en el gran salón, ni ajustaré esta capa, tampoco entraré contigo, ni bailaremos, tampoco veré como ponen esa corona sobre tu cabeza, pero sabes estoy en paz, estoy feliz, en estos momentos estaré viendo el mar y para ti llegará mi más sincera felicitación, solo te pido que seas el emperador que siempre soñé que serias, aunque yo no esté a tu lado.
Atte. Amelia
Ricardo no pudo evitar llorar y David solo lo veía pero mejor lo dejo solo, Ricardo saco la capa e intento ponérsela pero no podía, así que iba a salir a pedirle a los sirvientes que entraran.
Cuando la puerta se abrió de repente y era Sarah arreglada ya para el evento, había llegado ahí porque su mamá le había dicho que tenía que ayudar al Rey, ella protesto pero no le quedó de otra que ir, llevando consigo los accesos de oro para acomodar la capa así como la corona 👑 de príncipe heredero dicha corona sería cambiada al momento de coronación por la corona del Emperador
-Pero majestad no le dijeron que tenía que dormir bien, que es esa cara, mirese al espejo, tiene los ojos rojos.
Le decía Sarah, mientras le sostenía la cara, lo que hizo que se pusiera muy nervioso.
-Si llego a tiempo la capa, pensé que no llegaría
-Tú sabías?
-Si, Amelia me dejo a cargo de su elaboración, esa capa se está elaborando desde la muerte de su padre. La tradición dicta que debe ser coronado al año de su muerte por la guerra no se pudo, pero la capa fue encargada, varias veces se pospuso su elaboración por falta de fondos, ya que se desviaba a la guerra lo más que se podía.
Sarah había sentado al Emperador frente al espejo en lo que le arreglaba el cabello y le polveaba la cara para que no se notara que había llorado.
-Entonces Amelia no suspendo su elaboración.
-No, ya no tenía caso, cuando amelia dejo los asuntos relacionados con usted, lo suspendió por un tiempo, pero volvió a dar instrucciones que siguieran su elaboración por qué ya solo le faltaban detalles, -NO SE MUEVA-
Traje los accesorios y su corona de príncipe heredero.
Ricardo estaba extrañado, ahora estaba ella, ayudándolo como si nada, todos estos días se han evitado y ahí está ella con él, solo veía su rostro a su altura, ella tocando su cabello, arreglado el cuello de su traje colocando las insignias en el saco.
-No tenías que venir
-Ya lo sé mi mamá me obligó, yo sé que quisiera que Elisa estuviera aquí pero, la que tiene la llave de la bóveda es la tía Clarisa, además, sé hacer esto he ayudado muchas veces a mi padre y mi hermano. -NO SE MUEVA- 🤨
Para la capa siéntese en la cama y así no la cargo porque pesa.
Ricardo hacia todo lo que Sarah decía y por último coloco la corona sobre su cabeza.
-Listo he terminado, quedo muy bien 👍
-Gracias.
-Majestad, nos conocemos desde niños, quite esa cara, usted es el emperador de este reino, sus padres estarían orgullosos.
-En este punto, creo que no, perdí algo que no podré recuperar, Sarah ella no volverá.
-No,no lo hará, pero... Bueno ested ama a la señorita Elisa, por ese amor rompió el compromiso o no es así?
-Ahora no lo sé, yo...
-Calma, si Amelia se fue también fue por eso, si ella se quedaba, usted trataría que ella regresará pero no por amor, sino por obligación, majestad ella estará bien.
-Gracias, es hora de irnos, vamos.
-Si majestad, me retiro.
Así todo continuo, Sarah paso al salón dejando listo al Emperador, que también pasó a un cuarto junto al salón para entrar cuando sea llamado.
En el salón estaban todos los nobles, así como ministros y mandatarios de otros reinos.
Así por fin llegaba el día en que su Emperador sería coronado.
La coronación transcurrió con normalidad, pasaron al gran comedor para servir tan gran banquete.
Elisa estaba molesta, ya que la habían sentado lejos del emperador, al no ser su prometida tenían que respetar los rangos y su padre solo era un barón de tierras lejanas sin influencia.
*Malditos ya verán cuando sea la emperatriz, todos los presentes, se tendrán que arrodillar ante mi*
En el baile, el y su prima abrieron el baile ya que la princesa había optado por un traje en lugar de un vestido.
Algo que solo significaba una cosa, su tía estaba dispuesta a luchar por el trono y la tensión en el salón fue evidente.
-Emperador
-Princesa que bueno verla.
-Espero poder platicar contigo.
Te espero mañana en mi palacio, hablaré contigo como tu tía, pero si no resolvemos nada, no me quedará más remedio que convocar al consejo y llevar esa conversación a otro nivel.
-Entiendo.
Lo siguiente de la noche transcurrió igual, Elisa si tuvo la oportunidad de bailar con él, pero Ricardo tenía la obligación de bailar con otras damas ya que para la corona él es un hombre soltero,
Lo cual molestaba profundamente a Elisa.
Llegó el turno de Sarah, no quería, su padre es un duque y no sería educado rechazar al emperador, ahí estaba Ricardo con la mano extendida, no le quedó más remedio que aceptar.
-Por un momento pensé que me dejarías con la mano extendida 😐
-Y que mis padres me regañen no gracias.
-Sarah, me dirás dónde está Amelia, supongo que fue al sur, habla del Mar, pero hay varios reinos, fue a Orión.
-En realidad no lo sé, solo dijo que se iría, no pregunte, solo debes aceptarlo.
-Bailas bien.
-Claro, soporte también a la tía clarisa, ya después nos fuimos cuando la guerra empeoró.
-Si tu padre y tu hermano me ayudaron mucho.
Ambos bailaban perfectamente, lo que por supuesto molesto a Elisa, la elegancia de Sarah era excepcional, más por qué Ricardo hablaba agusto con ella.
Ahora a trabajar y haber si le ayuda su noviecita en algo al igual el suegrito 🤣🤣🤣🤣🤣🤣.