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TE ODIO, Pero Te Deseo

TE ODIO, Pero Te Deseo

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Amor de la infancia / Romance / Completas
Popularitas:54.9k
Nilai: 5
nombre de autor: SilvinaTracy

Kristen Whittaker y Dante Macade se conocen desde que tenían seis años. Se han odiado desde entonces. Un odio a primera vista que, con los años, solo se ha vuelto más divertido… y mucho más peligroso.

Porque Dante sabe exactamente qué decir para hacerla enfurecer, y Kristen sabe perfectamente cómo devolverle el golpe. Han crecido peleando, provocándose y jurando que jamás sentirían nada diferente el uno por el otro.

Hasta que una noche, algo entre ellos cambia.

Algo que ninguno de los dos esperaba. Algo que ambos creyeron que podían olvidar.

Pero no todo se olvida tan fácilmente.

Ahora Kristen tendrá que decidir si confía en Dante lo suficiente para descubrir qué significa realmente lo ocurrido entre ellos.

Porque quizá aquella noche no cambió solo su relación.

Quizá cambió todo.

NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

LA EXTRACCIÓN

KRISTEN WHITAKER

¡Maldito seas, Dante! Por culpa de la inflamación y de los calmantes, necesitaba comer cosas frías, ¡y ahora se había acabado mi helado!

--¡TE ODIO!-- le grité cuando vi mi pote favorito de helado vacío en el refrigerador

--Cálmate, Whitaker. Iré a comprar más. ¿Te duele?

Lo miré con fastidio. ¿De verdad me estaba haciendo esa pregunta?

--¿En serio me lo preguntas? Tengo esta maldita muela defectuosa que parece empeñada en arruinarme la existencia y tú haces preguntas estúpidas

--Estás sensible hoy. ¿Te llegó el período?

--¡VETE AL DEMONIO!

--Eso es un sí. ¿Necesitas toallas higiénicas? Puedo ir a comprarlas

--Tengo y no me molestes

Me llevé una mano a la mejilla y fui a buscar un analgésico. Estaba harta del dolor y de sus comentarios. Decidí encerrarme en mi habitación. Más tarde tendría que regresar al hospital para que me aplicaran otro inyectable y todavía debía ir a la universidad para justificar las faltas que tendría durante los próximos días.

Conseguí dormir poco más de una hora, pero el dolor terminó despertándome. Sentía que la muela me latía y cada punzada era una auténtica pesadilla.

Miré la hora, agarré mi bolso y salí. Dante me siguió como si fuera mi sombra y, cuando llegamos al hospital, entró conmigo al consultorio sin que nadie lo invitara.

Me apoyé en la camilla mientras la enfermera preparaba todo.

--¿Puede ponerme un analgésico?-- pregunté

Sabía que podía recibir otra dosis si el dolor no desaparecía con las pastillas. Así que acepté el pinchazo sin protestar.

Cuando terminamos, regresamos al apartamento.

--Siempre estás presente en mis peores momentos. Disfrutas de mi desgracia

--Dijiste que no podía cuidar de nadie y ahora te quejas

¿De verdad iba a hacerse el ofendido? Encima de soportar el dolor, también tenía que aguantar sus reproches.

Me fui a mi habitación, me acosté y encendí el televisor. Necesitaba un poco de paz, aunque solo fuera por unos minutos.

Diez minutos después, Dante apareció con dos helados. Uno de fresa para mí y otro de chocolate para él.

--¿Qué miramos?

--¿Miramos?

Antes de que pudiera responder, me arrebató el control remoto y escogió una película. Después se acomodó en mi cama, completamente relajado, como si aquello fuera lo más normal del mundo.

Estaba demasiado cansada para echarlo, así que terminé compartiendo la película con él. Al menos tenía mi helado y podía distraerme del dolor.

Cuando terminó, Dante se marchó y dejó la puerta abierta. Unos minutos después, un desagradable olor a quemado llegó hasta mi habitación.

Mi madre siempre insistía en que debíamos mantener las puertas cerradas mientras alguien cocinaba. Ahora entendía por qué.

Me levanté. Dante estaba cocinando o estaba a punto de incendiar el apartamento.

Al llegar a la cocina, descubrí que había quemado la comida y que su teléfono seguía reproduciendo videos de bloopers.

--Creo que se quemó un poquito. Me descuidé un minuto

--¿Un minuto o una hora? ¡Eso está negro!-- señalé el sartén

--Bien, pediré una pizza y problema resuelto

¡Claro! Para él todo tenía una solución tan sencilla como pedir comida a domicilio.

Abrí las ventanas para que saliera el humo y después tuve que recurrir a los sahumerios y al desodorante de ambientes para eliminar el olor.

Cuando terminé, entré en su habitación para perfumarla también. Sin embargo, me encontré con un desastre. Tenía ropa tirada por todas partes y un desorden que parecía imposible de haber acumulado en tan poco tiempo.

No pensaba discutir con él mientras tuviera la boca hinchada y el dolor me estuviera volviendo loca. Así que tomé una fotografía y se la envié a su madre.

La llamada llegó pocos minutos después.

Dante se puso nervioso en cuanto vio quién llamaba. Intentó convencer a su madre de que solamente había pasado un día sin ordenar, pero ella no pareció creerle.

Cuando comprendió que no conseguiría salirse con la suya, decidió utilizarme como excusa. Se presentó como un enfermero dedicado que estaba cuidándome y que, por supuesto, no tenía tiempo para ocuparse de su habitación.

¡Qué descarado!

Lo peor fue que comenzó a sonreír. Entonces entendí por qué.

Mi madre también me estaba llamando.

Me aparté para contestar y enseguida empezó a reclamarme por no haberle contado que necesitaba una extracción. Después quiso saber si debía viajar para quedarse conmigo.

¡De ninguna manera!

Mi madre era todavía peor que mi roommate cuando se trataba de cuidar a alguien. Si tenía que soportar que me preguntara cada diez minutos cuánto me dolía, probablemente terminaría perdiendo la paciencia. Además, tenía una auténtica obsesión con los remedios naturales y las alternativas para aliviar cualquier malestar.

--¿Estás segura de que no quieres que vaya? ¿Dante te está cuidando?

Miré hacia la puerta, donde él seguía sonriendo como si fuera el mejor enfermero del mundo.

--Me cuida tan bien que, en cualquier momento, lo tiro por la ventana en agradecimiento

--No seas así con él. Es un ángel

Solté una carcajada incrédula. Mi madre no tenía la menor idea de quién era realmente Dante. Él siempre se comportaba como un chico encantador delante de los demás, pero jamás mostraba su verdadera personalidad. Luego yo tenía que soportar las consecuencias de aquella actuación.

Finalmente, llegó el día de la extracción.

Estaba sentada en la sala de espera del odontólogo, intentando controlar el temblor de mis manos. Cada vez que escuchaba algún ruido procedente del consultorio, sentía que el estómago se me encogía.

Dante estaba a mi lado, observándome.

--Estás nerviosa. Te van a poner anestesia

--Igual me va a doler cuando se pase el efecto

--Eso sí, pero esa muela no vuelve a salir. Así que duele una sola vez, tal como la virginidad

Lo miré horrorizada. Definitivamente, estaba disfrutando de mi sufrimiento.

--Eres un asco. Si vuelves a mencionar eso, saldrás de aquí necesitando implantes dentales

Sonrió, pero no tuvo tiempo de responder porque pronunciaron mi nombre.

Se levantó antes que yo y me agarró del brazo para ayudarme a ponerme de pie. Sin embargo, lo hizo con tanta prisa que prácticamente me arrastró hasta el consultorio.

Tal vez sabía que yo podría escaparme debido al pánico que sentía.

Una vez allí, se quedó cerca mientras me acomodaba en el sillón. Por primera vez, Dante no parecía estar disfrutando de la situación.

La odontóloga comenzó a prepararse y me colocaron la anestesia. Al principio, todo parecía soportable, pero cuando empezó a trabajar sobre la muela, sentí una presión desagradable. Después llegó el dolor.

Reaccioné por instinto y aparté la mano de la odontóloga.

--¡Eso me dolió!

--Voy a poner un poco más de anestesia. Estás nerviosa y probablemente eso también influya

¿Nerviosa? ¡Por supuesto que estaba nerviosa! Estaba temblando sobre aquel sillón, tenía las manos aferradas a los reposabrazos y me sudaban tanto las palmas que apenas podía sujetarme.

La odontóloga volvió a aplicarme anestesia. Sentí el pinchazo y, poco después, aquel desagradable sabor amargo mezclado con el de la sangre.

Quería salir corriendo de allí.

--Quiero irme. No haga nada más-- dije, completamente aterrada

La odontóloga me miró con comprensión.

--La muela ya está floja. No podemos detener la extracción ahora. Lo siento. Unos minutos más y podrás irte

Sentí que los ojos se me llenaban de lágrimas. No quería seguir allí, pero tampoco tenía otra opción. Me quedé inmóvil, intentando soportar el procedimiento mientras ella continuaba trabajando.

Los minutos se me hicieron eternos.

Finalmente, la muela salió. Cuando la vi, sentí que todo comenzaba a darme vueltas y tuve que cerrar los ojos.

Dante se acercó unos pasos.

--Se va a desmayar-- advirtió, y por primera vez su voz sonó realmente preocupada

Permanecí allí varios minutos, con una gasa dentro de la boca, hasta que conseguí recuperarme.

Cuando salimos del consultorio, Dante no hizo ninguna de sus bromas habituales. Supuse que se debía a que no estaba en condiciones de gritarle ni de discutir con él. Después de todo, ¿Qué diversión podía encontrar en molestarme si yo ni siquiera podía hablar?

Al regresar al apartamento, me acosté y esperé a que pasara el efecto de la anestesia. Cuando llegó el momento de retirar la gasa, apenas podía abrir la boca. Dante buscó una pinza de depilar y la utilizó para sacarla con mucho cuidado.

La gasa estaba empapada de sangre y tuve que apartar la mirada para no marearme otra vez.

--Miremos una película. Después podrás comer algo, Whitaker. Tu madre me envió tres mensajes en los últimos diez minutos

--Si viene, me voy a enloquecer

--Lo voy a impedir. Ella confía en mí

Rodé los ojos. Aquello era precisamente lo que me preocupaba. Mi madre confiaba demasiado en él y Dante parecía encantado de aprovecharse de esa situación.

--No sé por qué lo hace

Él sonrió con esa expresión de suficiencia que tanto me irritaba.

--Porque soy bueno, aunque tú no te quieras dar cuenta

Lo miré sin responder. Tenía la mejilla hinchada, la boca dolorida y estaba demasiado agotada para discutir.

Sin embargo, había algo que me molestaba todavía más que todo aquello: Dante parecía estar convencido de que realmente era un buen cuidador; y ¿Lo peor? era que, por mucho que me costara admitirlo y aunque fuera un completo idiota, no estaba siendo tan malo.

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meidi aguiar
excelente amiga te felicito espero disfrutar de muchas más
margarita prentt
Una historia diferente, muy bonita y entretenida ❤️
mariana arreola
Una bella y linda historia de principio a fin
Betty Saavedra Alvarado
Dante y Kristen estaban tan concentrados que no escucharon nada de nada sus padres si ahora están llenos de vergüenza pero a lo hecho pecho y a poner la cara
Betty Saavedra Alvarado
Silvina una historia que tuvo de todo como en la vida real emociones sentimientos de Dante y Kristen que se pelearon desde niños el amor llegó a sus vidas y los unió para siempre tuvieron un amigo muy especial Justin Silvi gracias por tu talento e imaginación por tus historias que leemos cuando descansamos de nuestra rutina diaria o se nos va el sueño de madrugada Un abrazote desde mi Piura Perú
Betty Saavedra Alvarado: Silvi un pedido termina Lo que no se puede Callar
total 1 replies
Iza Lozano
Gracias Silvina por compartir tus historias, como siempre son hermosas. Felicidades por el talento que tienes
Betty Saavedra Alvarado
El estar enamorado nos hace muchas veces hacer locuras como Dante y Kristen los papás están contentos por la relación los quieren profesionales ellos se cuidan
Ami Rodríguez
maravillosa la novela ami me encantó 🥰 felicidades preciosa por compartir tus hermosas novelas y que dios te siga bendiciendo siempre
milagro andreina Villanueva garcia
muy buena escritora muy buenas novelas siempre la mejor gracias por escribir para tu público mil bendiciones te deseo mucho éxitos... con tu carrera como escritora
milagro andreina Villanueva garcia
muy buena escritora muy buenas novelas siempre la mejor gracias por escribir para tu público mil bendiciones te deseo mucho éxitos... con tu carrera como escritora
milagro andreina Villanueva garcia
Gracias a ti por compartir tus historias y tus ocurrencias a mi también me gusta cada pareja q formas 🤭🤭🤭
Milena Corro
vea pues se nos acabó está primero que matry salvaje jajaja
Elvy Cristel Cruz
excelente novela muchas felicidades
Iza Lozano
🤣🤣🤣🤣
Kim Nava
hay por fin puedo dormir en paz 🙏🤣
muy dramática yo
Akire
felicidades por tu obra
Maria Lorena Espinoza
Los amo 🥰 Por fin juntos de verdad...Justin es lo mas🤣
Maria Lorena Espinoza
Los amo 🥰 Por fin juntos de verdad...Justin es lo mas🤣
Kim Nava
jajajjaaj traumados los señores 🤣🤣🤣
Maria Lorena Espinoza
45 minutos intensos jaja😂
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