NovelToon NovelToon
MAS ALLÁ DEL ANILLO

MAS ALLÁ DEL ANILLO

Status: Terminada
Genre:CEO / Traiciones y engaños / Romance / Completas
Popularitas:4.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Naibelys Perez

"Dicen que el amor a los veinte años es una promesa y a los cincuenta es una certeza. Pero ¿qué pasa cuando la certeza se rompe en mil pedazos? Después de treinta años de matrimonio, una traición pública y una depresión que amenazó con apagar su luz, Norielys Bustamante entendió que el fin de una historia no era el final de su vida, sino el despertar de su verdadera fuerza. Entre empresas familiares, hijos leales, amigas incondicionales y el implacable desprecio de la alta sociedad hacia el hombre que la traicionó, Norielys demostró que una reina nunca se queda sin corona, especialmente cuando la vida le regala un nuevo baile con el hombre menos esperado."

NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La sentencia en la mesa

​La gran casona familiar de los Santander-Bustamante estaba impregnada de una elegancia sobria y atemporal. Aquel domingo por la noche, el comedor principal lucía imponente bajo la luz de una lámpara de cristal bohemio. La ocasión lo ameritaba: Darío había convocado a toda la familia bajo el pretexto de celebrar los logros empresariales del semestre y consolidar los lazos del clan. Sin embargo, en el aire flotaba una estática invisible, un frío sutil que erizaba la piel de Norielys cada vez que cruzaba miradas con su esposo.

​Alrededor de la larga mesa de caoba se encontraba la familia al completo. Estaban sus hijos mayores, ya casados e independientes: Dariel, de veintiocho años, con su porte serio y protector; y Daniel, de veintiséis, analítico y observador. Junto a ellos se encontraban sus respectivas esposas, dos mujeres excepcionales que adoraban profundamente a su suegra. También ocupaban sus puestos Daniela y la menor, Noris, ajenas por completo al abismo que estaba a punto de abrirse bajo sus pies. Presidiendo los extremos de honor se encontraban los padres de Darío, dos ancianos de espíritu noble que miraban a Norielys con la devoción y el cariño reservados para una hija propia.

​Los platos humeantes de crema de espárragos y filete al vino fueron servidos en completo silencio por el personal doméstico. Norielys, sentada a la cabecera junto a su esposo, notó que Darío apenas había probado bocado. Tenía las manos entrelazadas sobre el mantel, los nudillos blancos por la presión, y la mandíbula tensa.



​—Darío, cariño, no has tocado la comida. ¿Te sientes bien? Estás muy callado desde que llegamos —le preguntó Norielys con suavidad, inclinándose ligeramente hacia él mientras le tocaba el hombro con afecto.

​Darío se recostó lentamente en su silla, carraspeó con fuerza para despejar la garganta y recorrió con la mirada a cada uno de los presentes en la mesa. Sus padres, sus hijos, sus nueras. El peso de su propia cobardía pareció detenerse en su pecho por un segundo, pero la ambición y la imagen de Dolores Ferrer terminaron por disipar cualquier ápice de culpa.

​—No tengo hambre, Norielys. Y creo que ya es hora de dejar de fingir que todo está bien —respondió Darío con una voz gélida que cortó el aire como un cuchillo afilado.

​El tenedor de Noris se detuvo a mitad de camino hacia su boca. En la mesa se hizo un silencio absoluto, tan profundo que solo se escuchaba el zumbido lejano del aire acondicionado.

​—¿De qué hablas, papá? ¿Qué broma es esta? —intervino Daniela, frunciendo el ceño con una mezcla de desconcierto y desagrado.

​—No es ninguna broma, Daniela. He convocado esta cena porque las cosas no pueden seguir así. Treinta años pesan, pesan demasiado cuando el amor se acaba y uno se da cuenta de que ha estado viviendo una mentira —espetó Darío, levantándose de la silla con falsa dignidad.

​Norielys sintió que el suelo se desvanecía bajo sus pies. Sus ojos se abrieron con incredulidad, clavándose en el rostro del hombre con el que había compartido su lecho, sus proyectos y su juventud durante tres décadas.

​—¿De qué mentira hablas, Darío? Mírame a los ojos y dime qué estás diciendo —exigió Norielys, levantándose también, con la voz temblorosa pero impregnada de esa altivez inquebrantable que la caracterizaba.

​Darío desvió la mirada, incapaz de sostenerle el pulso, pero alzó la voz para imponerse en la sala.

​—Estoy diciendo que me voy de esta casa, Norielys. Voy a subir a la recámara a acomodar mi maleta ahora mismo. Nuestro matrimonio ha llegado a su final definitivo. Ya no te amo, me enamoré de otra mujer, y voy a rehacer mi vida con ella. Su nombre es Dolores Ferrer, y merece el lugar que tú has ocupado por inercia todos estos años.

​El impacto de aquellas palabras retumbó en las paredes del comedor como un disparo. Los abuelos paternos se quedaron petrificados; el padre de Darío golpeó la mesa con su bastón, con el rostro encendido de ira y vergüenza.

​—¡¿Te has vuelto completamente loco, Darío?! —gritó el anciano padre con la voz quebrada por la indignación—. ¡¿Cómo te atreves a tratar así a Norielys, a tu esposa, a la mujer que te sacó de la nada y te dio un lugar en este mundo?! ¡Es una infamia! ¡Desgraciado!

​—¡Papá, no te metas en esto, tú no entiendes nada! —respondió Darío a la defensiva, perdiendo los papeles ante la reprimenda de su propio progenitor.

​—¡Cállate! ¡Para mí y para tu madre, esta mujer que está aquí es nuestra única hija y tú no eres más que un cobarde sin honor! —le vociferó su madre con lágrimas en los ojos, levantándose para abrazar a Norielys, quien permanecía inmóvil, con el rostro pálido y el alma hecha pedazos.

​Dariel, el hijo mayor, se puso de pie de un salto, golpeando la mesa con las manos abiertas. Su rostro era la viva imagen de la furia desatada.

​—¿Te has vuelto infeliz después de que ella te dio todo, papá? ¿Te atreves a traicionar a mamá de esta manera y encima vienes a anunciarlo como si fuera un negocio? ¡Eres un cínico! ¡Para mí y para mis hermanos, desde este preciso instante, tú dejas de ser nuestro padre!

​—¡Exacto! ¡Nos das asco, papá! ¡¿Cómo pudiste destruir a mamá y a nuestra familia por una cualquiera?! —gritó Daniel, uniéndose a su hermano con los ojos inyectados en rabia, mientras sus esposas abrazaban consternadas a las jóvenes Daniela y Noris, quienes lloraban desconsoladas.

​Norielys, sin embargo, no derramó una sola lágrima en ese instante. El dolor era tan agudo que paralizó su llanto, transformándose en una coraza de hielo. Miró a Darío con una superioridad pasmosa, sintiendo una profunda lástima por el hombre mezquino en el que se había convertido.

​—Sube a la recámara y acomoda tu maldita maleta, Darío —dijo Norielys con voz firme, helada, imponiendo respeto absoluto en medio del caos—. ¿Pensaste que con un discurso patético en nuestra propia mesa ibas a destrozarme? Te equivocaste. Lárgate de esta casa hoy mismo. Pero que te quede muy claro: lo que construiste con mi apellido, con mi herencia y con mi esfuerzo lo vas a pagar hasta el último centavo. El divorcio que pides te va a salir muy caro.

​Darío sintió un escalofrío recorrerle la espalda ante la mirada implacable de su todavía esposa. Sin atreverse a replicar una palabra más y sintiendo el peso de la vergüenza quemándole las mejillas ante el desprecio de sus hijos y de sus propios padres, dio media vuelta y subió los escalones hacia la recámara para empacar sus cosas, sabiendo que acababa de firmar su propia sentencia.

1
Cristina Alvarado
en otras novelas pusiste FOTOS xq acá no solo un recuadro q dice obj.y al menos yo no puedo ver ni entiendo supongo que son imágenes de 🤦🤬🤔 pero no veo NADA 😱
Miriam Ramirez
Me gusto el final un anllo no asegura que vas tener siempre elrespecto y amor de otra persona se logra concon la convivencia de cada dia felicidades autora 👏👏👏👏👏👏
Miriam Ramirez
ay esta sin esperarlo jajaja y miserable del ex va arebentar de celos ja ja ja🤣🤣🤣🤣🤣🤣
keila arias
Guau me encanto.... Pero estoy confundida... Recuerdo haber leído q tenia 35 años??? O leí mal.???
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play