Valeria Ríos, una abogada brillante y acostumbrada a tenerlo todo bajo control, nunca imaginó que una noche confusa cambiaría su vida para siempre.
Gael Mendoza es más joven que ella, arrogante, intenso y demasiado peligroso para alguien que debería mantenerse lejos de los escándalos. Al principio, Valeria solo quiere poner distancia entre los dos. Pero Gael no sabe rendirse: la busca, la provoca, la cuida y la obliga a ver que detrás de esa sonrisa desafiante hay una obsesión dulce, feroz y absolutamente sincera.
Entre casos judiciales, secretos familiares, enemigos que no se detienen y una atracción cada vez más difícil de negar, Valeria descubre que el amor no siempre llega con calma. A veces llega con celos, besos robados, promesas temerarias y un hombre más joven decidido a convertirse en su única excepción.
Una historia de romance adulto, tensión prohibida, deseo, protección y una mujer que aprende que perder el control también puede ser la forma más peligrosa de ser feliz.
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Capítulo 23
Capitulo 23
En el privado del restaurante, Valeria estaba sentada entre Gael y Diego.
Podia sentir con claridad que el ambiente estaba fatal.
Para aliviarlo un poco, volteo hacia Diego y pregunto por que su novia no habia ido.
—Tuvo un asunto familiar. No fue a la universidad.
Diego respondio con voz apagada.
Ana le habia dicho el dia anterior que tenia clase por la mañana y no podia faltar, que solo alcanzaria a ver la segunda mitad del partido.
Pero durante todo el juego Diego no la vio entre el publico.
Al terminar, supo que ni siquiera habia ido a la universidad.
No ver a su novia ya lo tenia de mal humor.
Y ahora descubrir que su hermana estaba con la persona que mas detestaba lo tenia aun peor.
Al verlo tan bajo, Valeria no siguio preguntando.
Los tres quedaron en silencio.
Por supuesto, durante toda la espera, Gael mantuvo la mano de Valeria apretada entre la suya.
Ni por un segundo la solto.
Esperaron casi media hora.
Al fin, el amigo de Diego empujo la puerta y entro con prisa.
Como Diego no le habia explicado el motivo, al ver que en el privado habia dos personas mas, se quedo claramente sorprendido.
Sobre todo al ver a Gael.
El nerviosismo le cubrio la cara. Ni siquiera se atrevia a mirarlo a los ojos.
Valeria noto de inmediato esas reacciones.
Y su sospecha se volvio mas firme.
—Emilio, se que tocar la herida de tu hermana no esta bien.
Diego se levanto y camino hacia Emilio Vargas.
—Pero hoy necesitamos que muestres las pruebas que encontraste hace dos años. Demuestra que fue el.
Le explico la situacion con voz grave.
—Cosas de hace dos años? Como voy a conservarlas?
Al saber que lo habian llamado por eso, el rostro de Emilio empeoro.
—No las conservaste?
Valeria lo miro con firmeza.
—O nunca existieron?
Su voz fue baja, pero cada palabra tuvo peso.
Sus ojos claros se quedaron clavados en el rostro de Emilio, sin perder un solo cambio de expresion.
Emilio no tenia mucha resistencia psicologica.
Al escucharla, penso que aquello que habia hecho años atras habia sido descubierto.
—Perdon.
Bajo la cabeza y se disculpo con Diego.
—Te menti.
Diego quedo completamente helado.
—Que dijiste?
—El que engaño a mi hermana no fue Gael.
Emilio dijo la verdad.
—Fue otro.
Trago saliva.
—En ese tiempo, la chica que me gustaba estaba enamorada de Gael y no queria salir conmigo. Por eso se me ocurrio usar ese asunto para meterlo en problemas.
Al ver que Diego, tan leal, se enojaba por el y salia a defenderlo, Emilio tambien habia dudado.
Pero ya habia llegado demasiado lejos.
Solo pudo seguir mintiendo.
Una mentira siempre necesitaba muchas mas para sostenerse.
Despues de escucharlo, Valeria, Diego y Gael se quedaron impactados y sin palabras.
Gael, sentado en la silla, apreto el puño.
Si Valeria no estuviera a su lado mirandolo, de verdad habria querido darle una golpiza a Emilio.
Por su egoismo infantil, Diego y el se habian convertido en enemigos durante dos años.
Y por eso su relacion con Valeria no habia podido hacerse publica desde el principio.
—Diego, perdon. Yo...
—Eres increible.
Diego lo interrumpio.
Lo miro con una decepcion que no podia ocultar.
Habian sido amigos durante cinco años.
Diego nunca imagino que Emilio pudiera hacer algo asi.
Nunca imagino que lo engañaria de esa manera.
Emilio sabia que no tenia defensa.
No supo que mas decir.
Solo repitio "perdon" una y otra vez.
—Vete primero.
Al ver que Diego guardaba silencio, Valeria hablo por el.
—Diego no esta en condiciones de seguir hablando contigo.
Emilio quedandose solo hacia que todo fuera mas incomodo.
El tampoco queria seguir ahi.
Cuando Valeria lo dijo, salio de inmediato.
Despues de que se fue, Diego penso en todo lo que habia hecho y dicho contra Gael.
El pecho se le lleno de un sabor dificil.
—Yo me voy. Ustedes coman.
Lo dijo con voz apagada y camino hacia la puerta.
Valeria no se quedo tranquila.
Miro a Gael.
—Pide algo primero. Voy a convencerlo de volver.
—Esta bien.
Aunque a Gael no le gustaba separarse de ella, si Valeria lo decia, obedecia.
Fuera del privado, Diego caminaba rapido.
Valeria tuvo que trotar un poco para alcanzarlo.
—Diego.
Lo sujeto del brazo y por fin lo hizo detenerse.
—Ya ni quieres comer conmigo?
—No es eso.
Diego nego con la cabeza, muy frustrado.
—No tengo ganas.
—Entonces hablemos.
Valeria lo llevo a un sofa en el lobby del restaurante.
Se sentaron.
Ella hablo con paciencia.
—Primero: quien hizo mal fue Emilio, no tu. No tienes que cargar toda la responsabilidad.
Hizo una pausa.
—Claro que, si hablamos de errores, tu tambien te equivocaste.
Diego bajo la mirada.
—Confiar demasiado rapido en un amigo, no verificar por tu cuenta lo ocurrido y escuchar solo una version fue lo que permitio que te engañara tanto tiempo.
Valeria sabia que sonaba dura.
Pero para que Diego creciera, tenia que decirlo.
—Se que me equivoque.
La voz de Diego siguio baja.
—Estoy decepcionado de el. Y con Gael... me siento culpable.
Habian sido enemigos durante dos años.
Aunque hubiera sido un malentendido, pedir perdon de verdad resultaba incomodo.
Y aunque no hubiera existido ese asunto, la boca de Gael y su cara arrogante seguian siendo desesperantes.
Lo mas importante era que ese tipo le habia robado a su hermana.
Como iba a aceptarlo?
Como iba a tragarse ese enojo?
Diego no lo dijo.
Pero por sus cambios de expresion y su tono, Valeria pudo adivinar bastante.
—Diego, Gael me trata muy bien.
Le acaricio la cabeza como cuando era pequeño.
—Y yo de verdad lo quiero.
Su voz se suavizo.
—Ustedes dos son importantes para mi. Aunque sea por mi, no vuelvan a pelear, si?
Diego sintio un nudo en el pecho.
Guardo silencio largo rato.
Al final respondio, apagado:
—Voy a intentarlo.
—Tambien hablare con el.
Valeria se levanto y lo jalo con ella.
—Ahora vamos a comer. Despues de tanto hablar, ya me dio hambre.
—Mhm.
Diego asintio y dejo que su hermana lo llevara de vuelta.
Valeria era su unica familia en el mundo.
No queria ponerla entre dos fuegos.
Por eso estaba dispuesto a intentar llevarse mejor con Gael.
Cuando los hermanos volvieron al privado, Gael ya habia ordenado.
Solo esperaba a que regresaran para que sirvieran.
Al verlo, la expresion de Diego se volvio un poco incomoda.
Abrió la boca como si quisiera decir algo.
Pero al final no dijo nada.
Gael, en cambio, actuo como si nada hubiera pasado y solto una frase con su tono provocador de siempre.
—Antes eras muy valiente.
Tomo la mano de Valeria y miro a Diego de lado.
—Ahora por que pareces tan cobarde?
—A quien le dices cobarde?
El fuego de Diego subio enseguida.
—A ti, claro.
Gael levanto la comisura y volteo hacia Valeria.
Su sonrisa brillante llevaba ese aire insolente suyo.
—Licenciada, recuerdas quien dijo que si nosotros terminabamos juntos haria un live comiendose una suela?
La frase le devolvio a Diego todos los recuerdos.
La cara se le puso mas negra que una olla quemada.
—Gael, que diablos quieres decir?
—Lo literal. No entiendes?
—Creo que la golpiza pasada no te alcanzo.
—Que? Vas a pegarme frente a Valeria?
Gael parpadeo hacia ella y se quejo con una expresion lastimera.
—Licenciada, escuchaste? Quiere pegarme.
Diego se quedo sin palabras.
Gael estaba usando su actuacion perfecta para demostrarle que tambien sabia acusar primero.
Valeria miro a dos chicos de diecinueve años peleando como niños de kinder y sintio una impotencia enorme.
Pero bajo la provocacion de Gael, Diego habia salido claramente de la rigidez anterior.
Volvia a ser el Diego que discutia con el sin cargar tanta culpa.
Valeria entendio.
Gael lo hacia a proposito.
Usaba esa forma para que Diego no se sintiera tan mal.
Al pensar eso, le apreto la mano a Gael con mas fuerza.
—Gael, gracias.
Lo dijo en voz muy baja.
En ese asunto, Gael era el mas inocente.
El que habia soportado mas.
Y aun asi podia consolar a Diego de esa manera.
Era demasiado bueno.
—No me digas gracias.
Gael se acerco a su oido con una sonrisa.
—Si de verdad quieres agradecerme, hazlo de la forma que me gusta.
Mientras hablaba, sus labios rozaron el lobulo de Valeria.
Un cosquilleo le subio por la piel.
La forma que le gustaba...
A Valeria se le cruzaron por la mente las imagenes de la noche anterior.
No estaria hablando de eso, verdad?
—Ya basta ustedes dos. Sigo aqui.
Diego los vio tan intimos y sintio que le ardian los ojos.
No pudo evitar interrumpir.
Ver a su hermana con novio le daba una sensacion parecida a entregar a una hija querida.
Le dolia demasiado.
Esa comida, honestamente, casi no podia tragarla.
Aun asi, al final comio con ellos.
Tenia clase por la tarde, asi que despues de comer se fue primero.
Antes de salir, al pasar junto a Gael, dijo en voz muy baja:
—Perdon.
Lo dijo una sola vez y se fue sin mirar atras.
No pensaba repetirlo.
—Me pidio perdon?
Gael miro la espalda de Diego, sorprendido.
—Si. Yo tambien lo escuche.
Valeria tambien miro hacia la puerta y sonrio con alivio.
—Diego siempre ha sido buen chico.
De verdad agradecia que, en las condiciones en que crecieron, Diego hubiera podido volverse un adulto decente, sin torcerse.
—Entonces eso quiere decir que yo soy un mal chico?
Gael rio bajo.
De pronto se acerco.
Antes de que Valeria reaccionara, atrapo sus labios.
Primero fue una succion suave.
Luego el beso se fue haciendo mas profundo. Sus lenguas se enredaron y el empezo a robarle el aire con una posesividad clara.
Solo cuando sintio que a Valeria le costaba respirar, solto sus labios con renuencia.
—Si ser malo me permite hacer esto, me gusta ser el malo.
La abrazo con fuerza y sonrio feliz.
Valeria lo miro con una ternura honda.
Su voz fue suave, firme:
—Tu y Diego son igual de buenos.
Aunque Gael siempre discutiera con Diego y pareciera indomable, tenia un corazon ardiente y sincero.
La sinceridad, al final, era lo mas dificil de resistir.
Por recibir ese elogio de Valeria, Gael estuvo feliz durante mucho tiempo.
No pudo borrar la sonrisa.
Parecia un pavo real a punto de abrir la cola, presumido hasta lo imposible.
Por la tarde, la cita con Marco León era a las dos.
Valeria y Gael llegaron cinco minutos antes.
No esperaban que Marco estuviera ahi todavia mas temprano.
Al ver a Valeria en persona, Marco se quedo congelado.
El dia anterior habia visto la foto profesional de su curriculum.
Sabia que era muy bonita y que en persona seguramente se veria mejor.
Pero al verla frente a el, entendio que su imaginacion habia sido demasiado limitada.
La foto apenas capturaba una pequeña parte de su belleza.
—Señorita Ríos, usted de verdad no es nada fotogenica.
Marco no pudo evitar el comentario.
—Con esa cara, es una pena que no sea actriz.
—Gracias.
Valeria sonrio con cortesia.
—Pero prefiero ser abogada.
—Ejem.
Al ver que los ojos de Marco seguian en el rostro de Valeria, Gael tosio con desagrado.
Era una advertencia.
Marco reacciono y sonrio con torpeza.
Casi le salia sudor frio.
Ese joven era un recipiente enorme de celos.
Mejor no hacer nada que pudiera malinterpretar.
Marco tenia buena capacidad de reaccion.
Muy pronto se recompuso y hablo con Valeria de trabajo, con seriedad.
En cuanto vio su cara, Valeria supo que no era un impostor.
Asi que tambien converso con atencion.
Salario, prestaciones, ubicacion de la nueva sede, beneficios adicionales.
Marco explico cada punto con detalle.
Valeria escucho todo.
Cada condicion encajaba muy bien con lo que buscaba.
Pero no acepto de inmediato.
—Ayer ya acepte dos entrevistas.
Miro a Marco con seriedad.
—Tengo que asistir esta tarde.
Su tono fue claro.
—Si esas dos firmas no me convencen, considerare su propuesta. Pero tambien necesito visitar la sede cuando este lista y revisar todo antes de hablar de ingreso.
Sabia que eso podia sonar demasiado confiado.
Con las condiciones de Montalvo & León, podian contratar abogados mucho mas experimentados.
Ella apenas tenia un año desde que se graduo; dentro de una firma seguia siendo nueva y reemplazable.
Pero como ya habia aceptado entrevistas, no podia faltar a su palabra.
Marco no vio eso como arrogancia.
Al contrario, asintio con aprobacion.
—Me gusta mucho que piense asi.
Apenas termino la frase, sintio que la temperatura alrededor bajaba de golpe.
Una corriente fria le subio por la espalda.
Al encontrarse con la mirada descontenta de Gael, corrigio de inmediato:
—Me gusta mucho ese tipo de caracter. Es exactamente el perfil que buscamos en la firma.
Que triste era ser aplastado por la presencia de alguien once años menor.
Lo peor era que no podia defenderse.
—Entonces quedamos asi.
Gael vio que ya habian hablado lo necesario y se levanto con Valeria.
Dejo una frase breve y se la llevo casi de inmediato.
Ya no queria que Marco siguiera haciendo de tercero incomodo.
Queria estar a solas con Valeria.
En el coche, mientras le abrochaba el cinturon, Gael dijo:
—Licenciada, vamos al super.
Habia ciertas cosas que ya era hora de comprar.
aún que si Admito, la historia, esta bonita y tienes buena ortografía y narración, ni se diga 10/10, Pero esa historia no es para mí.
bendiciones Escritora.