En esta novela el protagonista enfrenta varias situaciones complejas en las que debe tomar decisiones que afectan su futuro de manera impredecible, mientras descubre verdades incomodas
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Capítulo 21. Final.
Ni Juana ni yo queríamos algo grande, así que programamos una pequeña reunión después de casarnos para inmediatamente después irnos de luna de miel a otra ciudad… permanentemente.
Para esto, invitamos a algunos amigos y conocidos como Alberto y Francisco.
También invitamos a Magdalena y aunque Juana tuvo sus dudas, le expliqué mi motivación aparte del hecho de que ella hubiera pedido ser invitada y a Juana le pareció adecuado.
Entonces, faltaba hacer una última llamada para completar la lista de invitados, pero Juana dijo: “Lo de Magdalena lo entiendo. Pero, ¿Estás seguro de que de verdad quieres hacer esta última llamada?.”
Digo: “¿A qué fiesta irías si no tienes amigos que te inviten? Dejemos que este pobre diablo pueda ir a una fiesta más, aunque sea la última vez en su vida.”
Juana sonríe y dice: “Pues él va a beberse hasta el agua de los floreros, lo sabes, ¿verdad? Aunque después de lo que hizo, ver la cara que va a poner cuando descubra que Magdalena también está invitada… bueno, pagar la cuenta de su alcohol casi vale la pena solo por ver ese momento”.
Llamo a Carlos y él responde: “Hola. ¿Cómo estás?”
Digo: “Yo muy bien. ¿Cómo estás tú?”
Carlos: “Excelente. No podría irme mejor.” Y en ese momento escucho la voz de Viviana de fondo decir: “te quedan 50 segundos.” E inmediatamente Carlos continúa diciendo: “¿Me querías decir algo?”
Digo: “Sí. Juana y yo nos vamos a casar. Quería ver si podías asistir a la boda.”
Carlos después de un momento dice: “Felicidades por tu matrimonio y de verdad me gustaría ir, pero…”
Como Carlos hace una pausa y su tiempo corre digo: “Pero Viviana no te da permiso. No te preocupes, ahorita lo resuelvo. Viviana, sé que estás escuchando la conversación. Tú también estás invitada.”
Entonces escucho la voz de Viviana decir: “En ese caso, allí estaremos.”
Digo: “Hecho. Les envío los detalles del evento por mensaje."
Al terminar la llamada Juana, con los ojos brillando de diversión dice: “No puedo creer que acabas de hacer eso. Acabas de meter a Viviana y a Carlos en la misma habitación que a Magdalena. Esa fiesta va a ser un campo de minas de alta tensión… y me encanta”.
Digo: “Bueno, en realidad es probable que apenas se vean. En cuanto llegue Magdalena la abordaré para hablarle de lo que te mencioné. Así todo quedará donde debió estar en un principio.”
Finalmente, llegó el día, y Juana se veía espectacular…
Al llegar los invitados, Juana me dice: “Llegó Magdalena.”
Digo: “Sí, ya ha llegado. Vuelvo enseguida.”
Me acerco a Magdalena y después de darle la bienvenida digo: “Hay algo importante que quería decirte. En realidad yo nunca debí ir a la reunión donde nos conocimos. Un amigo que tuvo una emergencia no pudo ir y yo lo reemplacé.”
Entonces hago señas a Francisco para que se acerque y digo: “Magdalena, él es Francisco. Era el invitado original de Carlos y hubiera ido a la fiesta, pero debido a una emergencia de última hora no pudo ir.”
A continuación digo a Francisco: “Si no hubieras tenido una emergencia y hubieses ido a la fiesta que te invitó Carlos, seguramente hubieras conocido a Magdalena. Te la presento.”
Después de unos segundos donde los veo conversar animadamente, me retiro lentamente.
Juana me dice: “Parece que tu plan salió a la perfección.”
Digo: “No me opongo al método de las organizadoras del evento, siempre y cuando todos estén bien informados de las reglas. Sin embargo, creo que el método de que simplemente un amigo te presente a sus amigos no va a pasar de moda.”
Alberto y otras amistades cercanas estuvieron ahí y fue una reunión pequeña, pero agradable.
Unos meses después, Juana dio a luz a nuestro hijo y terminó el colegio a distancia para así poder tener más probabilidades de obtener un trabajo si es que lo desea… aunque no lo necesita.
Dos minutos al mes hago una videollamada a Carlos y puedo asegurarles a todos los que lo conocían que sigue vivo, pues al parecer soy el único que lo puede contactar.
Sin embargo, Carlos se ha asegurado de que sepa que Viviana aprecia tanto mi amistad con él que hasta le ha permitido que use mi nombre como palabra de seguridad.
Yo le suelo dar alguna que otra actualización relevante, como por ejemplo, el hecho de que Magdalena y Francisco hayan iniciado una relación amorosa que espero llegue a buen puerto.
En realidad me siento feliz de que, a pesar de las dificultades afrontadas, a mi criterio todos encontraron su lugar donde pertenecen.
Creo que muchos pensarían que algunas decisiones fueron extremas, pero… hay que jugar con las cartas que te da la vida.
FIN
🤦🤦🤦
mentira háblale a Juana para que te ayudes🤭