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Gorda, Abogada Y.....¡¿EMPERATRIZ?!

Gorda, Abogada Y.....¡¿EMPERATRIZ?!

Status: En proceso
Genre:Grandes Curvas / Reencarnación / CEO
Popularitas:13.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Traicionada por el Emperador en el campo de batalla, la temible y soberbia soberana de la dinastía del norte jura venganza antes de morir. Pero el destino tiene un sentido del humor retorcido: despierta en el futuro, atrapada en el cuerpo de Valentina, una brillante pero insegura abogada con talle XL que acaba de colapsar por culpa del bullying de su oficina.
¿Sin carruajes, sin guardias reales y con una bata de hospital barata que no le cierra atrás? No importa. Con una mente de acero y una dignidad inquebrantable, la Emperatriz usará el código penal como su nueva espada. ¡Pobre de aquel que intente humillarla por su físico! Desde el rival arrogante de su buffet hasta el CEO más frío de la ciudad, todos aprenderán que sus curvas imponen respeto y que Su Majestad ha dictado su sentencia. ¡Una comedia romántica con una venganza de talle grande!

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23: ¿Qué carajos te vio la otra Valentina?

El silencio que se instaló en el living tras las palabras de Federico fue tan denso que casi se podía cortar con las tijeras de alta costura de Thiago. Valentina no se movió un milímetro. Permaneció estática bajo la luz dicroica, con los brazos cruzados sobre su imponente pecho envuelto en el sastre rojo fuego, ejecutando una parsimonia destructiva que comenzó a desinflar la sonrisa plástica del abogado de cotillón.

Con una lentitud que rozaba el sadismo visual, la Emperatriz paseó sus ojos felinos por la anatomía de Federico. Lo miró de arriba a abajo, deteniéndose en los detalles que la Valentina del pasado jamás quiso ver. El tipo era un condenado feo. El traje gris claro, de una tela sintética y brillosa que gritaba "liquidación de temporada", le quedaba visiblemente grande de hombros, haciéndolo lucir como un nene disfrazado con la ropa de su padre. Para colmo, al dar ese paso hacia adelante, un vaho rancio con olor a café quemado y cigarrillo barato inundó el espacio personal de la soberana, rematando una actitud patética que delataba una cobardía innata maquillada de suficiencia.

En su fuero interno, la mente de la monarca entró en un cortocircuito absoluto de incredulidad y asco.

*"¡Por los dioses del norte y todas las dinastías conocidas!"*, exclamó Valentina para sí misma, sintiendo una profunda indignación por el linaje del cuerpo que ahora habitaba. *"¿Qué clase de maleficio pagano, brujería de aldea o ceguera temporal sufría la frágil criatura que gobernaba este talle grande antes? ¡Este hombre no es un caballero, no es un guerrero... es un auténtico espanto de la naturaleza!"*.

La indignación imperial era tal que la Emperatriz estuvo a punto de romper su propio protocolo. Abrió los labios, con los ojos oscuros inyectados en una furia aristocrática, lista para soltar un decreto de castración química o mandarlo a los calabozos subterráneos por el simple delito de portar semejante audacia en su presencia.

—¡Escucha, miserable gusano de alcantarilla! —comenzó Valentina, elevando la voz con una solemnidad medieval—. Vuestra osadía en mis aposentos reales merece ser castigada con el látigo de...

—¡Epa, epa, epa! ¡Freno de mano, Su Majestad! —lo interrumpió Thiago a la velocidad del rayo, pegando un salto dramático desde el sillón y poniéndose entre los dos—. ¡Acordate de la escuela de idiomas, mi amor! ¡Acu-da-te del vocabulario moderno o nos meten el chaleco de fuerza!

Thiago giró la cabeza hacia Federico con una sonrisa falsa que chorreaba veneno, y luego le clavó los ojos a Valentina, modulando los labios de forma exagerada para recordarle las lecciones del día anterior: *"Moden-no, gorda, mo-der-no. Decile que es de terror"*.

Valentina contuvo el aire, asimilando el freno táctico de su estratega de las telas. Carraspeó, acomodándose las solapas del saco rojo con una gracia imperial que descolocó por completo a Federico, quien miraba a Thiago como si el diseñador estuviera sufriendo un ataque de epilepsia.

—Lo que mi... asistente intenta recordar —enmendó Valentina, clavando su mirada de perra fría en su exnovio—, es que tu propuesta legal me parece un fracaso absoluto. Y tu presencia aquí, Federico... es un espanto. De terror, verdaderamente.

Mientras Federico parpadeaba, intentando digerir el insulto empaquetado en alta costura, la mente de Valentina no pudo evitar trazar una línea comparativa inevitable, brutal y destructiva. Mientras observaba el pecho de paloma de Federico y su corbata torcida, la imagen de Alexander, el León de Oro, se le instaló en la retina con la fuerza de un relámpago.

La diferencia era abismal, casi ofensiva para la especie humana. Alexander medía casi dos metros de pura presencia indomable, derrochaba un magnetismo criminal que hacía que el aire vibrara cada vez que entraba a un cuarto y portaba una musculatura de dios de la guerra que se adivinaba debajo de sus camisas de seda a medida. El capo de la mafia tenía esa mandíbula de piedra, esos ojos oscuros cargados de peligro real y una espalda grabada en tinta que, francamente, estaba para comérselo entero en un banquete imperial, con traje sastre y todo. Alexander era un depredador con corona; Federico no llegaba ni a la categoría de bufón de la corte.

El asco que le generó la comparación fue tan repentino, y el contraste tan ridículo, que una risa corta, gélida y sumamente burlona escapó de los labios carmín de Valentina. Se largó a reír en su mismísima cara, una carcajada de superioridad que rebotó en las paredes del living.

Federico se puso rojo como un tomate, sintiendo el aguijonazo de la humillación pública. La abuela, desde su rincón, achicó los ojos dorados detrás de sus anteojos de marco grueso y soltó un gruñido de aprobación, golpeando el bastón contra el piso.

—¿De qué te reís, Valentina? —protestó Federico, intentando impostar una voz de macho alfa que le salió completamente quebrada—. Te estoy hablando en serio. Sé que estás resentida porque te dejé sola en el hospital, pero no te agrandes el talle por una oficinita nueva. Seguís siendo la misma gorda que me rogaba por un poco de atención. Así que haceme el favor legal que te pedí y dejate de hacer la reina.

Thiago se llevó las manos a la cabeza, soltando un grito ahogado ante la audacia suicida del abogado mediocre. La abuela se acomodó el tapado verde oliva, sabiendo que el espectáculo de sangre estaba a punto de comenzar. Valentina dejó de reír al instante; sus facciones blancas se congelaron en una máscara de absoluta crueldad real. El León de Oro estaba cazando en las calles por ella, pero la Emperatriz no iba a dejar pasar la oportunidad de ejecutar su propio castigo lingüístico en sus dominios.

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Sofia Chavez Gutierrez
magistral, excelente
Sofia Chavez Gutierrez
sumamente divertido 🤣👏
valeska garay campos
jajajaja el león se quedó sin habla frente a la matriarca 🤭
tithy
he reído tanto, tanto, que hasta lágrimas me han salido. buenísima, buenísima. añoro todos los días nuevos capítulos
valeska garay campos
thiago eres genial 🤭
Alejandra Mabel Miño
Huy esto se ca poner bueno ya me imagino 🤣🤣🤣
Gleirys Carolina
Me has dejado con la intriga, y supongo que será muy buena 🤣
Gleirys Carolina
Que lindo, saldrá a cazar y llevárselos como regalos de cortejo a su emperatriz 😂
Gleirys Carolina
El nivel de desconfianza lo lleva a mil por hora, le dará algo cuando lea ese informe😂
Gleirys Carolina
Esas clases fueron muy fructíferas, tanto así, que tendrán igual.impacto de las anteriores😂
valeska garay campos
veremos que tipo de venganza van a hacer 🤭👀
valeska garay campos
ya cayó el león de oro en redes del amor 💘
HILDA BENÍTEZ ALFONSO
Valentina así se habla jjajan
valeska garay campos
se volverá loco el plebeyo 🤭🤭🤭🤭
valeska garay campos
🤭🤭🤭🤭🤭 le va a enseñar el vocabulario moderno
Bianca Shirley Riquelme
🤣😂🤣🤣🤣 Thiago 🤣😂🤣
Kathy Roma
mi querido león el que se encarga será otro 🙊🤣
mariela
Esta muy divertida Emperatriz con ese lenguaje coloquial y ahora Thiago su amigo gay que le cambiara su vestimenta que sea mas actual, atrevida y mas empoderada cuando la vean la quijada les llegara al piso.
mariela
Valentina tendrá que aprender el lenguaje actual para que no crean que esta loca aunque con su aura de Emperatriz su postura y autoritarismo deja a las de uno callado ahora quien esta fascinado es Alexander ese magnetismo que ella inspira con autoridad lo atraen.
Federico se te fue la gallina de los huevos de oro se te acabó tu suerte
no se te ocurra acercarte porque no sabes de lo que pueda ser capaz.
mariela
Valentina con la mente de una Emperatriz de una época con carruajes, lacayos y plebeyos 🤣😂🤣😂 aquí vetemos como se da cuenta que esta renacida en el cuerpo de una abogada 🤣😂🤣😂
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