Mei es una chica a la que le encantan las novelas de época antigua. La cuál reencarna en la novela, la flor negra; como la exesposa del villano. Ella creía saber el final de esa historia, pero se dará cuenta que no todo final está escrito.
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Capítulo 19: La heroína de esta historia
La noticia recorrió el salón rápidamente.
Lady Lyra había llegado.
Los murmullos comenzaron casi de inmediato entre los nobles mientras varios dirigían discretamente la mirada hacia la entrada principal.
Aurelia también lo hizo.
Y honestamente…
desearía no haberlo hecho.
Porque en cuanto la vio entrar, entendió inmediatamente por qué tantas personas hablaban de ella.
Lyra era hermosa.
Pero no de una forma exagerada o arrogante como muchas damas de la nobleza.
Su belleza era distinta.
Suave.
Elegante.
Cálida.
Como alguien capaz de hacer sentir cómodas a las personas simplemente sonriendo.
El vestido azul que llevaba resaltaba todavía más esa imagen delicada, mientras su cabello claro caía cuidadosamente sobre sus hombros.
Y entonces Aurelia sintió algo extraño.
Una sensación incómoda instalándose lentamente en su pecho.
Porque esa mujer…
esa mujer era la heroína original de esta historia.
La persona que debía cambiarlo todo.
La mujer de la que Kael debía enamorarse.
La única capaz de acercarse al verdadero Damián en el futuro original.
Y aun así…
Aurelia no podía evitar sentirse incómoda mirándola.
—Lady Lyra realmente regresó…
—Escuché que pasó meses fuera de la capital.
—Se ve incluso más elegante que antes.
Los comentarios comenzaron a llenar el salón mientras varios nobles se acercaban lentamente para saludarla.
Lyra respondía con tranquilidad.
Naturalidad.
Como si estuviera acostumbrada a toda esa atención.
Y probablemente lo estaba.
Aurelia apartó lentamente la mirada.
Esto era malo.
Muy malo.
Porque mientras más avanzaba la historia…
más sentía que las cosas comenzaban a acercarse al camino original.
Y eso era exactamente lo que intentaba evitar.
—Parece preocupada.
Aurelia levantó apenas la vista.
Damián seguía junto a ella.
Como siempre.
Silencioso.
Demasiado silencioso.
—¿Ahora también analiza expresiones?
—Las suyas son fáciles de leer últimamente.
Ah.
Eso definitivamente no era bueno.
Aurelia sostuvo su mirada apenas un instante antes de desviar nuevamente la vista hacia el salón.
Kael acababa de acercarse a Lyra.
Por supuesto.
La sonrisa que apareció en el rostro de Lyra fue inmediata al verlo.
Natural.
Familiar.
Como si ambos compartieran una cercanía que Aurelia simplemente estaba observando desde lejos.
Y honestamente…
eso le produjo una sensación extraña.
Incómoda.
Ridícula.
Porque se suponía que así debían ser las cosas.
Kael y Lyra.
La pareja principal.
El camino original.
Entonces…
¿por qué se sentía tan incómodo verlo?
—Lord Ravenhart parece feliz de verla.
La voz de Damián interrumpió nuevamente sus pensamientos.
Aurelia cruzó lentamente los brazos.
—¿Y por qué me dice eso a mí?
—Porque no ha dejado de mirarlos desde que ella llegó.
…
Maldición.
Aurelia apartó rápidamente la mirada.
—La nobleza también los está mirando.
—Pero usted los observa diferente.
Qué comentario tan molesto.
Últimamente Damián parecía notar demasiadas cosas relacionadas con ella.
Y eso comenzaba a ponerla nerviosa.
Antes de que pudiera responder, varias personas se apartaron ligeramente del centro del salón.
Lyra caminaba hacia ellos.
Ah.
Perfecto.
Exactamente lo que necesitaba.
Aurelia mantuvo la expresión tranquila mientras Lyra finalmente se detenía frente a ellos.
La joven hizo una elegante reverencia.
—Duque Damián.
Damián inclinó apenas la cabeza.
—Lady Lyra.
La sonrisa de Lyra se suavizó ligeramente antes de dirigir finalmente la mirada hacia Aurelia.
Y por un instante…
el tiempo pareció detenerse apenas un segundo.
Porque había algo extraño en su mirada.
Confusión.
Sorpresa.
Como si estuviera intentando entender algo.
—Duquesa Aurelia.
Aurelia sostuvo tranquilamente su mirada.
—Lady Lyra.
El silencio entre ambas duró apenas unos segundos.
Pero Aurelia sintió inmediatamente algo incómodo.
Porque Lyra seguía observándola de esa manera extraña.
Como si esperara algo completamente diferente de ella.
Y honestamente…
tal vez tenía sentido.
La antigua Aurelia probablemente habría sido cruel.
Arrogante.
Desagradable.
No alguien capaz de responder tranquilamente una presentación formal.
—He escuchado mucho sobre usted últimamente —comentó Lyra suavemente.
Ah.
Eso sí era peligroso.
Aurelia casi sonrió apenas.
—Espero que no hayan sido solo rumores terribles.
Lyra pareció sorprenderse ligeramente.
Muy poco.
Pero Aurelia lo notó.
—No exactamente.
Interesante.
Damián permanecía en silencio junto a ellas mientras observaba la conversación.
Y eso solo empeoraba las cosas.
Porque Aurelia podía sentir claramente que él estaba prestando demasiada atención.
—Me alegra finalmente conocerla —continuó Lyra con una pequeña sonrisa amable.
Qué mujer tan peligrosamente perfecta.
Aurelia comenzaba a entender por qué todos terminaban atraídos hacia ella.
Incluso ella misma tenía dificultades para encontrar algo desagradable en Lyra.
Y eso era un problema.
Porque hacía mucho más difícil odiarla.
—El placer es mío.
Mentira.
Pero socialmente aceptable.
Kael apareció nuevamente cerca de ellas apenas unos segundos después.
Y honestamente…
el ambiente volvió a cambiar inmediatamente.
Porque Aurelia notó algo extraño.
Kael se colocó naturalmente al lado de Lyra.
Pero aun así…
sus ojos terminaron buscándola a ella primero.
Ah.
No.
Eso sí era una mala señal.
Muy mala.
Y aparentemente Damián también lo notó.
Porque el ambiente volvió a tensarse apenas un poco.
Perfecto.
Exactamente lo que necesitaba.
Otra situación incómoda más.