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La Huida De Madeline

La Huida De Madeline

Status: En proceso
Genre:Época / Reencarnación / Amante arrepentido
Popularitas:102.9k
Nilai: 4.6
nombre de autor: Juna C

Una chica de la era moderna reencarna en el cuerpo de Madeline, la prometida del frío Duque Elías. Tras quedar embarazada y decidida a proteger el futuro de su hijo, ella empaca sus maletas y huye lejos, escondiendo su rastro.

NovelToon tiene autorización de Juna C para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23

Después de eso, Elena le preguntó a Madeline si ya tenía dónde quedarse.

La joven bajó la mirada unos segundos antes de negar suavemente.

—No.

La mujer pareció haber esperado aquella respuesta.

—Entonces puedes quedarte en mi casa por ahora.

Madeline levantó la cabeza sorprendida.

—¿De verdad?

—Claro.

Elena se encogió de hombros como si aquello no fuera gran cosa.

—Eso sí, nada es gratis.

Madeline se puso recta de inmediato.

—Lo entiendo.

—Bien. Como ya te dije, nadie nace sabiendo hacer las cosas. Si realmente quieres trabajar aquí, puedes empezar mañana.

La joven sintió cómo una parte del peso que llevaba encima desaparecía.

No tenía dónde ir.

No conocía a nadie en aquella ciudad.

Y, de repente, tenía un techo sobre su cabeza y una oportunidad para empezar de nuevo.

—Muchas gracias.

—Agradéceselo a mi hermana, no a mí —respondió Elena con una sonrisa—. Mi casa está justo al lado de la tienda.

La mujer señaló por una de las ventanas.

—La de dos pisos. Ve instalándote. Cuando termine aquí regresaré.

Madeline asintió.

Después de despedirse, tomó nuevamente su maleta y salió de la tienda.

El aire de la tarde era agradable.

Por primera vez desde que llegó a la ciudad, tuvo tiempo para observar realmente el lugar.

Las calles estaban limpias.

Varias personas caminaban tranquilamente de un lado a otro.

Algunos niños corrían cerca de una pequeña fuente mientras sus madres conversaban sentadas en unos bancos.

Todo parecía tan normal que resultaba extraño.

Avanzó hasta la casa que Elena le había señalado.

Era una vivienda acogedora de dos pisos, con jardineras llenas de flores bajo las ventanas.

No era grande.

Pero transmitía una calidez que hizo que el corazón de Madeline se relajara un poco.

Subió los pequeños escalones de la entrada.

Tomó aire.

Y llamó a la puerta dos veces.

No tardaron en abrir.

Una joven de cabello oscuro apareció al otro lado. Parecía tener una edad similar a la suya y la observó con evidente curiosidad.

Madeline apretó un poco más el agarre sobre su maleta antes de dedicarle una sonrisa educada.

—Buenas tardes.

—Buenas tardes —respondió la muchacha, mirándola de arriba abajo sin ocultar del todo su desconcierto.

El silencio se prolongó unos segundos.

Lo suficiente para que Madeline comenzara a sentirse incómoda.

—Eh... Elena me dijo que podía quedarme aquí por un tiempo —explicó señalando la tienda con un pequeño movimiento de cabeza.

La joven parpadeó.

—¿Mi madre?

—Sí.

La sorpresa desapareció casi al instante del rostro de la muchacha.

—Ya veo.

Se hizo a un lado para dejarle espacio.

—Entonces pasa.

Madeline soltó el aire que había estado conteniendo y entró en la casa.

El interior era acogedor.

El aroma de algo recién horneado flotaba en el ambiente y desde algún lugar llegaba el suave tic-tac de un reloj.

La joven cerró la puerta detrás de ella.

—Puedes dejar la maleta donde quieras por ahora. Mi madre no tarda en regresar.

—Gracias.

—No hay problema.

La muchacha le dedicó una pequeña sonrisa antes de señalar las escaleras.

—Por cierto, me llamo Clara.

—Madeline.

—Mucho gusto, Madeline.

—Igualmente.

Clara la condujo hasta el segundo piso.

Mientras subían, Madeline no pudo evitar observar cada rincón de la casa.

Todo se veía vivido.

Las paredes tenían fotografías familiares.

Había plantas junto a las ventanas.

Y algunas mantas dobladas cuidadosamente sobre los muebles.

Era un lugar sencillo.

Pero se sentía como un hogar.

Clara abrió una de las puertas al final del pasillo.

—Puedes usar esta habitación.

Madeline entró despacio.

La habitación era pequeña, pero limpia y luminosa. Una cama, una cómoda y una ventana que daba a la calle.

Nada más.

Y aun así, le pareció suficiente.

Más que suficiente.

Después de tantos días de incertidumbre, tener un lugar donde dormir aquella noche se sentía casi como un lujo.

—Gracias —dijo con sinceridad.

Clara apoyó una mano en el marco de la puerta.

—Descansa un poco. Seguro el viaje fue agotador.

Madeline sonrió.

—Sí. Lo fue.

Madeline terminó recostándose un rato.

El viaje de los últimos días, las preocupaciones y la falta de descanso finalmente pasaron factura.

No supo cuánto tiempo durmió.

Cuando abrió los ojos, la luz que entraba por la ventana ya tenía un tono más cálido.

Se incorporó despacio, se arregló un poco el cabello y bajó las escaleras.

Al llegar al primer piso encontró a Elena sentada en la sala.

La mujer levantó la vista al verla aparecer.

—Ya era hora de que despertaras.

Madeline soltó una pequeña risa.

—No pensaba quedarme dormida.

—Eso dicen todos.

Elena dejó la taza que sostenía entre las manos.

—¿Y bien? ¿Qué te parece la casa?

Madeline observó el lugar una vez más.

Las flores junto a la ventana.

Los muebles de madera.

El aroma a comida que llegaba desde la cocina.

Todo resultaba agradable.

—Me gusta mucho —respondió sinceramente—. Es un lugar muy acogedor.

La sonrisa de Elena se amplió un poco.

—Me alegra escuchar eso.

Desde la cocina llegó la voz de Clara.

—¡La cena estará lista pronto!

—¿Necesitas ayuda? —preguntó Madeline.

—No, no, ya casi termino —contestó la joven.

Elena le indicó que tomara asiento.

—Cuéntame un poco de ti.

Madeline ya esperaba aquella pregunta.

Tarde o temprano tendría que responderla.

—No hay mucho que contar.

—Lo dudo.

Madeline sonrió.

—Vengo de la capital.

—Eso ya explica tu forma de hablar.

—¿Mi forma de hablar?

—Suenas más refinada que la mayoría de las personas de aquí.

Madeline casi se atraganta.

Por suerte Elena parecía estar bromeando.

—Es la primera vez que visito este lugar —continuó ella, intentando cambiar de tema.

—¿Y qué te parece hasta ahora?

Madeline lo pensó unos segundos.

—Tranquilo.

—Eso es porque todavía no has conocido a todos los vecinos.

Ambas rieron.

La conversación continuó durante algunos minutos.

Elena preguntó algunas cosas más sobre sus viajes y los lugares que conocía.

Madeline respondió con cuidado.

Sin mentir exactamente.

Pero sin contar demasiado.

Justo entonces la puerta principal se abrió.

—¡Madre, me muero de hambre!

Una voz masculina resonó por toda la casa.

Un joven entró estirando los brazos mientras se quitaba la chaqueta.

Parecía cansado después de una larga jornada.

—Creo que podría comerme una vaca entera...

Las palabras murieron en su garganta.

Acababa de ver a Madeline.

El muchacho se quedó inmóvil durante un segundo.

Luego se aclaró la garganta y adoptó una postura mucho más recta.

—Ah... ya veo que tenemos visita.

Madeline tuvo que contener una sonrisa.

El cambio había sido demasiado evidente.

Elena rodó los ojos.

—Marcos, ella es Madeline. Se quedará con nosotros durante un tiempo.

Después señaló al joven.

—Madeline, él es Marcos, mi hijo mayor.

La joven se puso de pie.

—Mucho gusto.

Hizo una pequeña reverencia por cortesía.

Marcos parpadeó un par de veces antes de reaccionar.

—El gusto es mío.

Por alguna razón parecía más nervioso de lo normal.

O al menos eso pensó Madeline cuando lo vio rascarse la nuca.

—¿Vienes de la ciudad? —preguntó él.

—Sí.

—Con razón.

—¿Con razón qué?

—Nada.

Marcos apartó la mirada tan rápido que Clara, que acababa de salir de la cocina, soltó una carcajada.

—Madre, creo que alguien olvidó cómo hablar.

—Clara.

—¿Qué? Es verdad.

—Si sigues molestándolo voy a esconder tus postres.

—¡Eso sería un crimen!

Las risas llenaron la casa.

Y mientras observaba aquella escena, Madeline sintió una extraña calidez en el pecho.

Hacía mucho tiempo que no veía una familia comportarse de una forma tan sencilla y natural.

1
Ana Rosa Pérez Desdin
me encanta por favor sube nuevos capítulos 😍✨
Nata
hay Dios mio no pensé que algo así tan sencillo me fuera conmover tanto que terminaría saliendo me las lagrimas 😭😭🥹
Nata
Creo que todo ha sido un mal entendido tras mal entendido y si algo debe entender Madeline es que ella es diferente y que lo que convivió fue poco. además de que su actitud es muy diferente a la antigua Madeline
Nata
hay menos mal salio de esas por el momento, pero bueno creo que se empezó a despertar su instinto paternal.

Aunque me gustaría que pudieran ayudar a la Condesa creería que su vida es igual como la que iba ser la de Madeline
Nata
hay pero que castigo se repite el capítulo nuevamente para aumentar más mi ansiedad jajajaja es que si esta intrigante
Nata
no carajo esto si que no me lo esperaba ya decía yo esa mansión negra es muy parecida a el
Nata
hay me da risa porque esta señora es raído noticias jajajaja pero me da algo por el terror que esta sintiendo en estos momentos Madeline
Nata
hay bueno ya esta aprendiendo y ha podido descansar ella, solo que ahora falta que confirme lo de su embarazo lo difícil es que es el primogenito de una casa ducal.
Nata
hay menos mal y pudo conseguir un lugar donde pueda estar.
Grimanesa Mucha Urbano
no mi gusta su carácter del protagonista es muy aburrida
Nata
no me esperaba ese cambio en lo de la mamá en fin se me salieron mis lagrimas que conmovedor fue este capítulo 😭😭🥹
Nata
bueno ya empezó porque realmente requiere la salida rápida urgente de esa familia menos mal que se está adaptando bien a todo.
Nata
con un angelito inocente
Nata
Wow parece que el buen padre que se saca ella le hizo una de las jugadas más bajas a su hija. Que tristeza y rabia a la vez en fin siempre son los intereses de ellos nada nuevo
Nata
hay no la pobre bien perdida ahí, su alma llego bien cansada y el cuerpo am que ingreso estaba peor y todavía lidiar con los familiares y personas no esa mujer no se como se ha podido mantener serena
Nata
jajajaja yo acá medio dormida leyendo disque cama 🤣🤣 es que esos adelantos en la descripción no me colaboran y más ese duque de hielo 😅
Nata
Volvimos con el camión es que al pobre ya le habían esrado quitado la chamba. 😅😅
Quica Romero
¿Y también estás dispuesta a dejar ir a tu hijo si él quiere llevárselo?. ¿O eso es lo que andas buscando desde que te lo encontraste?. ¿Alguien que te mantenga definitivamente sin presión de ningún tipo?.🤨
¿A cambio de tu hijo?. 🤷‍♀️
Porque por ti no viene. Ya que a ti a duras penas los "buenos días te da" y solo se pone a jugar con el niño.
¿Y la otra opción es que se lleve todo el "paquete"(madre e hijo) porque...1. Tú, no lo vas ha soltar y 2. Leo, no va a querer irse sin ti.
Por lo tanto necesita niñera y esposa hasta que crezca el niño y se vaya a la escuela y...¡Bay, bay!.👋¡Bienvenida a botadero! y gracias por "tus servicios.🤸‍♀️👌 Firma aquí __❌ aquí___ ❌y aquí ____❌
Tú sello acá y...¡Toma ésto y ésto y adiós!.💰💰💰💰💰💰💰💎💎💎💍📿📿📿📜📜👋
Quica Romero
Y porque dijo que "NO QUERÍA DISTRACCIONES(hijos).🤷‍♀️
Así que..¿por qué sigues de arrastrada y esperando a que te quite al niño?.🤨 Porque èso es lo que va ha pasar.
Porque si regresas tu o no eso da igual. El viene por el niño no por ti.🤷‍♀️🙎‍♀️
Quica Romero
¡Ajá!.😒 Pero no deja de ser lo que dijiste un "animal de la calle".🤨 Pero eso sí con mucho "cariño"."\🫩/"
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