"El arrepentimiento llega cuando el silencio comienza."
Vera y Nadia Smirnov siempre fueron las sombras de los gemelos Vane, hasta que escucharon lo que ellos realmente pensaban: que eran solo unas "chiquillas malcriadas" y un "estorbo" en sus vidas.
Ahora, las gemelas han decidido darles lo que pidieron: ausencia total.
En medio de la boda de Aria y Ethan, Evans y Edans Vane descubren que el poder y la tecnología no sirven de nada contra el hielo de las mujeres que despreciaron. Mientras ellos se desesperan por recuperar su atención, se enfrentan a un obstáculo mayor: la furia de sus padres, Killian y Damián, quienes no perdonarán que hayan roto el corazón de sus niñas.
En esta guerra de egos y orgullo, los enemigos son ellos mismos. ¿Podrán los gemelos Vane convencer a las Smirnov de que ya no son un juego, o las perdieron para siempre?
cuarta parte
_mis hijos hackearon al CEO
_heredero del Pecado
_Dinastía del Leon y la luna
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Capitulo 23
El ático del nuevo rascacielos Vane-Smirnov dominaba todo Manhattan. Desde aquí, las luces de la ciudad parecían joyas esparcidas a los pies de sus nuevos dueños. Tras la batalla en la catedral y la recepción que dejó claro quién mandaba ahora en la Alianza, los cuatro finalmente se retiraron a su santuario privado.
Vera se despojó de lo que quedaba de su vestido de novia, dejando que la seda blanca cayera al suelo como una piel que ya no necesitaba. Frente a ella, Evans la observaba desde el gran ventanal, con la camisa desabrochada y una copa de cristal en la mano. El reflejo de la ciudad bañaba su piel, resaltando las marcas de una guerra que finalmente habían ganado.
—Lo logramos, Vera —susurró Evans, dejando la copa para acercarse a ella. Sus manos rodearon su cintura con una posesividad que ya no quemaba, sino que reconfortaba—. Ya no hay padres a quienes obedecer, ni tratados que nos limiten.
—Somos el tratado, Evans —respondió ella, hundiendo sus dedos en el cabello de él—. Somos la ley.
En la suite contigua, Nadia y Edans compartían un silencio cargado de plenitud. Edans había desactivado todos los sistemas de seguridad externos; por primera vez en sus vidas, no necesitaban tecnología para sentirse seguros. Se tenían el uno al otro.
—¿Recuerdas cuando dijiste que éramos un estorbo? —preguntó Nadia con una sonrisa traviesa, mientras Edans desataba las cintas de su espalda.
—Recuerdo que fui un idiota —respondió Edans, besando cada centímetro de su piel descubierta—. Pero también recuerdo que fuiste tú quien me enseñó que la sombra más oscura es la que protege lo que más amamos. Nunca más estarás sola, Nadia. Tu nombre es mi código de acceso a la felicidad.
La noche de bodas no fue solo una entrega física; fue la consolidación de un imperio. En la intimidad de sus habitaciones, el deseo fluyó con la intensidad de quienes saben que ya no tienen que esconderse. Los gemelos Vane se entregaron a sus esposas con una devoción casi religiosa, y las gemelas Smirnov reclamaron a sus hombres con la ferocidad de quienes han luchado contra el mundo entero para mantenerlos a su lado.
Fue una noche de promesas susurradas en la oscuridad, de caricias que borraron las cicatrices de Italia y Nueva York, y de un placer que trascendía lo carnal para convertirse en una unión de almas.
A la mañana siguiente, los cuatro se reunieron en la terraza para ver salir el sol sobre el Hudson. Vestidos con batas de seda negra, con el café humeante y los informes del primer día de su reinado sobre la mesa, se veían imbatibles.
Damián y Killian habían enviado un mensaje final de madrugada: "El mundo es suyo. No nos hagan arrepentirnos de haberles dejado las llaves del reino."
Vera tomó la mano de Evans y la de Nadia. Nadia tomó la de Edans. Cerraron el círculo, mirando hacia el horizonte.
—Dicen que el amor en la mafia es una debilidad —dijo Vera, su voz firme y llena de esperanza.
—Se equivocan —sentenció Evans, apretando su mano—. El amor es el arma más letal que existe cuando no tienes miedo de usarla.
La cámara se aleja mientras los cuatro caminan hacia el interior de su fortaleza, listos para gobernar con puño de hierro y corazón de fuego. El juego de las sombras había terminado. La era de los Vane-Smirnov acababa de comenzar.
Un Año Después
En una villa privada en la Toscana, lejos del ruido de Nueva York, dos pequeños niños juegan en el jardín bajo la vigilancia de cuatro figuras que el mundo teme, pero que allí, bajo el sol italiano, solo son una familia. Los gemelos Vane finalmente encontraron su paz, y las gemelas Smirnov, su libertad.
Vínculo de Sangre y Sombra: La deuda está pagada. El amor es la ley.
Espero que el orgullo de las gemelas no sea tan drástico
Ellos se equivocaron pero ellas están siendo demasiado duras 🤦🤦😅